
Bajo el Dominio del Magnate
Yanian Kamia · Completado · 127.4k Palabras
Introducción
La mirada de Lucas era afilada y penetrante, su mandíbula estaba tensa y sus dientes rechinaban. Sus ojos no se apartaban ni un segundo de la joven frente a él.
“No le pertenezco a nadie. Mi cuerpo es mío. No tienes derecho a controlarme, señor Miller”, respondió Cyril sin el menor miedo, sosteniéndole la mirada a Lucas Miller.
Lucas se contuvo para no dejarse provocar por las palabras de Cyril, la chica que se atrevía a responderle de esa manera.
“Eres mi prometida, esa es la realidad. Vives dentro de mi jaula, te guste o no. Ya estás bajo mi control.”
Cyril no respondió, aunque deseaba insultar al hombre que se hacía llamar su esposo. Si no recordara que ese hombre le había apuntado con una pistola a la cabeza, quizá se habría rebelado.
Cyril Ravelle debía aceptar un destino amargo al convertirse en la garantía de la deuda de su hermano con un hombre llamado Lucas Miller, un empresario famoso y peligroso.
¿Podrá Cyril soportar una relación sin amor, una que podría arrastrarla a un enorme escándalo, o decidirá permanecer junto a aquel hombre mucho mayor que ella?
¿O aparecerá alguien más que logre salvarla de ese matrimonio
Capítulo 1
—¿Están listos para sellar sus votos sagrados ante Dios? ¿Nadie los está obligando? —preguntó el sacerdote.
Unas pocas personas se encontraban presentes; no eran invitados de la pareja ni miembros de sus familias, sino simples fieles que habían ido a la iglesia a orar.
—Sí, acept… —respondieron Erick y Cyril al unísono. Sin embargo, sus palabras se truncaron de golpe al escuchar una voz.
—¡Alto!
Una voz barítona, acompañada por el eco de unos pasos firmes, resonó en el lugar. Cyril abrió los ojos de inmediato y volteó hacia la entrada principal del templo, de donde provenía el ruido.
Varios hombres vestidos de negro irrumpieron al mismo tiempo, y una atmósfera tensa y sofocante se apoderó de inmediato del recinto.
Cyril era consciente de que la decisión que había tomado desencadenaría un sinfín de graves problemas para ellos. Pero estaba dispuesta a afrontar lo que fuera, con tal de estar al lado del hombre que amaba.
—Carlos —el corazón de Cyril dio un vuelco salvaje dentro de su pecho al ver a su hermano caminar hacia ella; el aire se le atascó en la garganta. De inmediato, se interpuso entre él y Erick, usándose a sí misma como escudo para proteger a su amado.
Sin embargo, no fue solo la presencia de Carlos lo que le dificultó la respiración. Detrás de él venía otra silueta, una que hizo que sus manos comenzaran a temblar descontroladamente.
Un hombre de mirada afilada, rostro gélido y un aura imponente que parecía calentar el aire a su alrededor con una hostilidad latente. Lucas Miller.
Los pocos feligreses que observaban la escena entraron en pánico. Al ver a más de veinte hombres de complexión robusta invadir la iglesia como si pretendieran sitiarla, se apresuraron a buscar refugio lejos de allí.
Pero lo que realmente los hizo estremecer de terror fue lo que cargaban en sus manos. Sí, varios de ellos empuñaban armas de fuego.
A Cyril se le secó la boca. Dirigió la mirada hacia sus manos entrelazadas con las de Erick; ese agarre le transmitía calidez y, al mismo tiempo, una profunda incertidumbre. Luego, volvió a mirar a su novio.
—Los están asustando —pronunció Cyril, desviando los ojos hacia las pocas personas que se agachaban a toda prisa entre las bancas.
Se escuchó el eco de unos pasos implacables, cargados de una furia silenciosa a cada avance. Eran los pasos de Lucas Miller.
—¿Cómo pretendes casarte con ese infeliz cuando eres mi prometida, Cyril Ravelle? —La voz de Lucas sonó glacial, pero encendió una hoguera de tensión en quienes la escuchaban. Su mirada no se apartaba de la joven, fijándose especialmente en el fuerte agarre con el que sostenía la mano del otro hombre. Aquello hizo que su mandíbula se tensara al límite.
—¡Suéltalo! —ordenó, avanzando con paso firme y sin titubear hacia Cyril.
—¡Deténte ahí! —le espetó Cyril con dureza, a pesar del miedo que le atenazaba el corazón—. O si no, yo…
—Eres una desconsiderada —intervino Carlos, adelantándose para tomar a Cyril del brazo con brusquedad, obligándola a soltar la mano de Erick—. ¿Cómo te atreves a intentar casarte con él? ¿Acaso olvidaste quién eres?
—¡No la toques! —intervino Erick, deteniendo la mano de Carlos justo cuando este se disponía a abofetear a su hermana.
—¡Maldito, no te metas! —Carlos le propinó una patada en el estómago a Erick con tal fuerza que el joven salió despedido y cayó pesadamente sobre el suelo, provocando un grito ahogado de los que se escondían tras las bancas.
—¡Erick! —Cyril intentó correr hacia su amado, pero el agarre de su hermano era como una mordaza de hierro—. No le hagas daño, Carlos, ¡por favor! —suplicó desesperada.
—Te busqué por todas partes la noche entera, ¿y ahora defiendes a este bueno para nada? Te ha lavado el cerebro. ¿Tienes idea de lo peligroso que es ese imbécil, ah? ¿O es que también olvidaste que estás comprometida con Lucas? —Carlos fulminó a su hermana con la mirada.
Cyril sacudió la cabeza, negándose a aceptar las palabras de su hermano; ella conocía a Erick mejor que nadie.
—Yo amo a Erick, y a él no lo amo —replicó Cyril, señalando a Lucas—. ¿Qué tiene de malo que me case con Erick? Él jamás ha sido violento con nadie. No quiero casarme con ese hombre, no lo amo. Al contrario, lo aborrezco.
El sonido seco de una bofetada resonó en la iglesia. Carlos golpeó la mejilla de Cyril con tal fuerza que su menudo cuerpo habría caído al suelo si Lucas no la hubiera sujetado a tiempo.
El pecho de Cyril subía y bajaba con agitación, no solo por el dolor ardiente de la agresión, sino porque el plan que tanto le había costado construir se desmoronaba por completo. Sabía que, a partir de ese instante, su mundo jamás volvería a ser el mismo.
Lucas permaneció impasible a pesar del golpe que había recibido Cyril. Con voz gélida, le advirtió a Carlos:
—No vuelvas a tocarla con esa brutalidad.
Carlos miró a su hermana y luego inclinó la cabeza ante Lucas en señal de sumisión, retrocediendo unos pasos para alinearse con los guardaespaldas.
Lucas desvió la mirada hacia Cyril y guardó su arma. Las mejillas de la joven estaban encendidas por el impacto.
—Duele, ¿no es así? —preguntó con frialdad.
—¿Y a ti qué te importa? —Cyril, con el corazón destrozado tanto por el dolor físico como por el alma rota, escupió con desprecio el rostro perfecto de Lucas mientras apretaba los puños.
El asistente de Lucas dio un paso al frente para intervenir, pero Lucas levantó una mano, deteniéndolo en el acto.
Con total parsimonia, sacó un pañuelo del bolsillo de su costoso traje y se limpió el rostro.
—¿Prefieres que te toque él antes que yo?
—Tú no eres mi prometido. Erick es el hombre con el que me voy a casar. Y si no es con él, no me casaré con nadie, ¡mucho menos contigo! —gritó Cyril con desesperación.
Al escuchar aquellas palabras, la mandíbula de Lucas se apretó aún más. Cada una de esas frases se clavaba en su orgullo como una cuchilla afilada.
—Llévenselo —ordenó a sus hombres, refiriéndose a Erick. Sabía que se encontraba en un lugar sagrado; era un hombre implacable, pero tenía el suficiente juicio como para no desatar una masacre dentro de una iglesia.
Acto seguido, Lucas tomó a Cyril por la muñeca y la arrastró hacia la salida. No le importó en lo absoluto que ella forcejeara e intentara zafarse de su agarre.
—Cállate y obedece, u observarás cómo la sangre de ese infeliz corre por la acera, y te aseguro que esa imagen te perseguirá cada noche por el resto de tu vida.
Últimos capítulos
#124 Capítulo 124 No es una victoria
Última actualización: 9/4/2026#123 Capítulo 123 La trampa para los traidores
Última actualización: 9/3/2026#122 Capítulo 122 De regreso a la mansión
Última actualización: 9/2/2026#121 Capítulo 121 El miedo a perderte
Última actualización: 9/1/2026#120 Capítulo 120 No me dejes
Última actualización: 8/31/2026#119 Capítulo 119 La traición
Última actualización: 8/30/2026#118 Capítulo 118 Los celos negados
Última actualización: 8/29/2026#117 Capítulo 117 La confesión de Erick
Última actualización: 8/29/2026#116 Capítulo 116 La traición más cercana
Última actualización: 8/28/2026#115 Capítulo 115 Mantener la normalidad
Última actualización: 8/27/2026
Te podría gustar 😍
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Callejón de honor
Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.
A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN
Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.
Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.
No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.
—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.
Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.
Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.
¡V de Virgen!
Sí, soy esa chica.
Esa chica rara que siempre pide lo imposible y resulta que está secretamente enamorada de su mejor amiga, sin darse cuenta, con toda razón. Sin embargo, ¡ay! no es mi nombre. Es Cassie.
Y con mi improvisado acuerdo de ser madre sustituta debido a la inestabilidad financiera, estoy en un aprieto. Perder la virginidad con un bebé no es mi sueño ideal. Tengo tal vez un mes para lograr que esté de acuerdo antes de que comience el proceso in vitro. Por supuesto, él y su novio no saben absolutamente nada de esto. [M/F/M]
El lirio del reino de cristal
Después de perder a su madre y quedar al cuidado de una anciana curandera, Amara descubre que posee un don antiguo: puede escuchar el latido de la tierra y sanar con la luz de las flores encantadas. Ese poder, prohibido para alguien de su origen, la lleva a cruzarse con el príncipe Damián de Valcerra, heredero del trono, comprometido por deber con una princesa extranjera.
Amara y Damián no deberían amarse. Ella pertenece al pueblo. Él pertenece a la corona. Pero entre secretos, traiciones, criaturas mágicas, guerras entre reinos y una maldición que amenaza con destruir Aurelian, ambos descubrirán que el amor verdadero no siempre nace donde la sociedad lo permite, sino donde el alma encuentra su hogar.
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Destinada al Alfa Que Me Mató
Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.
—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.
Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.
Entonces desperté… tres años antes.
Esta vez, se acabó rogar por su amor.
—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.
Me mira con un desprecio helado.
—Yo. No. Suplico.
Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.
Pero entonces… las cosas se ponen raras.
El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.
La rechaza a ella.












