
Casada con el mafioso impotente
Letras Romanticas · En curso · 30.1k Palabras
Introducción
Herida, humillada y fuera de sí, termina en brazos de un desconocido tan atractivo como peligroso: Luciano Ferrer, el mafioso más temido de la ciudad. Lo que comienza como una noche de escape se convierte en una pesadilla cuando él decide que ella le pertenece… y no piensa dejarla ir.
Capítulo 1
CAPÍTULO 1
POV Diana
Nunca debí subir a esa habitación, ese día me di cuenta que mi vida no era perfecta.
Siempre fui la niña consentida de papá, me daba todo lo que yo le pedía, era un político respetado y por ende yo también era querida en la sociedad, me iba a casar con Matías el hombre de mi vida.
La despedida de soltero de Matías estaba siendo exactamente como imaginé: ruido, risas, alcohol caro y hombres comportándose como si el matrimonio fuera una condena. Yo no estaba invitada oficialmente, pero nadie me detuvo. Pensé que sería romántico aparecer de sorpresa, demostrarle que confiaba en él, que no era una novia controladora.
Subí las escaleras con una sonrisa tonta y una bolsa pequeña con un regalo. Al llegar al pasillo, escuché una risa femenina detrás de la puerta de la suite principal. Me detuve. Esa risa me resultó familiar, pero mi mente se negó a entender.
Empujé la puerta sin tocar, Y el mundo se rompió en ese instante para mí, la peor traición estaba delante de mi en una sola imagen.
Matías estaba desnudo en la cama. Encima de él, moviéndose como una loca, estaba Julia. Mi mejor amiga desde la universidad con su espalda arqueada y sus manos en su pecho. Los dos se quedaron congelados cuando me vieron.
Sentí que algo me apretaba el pecho y no me dejaba respirar.
—Diana… —dijo Matías levantandose de inmediato, con los ojos abiertos de pánico mientras buscaba la sábana para cubrirse—. No es lo que parece…
Julia se apartó de él, temblando, con la cara roja, evitando mirarme. Ese gesto me dolió más que verlos juntos.
Caminé hasta la cama sin saber cómo mis piernas seguían andando. Dejé caer la bolsa del regalo en el suelo. Ni siquiera miré lo que había dentro.
—¿No es lo que parece? —mi voz salió rota, casi sin aire, pero me sorprendió lo firme que sonó. Lo miré directo a los ojos, sintiendo ganas de llorar—. Entonces explícame qué es.
Matías tragó saliva
—Fue un error… bebí demasiado… no significa nada —dijo, como si repetirlo lo hiciera verdad. Sus hombros estaban tensos, su mirada evitaba la mía —. Yo te amo, Diana.
Laura no dijo nada. Solo se envolvió en la sábana y salió de la cama, caminando hacia el baño con la cabeza baja, como si quisiera desaparecer.
Algo dentro de mí se rompió por completo.
—¿Me amas? —repetí, sintiendo que las manos me temblaban—. Estabas dentro de mi mejor amiga hace diez segundos.
Matías apretó los dientes, se notaba incómodo, incluso molesto, pero para nada arrepentido.
—Necesitaba… vivir otras cosas —admitió finalmente, bajando la voz pero sin arrepentimiento. Sus ojos se endurecieron—. Contigo todo es… frío. Tú eres… —dudó un segundo, como si evaluara si debía decirlo, y luego lo diji—. Eres frígida, Diana. Nunca me haces sentir bien.
Sentí el golpe en el estómago, me pare frente a él y le di una bofetada.
Mi mano ardió al instante. Él giró la cara por el impacto y se quedó inmóvil
—No vuelvas a hablar de mí así —dije entre dientes, con la respiración agitada y los ojos llorosos —. Te juro que esto te va a costar caro.
Ni siquiera esperé respuesta. Di media vuelta y salí de la habitación sin mirar atrás. Si me quedaba un segundo más, me iba a derrumbar en el suelo.
No sabía a dónde ir. Solo sabía que no podía volver a casa.
Terminé en un bar lleno de gente, música fuerte y luces bajas. Pedí un trago sin preguntar qué era. Lo bebí de un solo golpe. Luego otro. Y otro. Sentía el alcohol quemarme la garganta, pero necesitaba no sentir nada más.
Reía con desconocidos, bailaba sin escuchar la música, hablaba demasiado alto. Todo se sentía fuera de control, como si estuviera viendo a otra persona usar mi cuerpo.
Un hombre se me acercó por detrás. Olía a colonia barata y cerveza.
—Estás muy bonita para estar sola —dijo, pegándose demasiado, su mano me tocó mi cadera.
Intenté apartarme, pero me sujetó con más fuerza.
—Suéltame —dije, empujándolo, con el corazón acelerado y miedo en el pecho.
Él sonrió, una sonrisa asquerosa
—Vamos, no te hagas la difícil…
De repente, la presión desapareció. El hombre dio un paso atrás.
Un desconocido alto, de traje oscuro, estaba entre los dos. Su mano sujetaba la muñeca del otro con una fuerza.
—Ella dijo que la sueltes —dijo con voz firme, sin levantar el tono, pero con algo que hizo que incluso yo me quedara quieta.
El hombre que me molestaba palideció.
—No sabía que estaba con usted… perdón —balbuceó, evitando mirarlo a los ojos, visiblemente asustado.
El desconocido lo soltó sin decir más. El tipo prácticamente huyó.
Me quedé mirándolo, confundida. Era atractivo de una forma seria, intimidante. Ojos oscuros, mandíbula marcada, una calma que imponía.
—¿Estás bien? —preguntó, inclinándose un poco hacia mí.
Asentí, aunque mis manos seguían temblando.
—Sí… gracias —dije, intentando tranquila.
Él observó los vasos vacíos sobre la barra y luego volvió a mirarme.
—Has bebido demasiado —dijo sin reproche —. Ven. Estarás más tranquila arriba.
Señaló una escalera privada. Zona VIP.
No pregunté por qué le hice caso. Tal vez porque necesitaba no pensar. Tal vez porque su presencia me hacía sentir extrañamente segura.
Arriba, el ambiente era más silencioso, más exclusivo. Me ofreció un asiento y un vaso de agua.
—¿Siempre rescatas mujeres borrachas? —pregunté con una sonrisa torpe, apoyando el codo en la mesa. Sabía que estaba coqueteando, aunque una parte de mí gritaba que parara.
Él sostuvo mi mirada sin sonreír.
—Solo a las que parecen a punto de hacer algo de lo que se van a arrepentir —respondió con calma.
Me acerqué más, invadiendo su espacio.
—Perfecto —susurré, sintiendo desafío en el —. Porque eso es exactamente lo que quiero.
—¿Estás segura? —preguntó despacio, su mano apoyándose en el respaldo de mi silla sin tocarme todavía.
Lo miré fijo.
—Llévame a tu departamento.
No sabía su nombre. No sabía nada de él. Solo sabía que quería borrar lo que había visto esa noche, aunque fuera por unas horas.
Él se quedó en silencio unos segundos, evaluándome. Luego asintió una sola vez.
—Vamos.
Últimos capítulos
#22 Capítulo 22 EL MESERO
Última actualización: 4/1/2026#21 Capítulo 21 FANTASIA
Última actualización: 4/1/2026#20 Capítulo 20 EL CLUB
Última actualización: 4/1/2026#19 Capítulo 19 MI OPORTUNIDAD
Última actualización: 4/1/2026#18 Capítulo 18 PASIÓN EXPLOSIVA
Última actualización: 4/1/2026#17 Capítulo 17 OTRO DOLOR
Última actualización: 4/1/2026#16 Capítulo 16 16
Última actualización: 4/1/2026#15 Capítulo 15 15
Última actualización: 4/1/2026#14 Capítulo 14 INDEPENDENCIA
Última actualización: 4/1/2026#13 Capítulo 13 13
Última actualización: 4/1/2026
Te podría gustar 😍
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Casada con el Esposo de mi Hermana
LA AMANTE
Un día cualquiera se encuentra con Zachary Harrison, un hombre de 30 años, ojos azules, alto, cuerpo atlético y sumamente atractivo. Se autodefine, seductor, alma libre y sin ataduras, pero su descaro llega al punto máximo cada vez que se presenta como un hombre felizmente casado, que no está dispuesto a dejar a su esposa, pero que tampoco se priva de disfrutar el placer de una eventual compañía femenina.
Arianna no cumple con los estándares femeninos de Zachary, no obstante, la actitud de ella en su primer encuentro íntimo, lo impacta, lo impresiona y tratando de descartar las razones que lo llevan a buscarla una segunda vez, logra volver a verla, incluso propicia una convivencia temporal solo para “sacarla de su mente”.
Arianna siente que está en peligro de enamorarse y decide poner distancia entre los dos, Zachary intenta seguir sin ella, pero le resulta imposible, sin embargo, para recuperarla hay algo que él debe confesarle y puede que su revelación la aleje para siempre.
La Niñera Del Monstruo
Para salvar a su hermano pequeño y conservar el único hogar que les dejó su difunto padre, Cora no tiene más opción que someterse al cruel chantaje de su madrastra y entrar a trabajar como sirvienta en la temida mansión Athanasiou. Lo que no imaginaba era que el destino la arrojaría directo a la jaula de una bestia.
Nereo Athanasiou, apodado "El Zar", es un hombre despiadado, frío y dominante cuya alma quedó destruida por la traición de su difunta esposa. Cuando la última niñera de su hija huye aterrorizada, Cora es obligada a asumir el cuidado de la pequeña Anthea. Pero la primera vez que Nereo fija sus ojos en Cora, no ve a una inocente muchacha: ve el fantasma de la mujer que lo traicionó. Convencido de que ella es solo otra ramera calculadora que busca su dinero y su poder, Nereo promete demostrarlo que piensa de Cora.
Sin embargo, la pequeña Anthea, rota y necesitada de afecto, encuentra en Cora el único refugio de amor que ha conocido. A regañadientes y cegado por el odio, la ira y una oscura atracción irresistible que se niega a aceptar, el Zar se ve obligado a nombrarla la niñera oficial de su hija.
Encerrada bajo el mismo techo que un monstruo que la desprecia, pero que arde por poseerla, Cora tendrá que sobrevivir a la tiranía del hombre más peligroso de la ciudad...
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
Predestinada a sus torturadores
Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
Atrapar al mafioso
Dasha Morozova solo quería su lugar en el mundo, al lado de quien amaba, sabia los riesgos, creció con ellos, y cuando al fin creyó conseguir a quien quería… la vida le demostró que no todo es un cuento de hadas, más cuando vives rodeada de enemigos, ahora el amor ya no es su prioridad, busca venganza, quiere recuperar lo que por ley es suyo y no le importa a que demonio deba tentar para ello.
Lukyan Neizan sabe que el legado de sus padres pesa sobre sus hombros, el don de ver destellos del futuro es su gran aliado cuándo debe cuidar su espalda y destruir enemigos, pero, hay imprevistos que escapan incluso a su don, es así como el gran mafioso y dueño de casi toda rusia, el apodado muerte blanca, despierta un día con la noticia de que tiene un hijo, del cual ni siquiera sabe quien es la madre.
Dasha debe atrapar a un mafioso que la ayude en su venganza. Lukyan debe honrar las leyes de su clan y casarse solo con la madre de su hijo.
la venganza es un plato que se sirve frio y atrapar a un mafioso te puede hacer arder mucho antes de conseguir lo que deseas, pero eso Dasha aun no lo sabe.
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Guerreros de la luna azul
Sexualmente atraída por mi suegro
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.












