
Casada con el monstruo
Nicoll Mercado · Completado · 157.3k Palabras
Introducción
Lo más extraño de todo fue que después de la boda, ese cariño que él me demostraba desapareció. El verdadero Benjamín mostró su lado más frío, ni siquiera me tocó en nuestra primera noche juntos, ni en las siguientes.
Poco después, comenzó mi verdadero tormento. Benjamín trajo a una mujer al castillo Worsley, y supe por las sirvientas, que me odiaban, que era su ex prometida. Para empeorar las cosas, ella afirmaba estar embarazada de él, y Benjamín no lo negó.
Viví bajo el mismo techo que su amante, pero a diferencia de ella, yo no tenía libertad. El castillo era como una prisión, y casarme con ese monstruo resultó ser un infierno. Cosas extrañas empezaron a suceder; mi esposo y su familia eran personas extrañas, y nunca debí haber descubierto el secreto que guardaba esa familia, ni por qué se casó conmigo en primer lugar. El propósito era espeluznante, al igual que él. Sobre todo: NUNCA DEBÍ CASARME CON EL MONSTRUO.
Capítulo 1
En una noche lluviosa, fue cuando tuve mi primer encuentro con él. Su insistente llamado a mi puerta despertó el miedo que yacía dentro de mí, pues vivía en medio de la nada, en un bosque que conocía al dedillo por haber crecido allí. Sin embargo, rara vez recibía visitantes, salvo las personas que conocía de la ciudad cuando salía a vender frutas para ganarme la vida.
Al abrir la puerta, me encontré con unos ojos dorados tan siniestros como devoradores. Sentí que consumían mi alma con el reflejo de su iris. Temblé, me estremecí, y ni siquiera pude articular palabra al verlo por primera vez. Su cabello era tan negro como el vacío de su ser, empapado por la lluvia, su piel tan pálida, labios delgados pero carnosos, y pese al frío, se veían rojos. Nunca había visto a un hombre tan hermoso en mi vida; una belleza completamente letal. Puedo afirmar que fue amor a primera vista para mí, aunque dudo mucho que él sintiera lo mismo.
—Hola— lo saludé después de escudriñarlo de arriba abajo. —¿Quién eres?.
—Soy Benjamín—respondió con una voz áspera y ronca que erizó los vellos de mi nuca—¿Puedo pasar? Me perdí en el bosque y la lluvia me tomó por sorpresa cuando intentaba regresar.
—¿Qué hacías en este bosque?—pregunté con desconfianza, ya que, como mencioné antes, rara vez recibíamos visitantes en estos senderos. Mis vecinos estaban bastante lejos de aquí.
—Solo estaba explorando, buscaba aire fresco—dijo con una sonrisa torcida que debería haberme hecho desconfiar, pero por alguna razón, me dejó enrojecida, como si estuviera bajo un hechizo. Cuando miraba sus ojos, sentía que penetraba en mi alma y la escudriñaba a su antojo. —¿Me permites pasar? Te aseguro que no tengo malas intenciones, solo necesito refugiarme hasta que pase la lluvia.
«Debí haberle dicho que no, debí haber optado por no creerle»
—Está bien— cedí, y le abrí las puertas de mi acogedora cabaña.
Por su vestimenta, supe que era alguien importante y adinerado. Llevaba una larga gabardina y un traje de dos piezas, exactamente como los hombres que había visto en las revistas de la ciudad.
Lo hice sentarse en una de mis sillas de madera, le ofrecí una toalla y un poco de chocolate caliente. Era una locura; no debería haber confiado en un extraño, en alguien que jamás había visto en mi vida, mucho menos después de una excusa tan pobre. Sentía como si estuviera siendo controlada, porque al final, me encontré sentada a su lado, sirviéndole un poco de sopa que había preparado, y Benjamín parecía complacido con mi compañía.
Esa noche, Benjamín se marchó una vez que la lluvia cesó, desvaneciéndose en la oscuridad y dejando atrás su suave aroma amaderado. Demostró ser todo lo contrario a un hombre desconfiable; fue sumamente respetuoso, educado y amable conmigo. Aunque él no compartió detalles de su vida, yo sí le hablé de la mía: le conté sobre mi vida solitaria en esa cabaña y cómo subsistía vendiendo frutas en el mercado de la ciudad. Pareció no importarle mi origen ni mi falta de conocimiento; siempre mantuvo una actitud amable, independientemente de las circunstancias.
Lo más sorprendente fueron los días siguientes. Benjamín volvió a aparecer en la puerta de mi cabaña con un ramo de rosas rojas, un gesto que me conmovió profundamente, ya que nunca antes un hombre me había obsequiado flores tan hermosas. Le pregunté por qué había regresado, si nuevamente me daría la excusa de haberse perdido, pero él simplemente sonrió con picardía, sin negar el incidente, y me confesó que deseaba volver a verme.
Lo invité a entrar nuevamente en mi cabaña, ofreciéndole su cálido cobijo. Parecía disfrutar de mi compañía, ya que le costaba marcharse, y yo comencé a echarlo de menos cuando no estaba presente. Así transcurrieron los días, con Benjamín visitándome regularmente, trayendo consigo rosas, algunos regalos y compartiendo largos momentos juntos.
Sin darme cuenta, me enamoré perdidamente de él. Era inevitable no sentirme atraída por un hombre tan apuesto y encantador como Benjamín Worsley. Finalmente, un día reuní el coraje para confesarle mis sentimientos. Me costó mucho expresarlo, pero esa noche, en la cabaña, antes de su partida, le dije que me gustaba. Él respondió con una sonrisa, pero no pude interpretar su significado; no supe si le agradó mi declaración o si compartía mis sentimientos. Fue una sonrisa imposible de descifrar.
Para mi sorpresa, Benjamín sacó una pequeña caja de terciopelo rojo con un anillo de diamantes dentro y me propuso matrimonio. Estaba tan emocionada que no dudé en darle el sí y abrazarlo; era la primera vez que tomaba esa decisión y sentirme entre sus brazos era como desvanecerse en una suave nube.
Estaba tan enamorada que no me importó lo rápido que sucedieron las cosas. Benjamín parecía tenerlo planeado, ya que había comprado el anillo con anticipación. ¿Acaso también le gustaba yo? Por supuesto que sí, de lo contrario, ¿por qué me habría propuesto matrimonio?.
Después de esa noche, Benjamín se marchó. Le rogué que se quedara, pero dijo que no podía sin darme razones. Lo dejé ir, esperando que regresara al día siguiente, pero pasaron tres días sin verlo. Finalmente, al cuarto día, vino por mí para casarnos.
Le reclamé por su ausencia, pero él mencionó que tenía asuntos de trabajo y detalles de la boda que atender. A pesar de todo, me sentí feliz de casarme con él, especialmente cuando me regaló un collar con un colgante de flor, asegurándome de que era especial.
No dudé en aceptar su propuesta de irnos juntos ese mismo día. A pesar de mi falta de experiencia en el mundo, me sentía increíblemente afortunada de tenerlo todo con el hombre que amaba. Sin embargo, pronto descubrí que Benjamín Worsley sabía cómo clavarme las espinas.
Últimos capítulos
#93 Epílogo
Última actualización: 12/24/2024#92 Parte 2. Fin
Última actualización: 12/24/2024#91 Parte 2. Festejo ll
Última actualización: 12/24/2024#90 Parte 2. Festejo
Última actualización: 12/24/2024#89 Parte 2. Emmett y Emma
Última actualización: 12/24/2024#88 Parte 2. Nueva generación
Última actualización: 12/24/2024#87 Parte 2. Nacimiento
Última actualización: 12/24/2024#86 Parte 2. Pequeños demonios
Última actualización: 12/24/2024#85 Parte 2. En la oficina
Última actualización: 12/24/2024#84 Parte 2. Diversión en familia
Última actualización: 12/24/2024
Te podría gustar 😍
Un contrato para Stella.
Se me acercó y extendió su brazo hacía mi, para entregarme la hoja doblada que sostenía.
Nunca lo había visto temblar, no así, y su expresión me decía que era producto de la rabia.
Desconcertada, tome la hoja y la abrí, quedándome perpleja con los que estaban leyendo mis ojos.
-Dime ahora mismo quien es el padre-exigió con un tono brusco y demandante-Y espero que pienses muy bien tu respuesta.
Me apresuré a negar con la cabeza.
No creía en lo absoluto lo que decía aquél papel, no podía estar embarazada, eso era casi imposible...
Y en el caso de que fuese cierto, no me explicaba como él podía estar haciendo esa clase de pregunta.
Él, que había sido el primero y el único.
-Dilo Stella, ¿Quién es el padre?-Insistió, cerrando sus párpados y apretando sus puños.
Mis lágrimas escaparon sin previo aviso, como resultado de su cruel desconfianza, y por mucho que me esforcé, no lograba pronunciar ni una sola palabra para tratar de defenderme.
Abrió de nuevo sus ojos y volvió a mirarme... lo hizo con tanto resentimiento que se me escapó un sollozo.
-¡Habla!-Exclamó él, ahora alzando la voz.
-Tu...-Mis labios se movieron por si solos y las comisuras de los suyos se fruncieron por una amarga y desfigurada sonrisa.
-¿Acaso me ves cara de estúpido?
-Tu haz sido el único hombre en mi vida.
-Mientes...
-Lo juro Salvatore...
-¡Mientes!-Repitió con brusquedad-Sabes muy bien que no puedo tener hijos.
-Te juro que yo...
-¡Ya basta!,-Rugió-No quiero escucharte.
-Por favor...-mi voz se quebró.
-Quiero que te vayas de mi casa.
Sentí mi rostro palidecer.
-Salvatore, no me hagas esto-me salió un hilo de voz-Por favor.
-Tienes hasta mañana para recoger tus cosas y lárgate de aquí...
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Luna de Sombras y Plata
Los gemelos Alfa de una manada vecina captan su olor y le proponen un contrato de matrimonio—que Tyranni acepta.
Ahora, lucha con la dicotomía de quién fue y quién quiere ser. Debe navegar entre sus crecientes deseos hacia sus nuevos esposos y sus sentimientos persistentes hacia los hombres de su antigua manada.
Pero no todo es lo que parece. Su nueva vida como Luna es casi demasiado perfecta para ser verdad. Surge la amenaza de los renegados, la muerte de su padre está envuelta en misterio, y sus sueños antes crípticos se han convertido en pesadillas reales.
Tyranni debe descubrir la verdad—sin importar cuán dolorosa sea, y decidir dónde yace su lealtad...
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
Una semana para el amor
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.












