
Enamorando al Duque
Aurora Jimenez Escritora · En curso · 105.6k Palabras
Introducción
Garrett Dankworth, un hombre carismático y amante de la libertad, ve el matrimonio como una cadena que amenaza con sofocar su estilo de vida. Obligado por su padre a contraer nupcias para mantener el título y los bienes familiares, Garrett idea un plan audaz: acercarse a Charlotte disfrazado de mozo de cuadra. Su objetivo es sencillo: sabotear el compromiso y convencerla de rechazarlo como Duque.
Con solo treinta días para ejecutar su estrategia, Garrett se encuentra con un obstáculo inesperado: Charlotte no es la mujer superficial que él imaginaba. Su inteligencia, bondad y encanto desarman todas sus defensas, y lo que comienza como un engaño se convierte en un amor que nunca esperó.
Ahora, Garrett enfrenta el mayor desafío de su vida: confesarle la verdad antes de que ella descubra su traición por otros medios. Pero ¿podrá Charlotte perdonarlo cuando todo salga a la luz? ¿Será capaz el Duque de reconquistar su corazón después de haberla engañado?
Capítulo 1
La primavera en Eridand es la época más especial de todas. Las flores están en su mejor momento de esplendor y hay aves que revolotean de aquí para allá endulzando mis oídos con su canto. Por eso me encanta salir a tomar el sol en las tardes. Sentada sobre el césped recién cortado por los sirvientes, aspiro el aroma de una margarita. Mi hermano mayor dice que soy cruel por arrancarla de su apacible vida en la tierra, pero yo creo que le he dado una oportunidad de ser útil para algo más que solo verse bonita en una pradera, llena de otras flores iguales a ella.
Giro la flor entre mis dedos enguantados de encaje y seda blanca. Mi padre va a sorprenderme con una noticia hoy, y aunque no me ha dicho de qué se trata, puedo imaginarlo. Después de todo, ya soy una señorita que está en la edad del matrimonio. Empiezo a arrancar los pétalos de la flor mientras pienso si me va a querer o no el hombre que papá ha escogido para mí.
Fantaseo con la idea de que sea un hombre guapo y encantador, que cuide de mí, y por sobre todas las cosas, que me ame con toda la fuerza de su corazón.
—¡Señorita Charlotte! —llama mi dama. Giro mi torso para verla y el viento sopla con fuerza, arrancándome de la mano la flor antes de que saque los últimos pétalos. ¿Será esa una señal de que nunca lo sabré?
—¿Qué sucede, Eleanor?
—Su padre ya ha vuelto, demanda que regrese a la casa —informa. Esta agitada y se agarra fuerte el pecho. Sonrío y me pongo de píe. Eleanor sujeta una sombrilla por encima de mi cabeza para que no me dé el sol directamente. Sacudo mi vestido de la suciedad del campo y me dirijo junto a ella hasta la mansión del Marqués de Edevane.
La mansión de los Edevane ha pertenecido a mi familia por generaciones. Sus pasillos y habitaciones esconden más de un secreto, pero eso es algo que mi padre se ha asegurado de mantener bien escondido. Admiro desde afuera la casa antes de entrar. Tengo que arrugar la vista porque el sol da de lleno en mi cara cuando miro hacia arriba.
No olvido que más de una vez quise escalar hasta el techo verde de la casa; cuando fingía que era como uno de mis hermanos mayores. Muchas veces mi padre me regañó por querer comportarme como un muchacho. Así que dejé de ponerme los pantalones de Dominick y empecé a usar los vestidos bordados que me hacía la modista. Complací a mi padre en todos sus mandatos; aprendí piano, aprendí a tejer y bordar, y estudié todos los libros que se me permitieron en la biblioteca de la mansión para poder ser lo que él deseaba para mí. Una marquesa con todos los dotes perfectos para conseguir un buen marido.
Eleanor sacude mi hombro y me jala para que avance. Los dos guardias en la entrada con sus pelucas blancas y su uniforme color beige con plata nos abren las puertas. Mi padre está sentado en la mesa con la cabeza gacha, seguramente ensimismado en sus propios pensamientos. Voltea en cuando nos ve entrar y su semblante serio le cambia a una gran sonrisa.
—¡Hija mía! —saluda efusivo y se levanta a abrazarme. Lo estrecho entre mis brazos y le doy una gran sonrisa.
—Padre, te he extrañado —le digo. Él me toma una mano y me hace girar.
—Estás bellísima.
—Gracias. —Le hago una venia agachándome, sujeto mi vestido de ambos lados y me inclino levemente.
—Espero que hayas estado estudiando en mi ausencia —dice con mirada acusatoria, pero la vuelve a relajar de inmediato.
—Claro que sí. ¿Cómo te fue en tu viaje, padre?
Me invita a pasar a la sala de descanso. Eleanor se retira por orden mía. Mi padre y yo caminamos hasta una habitación de la casa destinada únicamente para sentarnos, relajarnos y recibir visitas. Es uno de mis lugares favoritos de la casa porque puedo tocar el piano todo lo que quiera. Y los grandes muebles de terciopelo azul me hacen sentir en paz.
Una de las mucamas se encuentra allí puliendo uno de los jarrones. Nos saluda con una reverencia y continúa en lo suyo.
—No vas a creer lo que te he traído.
Me arrimo al borde del asiento en cuanto dice eso.
Siempre que mi padre sale de viaje me trae algún presente. Mi habitación está llena de ellos.
—¿Qué me has traído? —indago con curiosidad.
Padre acerca la gran maleta que ya había dejado ahí con anterioridad, la recuesta sobre el suelo y la abre. Me mira con ojos expectantes, sabe que estoy muy emocionada, aunque no lo quiero demostrar demasiado, no es propio de una dama como yo.
Saca de la maleta un paquete envuelto en papel de seda color rojo. Abro los ojos hasta el límite. Debe ser algo muy costoso si está envuelto en un papel de ese color. Me lo entrega y lo abro sin pensarlo demasiado.
Extiendo la tela ante mí y el vestido se abre. Un gran y hermoso vestido color rosa, con bordados dorados y un encaje hermoso en la parte de arriba.
—¡Por el rey Elric! ¡Es bellísimo! —exclamo.
—Sé que se te verá espectacular, hija mía.
—Padre, me encanta. —Me pongo de pie y pruebo el vestido por encima de la ropa que traigo puesta. Desearía poder verlo en el espejo, pero para eso debo correr a mi habitación.
—Eso no es todo —añade.
—¿Hay más? —giro con emoción.
—Te he traído esto —extiende la mano y veo que tiene un pequeño peine plateado en las manos. Lo tomo y me doy cuenta de que es pesado y frío al tacto. Tiene una flor incrustada con pétalos de cristales color azul.
—¡Oh, padre! ¡Gracias! —Lo abrazo con fuerza y él se echa a reír.
—Lo mejor, para mi hija favorita —declara.
—Papá, soy tu única hija —le recuerdo.
Mi madre había dado a luz a cinco hijos. Yo era la última, pues ella murió después de que yo naciera. De los cinco hijos, cuatro habían sido todos hombres, y yo fui la última, una mujer.
—Sigues siendo mi favorita, pero no les digas a tus hermanos —susurra.
Nos echamos a reír y vuelvo a darle un abrazo.
—¿Viajaste hasta Dankworth solo para traerme esto?
—No. No quise decirte el motivo porque todavía no era nada concreto, pero ahora ya puedes saberlo.
—¿Y bien? —pregunto. Me tiene ansiosa con tanto misterio.
—He conseguido un esposo para ti.
—¿Quién es?
—El duque de Dankworth.
Intento con todas mis fuerzas no ponerme a brincar de la felicidad. ¡Un duque! Eso está muy por encima del estatus en el que estoy ahora.
—¿De verdad?
—Claro que sí, ya te dije, siempre te conseguiré lo mejor.
La mucama que pule el jarrón sonríe cuando lo escucha. Es una chismosa, pero no me importa, por mí, que corra a decirle a todo el mundo.
Las manos me sudan, así que me quito los guantes y los dejo a un lado.
—Loretta, por favor, tráenos algo de tomar —pide a la mujer. Ella asiente y deja lo que está haciendo para ir a la cocina.
—No lo puedo creer, ¿cuándo vendrá? —pregunto.
—Aún no. Desafortunadamente el duque no se encontraba allí cuando fui. Al parecer viajó a Eflaria para estudiar escritura, pero su padre me aseguró que volvería pronto.
—Justo para la temporada. Espero que pueda llegar para esa fecha o quedaré en ridículo.
—No te preocupes, aún falta un mes para eso —me tranquiliza.
Mi corazón se acelera solo de pensar cómo podrá ser el duque. Su posición social es muy atractiva, pero me pregunto cómo será él en realidad. No puedo ni preguntarle a mi padre, deberé conformarme con fantasear que será un hombre guapo y bueno. Si al menos es un cuarto como mi padre, me sentiré tranquila.
—Gracias, padre.
—Pronto te irás, como tus hermanos.
—No todos ellos se han ido, padre.
—Espero que aprendan algo de ti, y se busquen una buena mujer. —Menea la cabeza de un lado a otro y suelta un suspiro—. Debo retirarme. Pronto debo volver a salir de viaje.
—¿Tan pronto de nuevo? —Él nota el tono de decepción en mi voz. Se levanta y me da un beso en la frente.
—Sabes que tengo muchos negocios por fuera, debo viajar si queremos continuar con la comodidad de la que gozamos ahora.
Asiento y lo miro a los ojos desde el sillón.
—Es que cuando no estás, Holden se pone muy mandón.
—No te preocupes, ya iré a hablar con él.
Mi padre sale de la habitación y me deja allí. Loretta vuelve con las bebidas y las deja sobre la pequeña mesita. Tomo una de las tasas y ella me sirve el té que preparó. El humo sale de la pequeña taza de porcelana, está demasiado caliente. Tomo una de las cucharitas de la bandeja y le coloco azúcar mientras meneo el líquido para enfriarlo un poco.
El duque de Dankworth sería mi prometido en poco menos de un mes. Sonrío y dejo volar mi imaginación. ¿cómo serás? Padre ni siquiera me dijo su nombre. Deberé preguntarle cuando me lo vuelva a encontrar.
Tomo a sorbos el té, que está delicioso. Cuando termino, me levanto y me llevo el vestido y la peineta de plata que me ha regalado mi padre.
Eleanor vuelve y me ayuda a subir las cosas hasta mi habitación. La tarde ha caído y ya está empezando a oscurecer. Mi dama enciende varias velas para alumbrar el lugar.
—Cierra la ventana, o se apagarán las velas —ordeno.
—Sí, mi marquesa —contesta, y se apresura a cerrar las dos grandes ventanas que dejaban pasar el viento.
—Te dije que mi padre me conseguiría un marido en ese viaje —suelto cuando se acerca. Ella se asombra y corre a mi encuentro.
—Cuéntemelo todo.
—Me va a casar con el duque de Dankworth.
—¡No puede ser!
—Pero sí es —afirmo. Le hago una seña para que me ayude a quitarme el vestido que traigo, quiero probarme el nuevo que me ha regalado mi padre.
—Qué emoción, me alegro mucho por usted señorita Charlotte.
—Mi padre dice que tendré que mudarme, pero no te preocupes, vendrás conmigo a donde sea que vaya.
—Gracias, señorita Charlotte. —Eleanor desata el apretado corsé y me da un respiro. Debajo de mi vestido llevo el camisón habitual que cubre todo mi cuerpo.
—Rápido, pásame el otro.
Eleanor me alcanza el vestido nuevo y me ayuda a colocarlo sobre mi cabeza, luego ajusta las cuerdas en la parte de atrás para ceñirlo a mi cuerpo. Todavía hay suficiente luz para verme en el espejo.
—Se ve usted preciosa —alaga mi dama.
—No mientas por complacerme.
—Lo digo de verdad señorita Charlotte. Se ve muy bien.
Sea sincera o no, no puedo negar que el vestido rosa realza mucho mis atributos. Aprieta mis pechos hacia arriba, así que da la sensación de ser más grandes y redondos. Mi cabello rubio en rizos cae a cada lado de mi cuello y estiliza mi figura. Solo espero parecerle atractiva al duque.
Últimos capítulos
#52 Capítulo 52 TE AMO DESPUÉS DE TODO
Última actualización: 6/13/2026#51 Capítulo 51 REFUGIO
Última actualización: 6/13/2026#50 Capítulo 50 LO PIERDO TODO
Última actualización: 6/13/2026#49 Capítulo 49 TODO HA CAMBIADO
Última actualización: 6/13/2026#48 Capítulo 48 NO DE NUEVO
Última actualización: 6/13/2026#47 Capítulo 47 CAOS
Última actualización: 6/13/2026#46 Capítulo 46 ELEANOR
Última actualización: 6/13/2026#45 Capítulo 45 ESTO ES UN DESASTRE
Última actualización: 6/13/2026#44 Capítulo 44 CELOS
Última actualización: 6/13/2026#43 Capítulo 43 EL DÍA DE LAS BODAS PARTE 2
Última actualización: 6/13/2026
Te podría gustar 😍
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Un contrato para Stella.
Se me acercó y extendió su brazo hacía mi, para entregarme la hoja doblada que sostenía.
Nunca lo había visto temblar, no así, y su expresión me decía que era producto de la rabia.
Desconcertada, tome la hoja y la abrí, quedándome perpleja con los que estaban leyendo mis ojos.
-Dime ahora mismo quien es el padre-exigió con un tono brusco y demandante-Y espero que pienses muy bien tu respuesta.
Me apresuré a negar con la cabeza.
No creía en lo absoluto lo que decía aquél papel, no podía estar embarazada, eso era casi imposible...
Y en el caso de que fuese cierto, no me explicaba como él podía estar haciendo esa clase de pregunta.
Él, que había sido el primero y el único.
-Dilo Stella, ¿Quién es el padre?-Insistió, cerrando sus párpados y apretando sus puños.
Mis lágrimas escaparon sin previo aviso, como resultado de su cruel desconfianza, y por mucho que me esforcé, no lograba pronunciar ni una sola palabra para tratar de defenderme.
Abrió de nuevo sus ojos y volvió a mirarme... lo hizo con tanto resentimiento que se me escapó un sollozo.
-¡Habla!-Exclamó él, ahora alzando la voz.
-Tu...-Mis labios se movieron por si solos y las comisuras de los suyos se fruncieron por una amarga y desfigurada sonrisa.
-¿Acaso me ves cara de estúpido?
-Tu haz sido el único hombre en mi vida.
-Mientes...
-Lo juro Salvatore...
-¡Mientes!-Repitió con brusquedad-Sabes muy bien que no puedo tener hijos.
-Te juro que yo...
-¡Ya basta!,-Rugió-No quiero escucharte.
-Por favor...-mi voz se quebró.
-Quiero que te vayas de mi casa.
Sentí mi rostro palidecer.
-Salvatore, no me hagas esto-me salió un hilo de voz-Por favor.
-Tienes hasta mañana para recoger tus cosas y lárgate de aquí...
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Luna de Sombras y Plata
Los gemelos Alfa de una manada vecina captan su olor y le proponen un contrato de matrimonio—que Tyranni acepta.
Ahora, lucha con la dicotomía de quién fue y quién quiere ser. Debe navegar entre sus crecientes deseos hacia sus nuevos esposos y sus sentimientos persistentes hacia los hombres de su antigua manada.
Pero no todo es lo que parece. Su nueva vida como Luna es casi demasiado perfecta para ser verdad. Surge la amenaza de los renegados, la muerte de su padre está envuelta en misterio, y sus sueños antes crípticos se han convertido en pesadillas reales.
Tyranni debe descubrir la verdad—sin importar cuán dolorosa sea, y decidir dónde yace su lealtad...
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia
—
Rosalind Marlow regresa a Nueva York para arreglar los asuntos de su padre, quien fue uno de los jefes de la mafia más temidos de la ciudad, solo para descubrir que murió junto a su mayor rival... y dejó un contrato que la obliga a casarse con el hijo de ese rival.
Viktor Marino es frío, calculador e irritantemente magnético.
Rosa no tiene intención de convertirse en el peón de nadie, ni en el duelo, ni en los negocios, y definitivamente no en la cama. Pero Viktor juega a largo plazo, y con cada mirada, cada desafío, la arrastra más profundo a un mundo de secretos, poder y pasión.
Ella fue criada para ser intocable.
Él nació para conquistar.
Y en el espacio entre la venganza y el deseo, ¿quién perderá el control primero?
(Contiene contenido maduro y oscuro)
EXTRACTO
—
Era difícil concentrarse cuando su palma acariciaba mis pliegues, rodeando mi clítoris hasta que apenas podía respirar.
—
¿Por qué querrías dejar esto atrás? —gruñó en mi oído, su pecho retumbando contra mi espalda.
Porque no puedo confiar en ti. Porque no sé lo que quiero.
—
Porque es cruel —susurré.
Y luego se apartó, dejándome temblando, desesperada y furiosa.
❦
También por la autora: Cazando a la Reina Híbrida (romance oscuro de cambiaformas).
Intocable (Colección de la Serie Avatar a la Luz de la Luna)
Su gran mano me agarró violentamente por la garganta, levantándome del suelo sin esfuerzo. Sus dedos temblaban con cada apretón, estrechando las vías respiratorias vitales para mi vida.
Tosí y me ahogué mientras su ira me quemaba los poros y me incineraba interiormente. El odio que Nerón siente por mí es fuerte, y sabía que no había forma de salir vivo de esto.
«¡Como si fuera a creerle a un asesino!» La voz de Nerón suena aguda en mis oídos.
«Yo, Neron Malachi Prince, el Alfa de la manada Zircon Moon, te rechazo, Halima Zira Lane, por ser mi compañera y Luna.» Me tiró al suelo como a un pedazo de basura, dejándome sin aliento. Luego agarró algo del suelo, me dio la vuelta y me acuchilló.
Me cortó la marca de mi manada. Con un cuchillo.
«Y por la presente te sentencio a muerte».
Una joven mujer lobo, abandonada por su propia manada, acalla su aullido ante el peso aplastante y la voluntad de los lobos que quieren verla sufrir. Tras ser acusada falsamente de asesinar a Halima dentro de la manada de Zircon Moon, su vida se derrumba entre las cenizas de la esclavitud, la crueldad y el abuso. Solo cuando encuentre la verdadera fuerza de un lobo en su interior podrá escapar de los horrores de su pasado y seguir adelante...
Tras años de lucha y curación, Halima, la superviviente, vuelve a enfrentarse a la antigua manada que la marcó la muerte. Busca una alianza entre sus antiguos captores y la familia que ha encontrado en la manada Garnet Moon. La idea de fomentar la paz donde hay veneno es poco prometedora para la mujer que ahora se conoce como Kiya. A medida que el creciente estruendo de resentimiento comienza a abrumarla, Kiya se encuentra con una sola opción. Para que sus heridas supurantes sanen de verdad, debe enfrentarse a su pasado antes de que devore a Kiya como lo hizo con Halima. En las sombras que crecen, el camino hacia el perdón parece ir y venir. Al fin y al cabo, no se puede negar el poder de la luna llena, y para Kiya quizás la llamada de la oscuridad resulte igual de inflexible...
Este libro es adecuado para lectores adultos, ya que el tema aborda temas delicados, como los pensamientos o acciones suicidas, el abuso y los traumas que pueden provocar reacciones graves. Por favor, tenga en cuenta.
————UntouchableLibro 1 de la serie The Moonlight Avatar
TENGA EN CUENTA: Esta es una colección de series para la serie The Moonlight Avatar de Marii Solaria. Esto incluye Untouchale y Unhinged, e incluirá el resto de la serie en el futuro. Hay libros separados de la serie disponibles en la página del autor.:)
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex
Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.
Dios, qué ingenua fui.
Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.
Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.
Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.
Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.
Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.
Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.
Lo más importante: es el némesis de mi ex.
¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.
Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.
Me equivoqué otra vez.
Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.
Y no piensa dejarme ir.
Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
La herencia del rancho.
En allí, Margarita conoce a Ryder, un vaquero que la atrae desde el inicio y con agrado descubre que el sentimiento es mutuo. ambos cargan con un pasado turbio, y lo suyo fue demasiado rápido, ardiente. Margarita descubre que está embarazada, ahora, las cosas han cambiado y no solo por el exnovio de Margarita aparece y para empeorar todo, su padre y madrastra también.
Se enfrentan a las hormonas de una joven embarazada y la pasión abrazadora de un hombre que sabe montar toros y domar caballos salvajes.












