
Enredos del corazón
Joana Valenzuela · Completado · 102.9k Palabras
Introducción
Carmine Morelli siempre ha medido a los hombres en su vida por el estándar inalcanzable que representa Giacomo Molinari, el hombre que ha deseado en silencio. Cuando se entrega a él en una noche de pasión, no imagina las consecuencias que esa elección traerá consigo.
Después de su fallido matrimonio, Giacomo está decidido a no volver a casarse nunca, pero no es necesario que se case para asumir la responsabilidad del bebé que Carmine carga en su vientre. Sin embargo, conforme pasa tiempo junto a ella, está menos convencido de querer conformarse con una relación meramente platónica.
Capítulo 1
El juez golpeó su mazo, marcando el final del juicio tras dictar la sentencia. Giacomo escuchó el murmullo creciente que estalló al otro lado de la sala y, al girar, vio que el acusado estaba gritándole a su abogado. Dos oficiales se acercaron a él y lo tomaron de los brazos en un intento de controlarlo. En medio de la confusión, sus miradas se cruzaron, y entonces, Giacomo esbozó una sonrisa victoriosa.
«Te advertí que perderías»
El rostro del tipo se contorsionó con odio, como si hubiera leído sus pensamientos. Giacomo no se inmutó y tampoco lo hizo cuando él empezó a maldecirlo, mientras lo sacaban de la sala del tribunal. En sus años como abogado, había recibido más miradas de odio y escuchado más amenazas de las que podía recordar, ya estaba acostumbrado a ello.
Se puso de pie y dirigió su mirada hacia su defendida. Una mujer demasiado inocente para prever la pesadilla en la que se convertiría su vida cuando aceptó una invitación del tipo que acababan de sacar de la sala. Como muchos de los abusadores, él la había conquistado con falsa dulzura durante los primeros meses de su relación, pero después de un tiempo empezaron los gritos e insultos, que no tardaron en convertirse en golpes.
Giacomo ardía en furia de solo recordar el expediente del médico que la había atendido la última vez que su, ahora ex esposo, la había golpeado. El ex esposo de su clienta era un ser deplorable y se merecía cada día que pasaría tras las rejas.
—Muchas gracias. —Los ojos de la mujer brillaban a causa de las lágrimas que resbalaban por sus mejillas, sin embargo, se veía más feliz que nunca.
Giacomo le dio una sonrisa sincera y asintió.
—Espero que tengas una vida feliz y próspera.
Era consciente de que la mujer tenía un camino largo que recorrer, pero, con suerte, se recuperaría de aquel trauma.
Los padres de la mujer se acercaron, ambos con enormes sonrisas. La madre, emocionada, se lanzó hacia él y lo rodeó con un abrazo lleno de gratitud, agradeciéndole una y otra vez entre lágrimas de alivio. Al soltarlo, el padre extendió la mano y Giacomo la estrechó sin vacilar. Después, los tres se despidieron y se adelantaron, mientras él se quedaba a terminar de guardar sus cosas.
Estaba saliendo de la corte cuando su celular comenzó a vibrar en el bolsillo interior de su saco. Sacó el teléfono y se lo llevó al oído.
—Nicolo —saludó.
—¿Cómo te fue?
—Como esperaba —dijo, bajando las escaleras—. Debiste ver la cara del maldito imbécil cuando el juez lo declaró culpable de todos los cargos.
—¡Felicidades! Aunque, siendo honesto, no me sorprende que ganaras. Eres una máquina de matar cuando estás en un juicio. ¿Qué te parece si esta noche salimos a celebrar otro caso victorioso?
—Lo siento, pero no puedo. Tengo cosas que hacer.
—¿Cómo qué? ¿Sentarte en tu sofá a observar la aburrida pared de tu departamento? —preguntó Nicolo, destilando ironía con cada palabra—. Esos no son planes.
—Quizás la próxima vez.
—Desde que…
—Nicolo —lo interrumpió con una advertencia, su voz volviéndose firme. Sabía lo que él había estado a punto de decir y no le gustaba ni un poco. Lo menos que le apetecía era escuchar el nombre de su ex esposa.
—Está bien, hombre, olvida que dije algo. Y felicidades otra vez. Si cambias de opinión te estaré esperando en el bar de siempre.
Giacomo se despidió de Nicolo y se montó en su auto.
El viaje hasta su departamento tardó más de lo usual debido al tráfico. Al llegar a su departamento, el silencio lo recibió y soltó un suspiro. La decoración impersonal de lo que ahora era su hogar permanente no hacía más que intensificar su mal humor. Ese lugar se sentía frío, nada comparable a la casa que había trabajado tanto para transformar en un hogar, un espacio que planeaba compartir con la familia que había soñado tener.
Sin embargo, aquella casa no le pertenecía más. Durante su proceso de divorcio había dejado que su ex mujer se quedara con ella y una parte de su fortuna. Después de descubrir que ella le había estado engañando, había hecho lo necesario para sacarla de su vida tan pronto como fuera posible.
Aun la amaba y no se sentía orgulloso de admitirlo. Pero jamás podría perdonar su infidelidad. Era doloroso pensar en ello, recordar. La traición de Arianna casi lo había destruido y todavía no había logrado volver a unir todas las piezas de su corazón. Pensar en ella todavía era como sentir un cuchillo retorcerse en lo profundo de su pecho.
Se metió a la ducha mientras inevitablemente los recuerdos bombardeaban su memoria. Había conocido a Arianna dos años atrás y de inmediato había caído rendido a sus encantos. Ella era hermosa y demasiado dulce. Habían tenido un noviazgo de seis meses antes de que le propusiera matrimonio.
Dos meses más tarde, su boda se había celebrado en una pequeña campiña con solo sus testigos como invitados. Aquel día, Arianna se había visto increíblemente perfecta y, mientras la miraba a los ojos, había creído que su amor sería eterno.
Soltó una risa carente de humor y sacudió la cabeza. Había sido demasiado ingenuo.
—Maldición. —Se pasó ambas manos por el rostro limpiando el agua.
Terminó de ducharse, tratando de mantener los recuerdos fuera de su mente. Al salir, se envolvió una toalla alrededor de la cintura y salió del baño. Levantó su celular de la mesa de noche y le envió un un mensaje a Nicolo para decirle que lo vería en el bar. No tenía ganas de salir, pero cualquier cosa debía ser mejor que quedarse en casa a auto compadecerse.
Se vistió y se apresuró a salir. El bar estaba a unos diez minutos de viaje en auto, pero como estaba seguro de que iba a beber, optó por tomar un taxi.
La música a volumen bajo lo recibió en cuanto entró al bar. La iluminación era tenue, suficiente para apreciar cada rincón sin resultar abrumadora. Era uno de los mejores bares de la ciudad, conocido por ser un lugar exclusivo.
Nicolo lo saludó desde una de las mesas y Giacomo se acercó a él.
—Cuando recibí tu mensaje creí que se trataba de alguna clase de alucinación —bromeó su amigo, dándole un abrazo breve—. Toma asiento —dijo y levantó una mano para llamar al camarero.
Un hombre se acercó a ellos y tomó sus pedidos.
—Brindemos —dijo su amigo, levantando el vaso cuando el mesero dejó las bebidas sobre la mesa—. Por tu éxito.
Giacomo levantó su vaso y lo chocó contra el de su amigo, luego bebió el contenido de un solo golpe. Hizo una mueca cuando el licor raspó su garganta.
—Tranquilo —dijo Nicolo con una sonrisa burlona—. Así que, esto significa que estás de nuevo en el rodeo. ¿Por qué podría presentarte a algunas amigas?
—No quiero saber nada del amor.
Después del fiasco de su matrimonio no quería volver a enamorarse, no iba a darle el poder a alguien de destruirlo otra vez.
—¿Quién está hablando de amor? Habló de una noche de sexo sin ataduras. —Nicolo subió y bajó las cejas con una sonrisa estúpida en el rostro—. Nadie lo necesita más que tú.
Giacomo ignoró a su amigo, que seguía hablando, y recorrió el lugar con la mirada. Los demás clientes estaban absortos en sus propias conversaciones y parecían estarla pasando bien. Él, en cambio, comenzaba a arrepentirse de haber aceptado la invitación de Nicolo.
Su mirada se detuvo al notar a alguien familiar en la barra. Entrecerró los ojos, tratando de determinar si estaba en lo correcto. De repente, la mujer giró el rostro y él pudo verla mejor, confirmando sus sospechas.
Carmine pareció sorprendida por un breve instante, pero luego le sonrió y Giacomo no pudo evitar sonreír también.
Últimos capítulos
#80 Capítulo extra
Última actualización: 1/26/2025#79 Epílogo
Última actualización: 1/26/2025#78 Capítulo 78: Noche de bodas
Última actualización: 1/26/2025#77 Capítulo 77: ¿Me concedes este baile?
Última actualización: 1/26/2025#76 Capítulo 76: Despedida de solteros
Última actualización: 1/26/2025#75 Capítulo 75: Nada me haría más feliz
Última actualización: 1/26/2025#74 Capítulo 74: Un plan secreto
Última actualización: 1/26/2025#73 Capítulo 73: Paz interior
Última actualización: 1/26/2025#72 Capítulo 72: Una parte de ti
Última actualización: 1/26/2025#71 Capítulo 71: El momento
Última actualización: 1/26/2025
Te podría gustar 😍
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto
—La gente se casa rápido todo el tiempo ahora —respondí—. Podríamos hacer el papeleo, tomarnos el tiempo para conocernos de verdad. Si funciona, genial. Si no, nos divorciamos.
Él sonrió.
—De acuerdo. Entonces intentémoslo.
Sarah Martínez trabaja como mesera en un restaurante. Atormentada por recuerdos fragmentados de un pasado que no puede recordar completamente, está desesperada por escapar de la constante preocupación de su madre por su futuro. Cuando conoce a Michael Johnson, un hombre que parece ser la solución perfecta a sus problemas, impulsivamente le propone matrimonio.
Sin embargo, Michael no es quien aparenta ser. Es un hombre de poder y riqueza. Cuando Sarah lo confunde con la cita a ciegas organizada por su madre, él decide seguirle el juego, intrigado por su sinceridad y la posibilidad de un matrimonio libre de las cazafortunas a las que está acostumbrado.
Su matrimonio comienza como un arreglo práctico, pero a medida que navegan su nueva vida juntos, los sentimientos empiezan a desdibujar las líneas de su acuerdo.
¿Descubrirá Sarah la verdadera identidad de Michael? ¿Podrá Michael confiar en las intenciones de Sarah, o es ella solo otra mujer tras su riqueza? ¿Y qué pasará cuando el ex de Sarah, una estrella de Hollywood, intente recuperarla?
La herencia del rancho.
En allí, Margarita conoce a Ryder, un vaquero que la atrae desde el inicio y con agrado descubre que el sentimiento es mutuo. ambos cargan con un pasado turbio, y lo suyo fue demasiado rápido, ardiente. Margarita descubre que está embarazada, ahora, las cosas han cambiado y no solo por el exnovio de Margarita aparece y para empeorar todo, su padre y madrastra también.
Se enfrentan a las hormonas de una joven embarazada y la pasión abrazadora de un hombre que sabe montar toros y domar caballos salvajes.
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
La esposa abandonada
El viaje de autodescubrimiento de Roxanne la lleva a la bulliciosa ciudad de París. A través de una serie de encuentros fortuitos, se hace amiga de la artista carismática y de espíritu libre, quien a su vez se convierte en la guía de Roxanne hacia un mundo de pasión, arte y liberación que nunca había conocido antes.
La novela retrata maravillosamente su metamorfosis de una esposa tímida y abandonada a una mujer segura de sí misma e independiente. A través de la tutoría, Roxanne descubre sus propios talentos artísticos y encuentra consuelo en la pintura, utilizando el lienzo como medio para expresar sus emociones y aspiraciones.
Sin embargo, el pasado de Roxanne la alcanza cuando la noticia de su transformación llega a la sociedad londinense. Lucian, al darse cuenta de la profundidad de sus errores, se embarca en un viaje para recuperar a su ex esposa. La novela da un giro inesperado cuando Roxanne se debate entre la vida que había dejado atrás y la nueva libertad que ha llegado a apreciar.
Su matrimonio, que ha durado tres años, termina en divorcio. Toda la ciudad se ríe de ella y se burla de ella por ser la esposa abandonada de una familia adinerada. Seis años después, regresa al país con un par de gemelos. Esta vez, ha tomado una nueva oportunidad en la vida y ahora es una doctora genio de renombre mundial. Innumerables hombres hacen cola para cortejarla y casarse con ella, hasta que un día, su hija le dice que «papá» ha estado de rodillas durante tres días seguidos, rogándole que se vuelva a casar con ella.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
La Novia Reacia del Multimillonario
Entonces, un único contrato matrimonial destrozó mi tranquila vida. Para proteger a mi familia, me vi obligada a casarme con Alexander Kingsley—un magnate tecnológico ocho años mayor que yo.
Ingenuamente pensé que al menos podríamos coexistir pacíficamente. Poco sabía yo que él ya me había etiquetado como una oportunista cazafortunas, poniéndonos en curso de colisión desde el primer día.
Ahora atrapada en la familia Kingsley, no solo tengo que lidiar con un esposo frío. También enfrento a su vengativa cuñada Victoria y a Karen—la admiradora de toda la vida de Alexander, quien está decidida a hacerme sentir como una intrusa no deseada.
¿Cómo puedo sobrevivir en la familia Kingsley...?
Las Profecías del Lobo
Matrimonio Rápido con el CEO
Pero tal vez la suerte finalmente me encontró. Me liberé de esa pesadilla y me escapé con este hombre hermoso que tiene un poder serio y dinero que parece nunca agotarse...
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?












