
La asistente del Rey
is.only.shi · Completado · 299.1k Palabras
Introducción
Temerosa de que pudiera ser un traficante, o algo peor, ella declina y decide seguir con su vida; sin embargo, días después, expulsada de la universidad, vetada para trabajar de todos los bares y restaurantes de la ciudad, y con muchas cuentas por pagar, se ve obligada a aceptar la oferta de trabajo de aquel misterioso hombre, que resultó ser el Rey de la lejana nación de Hiraeth, Cameron III.
Llegando a este nuevo y desconocido país, Gia se enfrentará a sí misma y a su nuevo jefe, un Rey misterioso del que no entiende por qué la contrató. Sin embargo, Cameron esconde bajo sus mangas unos cuantos trucos y verdades que revolverán todo en su vida, y que la harán preguntarse de dónde viene y, sobre todo, en quién puede confiar.
Capítulo 1
GIANNA
Cuando escuché aquellas palabras, mi mundo dio un vuelco, y el susto me llenó.
—¡Gianna, estás despedida! ¡Sal de aquí ahora mismo! —gritó Bruno, el gerente del bar en el que había trabajado por los últimos seis meses.
Su grito me removió todo por dentro, y volví a ser esa ni.ña a la que sus padres reprendían a voluntad.
Sin embargo… mi salvador, mi príncipe azul, vino a mí al instante.
—Entonces, ven y trabaja para mí… no necesitas seguir en este bar cutre de mala muerte.
• • •
Todo comenzó más temprano esa misma tarde, cuando llegué diligente al trabajo justo después de que las clases terminaran. Empecé mis labores tras ponerme el uniforme, y todo fue tal cual una típica noche de jueves.
Hasta que él apareció.
Lo vi entrar al bar desde el otro lado del local porque, ¡¿cómo no hacerlo?! Era el hombre más alto que había visto en mi vida… medía casi dos metros, o quien sabe si más, y su rostro parecía cincelado por el mejor de los artistas.
Yo no era de enamorarme de desconocidos a primera vista, pero él fue una excepción momentánea. Sus ojos verdes centellearon mientras veía con lentitud todo alrededor, y me percaté de que no parecía muy acostumbrado a este tipo de lugares.
Detrás de él entró un hombre que vestía de traje y parecía más serio y mayor, quien le dio una palmadita en el hombro y lo llevó a una de las mesas.
—¡Gia, te toca! —masculló por lo bajo Lory, una de mis compañeras de trabajo, indicando que me correspondía atender a los recién llegados.
Nunca me había sentido tan afortunada de atender a un cliente en mi vida.
Me encaminé a la mesa, donde ellos apenas se sentaban, y capté la incomodidad del chico alto, pelinegro y con unos rasgos ligeramente asiáticos, aunque muy ligeros, pues sus ojos y el resto de sus facciones me indicaban lo contrario.
Él se removió su negra cabellera, y enseguida noté la presencia de un tatuaje en su cuello que no pude distinguir bien, pero que parecía un reloj, además de su oreja llena de aros.
«Vaya, qué inesperado», dije para mis adentros con cierta decepción, pero, de repente, algo se me vino a la mente.
Rasgos asiáticos en un uno por ciento, aspecto limpio, superguapo, con un escolta… ¡¿y si era un idol coreano?!
Cuando llegué a la mesa, ya le había creado una vida como cantante o como actor, le di tres nacionalidades y le puse cinco nombres, sin mencionar que el corazón en mi pecho latía con virulencia.
—Bue… buenas tardes, señores, y bienvenidos. ¿Qué les gustaría ordenar?
Este era un bar restaurant que servía muy buena comida, la que se detallaba en los menús que cada uno tenía al frente.
El sujeto del traje, de pelo castaño y corte militar, me miró con cierta dureza al principio; sin embargo, cualquier rastro de malestar se esfumó de mí en el mismísimo instante en el que aquel papasito de orbes jades me sonrió.
—¿Qué me recomienda, señorita?
Abrí de más los ojos al oírlo, no solo por su voz, hipnotizante por un segundo, sino por su formalidad, cosa rara en estos tiempos.
Una tímida sonrisa pintó mis labios, y contesté:
—Le recomiendo los pinchos mixtos. Nuestro chef es muy habilidoso con las carnes.
Él asintió y miró el menú con rara ilusión.
—Entonces, tráigame unos pinchos mixtos, por favor, y… ¿agua?
Arrugué la cara al instante.
—¿Pinchos con agua?, ¿estás loco? —espeté de repente, y al segundo siguiente me mordí la lengua por la metida de pata.
El hombre del traje pareció querer matarme con la mirada y, aunque el pelinegro abrió de más los ojos por un segundo, luego solo soltó una tímida risilla que me tomó por sorpresa.
—Bueno… ¿Hay algo aquí para beber que no esté procesado y sea natural?
Pensé por un par de segundos, mirándolo directo a los ojos, y sonreí.
—Tenemos jugo de naranja.
Puse la mejor de mis sonrisas, y esa carita que hacía de ni.ña pequeña cuando quería algo, y el hombre alto comenzó a reír de manera más audible.
—Creo que esa cara es impropia para alguien de su edad, señorita —dijo él, cosa que me molesto, pero, antes de que pudiera decir nada, continuó—: Sin embargo, le queda bastante bien, si me permite decirlo.
Su forma de hablar tan correcta, y aquel halago, hicieron brincar el corazón en mi pecho, y me perdí en sus preciosos ojos por un segundo, hasta que el tipo del traje se aclaró la garganta y me sacó de mis sueños.
Lo miré con los labios apretados y cierta pena.
—Pero beberé el jugo de naranja, si no le importa —comentó luego el más alto y, mirando al otro, dijo—: Tom, ¿tú qué vas a querer?
Pasé mi atención al del traje, que observó el menú, pero al final desistió.
—Tomaré lo mismo que usted, señor —soltó.
Me extrañé de oírlo llamarlo de esa forma, porque a la vista él parecía el mayor, ¿pero quién era yo para cuestionar nada?
—Perfecto. Entonces, dos órdenes de pinchos mixtos y dos jugos de naranja. Traeré sus pedidos enseguida —dije tras anotarla y me giré.
—Señor, ¿por qué insiste en comer algo que no fue preparado por el chef? Esto podría hacerle daño…
Escuché al del traje decir eso mientras me alejaba, lo que me extrañó aún más.
Quizás era uno de esos tipos ricos con mañas de gente con dinero para malgastar, y su visita al bar no era más que un experimento social.
En fin…
Me metí a la cocina, donde el chef y sus ayudantes iban y venían a gran ritmo.
—¡Troy, dos órdenes de pinchos mixtos y dos jugos de naranja! —exclamé.
Enseguida, el chef volteó a verme con desconocimiento.
—¿Jugo de naranja? Aquí no servimos eso, Gianna. Somos un bar, no una cafetería escolar.
Resoplé al oír su voz despectiva y chasqué con la lengua.
—Ya sé, pero el cliente quería comerse los pinchos con agua. —Me acerqué a él y le di unas palmaditas en los hombros—. Yo le haré el jugo, ¿sí? Solo tomaré prestada una o dos naranjas de esas que usas para los postres y las preparaciones, ¿de acuerdo? No te molestes.
Me fulminó con la mirada, pero igual fui a la despensa de alimentos perecederos y los tomé.
En menos de cinco minutos, la orden ya estaba lista, y me encaminé al salón con las dos entre manos, además de las bebidas.
Apenas salir al área general, encontré unos ojos sobre mí que no me gustaron, y una sonrisa lasciva que conocía bastante bien.
—Dios mío, Gianna, ¡hoy te ves preciosa! —clamó un tipo en la barra, que no me quitó los ojos de encima ni un segundo.
Él se veía pasado de tragos, a pesar de que la noche aún era joven, y el traje de alta costura que usaba estaba un poco desarreglado.
Lo ignoré al pasar por su lado, porque no tenía caso, y seguí con mi camino.
—¡Gianna, ¿por qué no me miras?! ¡¿Es que ya no me quieres?! —gritó.
En el salón, todo el mundo se quedó en silencio al verlo levantarse e ir detrás de mí, pero nadie dijo nada.
¿Cómo podían? Ese hombre poseía más dinero que todos nosotros juntos, mil veces más. Era Logan Tanner, un gerente de una importante empresa de construcción que trabajaba en el país y el exterior, un buen partido en todo sentido… sino fuese por su afición por la bebida.
Él venía casi todos los días, aunque no lo había visto desde el lunes, y tenía la esperanza de que no apareciera, porque era un dolor de culo. Pero no gozaba de tanta suerte.
Nadie se atrevía a decirle nada porque, a pesar de ser un gerente, su familia era propietaria de la empresa, y él sería el próximo en hacerse cargo una vez su padre se retirara. ¿Quién se metería con alguien con tanto poder?
Mientras caminaba rumbo a la mesa de mis clientes, que miraban todo con sorpresa, traté de mantener mi expresión calmada. Al llegar ahí, lo primero que hice fue poner los platos frente a cada uno.
—Espero que disfruten de su comi…. ¡¿Qué mierda te pasa?!
De repente, mi discurso servicial y amable se vio interrumpido cuando, al inclinarme un poco luego de servir la comida, sentí una firme mano agarrarme una nalga sobre la falda del uniforme, y mi ira se activó.
Al tiempo que gritaba, me di la vuelta en un solo impulso, y le tiré a Logan encima la bandeja con todo y jugos, que lo golpearon y se esparcieron por todo su cuerpo enseguida.
Di un paso atrás y pegué con la mesa de los comensales, al tiempo que mi cuerpo ardía en indignación.
Entonces, lo vi alzar la cara, y sus ojos furiosos me fulminaron sin piedad.
—Gianna… ¡¿Qué demonios crees que estás haciendo?!
Últimos capítulos
#138 Especial XIII: ¿Pedo ir contido?
Última actualización: 12/31/2024#137 Especial XII: ¿Quieres hacerlo?
Última actualización: 12/28/2024#136 Especial XI: ¿Algún día podremos ser normales?
Última actualización: 12/28/2024#135 Especial X: ¿De verdad eres tú?
Última actualización: 12/28/2024#134 Especial IX: ¿Tiene síntomas de...?
Última actualización: 12/31/2024#133 Especial VIII: [D&T#03] ¿Qué perfume usas?
Última actualización: 12/28/2024#132 Especial VII: [D&T#02] ¿Por qué eres tan cerrado?
Última actualización: 12/28/2024#131 Especial VI: [D&T#01] ¿Quién se cree que es?
Última actualización: 12/28/2024#130 Especial V: ¿Estabas enamorada de él?
Última actualización: 12/28/2024#129 Especial IV: ¿Tiene la llave de su departamento?
Última actualización: 12/28/2024
Te podría gustar 😍
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
Poseída por el Despiadado Alfa
Ella nunca debió sobrevivir.
Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.
Le da una sentencia de muerte.
Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:
Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.
Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.
A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.
Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:
Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.
ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
Guerreros de la luna azul
Seduciendo a mi Luna con Miel
Y no cualquier tipo de venganza.
Para ello necesitaba dejar atrás quién y qué era para forjar un nuevo lobo, uno más letal. Alguien que sería temido y cuyo nombre pasaría a la historia de la raza como el único que libró a las manadas del continente americano del maldito traidor: Alfa Bastian Crow.
Él le quitó su vida y sus sueños. Él le quitaría hasta su jodida alma y luego iría al mismísimo infierno para asegurarse de que ahí Bastian Crow continuara con un castigo eterno.
Reinelle solo sabía una cosa: Sobreviviría y regresaría a casa junto a su hija sin importar qué era lo que tuviera que hacer… o en qué se tuviera que convertir.
Soportaría torturas, derramaría sangre y no tendría piedad de sus enemigos.
Si el precio de sus libertades era matar unos cuantos lobos… bueno, ella no estaba en desacuerdo.
Ella lo ve como una bestia deformada por el odio.
Él la ve como una hembra que no se quebrará, incluso en cadenas.
Ese primer contacto no es romántico todavía, sino un choque de fuerzas salvajes. Lo que nace entre ellos es tensión, rabia y atracción envenenada.
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN












