
La Esposa Rechazada del CEO Millonario
lgbooks.author · Completado · 111.2k Palabras
Introducción
Anna es una chica joven cuando su familia la compromete con Sammael, pero ellos dos no se amaban. Todo se complica cuando él resulta en coma en un accidente y entonces debe casarse con su hermano gemelo, Dominik, quien la odia por algo del pasado.
Frío como el hielo, durante cinco años jamás puede tratar a Anna como su esposa y la desprecia, además le es infiel, termina engendrando un hijo con otra mujer.
Decidida a no dejarse pisotear, ella renace de las cenizas; En el proceso, las chispas que siempre tuvo con su cuñado estallaron y los sumergieron en una complicada aventura, mientras su ex-esposo trata de recuperarla. ¿A quién elegirá Anna? ¿A su amor del pasado o del presente? ¿Un corazón herido puede volver a confiar?
Capítulo 1
Una mujer puede dejarse pisotear una vez por amor, pero no habrá segunda ocasión, aprenderá de su lección y cuando renazca del daño que le hiciste, deberás tener cuidado...
━─━────༺༻────━─━
Beth despertó temprano en la mañana envuelta en una nube de felicidad.
Hoy era el día más esperado de su vida.
Por fin se casaría con el hombre del cual estaba enamorada desde hace tantos años. Y mejor aún, trabajaría como su secretaria, así que juntos serían una mancuerna de los negocios.
—Nana, ¿me preparas el baño?
Su nana entró apenas escucho su voz apareció en la habitación, todos en la casa sabían que ya era el día de su matrimonio.
Aunque su familia deseaba que ella se fuera de una vez por todas de sus vidas, algunos sirvientes le tenían cariño.
—Ya te lo preparo señorita.
Beth sonrió mirando su mano.
La sortija en su dedo brillaba como nunca, era redondo y grande, de color azul cielo con un intrincado de serpiente alrededor, el emblema de la familia Blake, imponiéndose sobre ella.
Pronto el lugar comenzó a oler a rosas, el vapor salía del baño como nubes esponjosas.
Fue directamente al jacuzzi, se metió y suspiró de placer porque estaba caliente, perfumada.
—¿Ya está listo mi vestido de novia? —preguntó con los ojos cerrados a su nana.
—Sí, está en su armario listo para usarse.
Disfrutó un ratito más el poder revitalizante del baño, dándose tiempo a pensar en su futuro, sin extrañar para nada la vida que llevaba hasta el momento.
No tardó más que unos minutos en salir del agua para secarse e ir en busca de su vestido de princesa, era el más bonito que se había visto en la ciudad de Norvill, el único en su clase.
Valía una fortuna, fue un especial regalo de su prometido.
Dominik Blake.
Estaba totalmente enamorada de él.
Lo amaba desde que eran unos críos, creció a su lado, dejo de ser una niña para ser una mujer y ahora sería su esposa.
Su sueño se estaba haciendo realidad...
—Aquí, señorita. La voy a arreglar ahora mismo.
Dejo que su nana se hiciera cargo de todo, haciendo oídos sordos del sonido de abajo, su familia parecía estar celebrando algo y ser felices, ya que su hermana estaba embarazada y sería su primer nieto, el nieto de su hija favorita.
No se permitió ponerse triste, pronto sería feliz al lado de su futuro esposo.
Beth, al ser enfermiza y débil, jamás podría tener hijos, darles nietos que seguirían con la empresa familiar, ni el de su esposo.
Por ende, jamás tendría tanto poder como su hermana, la cual estaba casada con un duque de Inglaterra.
Pero tendría a su esposo y eso le bastaba, su gran amor y ella serían una familia completa, quizás a futuro podrían adoptar.
—Has quedado hermosa mi muchacha, ¿estás lista? La limosina espera abajo por ti —comentó Marta, su nana.
Beth se dió un vistazo al espejo, y quedó sorprendida por lo hermosa que se veía.
Su cabello cobrizo le caía como una cascada en su espalda, el velo cubría elegantemente su rostro, y el escote recatado dejaba ver sus bonitas clavículas.
El lunar rojo en su frente era lo único que desentonaba con todo aquello.
Pero nada de eso importaba.
Su prometido estaría encantado, él la amaría.
Después de todo, ella había estado con él toda su vida, ¿cómo no iba a amarla así tal cual?
—Estoy lista, vámonos.
De modo que bajaron las escaleras despacio, el vestido era de color rosa palo, tan bajito el tono que casi no se distinguía entre ambos colores, blanco o rosa.
El encaje del velo tenía flores rosas y blancas, combinaba con el diseño del vestido.
Abajo su familia ni siquiera sé detuvieron a desearle suerte o felicitarla, todos hicieron como si ella no existiera.
Excepto el patriarca, claro. Su padre Leo Grey, quien la miró con profundo desprecio.
—¿Así que ya te vas? Por fin. No puedes traer gloria a esta casa, será mejor que no vuelvas nunca. No olvides mandar los cheques mensuales por correo porque tu hermana planea construir una mansión cerca de nosotros —espetó—. Ahora lárgate rápido.
Ella asintió sin decir nada, y se dirigió a la limosina.
Tosió un poco al sentir el aire fresco, pero sonrió de todos modos.
Pronto, ya no se sentiría miserable. Estaría al lado de su esposo y nunca nada le haría falta.
No fue educada como sus hermanas que asistieron a universidades de prestigio, pero termino el bachillerato en una escuela pública, con unos familiares del campo, y le encantaba escribir o dibujar.
No tardaron en llegar a la iglesia, los invitados ya estaban adentro esperándola.
Comenzó a ponerse nerviosa, le daba miedo hacer algo malo, pero respiró profundo y camino a la entrada de la iglesia.
Sus suegros, Thomas y Elena estaban ahí, el hombre le sonrió pero su suegra no, ni la miró siquiera.
—Bethy, querida, has llegado justo a tiempo —saludó él.
Ella les dedico una débil sonrisa.
—Ya que mi padre no ha venido, espero usted pueda llevarme al altar, de ahora en adelante seremos familia —pidió Beth con timidez.
Elena, su suegra, bufó.
—Solamente porque los abuelos así lo decidieron, que si por nosotros fuera tú jamás serías parte de nosotros —espetó con ira.
Thomas la miró con desaprobación.
—Hoy no, Elena. Es la boda de nuestro hijo y debemos estar felices por ellos —la reprendió.
Seguido de esto ofreció su brazo a Beth, quien estaba incómoda por el altercado.
Lo último que deseaba era que tuvieran problemas por su culpa.
—Mejor entremos, Dominik debe estar ansioso ya —murmuró, no pudiendo soportar más la distancia que los separaba. Deseaba ser su esposa lo más pronto posible.
La música sonó cuando comenzaron a entrar a la iglesia, los invitados se volvieron y sonrieron a Beth, quien irradiaba felicidad por los poros.
—Te entrego a Beth, cuídala hijo.
—Así será —respondió Dominik.
Pronto estuvieron frente al cura que los casaba, dando sus votos y mirándose como dos amantes ansiosos... O eso es lo que Beth quería creer al menos.
Cuando escuchó las palabras más maravillosas de su vida: «Los declaro marido y mujer», unas lágrimas cayeron por su mejilla.
—Puede besar a la novia —dijo el cura.
Dominik la tomó entre sus brazos y la besó como jamás la había besado nadie nunca.
Suspiró de satisfacción al sentir sus labios sobre los suyos y sus brazos apretando su cintura.
Los vítores de sus invitados no se hicieron esperar, así que salieron de la iglesia tomados de la mano como la pareja recién casada que eran.
Se tomaron las fotos y luego subieron a la limosina que los llevaría a la recepción para festejar su boda.
Nada podía arruinar el día tan perfecto que tenía frente a ella.
━─━────༺༻────━─━
Cuando miraba hacia el pasado, podía ver cada vez más las obvias señales.
El día de su boda siempre sería el punto de quiebre.
Beth le sonrió a su prometido cuando el cura los estaba por declarar marido y mujer.
Sus ojos brillaban con la emoción de al fin poderle decir: «Esposo».
Omitió las claras muestras de odio y desagrado en los ojos de él, omitió la forma en que su cuerpo se alejaba de ella cada vez que se acercaba rebosante de emoción.
—Annabeth Grey, ¿aceptas a Dominik Blake como tu esposo? —La pregunta del millón llegó, su momento más deseado.
Ella sonrió y asintió repetidamente, parecía una colegiala.
—Sí, acepto.
—Dominik Blake, ¿tomas a Annabeth Grey como tu esposa?
Silencio.
Beth frunció el ceño cuando los segundos pasaron y de los labios de él no salía ningún sonido.
«Quizás no lo escucho bien», se dijo así misma.
Se aclaró la garganta y empujó el codo de Dom con delicadeza.
—Te ha hecho una pregunta, querido. Puedes contestar.
Omitió por completo la mueca de hartazgo que se figuró en el rostro de él, y también el suspiro resignado que soltó.
—Sí, acepto —pronunció finalmente, entonces todo el lugar estallo en aplausos.
Para Beth todo parecía estar bajo un lente distinto: había felicidad, colores y brillos alrededor del cuadro que miraba.
Desde su perspectiva no había nada malo, ni extraño.
Era como siempre debía ser.
Dominik la sujeto por la cintura y soltó un beso rápido y casto sobre sus labios.
El carmín mancho sus labios, ella intento pasar el dedo para limpiarlo pero Dom sostuvo su mano para evitarlo.
El momento paso tan rápido que no le dedico ni siquiera un segundo para pensarlo, pronto estaban tomándose la foto del recuerdo junto a todos sus invitados, y después tuvo lugar la recepción más bonita a la que había asistido... La suya propia.
Beth Grey se casó estando ciega de amor...
Últimos capítulos
#75 Epílogo
Última actualización: 11/3/2025#74 Capítulo 74
Última actualización: 2/27/2025#73 Capítulo 73
Última actualización: 2/27/2025#72 Capítulo 72
Última actualización: 2/27/2025#71 Capítulo 71
Última actualización: 2/27/2025#70 Capítulo 70
Última actualización: 2/27/2025#69 Capítulo 69
Última actualización: 2/27/2025#68 Capítulo 68
Última actualización: 2/27/2025#67 Capítulo 67
Última actualización: 2/27/2025#66 Capítulo 66
Última actualización: 2/27/2025
Te podría gustar 😍
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.
Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.
Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Deseando al tío multimillonario de mi ex
«¿Lindo? ¿Tu nombre?»
«Tú».
De repente, se enderezó e inclinó toda la parte superior de su cuerpo hacia él, con la mirada fija. «¿Crees que soy hermosa?»
Él rió suavemente, inclinándose más cerca, ella podía sentir su aliento en sus labios.
«Eres etéreo».
Ella cogió su corbata y lo acercó más. «Entonces, ¿te gustaría dormir conmigo?»
Elaine Rock había pasado toda su vida construyendo su empresa hasta que se convirtió en una de las mejores. Pero sus años de arduo trabajo se derrumbaron cuando la acusaron de presionar a su hermana para que intentara suicidarse, y como si la angustia no fuera suficiente, también descubrió que su novio de dos años se iba a casar con su hermana. En su momento más oscuro y desesperado, alguien apareció y no era cualquiera, era Xavier Romano, el multimillonario de 30 años, y el tío de su ex. Sin embargo, quería algo a cambio para ayudar a que su empresa volviera a funcionar. ¡Matrimonio!
Pero no es solo un contrato para Xavier. Quiere su corazón, su cuerpo y su alma. Él tenía la misión de malcriarla estúpidamente.
Guerreros de la luna azul
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












