
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
Lady Vivian · Completado · 109.6k Palabras
Introducción
Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.
¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.
Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
Capítulo 1
Los ronroneos de mi gato se escuchan por toda la habitación, despego la vista de mi computador y veo como se sube a la cama para restregarse sobre la pantalla.
—Salem, no puedo consentirte –Acarició sus orejas con mis dedos —. Debo seguir buscando empleo si no queremos seguir siendo una carga para Jimena.
Llevaba semanas llevando mi hoja de vida a diferentes empresas, tenía más de tres meses sin trabajar y ya me sentía una completa inútil.
Jimena es mi hermana mayor, la cual me ayudaba con los gatos del apartamento; luz, agua e Internet mientras conseguía empleo.
Yo me abastezco de comida con lo poco que había ahorrado este tiempo.
Ya me quedaba poco de aquellos ahorros y mi desespero aumentaba día tras día.
Cierro mi computador al terminar de revisar algunas propuestas laborales; cuando estoy justo por levantarme de la cama, mi teléfono suena a mi lado y rápidamente lo tomó contestando la llamada.
- ¿Bueno?
- ¿Habló con la señorita Catalina Mejía?
- Se comunica con ella ¿en qué le puedo servir?
- Señorita Mejía, la contactamos de la compañía Cabal. Estuvimos revisando su hoja de vida y usted cumple todos los requisitos para ocupar el puesto de jefe administrativa en la presidencia.
- ¿Habla enserio?
- Por supuesto señorita, debe presentarse esta misma tarde a las dos en la compañía Cabal, la sub jefa de Recursos Humanos la estará esperando para darle más detalles sobre su contratación.
-Hay estaré, muchas gracias.
- A usted señorita.
Cuelga la llamada y doy un salto gritando eufórica.
La oportunidad de trabajo que necesitaba había llegado finalmente, justo cuando ya estaba por acabar mis ahorros.
Observó el reloj sobre mi escritorio, son las 1 de la tarde así que tengo los minutos contados para llegar a tiempo a la compañía.
Busco rápidamente en mi armario que colocarme, tomo una blusa de tela lisa en color blanca, una falda de talle alto color negro y me colocó el par de mis tacones negros favoritos.
Me doy una ducha rápida, busco ropa interior y me coloco lo ya escogido. Decido llevar mi cabello recogido en un moño alto haciéndole algunas ondas con las tenazas en las puntas para luego maquillarme.
Al terminar tomó mi bolso, mi portafolio y las llaves de mi auto; salgo del apartamento a toda prisa, tomo el elevador y al bajar voy al sótano por mi auto saliendo a toda marcha.
(...)
Compañía Cabal, ubicado en el centro de la ciudad de Nueva York, uno de los edificios más altos de la ciudad y una de las compañías más grande e importante del país.
Jamás pensé que me podrían considerar para ocupar un puesto en esta empresa, cuando envié mi hoja de vida lo hice por insistencia de Jimena y lo daba por nulo.
Entró a los estacionamientos subterráneos, busco un lugar donde estacionarme libre y lo encuentro justo alado del elevador.
Al bajar de mi auto presionó el botón de este y en escasos segundos abre sus puertas. Al subirme cierra sus puertas y sube abriéndolas en la recepción.
Al llegar observó toda la recepción dónde entran y salen muchas personas. Algunos empleados otros visitantes.
Me acerco al gran escritorio en medio de la recepción donde se encuentran dos chicas y un chico atendiendo llamadas, tecleando en el computador y atendiendo a quienes se acercan.
—Buenos días, bienvenida a la Compañía Cabal –El chico detrás del escritorio me sonríe –. ¿En qué le puedo ayudar?
— Buenos días, mi nombre es Catalina Mejía y...
— La estábamos esperando señorita Mejía –Toma un IPad sobre el escritorio y sale de él –. Por favor sígame, tengo instrucciones de llevarla con la sub jefa de recursos humanos.
Asiento y le sigo el paso, al llegar al elevador se hace a un lado dejándome subir primero. Otras personas suben con nosotros y él se encarga de presiona el botón con el número quince.
Luego de hacer parada en varios pisos se marca en la pequeña pantalla del elevador el número ya presionado por él anunciando nuestra llegada.
Al abrir sus puertas bajo, me sigue el paso, frente a nosotros se encuentra un pasillo y en cada lado puertas con escritorios y chicas frente a él.
Camina hasta acercarse al escritorio de la primera chica de la derecha y le sonríe.
—Fernanda, ella es la señorita Catalina Mejía, la nueva jefa administrativa del área de presidencia – Enciende el iPad y le enseña algo en el –. La señorita Marta la espera.
¿Escuche bien?
—Bienvenida señorita Mejía– De levanta y me extiende la mano con una sonrisa –. Mi jefa la atenderá en un momento.
Levanta su teléfono presiona un botón y luego de unos segundos habla.
— Lamento interrumpir señorita Marta, la señorita Mejía ya se encuentra aquí – Cuelga la llamada –
. Puedes pasar.
—Hasta aquí mi recorrido con usted señorita Mejía, bienvenida y un placer.
El chico me extiende la mano.
—Gracias a ti y solo Catalina – le extiendo la mano y le sonrió.
Se marcha caminando al elevador, la chica se levanta y camina hasta acompañarme a la puerta de la oficina de su jefa; da unos toques y luego de un suave pase, abre la puerta y me deja pasar.
—Buenos días – respondo al ver a una mujer muy joven detrás del escritorio tecleando.
Alza la mirada, me sonríe con amabilidad y se levanta de su puesto caminando hacia mí.
—Señorita Mejía, bienvenida –Me extiende la mano –. Yo soy Marta Wilson sub jefa de recursos humanos.
— Un placer señorita Wilson.
— Sólo Marta –Masculla con una sonrisa y asiento —. Hoy te atenderé yo debido a que la jefa de recursos humanos se encuentra en un viaje de negocios junto al presidente de la empresa y el vicepresidente.
Me extiende la mano en dirección a las sillas frente a su escritorio por favor toma asiento.
Tomó asiento como me lo pide, se sienta detrás de su escritorio y apoya sus manos en su escritorio.
—Necesitábamos con suma urgencia una jefa administrativa en el área de presidencia, al revisar tu hoja de vida nos dimos cuenta que encajabas perfectamente para el puesto por esa razón decidimos contratarte sin necesidad de hacerte una entrevista eso claro si aceptas la oferta.
— Por supuesto que la acepto – Sonrió nerviosa —. Pero para ser franca es la oportunidad de trabajo que necesitaba.
—Es bueno saberlo –Me extiende la mano —. Bienvenida oficialmente a la compañía Cabal.
(...)
Luego de darme un recorrido por toda la empresa volvemos al piso donde nos encontrábamos.
—En este piso se encuentra ubicado las oficinas de recursos humanos las cuales como vez son las primeras, luego siguen las de los administrativos de áreas importantes en la cual una de ellas ocupará tú y al final las oficinas de Presidencia y vicepresidencia.
Caminamos hasta pasar las oficinas de recursos humanos y nos detenemos casi justo al final.
— Está es tu oficina –Abre la puerta dejándome ver una oficina tan espaciosa como la suya en tonalidades crema con una excelente vista a la ciudad.
Entramos, observó maravillada toda la oficina hasta acercarme al ventanal y ver la gran vista de la ciudad incluso del mar.
—Bienvenida a la compañía, puedes ir poniéndote cómoda, en un instante te envío a mi asistente para que te ayude a que te pongas un poco al corriente – mira su reloj –. Falta poco para la hora de salida así que tómalo con calma.
— Muchas gracias Marta – le extiendo mi mano contestando el saludo y niega.
— De nada, espero puedas trabajar cómodamente con nosotros.
Sale de la oficina déjame completamente sola, coloco mi bolso y mi portafolio sobre el escritorio.
Unos toques en la puerta me interrumpen, camino a la puerta y la abro encontrándome a su secretaria.
— Señorita Mejía, lamento interrumpirla – me hago a un lado dejándola pasar –. Yo soy Fernanda, la asistente de la señorita Marta como sabe y estoy a su disposición.
— Gracias Fernanda, toma asiento – la invito a sentarse y me siento en mi silla –. Te agradecería que me llamaras solo Catalina.
— Esta bien Catalina– sonríe y levanta el iPad que trae –. Él asistente de la antigua jefa administrativa de esta área era Chad, pero al puesto quedar vacío se le asignó en otra área, no sé si quieres que lo reasigne ¿O quieres que te escoja una nueva asistente?
—Chad es el chico que me acompañó hasta acá ¿cierto? – asiente –. Me quedo con él, necesito a alguien que ya conozca cómo se maneja esto para que me ayude a ponerme al corriente.
— Siendo así mañana mismo lo tendrás a tu disposición –me sonríe y se levanta –. ¿Algo más que se te ofrezca?
—No, gracias por todo – me levanto y le extiendo la mano.
—Gracias a ti – se despide y sale.
Empiezo acomodar las carpetas sobre mi escritorio, abro algunas poniéndome al tanto sobre estrategias, informes de mes y cálculos de la compañía.
Observó el reloj en mi muñeca, ya son las cuatro y diez. Guardo todo acomodando lo en su lugar, tomo mi bolso observó mi portafolio y prefiero dejarlo en la oficina.
Al salir me topo en el elevador a Fernanda
junto a otra chica de su edad o un poco más conversando. Al verme me sonríe.
— ¿Algo en que le pueda servir antes de irse? –Me pregunta amablemente.
— La verdad si –Me mira curiosa –. Qué me dejes de hablar de usted y me hables de tú, créeme me harías sentirme más cómoda.
El elevador abre sus puertas y las tres subimos siendo las únicas en el elevador.
— Lo siento –Me mira apenada –. Se me hace difícil ya que a todos los jefes se les habla de usted —Su acompañante la mira extrañada –. Lo siento, Milagros ella es la señorita Catalina Mejía, jefa administrativa del área presidencia.
La chica me extiende la mano
—Señorita...
Me le adelanto al hablar
–Solo llámame Catalina, te lo agradecería y me harías sentir cómoda.
— Un placer Catalina –Sonríe y en su voz se nota que entró en confianza –. Bienvenida y espero puedas sobrevivir a víbora Black.
—¡Mili! –Suelta Fernanda en manera de reproche —. Te escucha llamarla así y te votarán aun siendo la secretaria del jefe.
—¿Quién es la víbora Black? —Preguntó curiosa y ambas ríen.
—La jefa de recursos humanos —Responde Milagros —. Julia Monte, es una Maldita bruja.
Esto último lo susurra al abrirse las puertas del elevador y llegar a la recepción.
Caminamos por el vestíbulo sin decir más nada, al llegar frente al elevador para bajar al sótano me detengo.
— ¿Chicas a dónde van? —Preguntó curiosa.
— A tomar el autobús antes de que se nos pase – responde Fernanda —. Él siguiente demora mucho en pasar.
—¿Y si las llevó? —Me atrevo a preguntarles.
—Vamos al norte de la ciudad —Está vez responde Milagros —. Queremos molestar.
—No lo hacen —El elevador abre sus puertas —. Me dirijo al norte también, así que vengan les daré un aventón.
Entro al elevador, se miran por unos segundos y luego suben; al cerrar sus puertas y bajar lo hacen en silencio.
Camino sacando de mi bolso la llave de mi camioneta, desactivo la alarma y abro la puerta de esta.
Fernanda toma asiento atrás, mientras que Milagros toma asiento en el puesto de copiloto; puedo notar que ella entra en confianza más rápido que Fernanda la cuál es más reservada.
Enciendo el auto, salgo del sótano colándose al tráfico de la ciudad y decido romper el silencio.
—¿Por qué le dicen víbora a la jefa de recursos humanos? – Fernanda suelta una risilla y Milagros me mira divertida.
— Porque es una maldita víbora –Milagros rueda los ojos —. Es una maldita, egocéntrica, que se cree mejor que las demás mujeres de la oficina y es capaz de deshacerse de cualquier mujer que ella crea es competencia y le pueda quitar al señor Cabal.
— ¿Al jefe de la compañía? —Preguntó confundida y asiente —. ¿Él señor Cabal no es un hombre casado?
Según lo que había escuchado y leído en algunas revistas él y su esposa asistían a cada evento juntos y llevaban muchos años de matrimonio feliz.
—Milagros se refiere a Bastián Cabal, él hijo mayor del señor Cabal —Responde Fernanda —. Desde hace un año es quien está a cargo de la empresa y según los rumores la señorita Julia tiene una relación con él.
—No son rumores Fernanda —Responde Milagros a mi lado quien se gira sentándose de lado en el asiento —. Yo he tenido que escuchar sus gemidos mientras el señor Cabal se la folla en la oficina.
—¿Enserio? – Espetó asombrada y ella asiente —. Eso es asqueroso.
—Asqueroso es escuchar los gemidos de esa víbora —Responde Milagros a mí lado —. Pero él señor Cabal, eso sí no es asqueroso, es un adonis —Muerde sus labios —. Daría lo que fuera por ser yo a la que él hiciera gemir en su oficina.
—¡Mili! —Le reprende Fernanda y yo río.
Las chicas cambian de tema de conversación, contándome un poco del tiempo que llevan en la empresa.
La primera en bajarse es Fernanda quien se despide para entrar a su residencia y por última Milagros que para mi sorpresa vive a dos manzanas de mi departamento y con la cual quedó en recoger mañana para ir juntas al trabajo.
Al llegar a mi edificio saludo al seguridad, subo al elevador hacia mi piso, al llegar introduzco la llave en la cerradura y abro.
Al entrar Salen me recibe frotándose entre mis pies y ronroneando; me agacho tomándolo en mis brazos y besando su hermosa carita.
— Yo también te extrañe mi vida —Acarició sus orejas —. ¿Cómo te portaste hoy?
— sabes que él es un amor —. Escucho la voz de Jimena, levanto la vista y la encuentro en el umbral de la puerta de la cocina recostada.
Jimena es mi hermana mayor, es idéntica a nuestra madre. Cabellera castaña larga, ojos color avellana y pecas en sus mejillas que la hacen ver dulcemente atractiva.
Ella es quien ha cuidado de mi desde que tenía dieciséis años, ha sido mi confidente, mi amiga y mi madre todo este tiempo.
Cuando mamá y papá murieron fue ella quien quedó a cargo de mí y quien se dedicó a trabajar fuertemente para que no me faltar absolutamente nada.
Ella costeo mis estudios, mi universidad y quien me regalo este departamento cuando cumplí veinte años.
Cuando me gradué a los veintidós de la universidad empecé a trabajar y ya costaba mis propios gastos, pero entonces luego de haber estado trabajando por dos años en una empresa fui despedida por el siempre hecho de haber rechazado el casarme con mi ex pareja quien era hijo de mi jefe.
No quise tener más relación con él y con su familia, así que decidí dejar todo por la paz y marcharme; sobreviví algunos meses con mi liquidación mientras Jimena me ayudaba cubriendo otros gastos.
—Jime – Dejó a Salen en el sofá y me acerco abrazándola —. Pensé que estabas fuera de la ciudad aún.
— Regresé antes y decidí pasar por aquí para llenar tu alacena que por cierto ya estaba vacía —Se separa de mí y me mira de arriba abajo —. ¿Dónde estabas?
—En mi trabajo —Me mira sin entender y beso su mejilla.
— Aguarda —. Escucho sus pasos seguirme a mi habitación —. ¿Desde cuando trabajas? Apenas y me fui cinco días.
—Empecé ayer —Tiro mi bolso sobre mi cama y me siento en ella a deshacerme de mis zapatos —. Me dieron el puesto de jefe administrativa en el área de presidencia.
—¿En qué empresa? —Pregunta con curiosidad.
—Compañía Cabal.
—¡TE LO DIJE! —Grita emocionada —. Te dije que te darían el puesto, lo sabía.
Empieza a dar saltos de felicidad en mi cuarto, Jimena es muy optimista en todo y siempre se alegra de todos mis logros.
Pasamos el resto de la tarde conversando mientras cocinamos y cenamos, luego de un rato se despide ya que debe regresar a su apartamento junto a su novio.
Tomó una ducha rápida, me acuesto en mi cama junto a Salen a descansar, hoy fue un buen día y debo estar lista para mañana.
(...)
Veo a Mili en la cera de su casa texteando en su teléfono, me estacionó frente a ella y se sube con una gran sonrisa.
—Buenos días —Se coloca el cinturón y colocó la camioneta en marcha —. ¿Lista para conocer a la víbora negra hoy?
—Creo que sí —Reímos —. Espero poder durar en mi puesto.
—Tranquila, la última decisión la toma el señor Cabal –Saca de su bolso un estuche de maquillaje —. ¿Puedo terminar de maquillarme?
— Claro –Observó el reloj en mi muñeca –. ¿Fernanda no querrá que la llevemos?
—Ella ya está en la oficina – responde rápidamente –. Tenía que preparar todo para la llegada de la víbora y mi jefe, aparte hoy hay junta.
— ¿Junta de qué? –Preguntó curiosa mientras entramos al sótano de la empresa.
— Junta de jefes, gerentes y administradores – apago el auto y tomó mi bolso al igual que ella —. Eso quiere decir que tu estarás en ella.
¿Yo?
Cierro mi camioneta, caminamos hacia el elevador. Al llegar a la recepción Milagros saluda a todos y me toma del brazo llevándome con ella al elevador.
Guardamos silencio al ir demás personas con nosotras en el elevador; al llegar a nuestro piso nos bajamos y nos encontramos a Fernanda junto al chico en su escritorio.
Luce extremadamente guapo al llevar pantalones ajustados negro, una camisa manga larga con la insignia de la corporación y su cabello negro perfectamente peinado.
— Buenos días —Me acerco con una sonrisa.
—Buenos días —Responden al unísono.
—Los veo luego, debo arreglar todo antes de que llegue el señor Cabal.
Corre hacia su escritorio dejándonos los tres solos.
—Catalina, aquí tienes a Chad en calidad de tu asistente —Él chico me entiende la mano —. Chad ya sabe en todo lo que te tiene que ayudar.
—Un placer de servirte Catalina –Me sonríe – Ya Fernanda me puso un poco al tanto de cómo son las cosas contigo.
—Gracias Chad, créeme necesito toda tu ayuda para sobrevivir y poder adaptarme.
La puerta de la oficina de Marta se abre y me sonríe al salir con varias carpetas en manos.
— Buenos días Catalina – Fernanda le ayuda con las carpetas —. En unos minutos tendremos una reunión de rutina para discutir algunos temas y tu estarás para ser presentada oficialmente en la empresa.
— Algo de ello me mencionó Milagros —Observó mi reloj —. Estaré allí con Chad en unos minutos.
—Bien, entonces los esperamos.
Marta se marcha junto a Fernanda, observó a Milagros en su escritorio algo loca con algunas carpetas y respondiendo el teléfono.
Camino a mi oficina con Chad detrás mío y entró dejando mi bolso sobre el escritorio.
— Confieso que tengo nervios —Me siento y él hace lo mismo riendo.
—Tranquila, las reuniones son de rutinas, además hay que presentarla oficialmente ante los dejas jefes de departamento y al presidente de la corporación.
— Yo solo espero hacer mi trabajo bien y poder conservarlo.
— Y lo harás –Me sonríe —. La señorita Marta te contrato porque llenabas todo para ocupar el puesto.
—¿Por qué la vacante quedo libre?
— Porque el señor Jack, se jubiló luego de casi veinte años trabajar en la empresa, ya necesitaba descansar.
En la oficina suena el pitido de un teléfono, Chad levanta el iPad frente al observando su pantalla.
— Ya están todos en la sala de juntas, debemos ir —Se levanta del asiento y toma unas carpetas de mi escritorio.
—Bien, andando.
Salimos de la oficina tomando el elevador y marcando el siguiente piso de arriba, al abrir sus puertas caminamos por un pasillo hacia la izquierda.
Mis nervios aumentan, al ver la puerta con la señalización de los baños me detengo sujetando su brazo y haciéndolo detenerse.
—Chad, necesito ir al baño –Trato de tranquilizarme.
—Está bien, la sala de reuniones está al final iré adelantándome.
—De acuerdo.
Sigue su rumbo mientras yo entro al baño lavando mis manos, observó que mi maquillaje siga intacto y miro detenidamente mi ropa viendo que todo siga igual.
Hoy opte por una blusa de cuello alta manga larga en color negro, blazer gris, unos pantalones en color gris con cuadros negro y blanco y unos zapatos de puntas negros.
Peinó mi cabello con mis manos dejando caer una parte sobre la parte delantera de mi hombro acomodando las ondas.
Respiro hondo, calmo mis nervios y camino hacia la puerta abriéndola para salir.
Voy con la mirada en el suelo, cuando la alzó y salir chocó abruptamente con el pecho de alguien quien me sujeta por la cintura para no dejarme caer.
Levanto la mirada encontrándome con unos bellos ojos color cielo, los cuales me miran curiosamente...
Últimos capítulos
#60 Capítulo 61
Última actualización: 2/27/2025#59 Capítulo 60
Última actualización: 2/27/2025#58 Capítulo 59
Última actualización: 2/27/2025#57 Capítulo 58
Última actualización: 2/27/2025#56 Capítulo 57
Última actualización: 2/27/2025#55 Capítulo 55
Última actualización: 2/27/2025#54 Capítulo 54
Última actualización: 2/27/2025#53 Capítulo 53
Última actualización: 2/27/2025#52 Capítulo 52
Última actualización: 2/27/2025#51 Capítulo 51
Última actualización: 2/27/2025
Te podría gustar 😍
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Una semana para el amor
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Luna de Sombras y Plata
Los gemelos Alfa de una manada vecina captan su olor y le proponen un contrato de matrimonio—que Tyranni acepta.
Ahora, lucha con la dicotomía de quién fue y quién quiere ser. Debe navegar entre sus crecientes deseos hacia sus nuevos esposos y sus sentimientos persistentes hacia los hombres de su antigua manada.
Pero no todo es lo que parece. Su nueva vida como Luna es casi demasiado perfecta para ser verdad. Surge la amenaza de los renegados, la muerte de su padre está envuelta en misterio, y sus sueños antes crípticos se han convertido en pesadillas reales.
Tyranni debe descubrir la verdad—sin importar cuán dolorosa sea, y decidir dónde yace su lealtad...
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario
Me volteó sobre mi estómago con brutal eficiencia, su mano cayendo fuerte sobre mi trasero en una bofetada que resonó en la habitación.
—Eso es lo que quieres, ¿verdad? Ser tratada como la puta barata que eres.
Hannah se convirtió en madre sustituta para salvar al "moribundo" hijo de su benefactor—solo para descubrir que era una mentira de un drogadicto.
Ahora, llevando al hijo de Finn Sterling, un hombre tan frío y despiadado como peligroso, no tiene salida.
Pensó que todo iría según el acuerdo: pasaría su embarazo en un sanatorio remoto, daría a luz y luego se marcharía.
Hasta que la familia Sterling envió un mensaje—Finn quería casarse con ella.
Hannah quedó atónita. La última vez que se vieron, Finn había dejado claro que quería tener el menor contacto posible con ella.
¿Por qué el cambio repentino? ¿O hay alguien más moviendo los hilos—ocultando un plan que podría destruirlos a ambos?
La Novia de Último Minuto del Billonario
«Todo el mundo habla del hashtag que acaba de hacerse viral en menos de unas horas. Sin embargo, esta chica se ha convertido en un misterio que todos quieren resolver. De hecho, tenemos fotos de varias personas que han visto a la niña en persona.» *
La pantalla del teléfono es pequeña, pero capto varias fotos mías parpadeando en la pantalla. ¡Esto no puede estar pasando!
¿Recuerdas ese ataque de pánico que estaba provocando? Bueno, esa cosa vuelve con fuerza. Siento que todo el aire me ha sido absorbido y se me contrae el pecho. Mi visión es borrosa y me doy cuenta de que estoy cayendo justo antes de que las cosas se oscurezcan.
«Relájese, señorita Riley, soy el Sr. Rhodes, un donante de nuestro hospital. Esta mujer es su prometida. Me encargaré de las cosas de aquí». El médico lo dice y se aparta para dejar salir a la enfermera.
La veo alejarse corriendo antes de concentrarme en el médico. Es un hombre mayor con cabello blanco y cara amistosa, pero me da vibraciones raras.
Espera... ¿acaba de decir, prometida?
«Lo siento, ¿qué dijiste?» Pregunto.
«Tengo una propuesta para ti». Dice el hombre.
«¿Una propuesta para mí? ¿Qué quieres decir?»
«¿Una propuesta? Significa...»
Muevo la mano. «¡Eso no! No soy idiota. Quiero decir, ¿qué propuesta?»
«Quiero que te cases conmigo». Dice con franqueza.
Apuesto a que te preguntas cómo una mujer que vive en un vagón abandonado termina casada con un multimillonario tecnológico.
Pues es sencillo. Nos topamos, nos miramos a los ojos y el resto es historia.
Vale, no, no es exactamente lo que pasó. Mira, Artemis Rhodes está en apuros. Necesita una novia para su próximo cumpleaños... dentro de seis días. Entonces, ¿qué hace? Me persigue como a un acosador loco y me ofrece un montón de dinero para casarme con él.
Una locura, ¿verdad?
Por supuesto que me niego porque tengo algo de dignidad, pero cuando mi mundo se pone patas arriba no tengo más remedio que aceptar. Gracias a él no puedo volver a mi antigua vida, y ahora estoy atrapada en la suya.
Soy su rebelión contra su familia y una piedra en su piel... sus palabras, no las mías...
Somos de mundos diferentes y eso significa que, eventualmente, esos mundos chocan y, con ello, ocurre un desastre que está a punto de destruir todo el plan. Ya sabes, un martes normal.
Entonces, ¿qué hacen dos personas cuando todo empieza a ir mal?
Bueno, déjame decirte...
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Esposa para dos: Doble placer
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?












