NovelaGO
Miedo a mi mate

Miedo a mi mate

Paola Martinez · En curso · 33.2k Palabras

509
Tendencia
1.1k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

En el corazón de la manada Luna Negra, Paulina Marni, hija del alfa, se encuentra ante un destino ineludible: asumir el liderazgo de su manada. Sin embargo, todo cambia cuando visita la manada Luna Roja y conoce a George Jamz, el enigmático y apasionado alfa que sufre de trastornos de personalidad. George busca desesperadamente a su compañera destinada, su "Luna", para compartir su vida y su trono. Pero, ¿podrá Paulina aceptar el tumultuoso mundo de George? ¿Estará dispuesta a dejar atrás su herencia para seguir su corazón? ¿Y podrá George, con su alma atormentada, encontrar la felicidad al lado de la mujer que ama? La pasión y el poder

Capítulo 1

CAPÍTULO 1

Me miro al espejo de cuerpo completo, llevo puesta una falda blanca ceñida al cuerpo junto con una camiseta de tirantes que le robé a mi hermano. Mi maquillaje está perfecto, he puesto mucho rubor y brillo labial rojo quemado que me hacer ver irresistible o eso creo. Acomodo mi cabello con mis dedos y oficialmente estoy lista para lo que me espera el día de hoy.

Hoy inicia mi vida como la futura alfa de esta manada y no puedo dejar de pensar en lo horrible que es esto. Debo de visitar por lo menos cinco manadas esta semana y ganarme su confianza. Recojo mis maletas y mi bolso, hoy inicio este viaje. Aunque es cansado, estoy emocionada por conducir y pasar unos días a solas. Comúnmente el trabajo de alfa es para hombres, pero mi papá no cree que sea necesario saltarme en su línea de descendencia solo para que mi hermano sea alfa cuando existo yo. Sé que por elegirme se ha metido en problemas, pero él me ama y desde que supo que su primer descendiente era mujer, se esmeró demasiado en darme lecciones para algún día volverme la alfa de su manada. Así que hoy inicia toda esta aventura.

—Chelsea, Matt te acompañará.— Avisa mi madre interrumpiendo en mi habitación.

—No, mamá, iré sola.— Contradigo.

—Chelsea, sé que eres bastante necia, pero me quedaría más tranquila si te acompañara tu hermano.— Insiste.

—Puedo cuidarme sola, mamá.— Le aseguro.

—Por Dios, Chelsea Marni, me vas a envejecer—se queja mi madre, toma mi maleta del suelo y sale de mi habitación. La sigo y ambas caminamos hacia la sala de estar de la casa.

—¿A qué manada irás primero? —pregunta mi mamá.

—Mmmh... Luna Roja. ¿Por qué?— Es una de las manadas más famosas de todo el territorio. Es poderosa, es fuerte y sobre todo, tener lazos con ellos es como ser sus protegidos. Nadie querrá molestarte si estás con ellos.

—Es solo para saber dónde irás —contesta.

—De todas maneras, llevo mi celular —lo saco de mi bolso y se lo muestro.— Estaré bien mamá.

—Hija— me saluda mi padre en cuanto me

ve. Le doy un abrazo que dura por lo menos unos cinco minutos.— Estoy orgulloso de saber que nuestra manada estará en tus manos. Sé que muchos aquí no aprueban que seas tú la próxima alfa, pero yo estoy seguro de que harás un gran trabajo.

—Gracias, papá.— Susurro. Nuestro abrazo se rompe en cuanto Matt aparece. El chico de cabello rubio y ojos verdes nos abraza también quitándole todo el sentimentalismo.

—Viva la familia.— Bromea Matt.

—Basta, señor.— Lo reprende mi padre, lo toma de cuello y le hace una llave para inmovilizarlo.

—Dejen de jugar así.— Se queja mi mamá. —Definitivamente ustedes dos me van a matar un día de estos.

—Mujer, deja de exagerar.— Contesta mi padre.— Acompaña a tu hermana Matt, las visitas son seguras, pero me quedaría más tranquilo si vas con ella.

—¿También tu papá? ¿Por qué insisten en ponerme un guardaespaldas?— pongo los ojos en blanco y cruzo los brazos en total inconformidad.

—Si te sigues quejando no solo irá Matt contigo, sino que también Angélica.

—¡Sí! —grita Angélica emocionada. —Tendrás que soportarnos durante todo tu viaje.— Sentencia.

—¿Esto es real?— me quejo.

Media hora después, mis hermanos salen de sus habitaciones con dos pequeñas maletas. Esto no es solo una tortura, sino que tendré que cuidar a mis hermanos durante estos viajes de presentación.

—Vamos, qué esperan.— Me quejo cansada. —Saben perfectamente que no me gusta esperar.

—No es nuestra culpa, no nos avisaron que seríamos tus chaperones.— Comenta Matt enojado.— Yo también tenía planes.

—¿Cuáles? ¿Ir a besarte con Danna?— Se burla Angelica. Mi hermano es un niño todavía, tiene 17 años, pero desde que tiene 12 ha estado enamorado de Danna. Una chica muy linda que jamás se ha dado cuenta de lo loco que está mi hermano por ella.

—Que graciosa— comenta Matt enfadado.

—Basta chicos.— Interrumpe mi padre. Me toma de los hombros y me mira con orgullo.— Ahora estás a cargo, señorita —dice dándome un abrazo—. Cuídalos.

— Si, papá.— Respondo de mal humor. Estas despedidas son totalmente innecesarias, voy a regresar a casa en una semana.

—Ya estamos —intervienen Matt y Angie.

—Pues ya vámonos. Nos iremos en mi automóvil —dice Matt. El viaje aún no empieza y yo ya quiero arrancarle la cabeza a mi hermano mandón.

—No, nos iremos en el mío, porque está súper cargado de gasolina —digo con los brazos cruzados y en espera de que se atreva a contradecirme.

—Pero somos lobos —musita Angie.— No creo que se los deba de recordar.

—Lo sé, pero traemos maletas —le digo con mala cara.

Dos horas después, conduzco por la carretera que nos llevará a la primera manada a la que vamos a visitar, la manada Luna Roja. Es una manada bastante grande, tiene bastantes miembros y es muy reconocida. De esa manada sé que hace unos años cambiaron de alfa y que dicen que es un huraño mal encarado.

—Súbele el volumen — grita Matt en cuanto se reproduce una de sus canciones favoritas.

—Dejemos el mando del estéreo para mi, hermano.— Ya tengo suficiente con escuchar su aburrida música electrónica.

—Vamos, Chelsea, no seas una gruñona.— Pongo los ojos en blanco. No pienso caer en sus provocaciones, aquí mando yo.

Ese pensamiento es extraño, cuando formalmente tomé el cargo de alfa… mis hermanos dejarán de serlo y pasarán a ser miembros de mi manada. Ellos tendrán que respetarme, rendirme culto y obedecerme… carajo, no había pensando en lo raro que va a ser eso.

—Ya llegamos al territorio de la manada Luna Roja —dice Matt.

—Sí —afirmo en cuanto veo la marca que hay en un árbol.

—Aquí nos quedaremos a dormir? —pregunta Angie.

—Si nos dan hospedaje, sí —le contesto. Todo este juego de ir de manada en manada es la cosa más extraña he escuchado. Son las reglas entre nosotros los lobos… debemos de ser sobretodo civilizados y amistosos con todos. Es mejor no tener tantos conflictos.

—Miren esa mansión, es más grande que la nuestra —dice Angie asombrada por lo que vemos a lo lejos. La casa es gigante, tiene la fachada pintada de un gris sofisticado que habla directamente de la personalidad de la familia que lidera esta manada.

Poco a poco nos vamos acercando hasta llegar un pequeño retén. Dos hombres entablan una conversación con Matt y yo simplemente me quedo callada. Que mi pequeño hermano se encargué y que la alfa, o sea yo… descanse.

Nos dejan pasar y estacionamos el auto. Todos bajamos sintiéndonos pequeños ante semejante casa y ante semejantes vibras que el lugar nos da. Está manada sí que es fuerte. Caminamos hacia la entrada y sin temor llamamos a la puerta.

Cuando la puerta se abre, se vislumbra una figura femenina. Una chica pelinegra delgada y de piel blanca, sus ojos nos miran y nos escuadriñan con calma y recelo.

—Hola —saluda con cautela.— ¿Supongo que son los de la manada vecina, no?— Yo asiento y al fin deja de estar tensa.— Soy Jane, hermana del Alfa.

—Hola, soy Chelsea Marni, futura Alfa de Luna Negra, y ellos son mis hermanos Angie y Matt... está cerca del auto.— Digo. Matt tiene el ceño fruncido.

—¿Matt?— cuestionó por su poca amabilidad con la chica que nos recibe. Él niega desde lo lejos. Miro a la chica y esta tiene la misma expresión que mi hermano. —¿Todo está bien o me estoy perdiendo de algo?— preguntó incómoda por la escena tan rara que estoy viviendo.

—Deberían de pasar…— dice incómoda, pero confundida. Nos abre paso para que podamos pasar por la inmensa puerta de madera. Angie y yo entramos, mientras que Matt se queda en la puerta con la chica.

—¿No vienes?— le pregunto.

—Puedes hacerlo sola— me anima.— Creo que Jane y yo nos conocemos de algo.— Sin entender nada aceptó la explicación.

—Hola— saluda una señora de mediana edad.— ¿Les gustaría tomar algo?

—Yo sí, me gustaría un refresco… hace demasiado calor.— Responde Angélica. La señora se lleva a mi hermana y yo me quedo en medio del salón como una tonta.

Pero entonces un delicioso olor a fresas llega a mis fosas nasales. Siento mi piel estremecerse y mi cuerpo sentirse extraño… es como si sintiera la presencia de algo extraño o raro, pero no logro descifrar lo que es.

—¿Quién ha venido a casa?— grita desde la segunda planta.— ¡¿A caso no recuerdan que deben de notificarme de todo movimiento dentro d e mi pu* ta manada?!— se queja. La voz viene de un hombre joven, pero eso sí, bastante malhumorado.

Baja las escaleras enfadado, pero poco a poco sus pasos van cesando. Cuando llega al inicio de la escalera voltea hacia donde yo estoy y me mira de arriba a bajo. Sus ojos penetrantes me hacen sentir débil y expuesta… Miro su rostro, definitivamente es alguien joven, puede que tenga por mucho cinco años más que yo. Su cabello café tiene destellos dorados que brillan contra la luz y su cuerpo… vaya que el hombre gritón es guapo y apuesto.

—Hola —digo nerviosa—. ¿Y tú eres?— Mentalmente me reprocho por preguntar eso, dudo que el tono que utiliza para andar por ahí gritando y regañando sea de una persona cualquiera.

—El Alfa de la manada Luna Roja, me llamo George Jamz —responde serio, casi irritado.— ¿Y tú eres?— Inquiere de manera retadora.

—Chelsea Marni, futura Alfa de la manada Luna Negra —digo acercándome a él para ofrecerle la mano. Él también se acerca a mí  y estrecha mi mano.

Su tacto me deja helada, pero a la vez extasiada. Su piel contra la mía es… como si fuese un rompecabezas que está destinado a juntarse para armar una bella pieza. Miro nuestras manos sujetadas, esto es… ¿extraño?

—¿Qué carajo?— pregunta confundido.  Su agresividad me asusta, así que retiro mi mano de la suya inmediatamente.

—¿Eres mi mate? —pregunto temerosa de la respuesta y de que todo esto que siento sea una estupidez mía y no sea la realidad.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Maximiliano Fisterra

Maximiliano Fisterra

38.6k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Merlí Fernand fue entregada a un burdel para pagar la millonaria deuda de su padre. Sin embargo, lo que nunca imaginó es que el más grande e imponente capo de la mafia europea la salvaría de aquel nefasto destino.
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

9.5k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

603.6k Vistas · En curso · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
De la Ruptura a la Felicidad

De la Ruptura a la Felicidad

27.3k Vistas · Completado · Robert
¿Sabes lo que se siente la verdadera desesperación? Déjame contarte.
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.
El juego de Chase

El juego de Chase

41.7k Vistas · Completado · Eva Zahan
Huyendo del oscuro pasado de su vida, Sofia McCommer está decidida a empezar de cero y demostrar su valía a su familia uniéndose a la empresa familiar que está al borde de la quiebra.

Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.

Y luego viene el juego.

Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.

El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.

¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.

Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
ATLAS EL ALFA CAUTIVO

ATLAS EL ALFA CAUTIVO

68k Vistas · En curso · Tory Sánchez
Mica ya no era dueña de sus acciones ni de sus pensamientos. Todo lo que anhelaba era apagar esa llama ardiente. Dolía, dolía demasiado. Se sentía vacía.

—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.

Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.


Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
No Juzgues La Portada

No Juzgues La Portada

27.2k Vistas · Completado · Nathaly Hernández
Me llamo Amelia, y hace un año me enamoré perdidamente de Daniel, un chico que me cautivó y me hizo vivir la mejor de las historias de amor, pero también el dolor más grande que una chica puede pasar: una violación. Y hoy, a pesar del tiempo no logro recuperarme del trauma que me causó, haciendo casi imposible que me fije en algún chico. Hasta que llegan los hermanos O'Pherer, Gabriel y Rámses, con sus rostros atractivos, sus sensuales acentos extranjeros, sus músculos definidos y siendo tan distintos como el agua y el aceite. Rámses, es un francés de pocas palabras, a simple vista pedante, reservado y con un pasado problemático, seguro de esos que arrastran a los que se acercan a su vórtice. Gabriel, en cambio, es un portugués atractivo, dulce, carismático, simpático y con todos los atributos que me hacen suspirar y que prometen hacerme creer una vez más en el amor. Decir que el me gusta es poco. Solo hay un pequeño problema, a mí me gusta Gabriel el novio de mi mejor y única amiga y yo le gusto a Rámses, su hermano y mi mejor amigo. Y como si eso no fuese suficiente, Daniel insiste en regresar a mi vida y mi mamá decide volver con Stuart, un hombre que amé como a mi verdadero padre pero que nos destruyó a ambas. No se apresuren a juzgar la portada, ni siquiera esta sinopsis, porque nadie sabe lo que oculta un corazón. Nadie sabe lo que oculta el mío
El Trato

El Trato

52.2k Vistas · Completado · Lily Darcy
La vida de Racheal ha estado llena de sufrimiento desde que su madre falleció. Como hija del presidente, debería haber sido tratada bien, pero su madrastra la maltrató y torturó incluso cuando se convirtió en adulta. Pensó que podría huir con su novio Maxwell, quien juró casarse con ella. Sin embargo, él rompió su promesa y la dejó sola.

Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
Las Profecías del Lobo

Las Profecías del Lobo

108.9k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Lexi siempre ha sido diferente a las demás. Es más rápida, más fuerte, puede ver mejor y se cura rápidamente. Y tiene una extraña marca de nacimiento en forma de pata de lobo. Pero nunca se consideró especial. Hasta que se acerque a su vigésimo cumpleaños. Ella nota que todas sus rarezas se hacen más fuertes. Ella no sabe nada sobre el mundo sobrenatural o sobre sus parejas. Hasta que la marca de nacimiento empiece a arder. De repente, se ve envuelta con hombres lobo que piensan que ella es la persona profetizada que unirá a las manadas contra un vampiro que quiere matarla. Tiene que aprender a manejar sus nuevos poderes y no solo a una, sino a dos compañeras. Uno quería rechazarla porque pensaba que era humana. El otro la acepta por completo. La profecía dice que tiene que tener ambas. Qué tontería hará. ¿Aceptará ambos o rechazará uno y esperará una pareja de segunda oportunidad? ¿Será capaz de manejar los cambios y sus poderes antes de que sea demasiado tarde?
Doctor Gonzalo Daver

Doctor Gonzalo Daver

44.4k Vistas · Completado · miribaustian
Cuando el gran cirujano Gonzalo Daver cae ante el encanto, la sencillez y la candidez de su mucama, a la que le salva la vida en una operación, todo cambia para ambos
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Emparejada por Contrato con el Alfa

Emparejada por Contrato con el Alfa

594k Vistas · Completado · CalebWhite
Mi vida perfecta se hizo añicos en un solo latido.
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.