
OBSESIÓN Y DESEO
lauracautora · Completado · 150.7k Palabras
Introducción
Por otro lado, encontramos a Camille, una joven de veinticinco años, de origen humilde y graduada en psicología por una modesta universidad. Su ingreso a la empresa de Andy, en el departamento de recursos humanos, representa una oportunidad invaluable para ella, pues le permite sostener a su familia y financiar el tratamiento médico de su madre, quien enfrenta una batalla contra el cáncer.
El encuentro entre Andy y Camille en los pasillos de la empresa ALF marca el inicio de una relación laboral que rápidamente se ve envuelta en una compleja trama de obsesiones y dilemas sentimentales. A pesar de que Andy está comprometido con una mujer de renombre mundial, su fascinación por Camille lo lleva a desafiar las convenciones sociales y a perseguirla con determinación.
Lo que comienza como un romance apasionado pronto se convierte en una vorágine de emociones tóxicas y desafíos inesperados, poniendo a prueba la cordura de ambos protagonistas. ¿Podrán Andy y Camille superar los obstáculos que amenazan con separarlos? En medio de múltiples rupturas y un sinfín de conflictos, una pregunta persiste: ¿existe un final posible para esta turbulenta relación?
Capítulo 1
A las cuatro en punto de la mañana, el estruendoso sonido de la alarma despierta a Andy,
¡ring! ¡ring! ¡ring!
Con un solo toque, Andy apaga su alarma y abre los ojos. Tras esperar aproximadamente dos minutos, se levanta de la cama. Sus pantuflas están perfectamente alineadas en el lado derecho de su cama. Andy aplaude dos veces, y la luz de su habitación se enciende.
Es hora de comenzar su rutina diaria. Se estira un poco y, en menos de diez minutos, está bajo una ducha de agua helada. Con un reloj inteligente que marca la duración del baño, gestiona cuidadosamente su tiempo. Después de los quince minutos programados, se viste con su ropa deportiva perfectamente organizada y se dirige al gimnasio de su mansión para realizar su rutina de ejercicio.
A las seis en punto de la mañana, después de completar su rutina de mantenimiento corporal, Andy toma otra ducha, esta vez con agua tibia para relajar sus músculos. Quince minutos más tarde, se peina con precisión, se da pequeños masajes con una fina crema, y viste un elegante traje oscuro negro platinado. Arregla su barba diariamente, se perfuma con una exquisita fragancia francesa regalo de su madre, y adorna su mano izquierda con un hermoso Rolex de oro que combina a la perfección con su divinidad. Aunque no es vanidoso, Andy es obsesivo con el orden, la presentación, los horarios, el aseo y la perfección.
Todo en su habitación estaba perfectamente acomodado. Contaba con un cuarto anexo que hacía las veces de su guardarropa. Cada prenda en su armario se ordenaba meticulosamente por tonos y usos. Sus camisas debían lucir perfectamente planchadas, y su ropa deportiva no experimentaba más de dos usos antes de ser intercambiada. Había contratado a alguien exclusivamente para encargarse del cuidado de sus prendas de vestir. Si algo no le complacía, inmediatamente lo hacía cambiar o simplemente lo desechaba.
Andy, un joven multimillonario con formación en economía, ostentaba un par de doctorados y un máster. Desempeñaba el papel de CEO en la compañía exportadora más grande de la ciudad, Compañía ALF Y ASOCIADOS. Los éxitos de la empresa eran atribuibles a la dedicación incansable del CEO a los negocios y a su habilidad para gestionar la compañía.
Además de ser un empresario exitoso, Andy, a sus veintiséis años, destacaba por su atractivo físico. Alto y guapo, su tono de piel canela resaltaba su sensualidad. Poseía unos ojos café oscuro, una barba de candado que rodeaba su quijada y un cabello siempre en perfecto orden, demostrando lo bien cuidado que estaba.
A pesar de ser el CEO y tener acceso a todos los privilegios, Andy era la primera persona en llegar a su oficina. A las ocho de la mañana, ya iniciaba sus funciones. El día anterior, sus empleadas de limpieza se encargaban de dejar todo en su lugar: su silla impecable, su escritorio sin una sola muestra de polvo, sus pocos cuadros perfectamente alineados y sus esculturas cuidadosamente dispuestas. El aroma que emanaba de su oficina atraía el corazón de cualquier mujer.
En otra ciudad, no muy lejos de Andy
—Camille, hija, levántate. Tienes que irte a trabajar a la cafetería. ¡Apresúrate, hijita, se te hará tarde!
—¡Mamá, mmm ya me levanté!— Camille baja las escaleras de su humilde casa con pasos arrastrados. Sus pantuflas están tan desgastadas que apenas pueden cubrir sus pies del frío piso. Su cabello está en total desorden, viste una larga camiseta vieja de su difunto padre como pijama, y su rostro está cubierto por dos enormes ojeras por falta de sueño.
—Hija, ¿pudiste descansar algo?— le pregunta Angela a su hija.
—No mucho, mamá. Anoche me extendieron el turno en esa cafetería, tuve que hacer horas extras y acepté. Necesitamos tus medicinas y comida para la pequeña Carolain.— Camille se acerca a su madre y le da un beso en la mejilla.
—Hijita, te estás desgastando demasiado en ese trabajo. ¿Has recibido alguna respuesta de la ciudad capital de alguna de las empresas donde has buscado empleo?— Angela mira a su hija con compasión.
—No, mamá. El hecho de no ser egresada de una reconocida universidad no me da ninguna oportunidad.— Camille mira frustrada su diploma de psicóloga, que cuelga como única decoración en la sala de estar.
Camille, una joven de veinticuatro años, vive con su madre en un pequeño pueblo a unas cuantas horas de la capital. Con el esfuerzo de su difunto padre, ingresó a una pequeña universidad cercana y obtuvo su título como psicóloga hace un año.
Sin embargo, dos sucesos importantes cambiaron su vida al mismo tiempo que lograba este pequeño triunfo. Su padre falleció en un accidente de tránsito, dejando a su madre sola a cargo de ella y su hermanita Carolain, ahora de diez años. Además, a su madre le detectaron cáncer de páncreas, lo que requería un agresivo tratamiento para salvar su vida y le impedía volver a trabajar. Camille, para sobrevivir con su familia, tuvo que ocupar el lugar de su madre en la cafetería, ya que en el pueblo no había trabajo para una profesional como ella.
Durante mucho tiempo, insistió enviando currículums y participando en procesos de selección en reconocidas empresas de la capital, esperando una respuesta. Sus esperanzas se desvanecían cada vez más al no recibir ninguna, sintiendo que se quedaría trabajando en ese lugar para siempre.
Esa mañana, después de despedirse de su madre y llevar a su hermanita al colegio, recibe una llamada en su viejo teléfono. Aunque no conoce el número, decide contestar.
— ¿Hola? — dice en un tono muy jovial.
— Buenos días, señorita. Me comunico con usted de ALF Y ASOCIADOS. ¿Hablo con Camille Ibis? — Le pregunta una mujer al otro lado de la línea.
— ¡Buenos días! Disculpe usted mi manera de contestar. Si habla con ella, dígame.
— Usted se postuló a una vacante en nuestra empresa como jefe de recursos humanos. Veo que usted es profesional en psicología, ¿verdad?
— ¡Sí, sí lo soy! — La voz de Camille ahora suena emocionada.
— ¿Tiene algún estudio adicional, como diplomado, doctorado o máster? — La mujer al otro lado de la línea pregunta con suspicacia.
— No, en realidad no. — Ahora Camille sabe que será rechazada nuevamente, como en las ofertas anteriores.
— Bueno, señorita Ibis, sus pruebas fueron cien sobre cien, pero por su perfil académico, ahora solo podríamos ofrecerle una vacante como secretaria en el área de recursos humanos. Requerimos una urgente.
— ¿Secretaria? ¿Y de cuánto sería el salario? — Dice ella frustrada por lo que le acaban de ofrecer.
— Bueno, su salario sería de unos dos mil al mes, más sus prestaciones legales. Además, cada dos meses tendría un bono extra por su rendimiento. Sin contar que solo trabajarías de lunes a viernes, de ocho de la mañana a cinco de la tarde.
Al escuchar las condiciones laborales que le estaban ofreciendo, Camille se queda en silencio, tratando de asimilar que es cuatro veces lo que gana actualmente y no puede creerlo. Se asegura de corroborar lo que está escuchando.
— ¿Me está hablando en serio señorita? — Le pregunta dudosa
—No entiendo su pregunta, le estoy llamando para un ofrecimiento bastante formal, revise su correo electrónico, si está interesada la esperamos el lunes en la compañía, recuerde que toda su contratación es inmediata y será digital, así que solo tendría que venir a trabajar si firma su contrato antes de las seis de la tarde.
—Perfecto señorita, muchas gracias ya reviso mi correo ¡Gracias de verdad! — Camille salta como una niña emocionada, riendo de la felicidad por la calle y aunque no es lo que ella esperaba por su profesión, las condiciones estaban dadas y podría ayudar a su madre aún más.
Camille se había postulado a esta empresa hacía unos siete meses atrás, todos los meses presentaba unas pruebas y unas entrevistas diferentes y ya había perdido las esperanzas de ubicar una vacante en este lugar.
Llego encantada al trabajo en la cafetería, su felicidad era tanta que había olvidado que debía firmar el contrato antes de una hora fija, cuando se dio cuenta ya eran las siete de la noche, en su pueblo los sitios de internet publico los cerraban a las seis treinta, debía buscar un lado donde poder revisar.
—No, no puede ser, maldita sea— La única oportunidad buena en mi vida y la pierdo por despistada, ¡¡no puede ser!!— Camille se lamentaba su descuido.
Últimos capítulos
#93 EPILOGO
Última actualización: 12/20/2024#92 Y sí, tiempo al tiempo
Última actualización: 12/20/2024#91 El tiempo poco a poco debe ir curando las heridas
Última actualización: 12/20/2024#90 Un dolor irreparable
Última actualización: 12/20/2024#89 No puedes salirte con la tuya
Última actualización: 12/20/2024#88 Por su amor lo daría todo
Última actualización: 12/20/2024#87 Mientras tanto el imperio se cae
Última actualización: 12/20/2024#86 Todo cae por su propio peso
Última actualización: 12/20/2024#85 Un reencuentro inesperado
Última actualización: 12/20/2024#84 Una misión cumplida
Última actualización: 12/20/2024
Te podría gustar 😍
Destinada al Alfa Que Me Mató
Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.
—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.
Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.
Entonces desperté… tres años antes.
Esta vez, se acabó rogar por su amor.
—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.
Me mira con un desprecio helado.
—Yo. No. Suplico.
Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.
Pero entonces… las cosas se ponen raras.
El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.
La rechaza a ella.
Felicidad del Ángel
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.
«¿Y tu nombre es?» preguntó.
«Ava», le dijo en voz baja.
«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.
«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.
«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.
**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.
Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La novia de una noche de Alpha
Mi padre me dijo que ella había bebido veneno a propósito para matarse.
Pero eso era una mentira.
Mi madre nunca se suicidaría; nunca me dejaría.
Esa noche me aprisionó.
—No fue un error.
—¿De qué estás hablando, Jonathan? —le pregunté.
—Arina, eres mi compañera. Naciste para ser mi luna —dijo. Su rostro no mostraba signos de humor.
—No nací para ser la luna de nadie —le respondí.
—Arina, te amo... —habló suavemente, aún mirándome a los ojos. Podía sentir al lobo en mí agitándose; algo que nunca había sentido antes. Ella estaba despertando; el fuego que ardía tan profundamente dentro de mí comenzaba a avivarse.
—¿Amor? —me escuché decir. —No existe tal cosa como el amor... —Después de todo lo que sabía sobre el "amor", lo que mi madre pasó cuando se casó con mi padre, el amor no existía.
—Dame una oportunidad para demostrarte que estás equivocada. Cásate conmigo.
####ADVERTENCIA Esta historia contendrá: Contenido Sexual Explícito, Lenguaje Fuerte y Escenas de Violencia Doméstica que pueden ser desencadenantes. Solo para adultos.#########
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
Renacimiento: Actriz Estrella
Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!
Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?
Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.
Pero para mi sorpresa, ¡renací!
Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
Poseída por el SEAL de la Marina
—Chupa. Déjamelos bien húmedos.
No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.
Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.
—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.
Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.
Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.
Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.
En vez de sentir miedo, me siento...
Excitada.
Viva.
Y me muero por sentirlo otra vez.
Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.
Él no decepciona.
Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.
Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.
Alguien me está siguiendo.
Y me gusta.
Casada con el enemigo de mi esposo.
La Compañera Rechazado del Licano
Con dos hombres luchando por ella, todo se complica y se revelan planes malvados y Anaiah descubre su verdadero poder que cambiará el curso de su vida y la convertirá en un objetivo.
¿Sobrevivirá Anaiah a los malvados planes y encontrará la felicidad con el hombre que elija? ¿O se ahogará en la oscuridad sin vuelta atrás?
¡Mírala subir más alto!
¡Mate!
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?












