
¡Queremos a Mamá, no a Ti, Papá!
Marina Ellington · Completado · 212.1k Palabras
Introducción
Ella se presionó contra la pared, con los ojos abiertos de miedo.
Pero cuando mis dedos se cerraron alrededor de su delicado tobillo, todo pensamiento racional me abandonó. Su piel era increíblemente suave bajo mis manos callosas, y la manera en que temblaba hizo que el calor recorriera mis venas.
—Señor Sterling... por favor... déjeme ir... —Su súplica susurrada cortó la neblina como una cuchilla.
Dios. ¿Qué estaba haciendo?
La solté como si me hubiera quemado, apretando la mandíbula mientras la realidad volvía a estrellarse. Había cruzado una línea que nunca cruzo—la toqué sin permiso, sin razón. En el momento en que sus ataduras desaparecieron, aferró las sábanas contra su pecho, esos ojos de ciervo observando cada uno de mis movimientos.
El aire entre nosotros crepitaba con algo peligroso. Algo que no podía permitirme explorar.
Pero mientras me daba la vuelta para irme, un pensamiento resonaba en mi mente: quería tocarla de nuevo.
Soy Cedar Wright, criada por padres adoptivos que parecían valorarme más por lo que podía hacer por ellos que por quien soy. Mientras lucho por liberarme de su control tóxico, un niño de seis años entra de repente en mi vida, llamándome "Mami". Es surrealista—¡aún soy virgen! Sin embargo, su presencia trae calidez y esperanza a mi existencia, de otra manera mundana.
Pronto, dos niños más llegan a mi vida, cada uno queriendo que sea su "Mami" también. Son como pequeños Cupidos, trayendo un romance inesperado a mi vida—uno que involucra a su dominante padre. Me siento atraída por él, a pesar de mi mejor juicio, pero nuestra relación está plagada de incertidumbre.
Justo cuando me he enamorado completamente de él, empieza a alejarse. ¿Es porque su primer amor ha resurgido, o su verdadera naturaleza finalmente está emergiendo?
Capítulo 1
La perspectiva de Cedar
[No arruines esto. Esta asociación es vital para la empresa.]
El mensaje de texto de mi padre adoptivo, Jonathan Wright, brillaba en la pantalla mientras alisaba mi traje gris en el ascensor espejado del hotel. El mensaje no era sorprendente—Jonathan nunca había sido alguien que diera ánimos.
Observé cómo los pisos subían, cada número acercándome a una reunión que podría elevar a Wright Creatives o confirmar lo que Jonathan siempre había insinuado: que nunca sería lo suficientemente buena. El peso de ser la hija adoptiva de la familia Wright me oprimía los hombros; era más pesado que el portafolio en mi mano.
Brad Wilson, Gerente General de la división de inversiones de Wilson Group, me recibió con una sonrisa que no llegaba a sus ojos. La reunión comenzó de manera profesional—presenté nuestros conceptos de diseño, él hizo preguntas sobre el potencial del mercado. Pero a medida que avanzaba la hora, la atmósfera cambió.
—Tu trabajo es impresionante —dijo Wilson, acercándose mientras recogía mis materiales—. Pero necesito más... seguridad personal antes de comprometer nuestros fondos.
Su mano rozó deliberadamente mi brazo.
—Quizás deberíamos continuar esta discusión en una cena esta noche. En algún lugar privado.
La implicación era inconfundible. Di un paso atrás, manteniendo el contacto visual.
—Sr. Wilson, nuestra propuesta se basa únicamente en sus méritos comerciales. Estaré encantada de abordar cualquier inquietud profesional, pero mi tiempo personal no forma parte de esta negociación.
Su expresión se endureció.
—Eres ingenua sobre cómo funcionan los negocios a este nivel, señorita Wright.
—Si esa es su condición para la asociación, entonces creo que nuestra reunión ha terminado —respondí, cerrando mi portafolio con manos firmes a pesar de tener el corazón acelerado.
—Te arrepentirás de esta decisión —dijo Wilson fríamente—. Tu pequeña empresa familiar necesita esto más que nosotros.
Me fui con mi dignidad intacta pero con mis perspectivas de carrera en peligro.
La lluvia había comenzado a caer cuando salí del hotel. El toldo ofrecía un refugio momentáneo antes de que pisara la acera resbaladiza.
Mi teléfono vibró: tres llamadas perdidas de Jonathan. Lo silencié y lo guardé en mi bolsillo. Esa conversación podía esperar hasta que descubriera cómo explicar que acababa de rechazar la asociación que él había estado buscando durante meses.
Parada bajo el escaso refugio de un toldo de tienda, abrí la aplicación de Uber y pedí un viaje de regreso a mi apartamento en Wicker Park. La distancia entre Gold Coast y mi vecindario se sentía como un símbolo de la brecha entre las aspiraciones de la familia Wright y mi propia realidad.
En el asiento trasero del Uber, observando las gotas de lluvia correr por la ventana, repasé los últimos meses en Wright Creatives: la obtención de materiales sostenibles que había asegurado, que redujo los costos en un quince por ciento y el artículo en Architectural Digest que había mencionado prominentemente mi trabajo—que Jonathan rápidamente atribuyó al "legado de diseño de la familia Wright".
—Deberías estar agradecida de que te hayamos acogido.
Las palabras de mi madre adoptiva, Elara, resonaban desde una reunión reciente, cuando su verdadera hija Selena había presentado mis diseños de accesorios de baño como suyos. Cuando me opuse, Elara me lanzó una mirada fría desde el otro lado de la mesa de conferencias.
—La familia apoya a la familia, Cedar. No seas difícil.
Familia. La palabra siempre había tenido un carácter condicional en la casa de los Wright—un estatus que tenía que ganar continuamente a través de logros y conformidad. A los veintiséis años, todavía intentaba demostrar mi valía a personas que habían decidido mi valor en el momento en que firmaron los papeles de adopción.
El coche se detuvo frente a mi edificio, un apartamento en Wicker Park con escaleras de madera que crujían y ventanas altas que dejaban entrar mucha luz, aunque el aislamiento dejaba mucho que desear. La lluvia había arreciado, golpeando contra la acera mientras le pagaba al conductor y salía, protegiendo mi cabeza con mi bolso mientras me apresuraba hacia la entrada.
Fue entonces cuando noté una pequeña figura acurrucada junto a la entrada de mi edificio—un niño, de no más de seis o siete años, medio empapado y temblando. Su sudadera con capucha azul marino, demasiado grande, se pegaba húmeda a su pequeño cuerpo.
—Hola —dije, acercándome lentamente—. ¿Estás perdido? ¿Dónde están tus padres?
El niño levantó la vista y me congelé. Sus ojos—sorprendentemente azules y enmarcados por largas pestañas—reflejaban los míos de una manera que parecía imposible. Su pequeño rostro, pálido por el frío, tenía rasgos que despertaban algo profundo e inexplicable dentro de mí.
—Mami, finalmente has vuelto —sus ojos se agrandaron con emoción mientras se levantaba, pero su voz era débil y temblorosa.
Parpadeé, segura de haber oído mal.
—¿Qué? No, cariño, creo que estás confundido. ¿Estás perdido? ¿Necesitas ayuda para llamar a alguien?
Él temblaba y se restregaba la nariz con el dorso de la mano.
—Te encontré —susurró. Su pequeño cuerpo temblaba sin control—. Dijeron... dijeron que estabas muerta, pero yo sabía... sabía que no era cierto. Son todos unos mentirosos. —Otro estornudo sacudió su cuerpo y se estremeció. Envolvió sus brazos alrededor de sí mismo para calentarse.
Es posible que haya un error. Debe estar anhelando a su madre.
Me arrodillé a su lado y presioné mi mano contra su frente. Estaba ardiendo de fiebre.
—Cariño, estás muy enfermo. Necesitamos llevarte adentro y llamar a tus padres.
Él volvió a sorber; sus dientes castañeaban.
—No tengo padres —dijo. Su voz se escuchaba cansada—. Solo un padre. Ya no me quiere. —Hizo una pausa, temblando, y dejó escapar otro pequeño estornudo.
Las palabras tocaron una fibra sensible. Sabía lo que era sentirse no deseado, cuestionar tu lugar en una familia. Pasé mi infancia tratando de ganar el amor que los Wright daban tan libremente a Selena.
—Ahora te tengo a ti —dijo con suavidad. En tanto sus ojos azules, tan inquietantemente parecidos a los míos, me miraban con total confianza a pesar de la fiebre—. Sabía que si te encontraba, todo estaría bien. —Su voz era ronca. Me abrazó con fuerza.
Sus palabras hicieron que mi corazón se retorciera. No podía soportar decepcionarlo, no cuando me miraba así.
Forcé una sonrisa suave.
—¿Cómo te llamas? —pregunté con suavidad.
—O-Oliver —volvió a estornudar, apenas sosteniéndose.
—Oh, querido. Oliver, primero vamos a calentarte y secarte, ¿de acuerdo?
Él dudó, luego me miró. La esperanza brillaba en sus ojos febriles.
—¿Puedo quedarme... contigo?
Su pequeña mano alcanzó la mía, sus dedos se enroscaron alrededor de mi pulgar.
—Por favor, no me mandes lejos —suplicó. Su voz era suave y rota, interrumpida por otro estornudo.
Vi su cuerpo tambalearse, sus piernas cedían. Lo agarré justo a tiempo mientras se desplomaba. Su pequeño cuerpo ardía de fiebre contra mis brazos. Sin pensarlo, lo levanté y me apresuré a entrar. Mi mente daba vueltas. ¿Quién echaría a un niño tan pequeño? ¿Cómo había encontrado su camino hasta mi puerta?
Dentro de mi apartamento, lo acosté suavemente en el sofá y corrí a buscar toallas, mantas y mi termómetro. Cuando regresé, sus ojos estaban medio abiertos y seguían mis movimientos.
—Mami —murmuró mientras lo envolvía en una manta. Su pequeña mano alcanzaba el borde de mi chaqueta—. Por favor, no te vayas otra vez. ¿Lo prometes?
Últimos capítulos
#171 Capítulo 171
Última actualización: 5/27/2026#170 Capítulo 170
Última actualización: 5/27/2026#169 Capítulo 169
Última actualización: 5/27/2026#168 Capítulo 168
Última actualización: 5/27/2026#167 Capítulo 167
Última actualización: 5/27/2026#166 Capítulo 166
Última actualización: 5/27/2026#165 Capítulo 165
Última actualización: 5/27/2026#164 Capítulo 164
Última actualización: 5/27/2026#163 Capítulo 163
Última actualización: 5/27/2026#162 Capítulo 162
Última actualización: 5/27/2026
Te podría gustar 😍
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Predestinada a sus torturadores
Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
EL DESTINO POR EL QUE ARRIESGUE TODO
Él no solo conoce las cláusulas ocultas que sus hermanas pasaron por alto, sino también cada una de las fantasías que Florencia intenta reprimir. Atrapada en un peligroso juego de chantaje visual y seducción, Florencia descubrirá que la línea entre la inspiración y la obsesión es tan fina como la piel. Entre pinceladas furtivas, noches de entrega absoluta y un pacto donde el placer es la única moneda de cambio, deberá decidir si entregarse a la tentación destruirá su arte o liberará finalmente su verdadera naturaleza.
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.












