
Un ángel para el demonio
isa92 · En curso · 66.0k Palabras
Introducción
Renata es todo lo que el mundo parece haber olvidado: compasiva, noble, luminosa. Vive con el corazón abierto, incapaz de odiar, incluso cuando la vida le da razones para hacerlo. Su dulzura no es debilidad: es resistencia.
Enamorada profundamente de Luziano y él de ella, esta pequeña mujer se convierte en la única grieta de luz en su mundo de sombras.
Él es un hombre que no cree en redención. Implacable, frío, envuelto en trajes impecables y decisiones sangrientas, gobierna desde las sombras como el demonio que todos sus enemigos temen. Pero con ella… algo tiembla.
Renata lo ama sin pedirle nada. Massimo la desea como no la ha deseado nunca. Sin embargo, su mundo no es un lugar para ángeles. Sabe que, si se queda, terminará por destruirla. Por eso, se aleja. La deja ir. Cree estar protegiéndola. Se equivoca.
Meses después, el destino —y la traición más cruel— la empujan al lugar más oscuro que un alma inocente puede conocer: un burdel clandestino donde las mujeres no tienen nombre, solo precio. Vendida. Silenciada. Perdida.
Pero los demonios también saben buscar. Y esta vez, no la dejará atrás.
Ahora ella está en su mundo… Y él será capaz de incendiarlo todo con tal de recuperar lo único puro que ha tenido en la vida.
Capítulo 1
Balas, sangre y tratos sucios.
En eso se había resumido mi vida, no conocí otra vida y siempre iba a ser así. Por mucho que no quisiera que las cosas fueran de esta manera, la vida era injusta y no siempre tendríamos todo lo que deseábamos.
Pero en medio de toda esta porquería de la que me encontraba rodeado, había algo bueno, una luz blanca que no quería renunciar, que no podía hacerlo, porque ella significaba todo para mí. Era la prueba de que todavía podía seguir siendo un humano y no alguien que acarrea solo desgracias, tal como mi madre me lo había dicho.
—¡Luziano! —ella fue corriendo donde me encontraba y me abrazó —. No tienes idea la alegría que me da el verte.
—Hola, pequeña —acaricié su cabeza con cariño —. No andes corriendo de esa manera, te puedes caer y tropezar.
—Sé bien que, mientras tú te encuentres conmigo, no voy a caer porque tus brazos siempre me van a proteger.
—Bueno, ahora vamos, que te quiero invitar un helado —la aparté de mi lado y le di un golpecito en la punta de la nariz —. Lamento que solo te puedo dar esto por el momento, pero cuando tenga el suficiente dinero, ten por seguro que voy a darte la vida que te mereces.
—Sabes bien que te busco por la compañía y no por lo que me compres, además… Eres consciente de que no me gusta que me compres cosas con ese dinero —sus ojos mostraban tristeza —. No quiero nada de lo que venga de una manera chueca y eres consciente de ello.
—¡Por un demonio, Renata! Entiende que esto soy yo —grité y ella dio un respingo por esto —. Yo… Lo siento… No quería asustarte.
—Pues me asustaste —los ojos verdes esmeralda de Renata se cristalizaron —. Es la primera vez que me gritas, ¿Qué sucede?
—Mejor vete, no quiero hacerte daño y lo sabes.
—No, espera —ella me detuvo —. Vamos, hay que hablar. Las cosas se arreglan de esta manera, no quiero que estés enojado conmigo, en serio que no.
—No estoy enojado contigo, sino conmigo, en serio que me gustaría darte otra vida. Pero no encuentro la manera de hacerlo, por mucho que quiera.
—Entonces no quieres suficiente, ya te he dicho que no me importa si no me puedes dar lujos. Pero tú te obsesionas con eso a más no poder, sabes bien que en tus brazos es que encuentro paz, sin embargo, no entiendes eso y crees que debes de tenerme en un palacio… La jaula aunque sea de oro, no deja de ser prisión.
—Vives en un mundo de fantasía, ¿Qué parte no entiendes que una vez que estás dentro de esto no te puedes ir? Entiende eso, Renata.
—Si pudiste entrar, claro que puedes salir —ella tomó mis manos y me miró con angustia —por favor, hay muchas cosas que se pueden hacer para poder sobrevivir. Tengo unos ahorros y podemos comenzar de cero en otro sitio, pero por caridad, entiende que te quiero a mi lado.
—Yo también quiero estar contigo, pero no puedes venir a esperar que esté lejos del único mundo que conozco.
—El hecho de que sea el único camino que conoces, no significa que sea el único. Ahora, si no quieres renunciar a este tipo de negocios por más que te lo pido, lo siento, pero estoy segura que no soy la mujer correcta para ti. Porque el solo hecho de que te pida algo con el corazón en la mano, es suficiente para que aceptes en comenzar de cero conmigo, que al imaginarte sin mí, digas que no puedes estar de esa manera —las lágrimas comenzaron a brotar por aquellos ojos —y está bien, aceptó esto, pero no esperes que voy a tomar algo de tus manos con el dinero sucio que ganas en base al sufrimiento de las personas.
—Renata, por favor no hagas esto.
—Es lo mismo que yo te digo, pero sigues haciéndolo. No puedo renunciar a ti, Luziano, porque el solo hecho de hacerlo significa que estoy dejando ir a la única persona que ilumina mis días y hace que la carga sea más ligera. Y te juro que eso duele más que cualquier otra cosa.
Mis manos se pasaron por el rostro de Renata y fue en ese momento en que miré como su mejilla tenía un morado. Aparté el cabello que cubría esta zona y pude ver los dedos repintados en su piel nívea.
—¿Qué significa esto? —lancé un suspiro pesado —¿En serio te ha vuelto a golpear? ¡Le dije que no te tocará en absoluto!
—Luziano, por favor no hagas un escándalo. Me caí, eso es todo.
—No me quieras engañar, Renata. ¡Tienes los putos dedos repintados en tu mejilla! Todos sabemos bien cómo se las gasta ese hombre, pero ya me harté, es la última vez que vuelve a hacer eso.
Caminé a pasos largos, llevé mi mano a la parte trasera de mi pantalón y aseguré mi pistola. Renata me gritaba, pero no le hacía caso, simplemente seguía a pasos largos la puta dirección a su casa.
En el momento en que estuve ahí, con una patada abrí la puerta que de milagro no se caía. Y fue ahí que lo miré, una botella sucia y un vaso con mugre eran sus compañías.
Se sirvió un trago al verme, sonrió de manera socarrona y juraría que me retaba con esto.
—Te advertí que no volvieras a tocar a Renata, pero lo has vuelto a hacer y ahora vas a pagar las consecuencias de ello.
—¿Y qué vas a hacer, dealer de mala muerte? ¿Me vas a matar? Sabes bien que Renata jamás te perdonaría algo así, deberías de ser un poco más inteligente.
—¿Y quién dice que tengo que ensuciarme las manos para matarte? —sonreí de la misma manera socarrona que él —¿Sabes? Al inicio venía con serias intenciones de hacerlo, pero hay algo mejor que dispersar tus sesos por la pared.
—¿A sí? ¿Qué cosa?
—Prohibir que te vendan licor en cualquier sitio, ya sabes que las personas me tienen miedo y esto tiene influencia en los demás.
Cuando le dije esto supe por el horror de sus ojos que había dado justo en el clavo, él dejó de lado el trago y me miró con rabia.
—No puedes hacer eso y lo sabes bien.
—Claro que puedo y lo sabes bien —repetí la última frase con gran satisfacción —y lo voy a hacer.
Tomó la botella que todavía tenía un poco de licor y la lanzó directamente hacia mí, a pesar de que era un borracho, tenía cierta agilidad en sus movimientos y logró darme.
La sangre se comenzó a deslizar por mi rostro y junto con ello una rabia desbordante. Tomé la glock que guardaba en mi cinturón y se la puse directamente en la cabeza.
—Has firmado tu sentencia de muerte, maldito borracho de mierda —apreté la pistola en su cabeza —hoy es tu último día en este mundo.
Quité el seguro, esté clic resonó en aquella casa que no se caía de milagro. Presioné contra su sien y pude ver el horror en los ojos de este hombre.
—¡Luziano! —la voz jadeante de Renata llegó a mis oídos —por favor, no hagas esto. Baja esa pistola y deja a mi papá en paz.
—Me ha herido —la miré de reojo y ella vió el rastro de sangre —bien sabes que en este mundo hay dos cosas que no puedo permitir. Que te toquen a ti y que me toquen a mí, y este bastardo ha hecho ambas cosas.
—Lo sé, pero por favor déjalo. Suelta esa pistola y ven conmigo, si realmente me quieres vas a hacer lo que te pido.
Lancé una maldición, aparté la pistola y la guardé nuevamente en su sitio. El alivio en los ojos de Renata fue evidente y sonrió llena de agradecimiento.
—Ahora vamos, te quiero revisar esa herida que se ve fea —ella me tomó de la mano y la acarició con ternura —gracias por hacer esto.
—Por ti estoy dispuesto a ir al infierno de ser necesario y así poder presumir a todos los demonios que estuve en el paraíso sin ir al cielo. Y decirles que un ángel me amó cuando nadie más lo hizo.
—No tienes que ir al infierno para tenerme, necesito que te quedes a mi lado, justo aquí, en este mundo y no en el otro. Entiende eso, Luziano, puedo ver bondad en ti porque existe —ella acarició mi mejilla y sus manos se mancharon con mi sangre —pero tú piensas que no es así.
—No es así y debes de saberlo, eres una mujer tan buena que ves bondad en sitios e incluso personas que no la tienen.
—Todos tenemos algo de bondad y de maldad en nuestros adentros, así que no vengas a querer convencerme de lo contrario y vamos a la casa de Hannah para curar esas heridas.
—Espera un momento —me detuve y miré hacia atrás, justo donde se encontraba el padre de Renata —agradece que tu hija vino a abogar por ti, porque a estas alturas estarías frío en ese suelo. Pero si piensas que lo que hiciste no va a tener repercusiones, estás equivocado. Nadie te va a vender nada de licor, así que prepárate para sentir que te mueres, pero no lo vas a hacer.
Los gritos de aquel hombre me dieron igual, salí con Renata de la mano y fuimos al puesto de salud porque así se lo pedí, no quería ir donde Hannah. Nadie se atrevía a atenderme, así que ella tomó todo lo necesario y comenzó a curar mis heridas.
—No entiendo cómo es posible que defendieras a ese hombre, te juro que cada día te entiendo menos. Cualquier mujer hubiera deseado estar en tu lugar.
—No deja de ser mi padre, sé bien que en el fondo él tiene bondad, todos las tenemos. Pero hay algunas circunstancias de la vida que nos impiden sacar ese lado, cuando murió mi mamá se refugió en el alcohol, antes de eso había sido un buen hombre que nos daba amor a manos llenas.
—Pero ahora las cosas han cambiado, tú eres víctima de las vejaciones de ese borracho. Debes de tener un poco más de maldad, Renata. Este mundo es cruel y debes de saberlo.
—¿Para qué tener maldad si es lo que hay en este mundo? Debes de ofrecer bondad que es lo que no hay, ¿O es que acaso tú buscas algo que ya tienes por cantidades exorbitantes?
—En serio que cada día me sorprendes cada vez más, ¿Siempre tienes una respuesta a todo?
—Quizás no a todo, pero sí a algunas cosas —ella pasó el algodón empapado con yodo —¿No te arde?
—En tus manos cualquier cosa es ligera —tomé sus manos y la vi directamente —no solo tú no te puedes alejar de mí, si no también yo. No puedo vivir sin la única luz que me ha dado la vida.
—Entonces no te vayas de mi lado y cambia la vida que llevas —su tono fue suplicante —en serio que no me importan los lujos, es suficiente que tengamos tres platos de comida al día y un techo que cubra nuestras cabezas.
—¿Estás segura de esto, Renata? Porque no sé si pueda salirme de esta vida, pero si tú quieres hacerlo pues haré lo imposible posible.
—Estoy segura, no me interesan las comodidades, mientras tú estés a mi lado y tengamos lo que te dije antes, estaré bien.
Salimos del centro de salud, iba a hacer lo que Renata me pedía. Quizás era una locura, pero no quería vivir sin ella.
En el momento en que una camioneta se detuvo delante de nosotros, llevé instintivamente mi mano a la pistola y la saqué. Las balas comenzaron a volar por todos lados, puse a Renata detrás de mí y luego nos refugiamos en la pared a medias que se encontraba en el centro de salud.
Rápidamente acabé con mis enemigos, la camioneta se fue solo con un tipo porque permití que así fuera. Sonreí lleno de satisfacción al ver lo que había logrado.
—Luziano —la voz de Renata estaba llena de un dolor disfrazado —me duele el costado.
Al ver su costado miré que sangraba, una bala la había atravesado. Puse mi mano rápidamente en esta zona y ejercí presión.
—¡Necesito ayuda! —grité desesperadamente —¡Alguien ayúdeme!
Tomé a Renata entre mis brazos y la cargué, el centro de salud le había cerrado las puertas. Entendía que lo hicieran conmigo porque era un maldito demonio, pero con ella no. Al final la llevé al hospital, no dudé un solo momento. Mi mano seguía ejerciendo presión en su herida y sentía como se le iba la vida entre mis brazos…
Últimos capítulos
#48 48: Un vientre vacío
Última actualización: 8/29/2025#47 47: Eso no es elección
Última actualización: 8/28/2025#46 46: Muerte o someterse
Última actualización: 8/27/2025#45 45: Pecados repartidos por igual
Última actualización: 8/26/2025#44 44: Ella es intocable
Última actualización: 8/25/2025#43 43: La noche carmesí
Última actualización: 8/25/2025#42 42: La pesadilla que sostiene al mundo
Última actualización: 8/24/2025#41 41: Cruel tortura
Última actualización: 8/24/2025#40 40: El Cónclave
Última actualización: 8/23/2025#39 39: El control total
Última actualización: 8/25/2025
Te podría gustar 😍
Fingido a real
Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...
Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
La Niñera Del Monstruo
Para salvar a su hermano pequeño y conservar el único hogar que les dejó su difunto padre, Cora no tiene más opción que someterse al cruel chantaje de su madrastra y entrar a trabajar como sirvienta en la temida mansión Athanasiou. Lo que no imaginaba era que el destino la arrojaría directo a la jaula de una bestia.
Nereo Athanasiou, apodado "El Zar", es un hombre despiadado, frío y dominante cuya alma quedó destruida por la traición de su difunta esposa. Cuando la última niñera de su hija huye aterrorizada, Cora es obligada a asumir el cuidado de la pequeña Anthea. Pero la primera vez que Nereo fija sus ojos en Cora, no ve a una inocente muchacha: ve el fantasma de la mujer que lo traicionó. Convencido de que ella es solo otra ramera calculadora que busca su dinero y su poder, Nereo promete demostrarlo que piensa de Cora.
Sin embargo, la pequeña Anthea, rota y necesitada de afecto, encuentra en Cora el único refugio de amor que ha conocido. A regañadientes y cegado por el odio, la ira y una oscura atracción irresistible que se niega a aceptar, el Zar se ve obligado a nombrarla la niñera oficial de su hija.
Encerrada bajo el mismo techo que un monstruo que la desprecia, pero que arde por poseerla, Cora tendrá que sobrevivir a la tiranía del hombre más peligroso de la ciudad...
Atrapar al mafioso
Dasha Morozova solo quería su lugar en el mundo, al lado de quien amaba, sabia los riesgos, creció con ellos, y cuando al fin creyó conseguir a quien quería… la vida le demostró que no todo es un cuento de hadas, más cuando vives rodeada de enemigos, ahora el amor ya no es su prioridad, busca venganza, quiere recuperar lo que por ley es suyo y no le importa a que demonio deba tentar para ello.
Lukyan Neizan sabe que el legado de sus padres pesa sobre sus hombros, el don de ver destellos del futuro es su gran aliado cuándo debe cuidar su espalda y destruir enemigos, pero, hay imprevistos que escapan incluso a su don, es así como el gran mafioso y dueño de casi toda rusia, el apodado muerte blanca, despierta un día con la noticia de que tiene un hijo, del cual ni siquiera sabe quien es la madre.
Dasha debe atrapar a un mafioso que la ayude en su venganza. Lukyan debe honrar las leyes de su clan y casarse solo con la madre de su hijo.
la venganza es un plato que se sirve frio y atrapar a un mafioso te puede hacer arder mucho antes de conseguir lo que deseas, pero eso Dasha aun no lo sabe.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
EL DESTINO POR EL QUE ARRIESGUE TODO
Él no solo conoce las cláusulas ocultas que sus hermanas pasaron por alto, sino también cada una de las fantasías que Florencia intenta reprimir. Atrapada en un peligroso juego de chantaje visual y seducción, Florencia descubrirá que la línea entre la inspiración y la obsesión es tan fina como la piel. Entre pinceladas furtivas, noches de entrega absoluta y un pacto donde el placer es la única moneda de cambio, deberá decidir si entregarse a la tentación destruirá su arte o liberará finalmente su verdadera naturaleza.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.












