
Una novia falsa para el CEO
Anne Mon · Completado · 105.2k Palabras
Introducción
Audrey Turner ha sido secretaria en la empresa Crawford durante casi cinco años, llevando una vida monótona a la que se ha acostumbrado y no está dispuesta a cambiar. Sin embargo, su vida profesional se ve tambaleada tanto como la personal. Audrey se encontrará en una situación incómoda cuando conoce a su nuevo jefe, alguien a quien ya había conocido de una manera poco ética y antes de lo previsto.
A pesar de la incomodidad inicial, Daniel tiene la osadía de proponerle a Audrey que se haga pasar por su novia. Ella intenta resistirse a esta idea descabellada, pero ¿por cuánto tiempo podrá mantenerse firme? Descubre lo que decidirá hacer Audrey: ¿aceptará o rechazará la propuesta? Tal vez el obstinado Daniel sea tan persuasivo que ella no pueda resistirse a sus encantos.
Capítulo 1
AUDREY
Tengo al mejor jefe y el mejor trabajo del mundo. Aunque muchos me digan que ser secretaria no es la gran cosa del mundo, para mí si lo es.
Mi madre lleva años criticando mi empleo, y no es porque menos precie lo que hago, sabe que soy buena, sino porque ella deseaba que yo obtuviera un puesto más alto. Pero mi padre siempre me apoya y me da la fuerza que necesito para poder seguir adelante.
Mis padres son los mejores, jamás me he quejado de ellos, los adoro como son y aunque Ronny no sea mi padre biológico, para mí es como si lo fuera. Se casó con mi madre cuando tenía ocho años, desde entonces es el único hombre que he conservado en mi vida.
Y es que él se había sabido ganar mi corazón, con solo amar y cuidar de mi madre, con eso ya tenía mi respeto y mi cariño.
Cómo todas mis mañanas rutinarias, me levanto en cuanto suena mi alarma, me voy directo al baño y me aseó. Minutos después salgo y me visto rápido.
Falda negra entubada a las rodillas, camisa celeste de manga larga con botones, mi pequeño saco que hace juego con mi prenda de abajo. Tengo a elección muchísimos trajes para oficina, casi todo mi guardarropa está lleno de eso, cosa que detesta mi mejor amiga Nelly.
Termino de maquillarme y peinarme, una coleta alta y simple es el peinado perfecto para comenzar la semana. Salgo de mi habitación y me dirijo a la cocina, tostó un poco de pan y mientras el agua de la cafetera se calienta.
Ni tiempo tengo de sentarme, muy apenas logro darle dos mordidas a mi pan tostado y un sorbo a mi café, cuando el timbre suena.
Me sacudo las migajas del pan mientras camino hacia la puerta y la abro.
—No me digas que todavía no estás lista —exclama mi Nelly mientras entra a mi apartamento.
—Lo estoy, solamente estaba desayunado algo rápido —digo, cerrando la puerta detrás de mí.
—Pan y café, por Dios, Audrey, ¿qué te he dicho del gluten y de la cafeína?
—Lo sé, lo sé, el gluten hará que mi trasero sea más enorme y la cafeína afectará mis horas de sueño, y eso sin contar todas las calorías por la azúcar y la crema —giro los ojos cansada del mismo argumento —Solo es una taza de café, no es como si me fuera a quitar el sueño para toda la vida y vaya a engordar cincuenta kilos.
—Sueles tomarlo cada mañana y sé que también lo haces por las noches cuando traes trabajo a casa.
Suspiro exasperada.
—Estás peor que mi madre —replico —¿Has venido por mí o has venido a regañarme?
—Nunca dejaré de hacerlo hasta que entiendas —afirma —Bueno, si ya estás lista hay que irnos, porque debemos pasar primero por algo que si nos sirva y nos nutra.
Nuevamente, suspiro porque ya sé que significa eso. Tomo mi saco y mi bolso, y salimos de mi apartamento.
Veinte minutos hacemos a la cafetería, la cual queda a dos cuadras de la empresa donde trabajamos. Nelly me hace entrega de mi café descafeinado sin azúcar y crema, y de una galleta integral que no se ve nada apetecible, pero que me tendré que comer si quiero sobrevivir antes de medio día. Tampoco puedo ser descortés, sé que ella lo hace con buena intención. Así que acepto mi desayuno light con una sonrisa medio forzada.
Mi amiga está obsesionada con llevar una vida fitness, es bueno, lo sé, pero de vez en cuando tampoco tiene nada de malo comerse una hamburguesa o una rebanada de pizza. Aunque para ella sí lo es.
Con mi café en una mano y mi galleta en otra, caminamos hacia el edificio. El guardia de la entrada nos ayuda abriéndonos la puerta de cristal, tan amable como siempre.
Acompaño a Nelly a su puesto. Es una de las recepcionistas de la planta baja, el área central de todo el edificio.
—Te veo a la una en la cafetería, ¿o deseas que vayamos a Lord Breakfast?
Lord Breakfast es el restaurante más cerca que tenemos en el trabajo, habitualmente la mayoría de los empleados de aquí van a la hora de su descanso a ese lugar a comer, pues es lo más cercano que hay para alimentarse apropiadamente.
—Está bien como tú quieras.
Lo que sea que elegirá, al final iba a terminar comiendo una ensalada y si me iba bien, quizás un filete de pescado ahumado.
La dieta y el ejercicio me está matando, pero no puedo revelarme porque mi amiga sería capaz de asesinarme con la cuerda que utiliza para saltar.
Luego que me despido de mi amiga camino en dirección hacía los elevadores. Es temprano, tengo la ventaja de que no se llene a esta hora del día, pues por lo general a todos se les ocurre llegar a la mera hora de entrada.
Me toma varios minutos llegar al nivel de mi piso, número cincuenta, es el piso de la presidencia, por ahora. ¿Cuántos niveles más le agregarán a este edificio?
Voy a cumplir cinco años trabajando en este lugar, y desde entonces han agregado más de diez pisos, podía decirse que ya era un rascacielos, pues desde afuera se puede ver enormemente alto.
Y no hablemos del interior, es amplio y lleno de oficinas y cubículos. Las paredes son de cristal y desde cualquier piso se puede ver la ciudad.
Y lo más curioso es que les temo a las alturas y trabajo en la plata más alta de este edificio, agradezco que mi área esté lejos de las ventanas.
En cuanto las puertas se abren salgo. El gran logo de la empresa es lo primero que se visualiza en la alta pared cuando entro al vestíbulo de la presidencia, con letras grandes en tono plateado reluce el nombre de nuestro CEO, mi jefe. Crawford.
—Hola, Maggi —saludo al entrar a la recepcionista que está encargada de esta planta. Es una chica joven y guapa, de tez morena y cabello oscuro largo, es muy simpática, pero también diría que le gusta mucho el chisme. Aun así, me agrada.
—Hola, buenos días, Audrey —dice con una amable sonrisa —El señor Crawford ya está en su oficina, preguntó por ti cuando llegó.
Oh, por Dios, no esperaba que madrugara tan temprano. Bueno, no digo que no lo haga y ande en su casa a esas horas de la mañana, sino que nunca llega antes que yo, eso sí que es extraño.
—Bien, gracias, Maggi —digo y salgo esquivando el mostrador por el lado derecho.
Corro por el pasillo no tan largo, pero, aun así, corro para llegar más pronto. Giro a la derecha y llego al espacio abierto amplio dónde está mi escritorio y una sala de espera al frente.
Dejo mi bolso y mi desayuno sobre la mesa de vidrio que tiene mi escritorio y nuevamente salgo dispara, está vez rumbo a la oficina de mi jefe.
Respiro hondo en cuanto me detengo frente a la puerta gruesa de cristal, atrevés de ella se podía visualizar una silueta a pesar de que el vidrio es algo opaco, no se consigue ver mucho desde aquí y desde adentro tampoco. Ese es un alivio, si no no estuviera aquí de pie como tonta mientras recupero el aire.
Doy dos ligeros golpes en la puerta para avisar que ya me encuentro aquí. En cuanto escucho: pasa. Luego de recomponerme del casi maratón que tuve hace momento, abro y me introduzco en la gran oficina.
—Buenos días, señor —digo inmediatamente antes de acercarme hasta el escritorio.
—Buenos días, Audrey —su tono es serio como todos los días, pero cortés.
Mi jefe es alguien agradable, a sus casi sesenta años el hombre se ve bien conservado, y es entendible, pues, acostumbra a hacer algo de ejercicio. Sé que de vez en cuando va al gimnasio y al golf, lo sé porque yo agendo y le aviso de sus citas y juntas, y en ocasiones cuando le llamo me ha tocado interrumpirlo en alguna de sus actividades.
—Me sorprendió tenerlo aquí tan temprano.
No tengo pena en ser directa con él, por lo general nunca le gustaba nada, es por eso la confianza que me ha otorgado. Mi jefe siempre se ha mostrado caballeroso y amable conmigo, apenas de ser una simple secretaria.
—Si lo sé, hoy quise venir temprano porque hay muchos pendientes que se deben arreglar antes de la llegada de Daniel.
Frunzo los labios. «¿Daniel?»
Quería preguntar si se refería a su hijo, no tenía el placer de conocerlo, solamente había oído de él. Los chismes en la empresa corren como pólvora y se habla de muchas cosas sobre él, pero lo que más les gusta a mis compañeras decir todo el tiempo es lo guapo que esta.
Yo soy la típica compañera que ignora todo tipo de chismes, más si ser trata de mis jefes.
Aunque el hijo de mi jefe no trabaje aquí, también viene siendo alguien relevante para la empresa y de tal modo debo respetar su vida privada.
Una vez que lo pongo al tanto de todos los pendientes, me envía a organizar todo y a preparar una junta lo más rápido posible para antes de medio día.
Hoy será un día con mucho trabajo, eso quiere decir que llegaré muerta de cansancio a mi apartamento. Es bueno verle el lado bueno a las cosas, aunque no siempre las tenga.
Últimos capítulos
#77 Epílogo
Última actualización: 2/19/2025#76 Capitulo 76
Última actualización: 2/19/2025#75 Capitulo 75
Última actualización: 2/19/2025#74 Capitulo 74
Última actualización: 2/19/2025#73 Capitulo 73
Última actualización: 2/19/2025#72 Capitulo 72
Última actualización: 2/19/2025#71 Capitulo 71
Última actualización: 2/19/2025#70 Capitulo 70
Última actualización: 2/19/2025#69 Capitulo 69
Última actualización: 2/19/2025#68 Capitulo 68
Última actualización: 2/19/2025
Te podría gustar 😍
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
Las pruebas del inframundo de Luna
Ahora, debe competir contra 20 mujeres de varios mundos por la mano de un hombre que ni siquiera quiere. Esto es una pesadilla...
Afortunadamente, su abuela le ha enviado un asistente — ¡un lobo fantasma! Pero en realidad, es un chico fantasma...
Las aventuras de Juniper en el inframundo y sus enredos con estos chicos la llevarán a lugares que nunca imaginó. ¿A dónde la llevará su viaje?
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Casada con el Esposo de mi Hermana
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La Niñera Del Monstruo
Para salvar a su hermano pequeño y conservar el único hogar que les dejó su difunto padre, Cora no tiene más opción que someterse al cruel chantaje de su madrastra y entrar a trabajar como sirvienta en la temida mansión Athanasiou. Lo que no imaginaba era que el destino la arrojaría directo a la jaula de una bestia.
Nereo Athanasiou, apodado "El Zar", es un hombre despiadado, frío y dominante cuya alma quedó destruida por la traición de su difunta esposa. Cuando la última niñera de su hija huye aterrorizada, Cora es obligada a asumir el cuidado de la pequeña Anthea. Pero la primera vez que Nereo fija sus ojos en Cora, no ve a una inocente muchacha: ve el fantasma de la mujer que lo traicionó. Convencido de que ella es solo otra ramera calculadora que busca su dinero y su poder, Nereo promete demostrarlo que piensa de Cora.
Sin embargo, la pequeña Anthea, rota y necesitada de afecto, encuentra en Cora el único refugio de amor que ha conocido. A regañadientes y cegado por el odio, la ira y una oscura atracción irresistible que se niega a aceptar, el Zar se ve obligado a nombrarla la niñera oficial de su hija.
Encerrada bajo el mismo techo que un monstruo que la desprecia, pero que arde por poseerla, Cora tendrá que sobrevivir a la tiranía del hombre más peligroso de la ciudad...












