
DOS LÍNEAS. Un mismo destino.
novelasromanticasjedaclavo · En curso · 32.3k Palabras
Introducción
El problema era que Rashid había desaparecido.
Decidida a encontrarlo, viajó hasta Al-Nur siguiendo las pocas pistas que tenía. Pero bastó levantar la mirada hacia una enorme pantalla publicitaria para descubrir que el hombre con quien había compartido más de un año de su vida le había ocultado mucho más de lo que podía imaginar.
Rashid Al-Zahir no era simplemente Rashid.
Y cuando Kiara finalmente consiguió acercarse a él, descubrió algo todavía peor.
El padre de su hijo estaba a punto de casarse con otra mujer.
Kiara había llegado a Al-Nur preparada para darle la noticia que cambiaría sus vidas.
En cambio, fue ella quien recibió una que cambiaría la suya para siempre.
Porque Rashid tenía secretos.
Ahora Kiara también tendría el suyo.
Y algunos amores no terminan...
Solo esperan el momento correcto.
Capítulo 1
—¿Qué quieres decir con que tienes que irte?
Kiara salió del baño todavía secándose el cabello y se quedó detenida en la puerta del dormitorio. Hacía menos de media hora, Rashid estaba acostado sobre su cama preguntándole si quería comida italiana o tailandesa. Ahora había una maleta abierta sobre lla cama y metía ropa dentro con una rapidez que no era normal.
—Exactamente eso. Debo regresar a Al-Nur.
—Gracias. La explicación ha sido extraordinaria —respondió ella molesta—. Ahora intenta otra vez, pero incluyendo la parte en la que me explicas por qué fui a bañarme teniendo novio y salí veinte minutos después casi soltera.
Rashid apenas consiguió sonreír.
—Mi padre tuvo una emergencia. Me llamaron hace unos minutos. Debo regresar ya.
Eso bastó para que Kiara dejara de bromear. En más de un año juntos, Rashid había hablado muy poco de su familia. Ella sabía que provenía de una familia adinerada y tradicional, con negocios importantes en Al-Nur, pero él siempre encontraba una manera bastante hábil de cambiar de tema cuando las preguntas se volvían personales.
—¿Qué le pasó a tu padre?
—No lo sé. Solo me dijeron que es grave.
Kiara lo observó guardar otra camisa y comprendió que algo no encajaba. Rashid era uno de los hombres más tranquilos que conocía. Lo había visto resolver problemas de trabajo que involucraban cantidades de dinero que a ella le daban vértigo de solo escucharlas, sin perder el control. Ahora estaba doblando una camisa por segunda vez porque la primera no le había quedado bien.
Se la quitó de las manos.
—Estás nervioso.
—Preocupado.
—Preocupado te he visto. Esto es diferente. —Kiara dejó la camisa dentro de la maleta—. ¿Hay algo que no me estás diciendo?
Rashid se quedó inmóvil durante un instante.
—Hay muchas cosas que necesito explicarte, Kiara, pero no es el momento.
—Esa frase acaba de empeorar considerablemente la situación. ¿Te das cuenta?
—Perfectamente.
—¿Y aun así decidiste utilizarla?
Esta vez apareció una pequeña sonrisa en sus labios. Rashid cerró la maleta y se acercó.
—Cuando regrese, prometo contarte todo.
Kiara entrecerró los ojos. Había algo extraño en aquellas palabras, pero antes de que pudiera insistir, miró el reloj sobre la mesita.
—¿A qué hora sale tu vuelo?
—En menos de dos horas.
—¿Y piensas llegar al aeropuerto, facturar y tomar un vuelo internacional en menos de dos horas?
—No exactamente. Vienen a buscarme.
—¿Quiénes?
—Personas que trabajan para mi familia.
Kiara volvió a mirarlo con sospecha.
—Cada vez que hablas de tu familia parece que estás describiendo una organización secreta.
—No es una organización secreta.
—Eso es exactamente lo que diría alguien que perteneciera a una.
Rashid soltó una risa y la rodeó por la cintura. Por unos segundos, la tensión de su rostro disminuyó y Kiara volvió a reconocer al hombre con quien llevaba más de un año compartiendo todos sus días libres.
—Voy a llamarte en cuanto pueda.
—¿Cuánto tiempo estarás fuera?
—No lo sé.
—¿Una semana? ¿Dos?
Rashid negó
—Ahora mismo ni siquiera sé qué voy a encontrar cuando llegue.
Kiara quiso insistir, pero terminó conteniéndose. Podía ser insoportable cuando quería respuestas, y Rashid se lo recordaba con bastante frecuencia, pero no iba a obligarlo a quedarse discutiendo mientras su padre podía estar gravemente enfermo.
—Está bien. Ve. Pero no confundas mi comprensión con inmunidad. Cuando regreses tendrás que darme muchas explicaciones.
—Esperaba algo peor.
—Todavía no has regresado. Dame tiempo.
Rashid sonrió y la besó. Kiara esperaba un beso rápido de despedida, pero él la sujetó con más fuerza y profundizó el contacto hasta que ella terminó agarrándolo por la camisa. Había algo diferente en aquel beso, una urgencia que hizo regresar el mal presentimiento que intentaba ignorar.
Cuando Rashid se separó, mantuvo una mano detrás de su cuello.
—Volveré.
—Eso espero, porque dejaste suficientes cosas aquí como para que venderlas me dé para unas buenas vacaciones.
—No venderías mis cosas.
—Pruébame.
El timbre sonó antes de que pudiera responder. Rashid miró hacia la puerta y su expresión cambió inmediatamente.
—Llegaron.
Kiara lo acompañó hasta la entrada. Él tomó la maleta, pero antes de abrir volvió a besarla en la frente.
—Cuando regrese, hay algo de lo que quiero hablar contigo.
—Puedes decírmelo ahora.
—No de esta manera.
—Rashid...
—Cuando vuelva.
Ella quiso insistir, pero él ya estaba abriendo la puerta.
—Llámame cuando aterrices. Y no desaparezcas.
Rashid se detuvo un segundo.
—Nunca desaparecería de tu vida.
Kiara no sabía entonces cuánto iba a odiar recordar aquellas palabras.
Minutos después se acercó a la ventana y alcanzó a verlo salir del edificio. Dos vehículos negros esperaban junto a la acera y un hombre abrió inmediatamente la puerta trasera para que Rashid entrara.
Kiara frunció el ceño. Sabía que su novio tenía dinero. Bastante. También sabía que su familia poseía negocios en Al-Nur y que su apellido parecía abrir muchas puertas, pero aquello no parecía el transporte improvisado de un hombre que acababa de recibir una emergencia familiar.
—Definitivamente perteneces a una organización secreta —murmuró antes de apartarse de la ventana.
Tres días después, Kiara estaba inclinada sobre el inodoro preguntándose qué demonios había comido.
Era la segunda mañana consecutiva.
Se enjuagó la boca y regresó al dormitorio. El último mensaje de Rashid seguía siendo el mismo que había recibido después de su llegada a Al-Nur.
“Llegué. La situación es complicada. Te llamaré cuando pueda.”
Desde entonces, nada.
Kiara había intentado no molestarlo. Si su padre estaba realmente grave, lo último que necesitaba era una novia exigiendo atención desde miles de kilómetros de distancia. Sin embargo, tres días sin una llamada comenzaban a superar considerablemente su capacidad de comprensión.
Marcó nuevamente, pero la llamada no entró.
—Fantástico. Además de abandonarme con tus camisas, ahora tampoco tienes teléfono.
Lo dejó sobre la cama y fue a buscar ropa para trabajar, pero otro mareo la obligó a sujetarse del armario. Respiró profundamente y trató de recordar qué había comido durante los últimos días hasta que su mirada cayó sobre el calendario abierto en la tableta.
Se quedó inmóvil. Revisó la fecha y contó.
Después volvió a contar porque el primer resultado no le gustó. Cinco días.
Su periodo estaba retrasado.
—No puede ser.
Aunque, técnicamente, podía ser.
Bastante.
Media hora después entraba en una farmacia con la absurda sensación de que todo el mundo sabía exactamente qué iba a comprar. Tomó una prueba, después otra por si la primera se equivocaba y terminó llevando tres porque, si iba a entrar en pánico, al menos quería hacerlo con evidencia suficiente.
Una hora más tarde tenía las tres alineadas sobre el lavamanos.
Tomó la primera. Dos líneas. Comprobó la segunda, luego la tercera, como si alguna pudiera tener una opinión diferente.
No la tenían. Todas eran positivas.
Se sentó lentamente sobre la tapa del inodoro y apoyó una mano sobre su abdomen.
—Estoy embarazada.
Decirlo en voz alta lo volvió real.
La sorpresa duró apenas unos segundos antes de que un nombre apareciera en su cabeza. Rashid.
Buscó el teléfono. Ya no importaba que él estuviera ocupado ni que hubiera una emergencia familiar. Aquello tenía que decírselo. Presionó su nombre.
En lugar del tono de llamada, una voz automática respondió que el número estaba fuera de servicio.
Últimos capítulos
#19 Capítulo 19 Capítulo 19. Una visita innecesaria.
Última actualización: 10/1/2026#18 Capítulo 18 El novio de mentira.
Última actualización: 9/29/2026#17 Capítulo 17 Una mentira conveniente.
Última actualización: 9/29/2026#16 Capítulo 16 El hombre que recordaba demasiado.
Última actualización: 9/29/2026#15 Capítulo 15 El país que no quería volver a pisar.
Última actualización: 9/29/2026#14 Capítulo 14 El hombre que no existía.
Última actualización: 9/29/2026#13 Capítulo 13 La mujer que volvió a huir.
Última actualización: 9/29/2026#12 Capítulo 12 Un pequeño tirano.
Última actualización: 9/29/2026#11 Capítulo 11 Su primer hijo.
Última actualización: 9/29/2026#10 Capítulo 10 Zayn Bennett.
Última actualización: 9/29/2026
Te podría gustar 😍
Casada con el Esposo de mi Hermana
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso
Para los gemelos Elisa y Eliseo Dorantes, ver a Natalia matarse trabajando mientras el fantasma del desalojo la ahoga en llanto es insoportable. Al ejecutar la «Misión Mami Lágrimas Cero» para conseguir dinero, quedan atrapados en el fuego cruzado del crimen organizado. Ahí cara a cara con la muerte, se topan con el líder de la red: Collins Graterol.
Al reconocer a Collins como el hombre de la foto secreta que su madre guarda con dolor, la misión cambia radicalmente. Ya no quieren dinero; buscan venganza. Sedientos de cobrar cada noche de sufrimiento de Natalia, los pequeños genios declaran una guerra despiadada contra el imperio del capo.
A través de travesuras cómicas e inofensivas en apariencia, desestabilizan la organización de Collins. Cada vez que son acorralados, responden con excusas tan inocentes y lógicas que desarman a la mente más calculadora del inframundo.
Collins, un capo intocable, ve su mundo tambalearse sin sospechar que esos dos pequeños demonios son su propia sangre. Entre ataques de cárteles rivales y el implosivo reencuentro con Natalia —el único amor que jamás pudo olvidar, ahora cargado de resentimiento, deseo y secretos—, enfrentará la batalla más peligrosa de su vida. Una donde las balas no serán su mayor amenaza, sino la venganza implacable de sus propios hijos, cuya meta final es una sola: hacerlo llorar.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.
Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.
Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
EL PRECIO DE TU AMOR
Han pasado 6 largos años desde que Anaelise dejó Durango, y esos mismos en que jamás pudo superarla.
Muy preocupado por el alejamiento que Andrew está profesando sobre su familia, su padre, Jarol White, interviene en su vida involucrando a una chica que parece inofensiva. Jarol hace un trato ofreciéndole dinero para poder seguir con sus pasantías en medicina, y ante la desesperación, Natali, sucumbe a negociar con el hombre mayor, decidida a utilizar todos sus encantos para que Andrew se olvide de su pasado.
¿Cuánto le costará a Natali el amor de Andrew? Y ¿cuál será el precio de su amor?
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
BLACKGOLD ©
Luego de una serie de eventos, la pareja crea lazos hasta convertirse en amor real. Resuelven los malos entendidos con la empresa y todo termina con un final feliz.
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
EL DESTINO POR EL QUE ARRIESGUE TODO
Él no solo conoce las cláusulas ocultas que sus hermanas pasaron por alto, sino también cada una de las fantasías que Florencia intenta reprimir. Atrapada en un peligroso juego de chantaje visual y seducción, Florencia descubrirá que la línea entre la inspiración y la obsesión es tan fina como la piel. Entre pinceladas furtivas, noches de entrega absoluta y un pacto donde el placer es la única moneda de cambio, deberá decidir si entregarse a la tentación destruirá su arte o liberará finalmente su verdadera naturaleza.
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)












