
El heredero secreto del Alfa
jilopezescritora · Completado · 123.9k Palabras
Introducción
Capítulo 1
¿Me vas a amar por siempre?
Toda la vida voy a amarte, porque tú eres la única para mí.
—Debes de irte ahora mismo, porque si no lo haces, acabare contigo y con tu padre —
Aquella promesa ahora solo yacía en su memoria.
Soy una mestiza, ¿Aun así me amas?
Si, te amo hoy y para siempre, por ello, siempre serás mía.
—¡Es una mestiza! ¡No es digna de ser la Luna de un Alfa! —
Aquella sangre impura por la cual la habían despreciado toda su vida, le escurría por la espalda herida.
¿Vas a marcarme algún día pasa ser tu luna?
Si, llevarás mi marca toda tu vida, para que así todos sepan que tu perteneces a mí, y solo a mí.
Aquella marca en su espalda, la había recibido antes de tiempo y en contra de su voluntad, por el mismo hombre que le había prometido amarla por siempre, y que ahora permanecía callado tras de su padre, quien la amenazaba de muerte.
—Usted no tiene derecho de tratarme así, yo no soy culpable de mi nacimiento, ni tampoco soy culpable de la marca que llevo en mi espalda, su hijo me ha elegido como su Luna, ¡Esa es la verdad! — gritaba aquella jovencita mirando a su amado en busca de una palabra que detuviera aquella locura. Sin embargo, aquel jovencito, tan solo había desviado la mirada, permaneciendo en silencio.
El sonido de una bofetada rompía con los murmullos de los lobos que miraban con desprecio a aquella jovencita que yacía forzada en el suelo junto a su padre, ante el poderoso Alfa Enegor, líder de la manada sangre pura Fenrir, quienes despreciaban a los mestizos nacidos de la abominable unión entre un lobo y un humano.
—¡Cállate, mocosa! Debí asesinarte desde el momento en que mi hijo, el futuro Alfa, puso sus ojos sobre ti, ¡Sangre sucia inmunda! Tuvimos piedad al acogerte en nuestra manada después de que tu desalmada madre humana decidiera abandonarte, ¿Y así es como pagas mi piedad?, ¡Largo de aquí! Tu padre puede quedarse, pero tú, maldita chiquilla, desde este momento y para siempre, quedas desterrada de la manada Fenrir, la marca en tu espalda no está completa, y nunca ha de completarse, sé que tú, pequeña arpía, sedujiste a mi hijo para que te marcara y así ganar el estatus de Luna dentro del clan, pero estas equivocada si piensas que voy a permitir que mi único hijo haga un vínculo con una asquerosa mestiza — gritaba el viejo lobo completamente encolerizado.
Aquella hermosa jovencita de apenas dieciséis primaveras, miraba a su Ares, el hombre del que se había enamorado, y quien había decidido marcarla en contra de su voluntad antes de tiempo.
—Por favor, Ares, dile a tu padre que me amas, dile que me has marcado en un impulso tonto, que yo no te he seducido…
—¡Cállate! — el lobo viejo la había abofeteado de vuelta. — ¡Por supuesto que no lo has seducido! ¡El es un Alfa y tu solo una indigna mestiza! ¡Fuera de mis tierras! ¡Vete ya antes de que decida asesinarte! — gritaba eufórico Enegor.
Mirando a la hermosa joven de cabellos dorados y asustados ojos grises que presagiaban tormentas, Ares negó, aun cuando la amaba con locura…aun cuando era capaz de dar el mundo por ella.
—No te amo, Eufemia, yo solo quería divertirme un rato y nada más, no era mi intención marcarte —
Y con aquellas palabras, Eufemia Farbauti sentía su corazón rompiéndose en mil pedazos. Ares, su amado, había negado aquel amor que ambos sentían, y con ello, aquellas promesas que desde niños habían jurado a la luna llena, se iban desvaneciendo entre aquellas lagrimas que de sus ojos tormentosos caían sin control.
Siendo arrastrada sobre el lodo y llevada hacia los limites de las tierras de los Fenrir, con el alma completamente rota, la joven loba era expulsada para siempre entre las burlas de los lobos y lobas que desde siempre la habían mirado como poco menos que basura por ser la hija de una mujer humana que tambien la desprecio al nacer.
Levantándose del suelo con su vestido cubierto de barro, y sus blancas mejillas completamente sucias, Eufemia se limpiaba las lágrimas mientras abrazaba a su padre por ultima vez.
—Ten esto, he puesto en tu caja de recuerdos dinero mucho más que suficiente, toma un avión a Estados Unidos, en Salem hay un amigo que cuidara de ti mientras yo puedo arreglar todo esto, el ya te espera. Se fuerte mi Eufi, sé que tú vas a lograrlo — dijo su padre, Félix, dejándole una pequeña maleta junto a su cajita de tesoros.
Y así, despidiéndose de su padre, Eufemia corrió lejos de aquellas tierras que tanto desprecio y dolor le habían dado. Cambiándose la ropa entre la hierba alta, la joven guardaba dentro de aquella cajita, aquel collar que Ares le había dado como prenda de compromiso antes de ser descubiertos y que el la marcara en un impulso tonto de desesperación. Aquella marca le dolía, y tambien, la condenaba a no ser vista por otros lobos jamás, pues, aunque estaba incompleta, ella ya le pertenecía a alguien...a ese cobarde que la había despreciado, que la había traicionado.
Tomando un vuelo hacia tierras lejanas, aquella joven dejaba atrás la traición, dejaba atrás su dolor. Y aquella mansión antigua, Ares lloraba amargamente su cobardía, su debilidad. Había negado a su único amor para mantenerla con vida…y ella jamás iba a saberlo.
10 años habían pasado desde aquellos amargos recuerdos que cada noche llegaban a atormentarla. La marca aun le dolía. Mirándose en el espejo con una gran sonrisa, Eufemia miraba que su vestido luciera impecable; su maquillaje era perfecto, y sus hermosos caireles rubios caían como una cascada por su espalda que nunca estaba descubierta.
Los reflectores se posaban sobre ella, y saludando a sus fans, se acercaba a ellos para autografiar los libros. El tiempo había pasado, y aun cuando la traición aun la heria, había seguido adelante. El mundo humano la había recibido con los brazos abiertos.
—¡Luna olvidada! — gritaban eufóricos y con alegría todos aquellos que a través de sus letras habían llegado amarla y la llamaban por su seudónimo.
Se había cambiado el apellido, nunca nadie iba a reconocerla, después de todo, Ares, ya la había olvidado.
—Señor, tenemos una pista, creemos que ella puede estar en Estados Unidos —
Ares hacia bailar el vino en su copa. Sus ojos zafiro se habían vuelto fríos, en su hermoso rostro había una permanente mueca de desprecio y enfado. Pasándose los dedos entre sus sedosos cabellos negros, dejaba aquella copa de lado.
—Entonces, iremos a Estados Unidos…a encontrar a mi Luna perdida —
Últimos capítulos
#91 Capítulo 91: El heredero secreto del Alfa. (FIN)
Última actualización: 2/14/2025#90 Capítulo 90: En aquel paraíso (Aquellas voces)
Última actualización: 2/14/2025#89 Capítulo 89: En su lugar.
Última actualización: 2/14/2025#88 Capítulo 88: La batalla.
Última actualización: 2/14/2025#87 Capítulo 87: El amor de un hermano.
Última actualización: 2/14/2025#86 Capítulo 86: La loba y la cazadora.
Última actualización: 2/14/2025#85 Capítulo 85: De Farbauti y Sallow.
Última actualización: 2/14/2025#84 Capítulo 84: El dulce alivio de la muerte.
Última actualización: 2/14/2025#83 Capítulo 83: El deseo de la madre.
Última actualización: 2/14/2025#82 Capítulo 82: Sus verdaderas intenciones.
Última actualización: 2/14/2025
Te podría gustar 😍
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
La novia del vampiro (libro 1 de la serie El Consejo Oscuro)
Alina Deluca lleva una vida normal en el norte de California. Al menos eso es lo que hace creer al mundo. Encerrados en sus hipnotizantes ojos esmeralda hay horrores de los que nunca podría hablar, incluso si le costara la vida.
Erick Stayton, el príncipe vampiro, es su pesadilla. Para ella, no era más que un depredador frío y salvaje que ansiaba su sangre y le arrebató todo lo que tenía durante aquella noche traumática hace cuatro años. El problema es que está destinada a ser su esposa.
Reuniendo todas sus fuerzas para poner en orden su vida desastrosa, se ve envuelta en una disputa ancestral y una lucha por el poder de proporciones asombrosas. Curiosamente, se encuentra conectando con Erick de maneras que nunca imaginó. De repente, todo no es lo que parece.
¿Es Erick el monstruo despiadado que Alina cree que es? ¿Será una ley vampírica hecha hace eones la perdición de toda la raza vampírica? ¿Florecerá una pasión ardiente en estos tiempos tan sangrientos?
Embarazada de un hombre lobo
Para que la vida de la joven no esté en peligro, tendrá que aceptar un contrato de matrimonio con el hombre con quien durmió solo una vez.
BLACKGOLD ©
Luego de una serie de eventos, la pareja crea lazos hasta convertirse en amor real. Resuelven los malos entendidos con la empresa y todo termina con un final feliz.
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN
Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.
Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.
No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.
—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.
Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.
Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.
Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.
Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Deseando al tío multimillonario de mi ex
«¿Lindo? ¿Tu nombre?»
«Tú».
De repente, se enderezó e inclinó toda la parte superior de su cuerpo hacia él, con la mirada fija. «¿Crees que soy hermosa?»
Él rió suavemente, inclinándose más cerca, ella podía sentir su aliento en sus labios.
«Eres etéreo».
Ella cogió su corbata y lo acercó más. «Entonces, ¿te gustaría dormir conmigo?»
Elaine Rock había pasado toda su vida construyendo su empresa hasta que se convirtió en una de las mejores. Pero sus años de arduo trabajo se derrumbaron cuando la acusaron de presionar a su hermana para que intentara suicidarse, y como si la angustia no fuera suficiente, también descubrió que su novio de dos años se iba a casar con su hermana. En su momento más oscuro y desesperado, alguien apareció y no era cualquiera, era Xavier Romano, el multimillonario de 30 años, y el tío de su ex. Sin embargo, quería algo a cambio para ayudar a que su empresa volviera a funcionar. ¡Matrimonio!
Pero no es solo un contrato para Xavier. Quiere su corazón, su cuerpo y su alma. Él tenía la misión de malcriarla estúpidamente.
Roisin
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
¡COMPRÉ UNA SÚCUBO EN OFERTA, PERO ME ENVIARON A UN ÍNCUBO CAPRICHOSO!
Leo solo quería una vida tranquila, alguien que lo recibiera con un beso después del trabajo y, tal vez, que la cena no explotara. Desesperado tras su enésimo rechazo amoroso, compra un pergamino de invocación de súcubos en oferta. El problema es que las letras pequeñas importan, y en lugar de una voluptuosa y servicial demonio, termina invocando a Elian: un íncubo bellísimo, insoportablemente orgulloso y con gustos demasiado caros para el salario de un plebeyo.
Atados por un "Contrato Matrimonial de Vínculo de Sangre" que no se puede romper hasta que ambos alcancen el 100% de "felicidad conyugal", Leo se ve obligado a convivir (y alimentar con su propia energía vital) a este berrinchudo demonio. Mientras Leo lucha por mantener su cordura, su cuenta bancaria y su supuesta heterosexualidad intactas frente a los constantes e "inocentes" abrazos roba-energía de Elian, descubrirá que deshacerse de su accidental esposo es mucho más difícil que enamorarse de él.
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.












