
Escapando de mi ex me enamoré de mi jefe
sakurasumereiro · En curso · 31.1k Palabras
Introducción
Sin dinero y sin empleo, ella cae en la desesperación, hasta que una entrevista de trabajo en la revista de actualidad política y economía más importante del país le devuelve la esperanza de demostrar que puede darle un hogar estable y un futuro seguro a su pequeña.
Su nuevo jefe, Leonardo del Río es un hombre exitoso, tan frío como inaccesible. Pronto Daniela descubre que él la necesita y no solo como asistente.
Él está contra las cuerdas: si no demuestra ser un hombre dulce y con pareja estable, perderá el puesto por el que ha sacrificado todo.
Ella necesita una casa. Él necesita una novia falsa.
El trato parece perfecto… hasta que las mentiras empiezan a confundirse con sentimientos reales.
Las cosas empeoran cuando su marido regresa arrepentido. Camila deberá tomar una decisión: darle una oportunidad y recuperar a su familia o empezar una nueva vida.
Capítulo 1
El día en que mi vida cambió para siempre yo creí que sería para bien, en cambio, mi esposo me trató como si yo fuera una cualquiera.
—¿Por qué estás vestida así? —preguntó con voz fría.
Parpadeé un par de veces. La garganta volvió a anudárseme. Me remojé los labios e intenté con todas mis fuerzas aferrarme a mi sonrisa y a la ilusión de una vida hermosa juntos, como si de ello dependiera mi vida.
—No hay una razón. Quería… Quería tener una cena linda contigo.
Él me observaba o más bien me analizaba. Era como si buscara un secreto oscuro en mis ojos. Luego apartó la mirada, tal vez lo había encontrado o dejó de interesarle hallarlo.
Daniela
—Que tu esposo te haya regalado un nuevo collar de perlas no cambia nada, Dan. —La voz de mi amiga desde la videollamada del móvil en el mesón, sonó cansina.
Yo traté de ignorar su malestar y miré la salsa Alfredo con camarones que burbujeaba en la estufa. Probé un poco y estaba en su punto: perfecta en sabor y con la textura adecuada.
—Esta vez es diferente, Ros —sonreí ilusionada al pensar en Augusto—. No es por el collar.
La señora Celia cortaba finamente la cebolleta. Le entregué el cucharón de goma y le susurré que pusiera a hervir el agua para los espaguetis. Tomé el móvil y salí de la cocina.
—Sé que no —contestó mi amiga con un suspiro desde la videollamada—. No me malinterpretes, no digo que seas una interesada, pero es que siempre es lo mismo, Dani.
Con un mohín, entré a mi dormitorio y caminé hasta el cuarto de baño.
—En serio es diferente ahora. —Coloqué el teléfono en la repisa sobre el lavabo y abrí los grifos de la ducha—. No hemos peleado ni una sola vez en dos semanas y él está tan cariñoso.
—¡Dos semanas! —se burló Roselena—. ¡Todo un récord!
—Oye, no entiendo por qué no puedes estar feliz por mí. —Me quité la ropa y me metí a la ducha.
—Y yo no entiendo por qué te tengo que ver en pelotas. —Ella rio y yo también. Luego su voz se volvió seria—. No lo tomes a mal, Dani, es que siempre es así. Sabes que te adoro a ti y a la pequeña Lía. Me duele que esto se repita una y otra vez. ¿Hasta cuando seguirás en este bucle de maltrato?
El agua tibia resbalaba por mi cuerpo, el vapor empañó las puertas de cristal de la ducha. Saqué la cabeza y miré la tez morena de mi mejor amiga en la pantalla.
—El bucle se rompió, somos diferentes ahora, Ros. Te hablo luego para contarte cómo quedó la cena, Augusto debe estar por llegar.
Le lancé un beso, ella me respondió con otro y apagó la videollamada. Yo sonreí, emocionada.
Roselena me quería como a una hermana igual que yo a ella y estaba harta de que la llamara llorando después de cada discusión con Augusto. Pero las cosas por fin eran diferentes y tenía mucha fe en nuestro futuro.
Mi esposo era cirujano del Hospital Docente, el más importante del país. Tenía una trayectoria impecable como médico y se había esforzado muchísimo por conseguir el cargo de jefe del departamento de cirugía.
La presión en la que estaba lo llevaba a manejar mal sus emociones y solía enfurecerse fácilmente.
Yo sabía que ser la esposa de un cirujano tan prestigioso no era sencillo. Eran salidas canceladas por alguna emergencia. Que llegara casi siempre retrasado a casa. O a veces que no llegara.
Claro que lo entendía, pero eso no evitaba que me doliera. Por más que trataba de no reclamarle, terminaba haciéndolo, sobre todo luego del nacimiento de Lía hacía tres años. Me sentía fea, siempre encerrada en casa, sin más que hacer que cuidar y amamantar a la bebé. Quería que él estuviera a mi lado, pero su profesión era demasiado demandante.
Él empezó a estallar y las discusiones se sucedían una tras otra. Hasta que perdimos el control. Un año atrás me empujó y me golpeé contra una de las mesitas del salón. Él estuvo tan arrepentido, que incluso pidió un permiso en el hospital y se quedó a mi lado unos días. Fue como una segunda luna de miel.
Pero la licencia terminó, Augusto volvió al hospital y con ello la rutina en la cual me sentía dejada de lado.
Cerré el grifo y salí de la ducha. El vestido Chanel rojo brillante estilo tubo hasta la rodilla y con abertura al frente, esperaba sobre la cama, con el collar y los pendientes de perlas que él me había obsequiado hacía un par de días. Me vestí, me perfumé y peiné mi largo cabello castaño.
Observé en el espejo mi rostro con el maquillaje ahumado que resaltaba el color avellana de mis ojos, los labios rojos que contrastaban con mi piel morena clara y por primera vez después de mucho tiempo me gustó el reflejo. Volvía a verme como la mujer joven y hermosa de veintisiete años que era.
—Señora, luce espléndida. —Celia me sonrió cuando entré a la cocina—. La pasta está colada y la salsa lista en la fuente de porcelana, como indicó. Espero que lo pase bien esta noche, lo merece.
—Gracias, Celia. Disfruta tu fin de semana.
Nos sonreímos una a la otra y, finalmente, Celia se marchó.
La pequeña Lía dormía arriba con Karina, la niñera. Normalmente, ella se iba a las seis, pero le había pedido para la ocasión que le dedicara unas horas más a la niña. De esa forma podría disfrutar una cena más íntima con Augusto.
Toqué suavemente la puerta del dormitorio de Lía.
—Adelante —contestó Karina casi en su susurro.
Entré. Mi dulce niña dormía abrazada al Señor Lolo, su gato de peluche. Karina, sentada en la mecedora frente a la cama, leía a la luz de la lamparita encendida.
—¡Estás preciosa! —dijo Karina moviendo solo los labios para no despertar a Lía.
Me acerqué a ella. Éramos casi de la misma edad y nos llevábamos bien, tanto que más que mi niñera la consideraba mi amiga.
—Gracias —susurré y miré a Lía.
—Quería esperar a su papá, pero finalmente el sueño la venció—. Karina miró su reloj de muñeca—. ¿A qué hora llega? Casi son las ocho.
—Debe estar en camino. No te preocupes, te pediremos un taxi. —Sonreí.
—Eso no es lo que me preocupa —dijo ella y tanto sus ojos como su voz se volvieron serias.
No quería escucharla, así que aparté los ojos de los suyos y miré otra vez a mi hija. La abrigué con la cobija y besé su frente.
—Me parece que la temperatura del aire está muy baja. ¿Podrías subirle un grado más, por favor?
—Daniela …
—Gracias —dije y me di la vuelta para salir—. Vendré luego.
Sí, casi eran las ocho y hacía una hora que Augusto debió llegar. Por eso no quería que Karina insinuara que otra vez no vendría. El maldito nudo en la garganta me apretaba y se me llenaban los ojos de lágrimas.
«No otra vez».
Últimos capítulos
#28 Capítulo 28 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#27 Capítulo 27 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#26 Capítulo 26 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#25 Capítulo 25 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#24 Capítulo 24 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#23 Capítulo 23 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#22 Capítulo 22 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#21 Capítulo 21 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#20 Capítulo 20 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026#19 Capítulo 19 Capítulo sin título
Última actualización: 11/3/2026
Te podría gustar 😍
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.
Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.
Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.
Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.
Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.
Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.
Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.
En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.
A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.
El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.
Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El deseo del millonario
El deseo del millonario.
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
El compañero de segunda oportunidad de Luna
Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.
Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.
Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Contrato Evans
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
La niñera de la mafia
Se me cae la boca cuando me muevo hacia atrás. «Deben estar jugando conmigo», pienso.
«Disculpe, señora, ¿esto forma parte de las preguntas de la entrevista?» Extiendo furor de ira. Ella todavía me sonríe, pero eso ya no me interesa. Leonardo se sorprende de mi descaro y es entonces cuando nuestras miradas se encuentran. Trago un trago mientras aplaudo su apariencia dentro de mi cabeza.
Es la primera vez que lo miro bien hoy. No es un modelo masculino, pero debería serlo. El cabello exuberante y dorado que arregla con tanto cuidado tiene una calidad ondulante. Sus ojos azules como los de un río marino se iluminaban con pasión.
Tienen forma de almendra. Brillan con inteligencia, dominio y autoridad.
Por supuesto, todas las chicas guapas se enamorarían de un chico como él, pero no de mí; soy diferente.
Intenta sobrevivir después de que se acaben sus ahorros. Ese es el mismo momento en que recibe una oferta de un hombre extraño en el mismo bar que frecuenta. La dirigen a una mansión donde la entrevistarán para el trabajo de niñera. Va a la entrevista donde conoce a un hombre muy grosero y a una mujer acogedora. Sin que ella lo sepa, ha puesto un pie en la familia criminal más peligrosa de Italia.
Advertencia: incluye contenido delictivo
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...












