
Flor naranja
miribaustian · Completado · 110.4k Palabras
Introducción
Cuando se dio cuenta de su error, despreció a la mujer que tenía en sus brazos, diciéndole palabras hirientes, causando heridas en el corazón de la joven y también la llenó de complejos, que ella arrastraría por muchos años.
De esa noche él tenía vagos recuerdos, sólo sabía que la chica era virgen y que su perfume era el más exquisito aroma que él olió en su vida.
Esa noche ella quedó embarazada y por eso tuvo que huir del pueblo, lo hizo para salvar la vida de su bebé neonato, haciéndose cargo de la situación y sin poder informarle al padre del bebé sobre su embarazo.
Años después, al encontrarse por casualidad, él, sin reconocerla, cayó rendido a los pies de Florencia, pero ella huía todo el tiempo, entre tanta persecución, descubrió que era la adolescente de aquella noche y que tenían una hija.
Capítulo 1
Por Florencia
Mis padres no me permitían salir demasiado, pensaban que vivían en el siglo pasado, pero yo siempre me las arreglaba para salir, es que moría por ir a bailar, es verdad que la gente de los lugares a donde me gustaba ir, era un poco mayor que yo, pero varias de mis compañeras de colegio tenían más libertad e iban.
Hace muchos años atrás, el lugar en donde vivo con mis padres y mis dos hermanos, era un pueblo, pero en este momento es una ciudad pequeña, en donde todo el mundo se conoce entre sí, al menos dentro de un mismo barrio, pero por eso no deja de ser una ciudad.
El tema es que mi alma es más libre que la de mis padres o al menos somos de otra generación.
Pretendo seguir una carrera universitaria, para eso me falta un año y medio.
Entonces, al tener más herramientas para progresar en la vida, me voy a ganar el respeto de mis progenitores, sobre todo de mi padre.
Él alienta a mis hermanos, solo por ser varones, Gabriel tiene 14 años y ya le está enseñando a manejar, claro que yo hice tal escándalo que terminó por enseñarme a mí también, aunque tengo vedado manejar, y que como soy menor de edad no tengo registro, salvo que mi padre haga un permiso especial y por supuesto, no lo piensa hacer, creo que en cuanto mi hermano cumpla 16 años, lo primero que él haría, es ese maldito permiso para que Gabriel maneje sin problema.
No le tengo celos a mis hermanos, eso jamás, los adoro, sólo que exijo la igualdad entre el hombre y la mujer, al menos en algunos temas.
Ya pasó la época en que la mujer solo se dedicaba a los quehaceres domésticos.
Pretendo formarme como profesional y trabajar en la carrera que elija.
Tengo sueños, como cualquier chica de mi edad.
Estaba ayudando a mi hermano a lavar el auto de mi padre, aunque lo lavaba yo, mientras que Gabriel sólo abre la canilla para que corra el agua, para mi progenitor, soy la que lo ayuda.
Estaba enjuagando la espuma, cuando pasa un auto con la música bastante alta, al mirar de quién se trataba, mi corazón latió con fuerza.
Era Alejo.
Mi crush, o más bien, mi amor desde que tengo uso de razón.
Tiene 22 años, es un vecino, más bien era un vecino, sus padres viven al final de la cuadra, pero él, desde hace unos años que ya no vive acá, aunque viene bastante seguido, al menos una vez por mes y en las vacaciones, aunque no pasa las vacaciones acá, solo viene por unos días y para pasar las fiestas de fin de año, luego parten con su familia.
Dicen algunas lenguas que tienen una mansión de veraneo en Punta de Este, en el país vecino del Uruguay.
Puede ser, la casa de sus padres es la más hermosa y grande del barrio.
Es gente sencilla, al menos sus padres lo son, Alejo no lo es, siempre mira a todos por encima del hombro, pero es tan lindo…
No quiero mirarlo más, siento que mi amor por él se escapa y que todos se van a dar cuenta de lo que siento.
Alejo no sabe que existo, jamás me miró, mucho menos me saludó.
Por la diferencia de edad, no tenemos ni un amigo en común.
Alejo tiene algunos amigos por acá, que son tan engreídos como él.
Suspiro y giro la cabeza, mi hermano me está mirando.
-¿Qué?
Le pregunto, tratando de disimular, mientras sigo con mi tarea.
-¿Estabas mirando a Alejo?
Me pregunta directamente.
Ok, no disimulé tanto.
-¿Estás loco?
Digo con indiferencia.
-Parecía eso.
-¿Sos tonto? Estaba pensando en lo lindo que es manejar.
-Papá no te deja hacerlo.
-Lo sé, es un machista.
-Le voy a contar lo que decís.
Lo que faltaba, que mi tonto hermano me acuse y mis problemas se van a acrecentar.
Tengo que ser menos transparente y disimular todo lo que Alejo me provoca.
Muchas de mis compañeras tienen novio o chicos con los que salen y la mayoría ya no es virgen.
Yo nunca salí con alguien…estoy enamorada de Alejo, a él sí le entregaría mi virginidad, me provoca muchas sensaciones, un fuego intenso nace en mis entrañas cuando lo recuerdo.
Solo mi amiga Karla sabe lo que siento y confío en ella, como ella confía en mí.
Sin saber que existo, Alejo llega a su casa.
Sale su madre a recibirlo y se escuchan unas risas a lo lejos, también aplausos.
Cuando mi vista recae en un pasacalle, de esos que se suelen usar para felicitar alguien.
¨Bienvenido abogado Alejo, estamos orgullosos de vos¨
Decía el cartel.
Sonrío a mi pesar.
Al parecer se recibió de abogado.
Supongo que ahora vendrá menos por el pueblo, que no es un pueblo.
Debe trabajar en la empresa de su familia.
Son tan discretos, que no sé de qué es la empresa, una vez escuché que también importaban algo, pero nadie sabe bien qué importan o a qué se dedican.
Dicen que tienen fábricas, otros dicen que importan… en realidad nadie sabe y los que saben son sus amigos, que también tienen cierto nivel económico, más elevado que el resto y no hablan del tema.
Parece que para esa gente, el resto de los mortales somos insectos y que las clases sociales se diferencian tanto que no se deberían mezclar.
Yo vivo bien sin ellos… salvo por Alejo.
Es que verdaderamente lo amo.
Otros dicen que Alejo vuelve siempre para ver a Marina, su novia.
A mí no me parece que sean novios, ella tiene 24 años o 25 años, le lleva dos o tres años a él y es verdad que algunas veces los vi juntos y besándose, pero también la vi a ella besándose con otros muchachos y no tan jóvenes, del barrio.
Marina es la típica chica popular.
Es hermosa, lo admito, aunque no me guste reconocerlo.
Es alta, debe medir algo más de 1,70, con un cabello negro, largo y sedoso, tiene ojos azules, que llaman la atención de todo el mundo.
Su cuerpo parece perfecto, como el de una modelo, un busto imponente, que siempre lo luce mostrando más de lo debido, pero todos los hombres se vuelven locos por eso.
Su cintura es pequeña y su cola también se ve perfecta.
Cuando terminó el colegio secundario decían que aprobó por hacerle favores a un preceptor.
Yo no sabía qué quería decir eso, aunque ahora me lo imagino.
Tampoco puedo aseverar que sea así.
Supongo que ahora sí se van a comprometer y luego se van a casar y van a tener hijos preciosos, ya que los dos son hermosos.
Trato de retener las lágrimas al pensar en eso.
Me gustaría lograr el amor de Alejo, yo no me besaría con otros en su ausencia.
Me brindaría entera a él.
Lo llenaría de besos y…
Mejor termino de enjuagar las ruedas del auto de mi padre, sino voy a estar en problemas.
Cómo me gustaría tenerlo de frente… retenerlo poco a poco… amarlo…
Comienzo a secar el auto y veo otro auto, nuevo, que estaciona en la puerta de la casa de los padres de Alejo.
Baja del auto Luciana, la hermana de Alejo, creo que tiene 30 años, llegó con su marido y su pequeña hija, que es una bebé de meses, tan bonita como la madre.
Luciana es una bella mujer, también es abogada, aunque no estoy tan segura, pero sé que tiene un título universitario.
Parece ser la versión femenina de su hermano, en cuánto a belleza se refiere.
Es bastante más agradable que Alejo, pero tampoco es que derrocha simpatía, pero al menos no mira a todo el mundo por arriba del hombro, como si los demás fuésemos cucarachas.
Siendo así, no entiendo como puedo amar a Alejo, lo cierto es que él ocupa todos mis pensamientos.
Quisiera gritarle a su corazón y qué él se abra para mí.
Quisiera que él se olvide del mundo y me saque de la soledad que siempre me envuelve, que me tome de las manos y que no me suelte jamás.
Me siento tonta por aspirar a su amor, pero no lo puedo evitar.
Sí sólo lo pudiera olvidar, pero sé que eso no es una opción, lo tengo impregnado en mi alma.
Hasta que él se case, que supongo que va a ser pronto, ya que se recibió.
Lo va a hacer con ella, yo no creo que Marina lo ame como yo.
No puedo competir con ella, es adulta y hermosa, a mí todos me ven como una criatura, aunque me siento mujer y le entregaría mi vida.
Cierro los ojos y me imagino sus besos y sus caricias, lo prefiero a él entre todos los hombres del mundo.
Karla me dice que me olvide de él, que Alejo nunca me va a dar bolilla, posiblemente tengan razón, pero no sé de qué manera puedo olvidarlo.
Sueño con él.
Cenamos en casa y le recuerdo a mi madre que esta noche me iba a quedar a dormir en la casa de mi amiga.
Mi padre me mira desconfiado y me dice que no puedo ir.
Estoy cansada, es sábado a la noche y todos van a bailar y posiblemente Alejo también vaya, sus amigos suelen ir a cierta discoteca, que con mi amiga logramos entrar a pesar de nuestra edad, es que vistiéndonos llamativamente, no nos piden documentos.
Le mando un mensaje a mi amiga, diciéndole que pensaba escapar, ya lo había hecho un par de veces.
La ventana de mi dormitorio da al patio y por suerte no comparto la habitación con mis hermanos.
Por eso es fácil, mis padres se duermen temprano y mis hermanos no me molestan de noche.
Me quejé ante mi padre para que no desconfiara, pero no logré su permiso.
Ayudé a mi madre a lavar los platos mientras que mi padre miraba televisión, un aburridísimo programa que solo le interesaba a él.
Mis hermanos estaban en silencio, pero cada uno estaba pendiente de su celular.
Es que cuándo mi padre miraba su programa no podía volar ni una mosca, pero tampoco nos podíamos levantar de la mesa hasta que él lo dispusiera, salvo mi madre y yo para lavar los platos.
Definitivamente piensa que está en el siglo pasado.
El silencio solo era interrumpido por el ruido del agua al correr.
Tampoco le insistí a mi madre, ya que ella en casa tampoco tenía voz ni voto.
Yo veo la vida de otra manera, en un matrimonio tiene que haber camaradería, se tienen que acompañar…el amor es otra cosa.
Tampoco imagino que ellos disfruten del sexo, no creo que mi madre haya tenido un orgasmo alguna vez en su vida, imagino que mi padre decide cuando y en que circunstancias tienen relaciones y que solo vale lo que él quiere.
El sexo entre ellos debe ser tradicional, nada de sexo oral, mucho menos anal.
Ni sé porque pienso esas tonterías sobre mis padres.
No me interesan.
Últimos capítulos
#72 CAPÍTULO 72 El papurri te convenció
Última actualización: 12/28/2024#71 CAPÍTULO 71 Mi bella Flor
Última actualización: 12/28/2024#70 CAPÍTULO 70 Águila devorando a su presa
Última actualización: 12/28/2024#69 CAPÍTULO 69 Hice click
Última actualización: 12/28/2024#68 CAPÍTULO 68 Detonante
Última actualización: 12/28/2024#67 CAPÍTULO 67 La ducha
Última actualización: 12/28/2024#66 CAPÍTULO 66 Las primas
Última actualización: 12/28/2024#65 CAPÍTULO 65 Abuelo genio
Última actualización: 12/28/2024#64 CAPÍTULO 64 Marina es parte de la banda
Última actualización: 12/28/2024#63 CAPÍTULO 63 El rescate
Última actualización: 12/28/2024
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












