
La ex esposa del alfa millonario
Lala-Sula · Completado · 227.3k Palabras
Introducción
— Vete entonces, débil Beta y nunca digas que formabas parte de mi manada y menos, que eras mi mujer. Me avergüenza.
— Está bien. Adiós, Baitana
— Me llamo Aitana — dice Aitana con un nudo en la garganta.
— Como quieras. Ahora vete, si pasas más de una hora te pueden detener por allanamiento de morada.
— Vale, me voy. — dice Aitana dándose la vuelta mientras deja atrás al amor de su vida y su pasado.
Nada más salir, las puertas se cierran y ella se lleva la mano a la barriga.
— Lo siento mamá, tenía que hacerlo — se dice Aitana mentalmente.
Aitana se marcha y unos minutos después, el mayordomo recibe una noticia que le hace salir corriendo hacia el despacho de su jefe.
— ¡Señor!
— No grite, no estoy sordo.
— La señora...
— Por fin ha firmado el divorcio. Por fin, soy libre.
— No es eso, la señora está embarazada.
— ¡¿Qué has dicho?! — grita el alfa haciendo temblar a su mayordomo.
— Yo...
— ¡Ve a buscarla ahora mismo!
Capítulo 1
Faltaba poco tiempo para mi boda. Una que he estado esperando por años, aunque no conozco a mi prometido. Bueno, no personalmente, ya que, al pasar de los años, hemos intercambiado fotos sobre como lucimos.
Por ello, cada minuto que pasa, hace que crezca mi ansiedad por finalmente ver al hombre que por fotos me ha enamorado y por ello, ahora voy a cumplir mi sueño; ser su esposa. Por años seguí sus triunfos y fracasos, trabajé duro para estar a su altura y por fin, seré su esposa.
— Te ves hermosa, querida.
— Gracias, señor Mayer. Me alegra tener alguien a mi lado. — Digo emocionada por tener una cálida y conocida sonrisa en este día tan especial.
— Aunque no están los padres de ambos, debes sonreír, este es un día increíble donde por fin van a poder conocerse y ser felices como señor y señora de la manada
— Espero que lo vea así. Porque al ver que llegó ayer y no ha venido a verme, me preocupa, ¿será que no le agrado como él me agrada?
La voz que me dice que no soy lo suficiente para un gran lobo como mi futuro esposo, hace que me sienta mal, pero, el hombre que me ha ayudado a sentirme acompañada en este día especial, coloca su mano en mi mentón y me hace levantar mi rostro para verlo.
— He escuchado que ver al prometido antes de la boda es de mala suerte. Lo más probable es que por eso no ha venido aquí. Después de todo, me imagino que quiere tener buena suerte en su matrimonio
La respuesta del mayordomo levanta mi ánimo y yo sonrío igual de emocionada que antes porque me voy a casar con mi príncipe azul, con quien la luna escogió para mí. Mi hombre perfecto.
Pero, una nueva duda surge y esta perturba mi paz y destruye mi alegría.
— ¿Y si desea casarse conmigo?
— Debe desearlo, desde que apresuró el funeral del difunto alfa, para venir aquí.
— Hubiese deseado que el señor Baumann estuviera aquí. — Murmuro afligida — Me hubiese gustado que él me viera siendo su nuera.
— Él está presente en tu corazón, ahora, no pienses en cosas negativas o vas a arruinar tu hermoso maquillaje y arreglar eso, retrasara tu increíble boda con el señor.
— Gracias, señor Mayer, por darme el ánimo que necesito — susurro intentando despejar mi mente de malos pensamientos y enfocarme en cosas positivas, como, por ejemplo: casarme con mi musculoso, adinerado, amable y tierno esposo.
La emoción me invade y me esfuerzo por no saltar de la alegría. Realmente me siento en un cuento de hadas donde yo soy la princesa y él, mi Helmut, es mi príncipe con garras.
— Lo hago con amor, mi pequeña. Ahora…
Alguien toca la puerta y entra sin esperar una respuesta. Su aspecto rudo y ropa de guerra, con marcas en todo su cuerpo, aparece saludando con respeto a ambos. Para después entregarme una carpeta que desconozco su contenido.
— ¿Qué es esto? — pregunto confundida al no saber qué es lo que quiere que haga con una carpeta minutos antes de la boda.
El hombre no responde. Es como si fuera mudo, por lo que, el mayordomo recibe la carpeta y revisa de que no tenga veneno o algo que pueda lastimarme. Después de todo, seré la esposa de un impresionante alfa.
— Es el acta de matrimonio, solo debe firmarla — dice el hombre con acento de un pueblo lejano de la capital y yo descarto mi pensamiento de que sea mudo. Solo es maleducado.
Confundida, camino hacia el mayordomo y confirmo que la elegante firma de Helmut esta allí. Respiro profundo porque creo que es una broma de mal gusto y recordando que debo ser educada, hablo:
— ¿Qué significa esto?, ¿Desean hacer una broma previo a la boda? ¿Es una especie de tradición o algo así?
— No es una broma, el señor Baumann le envió esto y me dijo que no me fuera hasta que lo firmara —
— Vaya, esto sí que es ir demasiado lejos con una broma — murmuro indignada.
— No es una broma
La seriedad del hombre, me hacía creer que no era una broma y eso me preocupaba, porque, ¿Dónde estaba mi boda soñada? ¿Dónde estaba mi esposo radiante? Esto no es nada a lo que me prometieron.
— Pero, ¿Por qué me está dando esto si nuestro matrimonio aún no se ha efectuado? Ni siquiera hemos ido a la iglesia — digo intentando no verme caprichosa, si no, racional. Porque su pedido carecía de eso.
— Le dio una razón con esto y fue: sé agradecida en que acepte la orden de mi padre y no molestes con tonterías de una boda cuando ni siquiera te deseo como esposa —
Las palabras quisieron entrar a mi mente, pero, renuente a que rompiera lo que pensaba de mi prometido, regañé a su enviado.
— ¡Que insolente eres! Mi prometido jamás me diría algo así. él es educado, amable y no… — estaba por continuar con todas sus virtudes, pero, el chico sonrío como si se burlara de mí — ¿Te estas riendo ahora?
— Lo siento, pero, su imaginación es muy buena, ¿así es como imagina al monstruo?
— ¿Monstruo? — pregunto cada vez más confundida.
— ¿Qué pasa? ¿No sabe el alias de su esposo? — pregunta el hombre sonriendo y yo respiro profundo para no perder la cordura.
— No voy a discutir con usted. Quiero verlo. Quizás si nos vemos, pueda explicarme esto.
— Las cosas no funcionan así.
— No, esto no funciona así — digo mostrando el acta de matrimonio — La boda está por comenzar y debemos irnos a la iglesia
— No va a haber boda, entienda eso, señora
— Mire, entiendo lo de la muerte del tío, pero, ¿Cómo pueden verme como su esposa si ni siquiera tengo una ceremonia que confirme ello?
— Es justamente lo que el señor quiere. Así que, firme
— ¿Qué pasa si no lo hago? — pregunto molesta y el hombre saca un arma. De esas que es capaz de matar hasta a un vampiro.
Molesta, firmo el documento y se lo entrego, sintiendo enojo por la sonrisa que le he causado a ese hombre grosero.
— El señor desea que no lo relacionen con usted. — Dice para después salir de la habitación.
— No, él no puede tratarme así.
— También me pidió que le dijera que no intentara acercarse al castillo principal. Porque entonces, seria tratada como una desconocida y a los desconocidos se matan.
— Pero, ¡soy su esposa! — grito con frustración.
— Por eso le va a permitir usar todo el castillo en el que se encuentra y cambiarlo a su antojo en la decoración, pero que solo este castillo y el jardín, es lo que usted tiene permitido usar como su esposa.
— Debes estar bromeando.
— Esa fue la orden del señor, le recomiendo que se quede este palacio y solo se dirija a lugares prohibidos, cuando el señor se lo permita.
— ¡No pueden condenarme a vivir encerrada! — grito al borde de la locura. Porque a eso era lo que me estaba arrastrando mi esposo con estas prohibiciones; a la locura.
— Este será su hogar, incluso, envió que le cambiaran el nombre de palacio cielo, por el palacio frio en su honor.
Dios, esto sí que es pasarse. Había sido vilmente estafada en todo el sentido de la palabra y eso me había llevado a tener un esposo tan miserable que no se atreve a decirme todo esto frente a frente. Dios, ¿Dónde está el hombre amable y educado de las fotos?
Pero, no voy a permitir que me haga esto, no voy a quedarme callada.
— ¡¿En qué parte del mundo eso es un honor?! — grito a punto de convertirme en loba y arrancarle la cabeza a mi ahora esposo.
— Debería estar agradecida, porque él quería desterrarla. Ahora, si no, es más, me retiro —
— Esto debe ser una maldita broma — digo caminando de un lado al otro con el espléndido vestido que el mayor de los Baumann, había mandado a crear para este día.
Negándome a aceptar esa verdad, corrí hacia la salida, deseando tener una explicación de todo esto. Pero estaba cerrada. Por lo que, subo hasta la azotea, levantando mi vestido y preparándome para luchar por lo que me prometieron y no me han dado.
— ¿A dónde va, señorita?
— ¿A dónde crees que iré? Claramente voy a hablar con ese desgraciado. Yo no puedo quedarme aquí a esperar que él me pisotee como si nada.
El enojo me invade y hace que subir las escaleras no me canse, aunque sea la torre más alta del castillo, con mi maquillaje corrido por las lágrimas que salieron solas y el velo de mi vestido de novia a punto de caer, diviso al hombre que bebe alcohol abrazando a varias mujeres.
Mi enojo aumenta y mi cuerpo tiembla a punto de transformarse, pero el mayordomo se me coloca al frente.
— Señorita, debe calmarse…
— Me ha humillado, claramente no puedo estar calmada.
Últimos capítulos
#186 Capítulo 186 Capítulo 186: Epílogo
Última actualización: 11/6/2025#185 Capítulo 185 Capítulo 185: No estar solo
Última actualización: 11/6/2025#184 Capítulo 184 Capítulo 184: Estar en casa
Última actualización: 11/6/2025#183 Capítulo 183 Capítulo 183: Acampar en el hotel
Última actualización: 11/6/2025#182 Capítulo 182 Capítulo 182: Soltar el pasado
Última actualización: 11/6/2025#181 Capítulo 181 Capítulo 181: Petición de olvido
Última actualización: 11/6/2025#180 Capítulo 180 Capítulo 180: Estar juntos
Última actualización: 11/6/2025#179 Capítulo 179 Capítulo 179: Decir la verdad a los niños
Última actualización: 11/6/2025#178 Capítulo 178 Capítulo 178: Calmarse y consolar
Última actualización: 11/6/2025#177 Capítulo 177 Capítulo 177: Descuido
Última actualización: 11/6/2025
Te podría gustar 😍
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
LA AMANTE
Un día cualquiera se encuentra con Zachary Harrison, un hombre de 30 años, ojos azules, alto, cuerpo atlético y sumamente atractivo. Se autodefine, seductor, alma libre y sin ataduras, pero su descaro llega al punto máximo cada vez que se presenta como un hombre felizmente casado, que no está dispuesto a dejar a su esposa, pero que tampoco se priva de disfrutar el placer de una eventual compañía femenina.
Arianna no cumple con los estándares femeninos de Zachary, no obstante, la actitud de ella en su primer encuentro íntimo, lo impacta, lo impresiona y tratando de descartar las razones que lo llevan a buscarla una segunda vez, logra volver a verla, incluso propicia una convivencia temporal solo para “sacarla de su mente”.
Arianna siente que está en peligro de enamorarse y decide poner distancia entre los dos, Zachary intenta seguir sin ella, pero le resulta imposible, sin embargo, para recuperarla hay algo que él debe confesarle y puede que su revelación la aleje para siempre.
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
Casada con el Esposo de mi Hermana
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.












