NovelaGO
La Sanadora, cautiva del Alfa Temido

La Sanadora, cautiva del Alfa Temido

Anne Mon · En curso · 30.2k Palabras

765
Tendencia
885
Vistas
24
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Jezebel Dávila siempre supo que sus manos guardaban un secreto: podía sanar heridas imposibles, aunque cada vez que lo hacía, el precio era su propia energía. Una noche en la ciudad, su destino cambia para siempre cuando salva la vida de Raiden Volkova, un alfa implacable y temido por su brutalidad.
Lo que para ella es un acto de compasión, para él se convierte en una condena: su lobo solo se calma con Jezebel, y eso la ata irremediablemente a él. Arrastrada a la fuerza al territorio de la manada Volkova, Jezebel enfrenta el odio de lobos que la consideran un error y un peligro. Humillada, tratada como basura humana, soporta burlas, golpes y hasta intentos de destierro mientras Raiden mantiene una posesión cruel sobre ella, incapaz de liberarla, pero tampoco dispuesto a protegerla siempre.
Cuando Katerina Orlov, la prometida política de Raiden, llega al territorio para quedarse, Jezebel queda en el centro de una guerra de celos, alianzas y sangre. La luna la ha marcado con un sello que la une al alfa, pero el precio de sobrevivir en ese mundo salvaje será más alto de lo que jamás imaginó.

Capítulo 1

Jezabel Dávila avanzaba rápido, apretando contra su pecho los libros que había sacado de la biblioteca de la facultad de medicina. Tenía la cabeza llena de fórmulas, exámenes pendientes y la eterna pregunta de por qué, desde niña, había sentido que algo en ella no era normal.

Sus manos. Siempre sus manos.

Con un simple roce podía detener un sangrado, calmar un dolor, cerrar una herida pequeña. Nunca había querido admitirlo en voz alta. Ser diferente era peligroso en un mundo donde los rumores sobre criaturas escondidas —lobos, cazadores, brujas— circulaban en las sombras de la ciudad.

Giró por un callejón estrecho, buscando un atajo hacia la parada del bus nocturno. Entonces se detuvo cuando vio algo, o más bien alguien.

Un hombre enorme yacía contra la pared de ladrillo, con la camisa empapada de sangre oscura. La luna apenas iluminaba su rostro: mandíbula fuerte, pómulos marcados, ojos entrecerrados que destellaban con un brillo sobrenatural. No parecía un simple herido. Había algo salvaje en él, algo que le erizó la piel.

Jezabel tragó saliva, dominando el impulso de salir corriendo.

—¿Señor? —inquirió con voz temblorosa.

El hombre levantó la mirada. En sus ojos, un ámbar profundo ardió como fuego contenido.

—Aléjate… —gruñó con un hilo de voz grave, cargada de amenaza y dolor.

Pero ella dio un paso más cerca. El instinto médico fue más fuerte que el miedo. Se arrodilló frente a él, viendo que tenía un corte brutal en el costado, como si algo lo hubiera desgarrado con garras. Sangraba demasiado.

—Si no hago algo ahora, va a morir.

—No tienes idea… de lo que soy. ―Él rió con un gesto sarcástico que le arrancó un hilo de sangre en los labios. ―Tú, una humana, no puedes a hacer nada para ayudarme.

Jezabel sintió el corazón martillando, pero ya tenía las manos sobre las heridas. Y entonces ocurrió. Una oleada de calor recorrió su cuerpo y se concentró en sus palmas. La sangre dejó de fluir, el tejido empezó a cerrarse como si el tiempo retrocediera. El hombre contuvo un gruñido ronco que retumbó en el callejón, mezcla de dolor y alivio.

Cuando los cortes estuvieron cicatrizados, Jezebel se dejó caer hacia atrás, jadeando, con las manos temblorosas.

—¿Qué demonios…?

El hombre la observaba como si acabara de ver un milagro imposible. Y luego, con un movimiento más rápido de lo que su vista pudo seguir, la tomó de la muñeca. Su agarre era de hierro.

—¿Quién eres?

—N-nadie —balbuceó ella, intentando zafarse.

—Tu olor… —Raiden cerró los ojos, aspirando profundamente—. No eres loba. Tampoco humana común.

El miedo le heló la sangre. ¿Cómo podía saberlo?

—Suéltame —suplicó, forcejeando.

Él la arrastró hacia él, su mirada ardiendo con furia y curiosidad peligrosa.

—Una sanadora… —murmuró, como si acabara de descubrir un secreto olvidado por el mundo.

Antes de que Jezebel pudiera responder, pasos resonaron al fondo del callejón. Hombres armados con cuchillos y ballestas aparecieron de entre las sombras.

—Ahí está —susurró uno, apuntando directamente a Raiden—. Es el momento, el alfa está debilitado.

—Cazadores ―gruñó como un animal acorralado. Sus ojos brillaron en dorado y su voz cambió, más grave, más salvaje.

Jezebel retrocedió, aterrada. ¿Alfa? ¿Cazadores? No entendía nada.

Los hombres avanzaron sin miedo. Raiden intentó ponerse de pie, pero todavía estaba débil pese a la sanación. Uno de los cazadores sonrió al verla.

—Y mira qué tenemos aquí… una testigo.

Jezebel sintió un pánico helado recorrerla. Pero antes de que pudiera moverse, Raiden la empujó detrás de él con brutalidad.

—No la toquen.

El líder de los cazadores rió.

—¿Defiendes a una humana, Volkova? Qué patético.

El alfa lanzó un rugido que estremeció el aire y se lanzó contra ellos, todavía tambaleante, pero con la fiereza de un depredador. El sonido de huesos quebrándose y gritos llenó el callejón. Jezebel, paralizada, vio cómo el hombre que había sanado se convirtió en una bestia imparable, con garras que brillaban bajo la luna.

Uno de los cazadores, aprovecho la distracción del alfa y corrió hacia ella.

—¡Ven acá, maldita! —increpó, levantando el cuchillo.

El terror la sacudió, pero en el último segundo, Raiden apareció frente a ella, arrancándole el arma de la mano y lanzándolo contra la pared con una fuerza inhumana.

Cuando el último enemigo huyó, Raiden quedó de pie en medio del callejón, jadeando, con la respiración agitada. Se giró hacia Jezebel.

Ella lo miraba con el rostro empapado en lágrimas, la espalda contra la pared, completamente muerta de miedo.

—Eres… un monstruo.

Raiden la observó fijamente, sus ojos dorados encendidos, su voz ronca cargada de posesión.

—No. Solo soy tu maldición.

Y entonces, antes de que pudiera escapar, la tomó de la cintura y la cargó sobre su hombro, como si no pesara nada. Jezebel golpeó su espalda firme con los puños, desesperada.

—¡Suéltame! ¡Déjame!

Raiden ignoró sus gritos.

—Sanadora o no, ya es demasiado tarde. Me perteneces.

El último recuerdo de Jezebel fue el aire helado golpeándole el rostro mientras pataleaba sobre el hombro de aquel hombre. Lo golpeaba con los puños, gritaba hasta desgarrarse la garganta, pero nada lograba hacer que la soltara. El mareo la fue envolviendo poco a poco: el miedo, el cansancio y la energía drenada tras cerrar una herida complicada, eso la dejo sin fuerzas.

La oscuridad la atrapó antes de ver a dónde la llevaba.

[***]

Despertó sobresaltada, aspirando un aire distinto al de la ciudad. Pesado. Salvaje. El aroma a leña quemada, cuero y tierra húmeda llenaba el cuarto. Lo primero que sintió fue el cuerpo débil, como si hubiera corrido kilómetros sin detenerse. Sus manos ardían y le temblaban, recordándole lo que había usado ese don que aún no comprendía, y por supuesto que todavía no sabía controlar.

El lugar no era un hospital ni un departamento. Era un cuarto rústico: paredes de piedra, un ventanal estrecho que dejaba entrar la luz de la luna, y una cama cubierta por pieles de animales. Todo era demasiado extraño para ella.

Se incorporó con la fuerza que le quedo, la cabeza dándole vueltas. Entonces, la puerta se abrió de golpe.

Raiden Volkova entró. El alfa. El monstruo, como ella lo nombró.

El torso desnudo aún mostraba restos de sangre seca. Sus pasos eran firmes, seguros, como los de alguien que nunca teme a nada. Sus ojos ámbar la fijaron al instante, tan intensos que Jezebel se sintió atrapada en ellos.

—Así que ya despierta —afirmó con voz grave, ronca, casi un gruñido.

Jezebel se estremeció. Retrocedió hasta pegar la espalda contra la pared.

—¿Dónde estoy? ¡Llévame de vuelta a la ciudad!

Raiden rió bajo, sin rastro de humor.

—¿Después de lo que hiciste? —su tono era ácido, casi burlón—. ¿Crees que puedes marcharte tan fácil?

—Yo… solo te ayudé. Estabas muriendo —balbuceó ella con la voz temblorosa.

Él se acercó, cada paso cargado de una presión que la hacía encogerse más.

—No me ayudaste. Me expusiste —escupió con dureza—. Una humana que cura a un alfa no debería existir. Eso significa que eres un error. Y los errores… en mi mundo se eliminan.

El corazón de Jezebel dio un vuelco. El miedo le quemó la garganta.

—No soy un error.

Raiden inclinó la cabeza, sus dedos atraparon su mentón con brusquedad. La obligó a mirarlo directo a los ojos, como si quisiera escarbar en lo más profundo de ella.

—Entonces dime qué eres. ¿Bruja? ¿Experimento? ¿Una espía de cazadores?

Ella trató de apartarlo, pero su agarre era de hierro.

—¡Soy una persona! —replicó con un hilo de valentía. —¡Yo solo soy una humana simple!

Su sonrisa fue cruel y torcida.

—Las personas no cierran heridas con las manos, y menos una humana simple.

Jezebel quiso responder, pero su cuerpo volvió a traicionarla: un mareo repentino la obligó a apoyarse contra la pared. Su piel estaba helada, las manos temblorosas. El agotamiento del don todavía la consumía.

Raiden la soltó y la observó con desprecio.

—Mírate. Apenas puedes mantenerte en pie. Sanas… y luego te desplomas como una muñeca rota.

Ella bajó la mirada, humillada.

Un portazo resonó en el pasillo y varias voces empezaron a murmurar. En ese instante, tres figuras aparecieron en la entrada de la habitación: lobos de la manada, dos hombres y una mujer, con ojos que brillaban como brasas en la oscuridad. La observaban con desprecio, como si fuera algo impuro.

—Mírenla —murmuró la loba de cabello oscuro, con una sonrisa envenenada—. ¿Qué hace una humana en la habitación del alfa?

Los otros rieron, susurrando palabras de burla. Jezebel sintió que la piel se le erizaba bajo esas miradas.

—Está aquí porque yo lo dispuse —anunció, con voz cortante. —Esta humana es mía ahora.

El silencio fue inmediato. Sus subordinados agacharon la cabeza y se retiraron, aunque las miradas de odio quedaron clavadas en Jezebel como cuchillos. Cuando la puerta volvió a cerrarse, ella lo miró con rabia contenida.

—¿Por qué dices algo como eso? —Tragó saliva. —No soy tuya.

La fulminó con la mirada, como si acabara de desafiarlo de la peor forma.

—Quieras o no, ya lo eres. Me sanaste, lo que nadie se atrevió nunca a hacer. Tocaste a un alfa. Eso te ata a mí más de lo que imaginas.

Jezebel sintió un nudo en el estómago. Quiso gritarle que no, pero la voz se le quebró.

—No te pedí nada. No te pedí...

Raiden se inclinó, su boca tan cerca de su oído que su aliento la estremeció.

—Nadie pide pertenecerme. Soy yo quien decide lo que toma, y hoy es un día de esos.

El estremecimiento que recorrió su cuerpo fue inevitable. Se odiaba a sí misma por sentir: miedo, repulsión… y algo más, un vértigo inexplicable cada vez que lo tenía tan cerca.

El alfa se enderezó y caminó hacia la puerta.

—Vas a quedarte aquí. Mi manada quiere tu cabeza, pero solo yo decido cuándo caerá.

—¿Qué vas a hacer conmigo? ―levantó la voz, con un coraje que le brotó de lo más profundo.

—Eso dependerá de ti, sanadora ―soltó al girarse hacia ella. Sus labios curvándose en una sonrisa torcida que heló la habitación. ―Demuéstrame que no eres un error… o acabaras siéndolo.

La puerta se cerró tras él con un golpe seco, y Jezebel cayó de rodillas sobre la cama, exhausta.

La joven comprendió que no estaba prisionera de un hombre… sino de una bestia que se había adueñado de su destino, y tal vez muy pronto de su alma.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Callejón de honor

Callejón de honor

1.4k Vistas · En curso · Mozartico
Esta novela narra la historia completa de Jackson Phil y Marie Smith, dos jóvenes que se alistan en los Marines por motivos opuestos: él para honrar un legado familiar de héroes, y ella para huir de una dolorosa realidad marcada por un padre ausente y el alcoholismo. Aunque inicialmente su relación está guiada por la rivalidad y los roces constantes, un castigo disciplinario los obliga a trabajar en equipo durante un peligroso entrenamiento de orientación en la selva.

Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.

A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.
Atrapada con Mis Tres Jefes Atractivos

Atrapada con Mis Tres Jefes Atractivos

490.9k Vistas · Completado · Oguike Queeneth
«Tu vagina está goteando para nosotros, rogándonos que la usemos». Su voz profunda me hizo temblar la espalda.

«¿Quieres eso, ranúnculo? ¿Quieres que le demos a tu cabrona lo que se le antoja?

«Y... sí, señor». Respiré


El arduo trabajo de Joanna Clover en la universidad dio sus frutos cuando recibió una oferta de trabajo de secretaria para la empresa de sus sueños, Dangote Group of Industries. La empresa es propiedad de tres herederos de la mafia. No solo son dueños de un negocio conjunto, sino que también son amantes y han estado juntos desde sus días de universidad.

Se sienten atraídos sexualmente el uno por el otro, pero lo comparten todo juntos, incluidas las mujeres, y se cambian como ropa. Son conocidos como los playboys más peligrosos del mundo.

Quieren compartirla, pero ¿aceptará ella el hecho de que se follan el uno al otro?

¿Será capaz de navegar por negocios y placer?

Nunca antes había sido tocada por un hombre y mucho menos por tres, todos al mismo tiempo. ¿Ella lo hará?
Predestinada a sus torturadores

Predestinada a sus torturadores

6.5k Vistas · Completado · Heidi galea
En el corazón de la Manada del Valle Escondido, Charlie ha vivido una vida de servidumbre y abuso. Encontrada abandonada cuando era niña por el Alfa Greg y la Luna Kay, ha sido tratada como nada más que una omega—una esclava para las necesidades de la manada, soportando años de tormento y humillación. Sin que ella lo sepa, Charlie está al borde de una transformación profunda. A medida que se acerca su decimoctavo cumpleaños, comienza a experimentar síntomas extraños—dolores de cabeza, fiebre y una picazón inexplicable bajo la piel. Entonces, una noche, su loba, Raven, despierta antes de lo esperado, instando a Charlie a huir de la casa de la manada para completar su primera transformación.

Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

333.7k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
BLACKGOLD ©

BLACKGOLD ©

36.7k Vistas · Completado · Adv PS
Es una historia que contiene, romance, erotismo, drama, matrimonio por contrato, un CEO mal humorado. Es fácil de leer, ya que tiene lenguaje coloquial. La historia se trata de una chica que tiene dos hermanastras y una madrastra que la quieren despojar de su patrimonio familiar. En eso aparece el protagonista que la ayuda a solventar su situación a través de unión matrimonial por unos meses, la cual ella accede.

Luego de una serie de eventos, la pareja crea lazos hasta convertirse en amor real. Resuelven los malos entendidos con la empresa y todo termina con un final feliz.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

38.3k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Soy Viper. Una noche tuve una aventura de borrachos. O eso pensaba hasta que me entregaron los papeles del divorcio después de una reunión que salió mal y mi esposa era la cliente potencial. Esa reunión casi destruyó mi club porque fui un tonto. Tengo dos opciones: firmar los papeles y dejar que se vaya para siempre, pero también corrijo mis errores. O trabajar duro para corregir mis errores y hacer que mi esposa se enamore de mí. Elegí la opción dos. Pero hay alguien más que quiere a mi esposa para él. Arreglaré mi club y haré que mi esposa y este otro tío se mantengan alejados de mi camino. No voy a parar hasta conseguir lo que es mío.
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Deseando al tío multimillonario de mi ex

Deseando al tío multimillonario de mi ex

11.3k Vistas · Completado · sillasuzy
«Me gusta la forma en que me llamas por mi nombre, muñeca. Lindo».

«¿Lindo? ¿Tu nombre?»

«Tú».

De repente, se enderezó e inclinó toda la parte superior de su cuerpo hacia él, con la mirada fija. «¿Crees que soy hermosa?»

Él rió suavemente, inclinándose más cerca, ella podía sentir su aliento en sus labios.

«Eres etéreo».

Ella cogió su corbata y lo acercó más. «Entonces, ¿te gustaría dormir conmigo?»


Elaine Rock había pasado toda su vida construyendo su empresa hasta que se convirtió en una de las mejores. Pero sus años de arduo trabajo se derrumbaron cuando la acusaron de presionar a su hermana para que intentara suicidarse, y como si la angustia no fuera suficiente, también descubrió que su novio de dos años se iba a casar con su hermana. En su momento más oscuro y desesperado, alguien apareció y no era cualquiera, era Xavier Romano, el multimillonario de 30 años, y el tío de su ex. Sin embargo, quería algo a cambio para ayudar a que su empresa volviera a funcionar. ¡Matrimonio!

Pero no es solo un contrato para Xavier. Quiere su corazón, su cuerpo y su alma. Él tenía la misión de malcriarla estúpidamente.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera

520.2k Vistas · Completado · Gloria Fox
Hace un mes antes de mi boda, quemé el vestido que había pasado un año haciendo con mis propias manos.
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

6.4k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

645.7k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN

CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN

13.8k Vistas · Completado · chalista saqila
—Necesito un esposo en tres días, o lo pierdo todo.

Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.

Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.

No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.

—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.

Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.

Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

6.4k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.