
La secretaria fea del Millonario
Naulis Machado · Completado · 119.4k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Eva miraba la eco con lágrimas en sus ojos sin poder creerlo. No sabía si llorar de felicidad o de dolor en ese momento.
—¿Está segura de lo que dice aquí? —preguntó al médico que la miraba con una sonrisa.
—Sí, son trillizos —se quedó inmóvil
Con la eco en la mano, aún sorprendida, salió a la sala de espera. Su mejor amigo Santino la esperaba sentado con impaciencia.
—¿Qué te dijeron?
—Estoy embarazada de trillizos —explicó Eva bajando la mirada.
—¡Joder, Eva! ¿Por qué no te cuidaste? ¿Cómo fuiste a salir embarazada de tu jefe?
Bajo los rascacielos de Florida, para ser exactos, a la hora alba de un lunes primaveral, se encontraba Evangelina alistándose para presentarse en su primer día de trabajo.
Se miraba en el espejo con desagrado y comenzó a aplastar su cabello hacía atrás, sin dejar ni un solo mechón suelto. Sus largas piernas eran tapadas por unas horribles faldas desteñidas de color gris; y su enorme busto era cubierto por un suéter negro de cuello alto que no dejaba nada al descubierto.
Sus tacones negros anticuados la hacían verse un poco más alta de lo que era, pero, sin embargo, no dejaba de verse desagradable a los ojos de cualquier hombre que podía acercarse. Incluso de lejos podía notarse su “horrenda cara”, y eso es debido a que usaba anteojos viejos junto a Brackets que ya no necesitaba, pues escondía su hermosa dentadura.
Resopló con pesadez, acababa de graduarse de ingeniería en sistemas, pero por más que buscaba un trabajo acorde a sus habilidades le terminaban cerrando las puertas.
Las excusas eran claras: “no tienes experiencia o estás muy fea para el puesto”. Hasta que su mejor amigo, Santino, le consiguió una entrevista online en la empresa más multimillonaria del país e incluso del mundo. Enseguida fue contratada, pero como secretaría ejecutiva del CEO Demetrio Laureti, un joven mujeriego y seductor que se había llevado a la cama a múltiples mujeres por el simple hecho de ser de alta sociedad y renombre, además de su extravagante belleza.
«Será que voy a conocer hoy un hombre que pueda enamorarme» pensó mientras tomaba su cartera marrón oscura y salía de su habitación.
Eva, como todos le decían, había deseado como toda chica encontrar al príncipe azul, aquel hombre que lograra amarla y enloquecerla, pero siempre y cuando lo hiciera por lo que es, sin querer cambiarla, sin importar su aspecto físico.
Tomó una rebanada de pan para desayunar sin relleno. Vivir sola desde que cursaba la universidad le ha sido costoso, sus padres vivían al otro lado de la ciudad, y aunque de vez en cuando le mandaban para ayudar con sus gastos, ella no ha querido preocuparlos. Sin embargo, había noches en dónde comía tan poco que a la mañana siguiente se levantaba con un fuerte dolor de estómago.
Su apartamento era modesto pero cálido, a Eva le encantan las alfombras, por eso lo había llenado de ellas por donde se podía pisar. Tenía una sola habitación y la sala era compartida con la cocina. Aunque era pequeño, no se quejaba, ya que era lo que tenía para vivir.
Salió del departamento apresurada, aunque faltaba más de una hora para entrar; la puntualidad era la mayor virtud de Eva. Pero había días en donde la suerte no estaba de su lado. Su viejo auto no encendía, y agarrar el bus no era una opción, la empresa quedaba sumamente lejos y perdería la mayor parte del tiempo.
Decidió revisar mejor el auto, y después de perder casi media hora este por fin se había encendido. Se dirigió a Remad Robot Laureti, la empresa de aplicaciones más grande de Estados Unidos, original de Italia y dónde el dueño es un joven heredero.
Al otro lado de la ciudad, a esa misma hora, Demetrio se levantaba con pesadez después de apagar el despertador con un golpe. La noche anterior lo había dejado tan cansado que no pudo moverse, pero su padre le llamaba la atención tantas veces porque llegaba tarde a la empresa, así que dejó a las dos hermosas rubias que tenía en su cama para alistarse.
Después de una ducha caliente, se vistió tan formal como elegante. Es que todo de él era así, desde la habitación con un ventanal extraordinario que dejaba ver toda la ciudad, hasta la cama alta con sábanas de algodón dónde reposaba a diario.
Abrió la cajuela y, se colocó uno de sus cuántos relojes de colección. Mientras acomodaba su corbata no pudo evitar mirarse en el espejo; sí, era vanidoso y él lo sabía. Quién no lo sería con esos atributos. Sus azulejos iris lo hacían parecer como un dios griego, y su rubio cabello le denotaba verse más atractivo de lo que se podía imaginar, además de que era bastante alto. Su figura delgada y tonificada dejaba mucho a la imaginación.
—Bebé, vuelve a la cama, ¿sí? —una de las chicas se levantó para tratar de convencerlo de quedarse con ellas. Sería una opción tentadora.
Lo pensó, por un bobos segundos. Sonrió de medio lado, seductor, para luego responder con total arrogancia:
—Vístete y levanta a tu amiga, le diré a uno de mis choferes que la lleven a casa —sus palabras eran tan frías que la chica pudo imaginarse que la noche anterior no disfrutó nada con ellas, y al decir verdad en cierto modo era así, porque a Demetrio ninguna mujer lo llevaba al alto éxtasis de placer.
La rubia intentó protestar, pero Demetrio la calló dejándola sola y con la palabra en los labios.
Se sentó en la mesa del grandísimo comedor de vidrio de doce puestos dónde comía solo todos los días. La mesa estaba llena con muchas frutas, leche fría, ensaladas, pan tostado y jugo de naranja. Después de desayunar miró su reloj para darse cuenta de que era tarde y que debía apresurarse.
Estaba emocionado, su secretaría ejecutiva y con la que había mantenido una relación de amantes por cuatro años se había mudado a otro país. No es que no le agradara Jennifer y estuviera contento por ello, es que no podía controlar la emoción que le daba tener en su cama a su nueva secretaria. Sabía que era hermosa, era el mayor requisito que él exigía a los jefes de recursos humanos para la contratación de su personal femenino.
Pero, con lo que Demetrio no contaba era que su padre, cansado de los chismes laborales y de que su hijo no sentara cabeza, había dado la orden estricta de que la mujer que fuera contratada para suplantar a Jennifer fuera fea, las más fea posible.
Bajó apresurado por el ascensor, las puertas de la emblemática empresa a esas horas ya estaban abriendo y no quería llegar tarde. Los minutos en el ascensor de su edificio para llegar al estacionamiento se le hacían eternos. Además, el cada día debatirse en qué auto usar también le quitaba un poco de tiempo. Terminó escogiendo al azar. Le indicó a Ramiro, su chófer que condujera, pues la resaca en su cabeza por los tragos del domingo no le permitía concentrarse en el camino.
Mientras su chófer esperaba en un semáforo y él agendaba una reunión mediante una llamada, notó como en el auto viejo y destartalado que se encontraba a su lado iba una mujer de aspecto grotesco.
«Jamás estaría con una mujer tan fea» pensó.
Adelantó al auto y en pocos minutos llegaron a la empresa.
Evangelina por su parte notaba que la persona del auto que estaba a su lado la miraba con una mala expresión. Ella sabía que su aspecto era desagradable para muchos hombres. Sin embargo, no dejaba de soñar con el hombre que algún día la pueda mirar de otra manera.
«Con este hombre yo perdería mi virginidad» sonrió mientras se sonrojaba por su atrevimiento.
Cuando el italiano llegó a la empresa lo primero que preguntó a su amigo Antonio, quien era su compañero de trabajo, además del Gerente Internacional de la empresa; fue por la nueva secretaria contratada, deseando entrevistarla enseguida y aprovechar para echarle el ojo y ¿por qué no? ir aplacando el terreno.
—¿Ya ha llegado mi nueva amante? —sonrió mientras abría de golpe la oficina de Antonio.
—No, aún no, también me muero por conocerla, de repente la chica se enamore de mí antes que de ti —quiso molestarlo, él sabía que Demetrio odiaba perder una conquista.
—No me hagas reír, brother, los dos sabemos que las mujeres me prefieren a mí —guiñó un ojo mientras se recostaba en el sofá de la enorme oficina de Antonio.
Aunque Demetrio podía ser el hombre más hermoso de aquella empresa o de la ciudad entera, Antonio no se quedaba atrás. Su metro ochenta y seis de altura más sus ojos oscuros le daban el toque intimidante que cualquier mujer deseaba. Además, era un hombre bastante atlético, tanto que sus pectorales parecían que iban a salir de su camisa azul bien adherida al cuerpo.
—No te creas, hermano —colocó las manos en la mesa—Escuché por allí que la nueva secretaria es tan bella que es muy difícil llevarla a la cama —musitó con sarcasmo, ya que temprano vio las fotos en recursos humanos de la nueva empleada y definitivamente no era el gusto del italiano.
—No hay mujer que se resista a mis encantos —indicó con ironía.
«Yo no estaría tan seguro» pensó de manera burlesca.
—¿Cuánto quieres apostar que en menos de un mes la tendré comiendo de la palma de mi mano y en mi cama, hermano? —el italiano sonrió dejando al descubierto su perfecta dentadura.
—Vamos a apostar que no la llevas a la cama —Antonio inquirió divertido sabiendo que su amigo al verla iba a desistir de aquella apuesta.
—Te daré mi auto deportivo si pierdo, pero si gano me darás tu colección de relojes —indicó Demetrio seguro de sí mismo—.
—Está bien, trato hecho —se estrecharon las manos y se fue a su oficina ansioso por ver a su secretaria.
Cuando Eva llegó se sorprendió muchísimo por el enorme edificio donde iba a emplear. Era un edificio con más de ciento cincuenta pisos, que tenía un parque interno y un estacionamiento privado dónde dejó su viejo auto.
Salió casi corriendo a las oficinas. Cuando llegó, una empleada que estaba en la recepción la atendió mientras la miraba extrañada.
—Hola, ¿en qué puedo ayudarte? —Sonrió tratando de que no se notara sorprendida.
Eva no se inmutó, estaba acostumbrada desde niña a sufrir burlas y ataques a su físico, así que la saludó de buena manera.
—Hola, soy la nueva secretaria del licenciado Demetrio, ¿me indica cuál es su oficina para colocarme a sus órdenes? —respondió amablemente.
—¿Usted es la secretaria del jefe? —la pelinegra no pudo evitar abrir la boca como plato por la sorpresa.
Todas las empleadas de aquella compañía eran de figura genuina y esbelta, además de rostro fino y hermoso. Y mirarla a ella y saber que sería la secretaria del italiano la tomó por mucha sorpresa.
—Sí, soy yo. Mire, me llegó este correo hace algunos días, hoy debía asistir a mi primer día de trabajo.
—¿Usted es Evangelina Anderson? —la recepcionista buscó en su libreta, pues desde hace algunos minutos la estaba esperando.
—Sí, soy yo —sonrió amablemente mientras acomodaba sus lentes.
—Ok, disculpe si la he incomodado —indicó sincera—. La oficina del señor se encuentra en el piso ciento cuarenta y cinco.
—Gracias —Eva respondió para alejarse.
Buscó el ascensor con la mirada, uno decía privado y el otro público, así que tomó sin pensarlo el público. Le pareció que la empresa era muy grande, también que era extremadamente lujosa. Había infinidades de salones, además de que se podía ver el cielo. No tenía paredes y en vez de ello había vidrios semis oscuros, y solo el ascensor estaba cerrado.
Cuando llegó al piso indicado había tres casillas con secretarias en cada una de ellas. Preguntó a la que tenía más cerca, y aunque la chica se sorprendió al verla, le anunció a Demetrio, quien se emocionó enseguida y se colocó serio al mirar desde su ventana algunas palomas que pasaban.
—Pase adelante, señorita Evangelina, el jefe lleva más de media hora esperando.
Eva caminó nerviosa, aunque confiaba en sus capacidades e intelectualidad, no pudo evitar sentir nervios en su primer día de trabajo.
Cuando entró a la oficina, Demetrio se volteó sonriente, pero su sonrisa se borró de su angelical rostro cuando miró a la joven que tenía enfrente de él.
Últimos capítulos
#58 Capítulo 61
Última actualización: 12/24/2024#57 Capítulo 60
Última actualización: 12/24/2024#56 Capítulo 59
Última actualización: 12/24/2024#55 Capítulo 58
Última actualización: 12/24/2024#54 Capítulo 57
Última actualización: 12/24/2024#53 Capítulo 56
Última actualización: 12/24/2024#52 Capítulo 55
Última actualización: 12/24/2024#51 Capítulo 54
Última actualización: 12/24/2024#50 Capítulo 53
Última actualización: 12/24/2024#49 Capítulo 52
Última actualización: 12/24/2024
Te podría gustar 😍
Guerreros de la luna azul
El Contraataque de la Verdadera Heredera
Cuando nació, la confundieron con la hija de la familia equivocada y la cambiaron al nacer. Pero dieciocho años después, las familias involucradas descubrieron el error. A partir de entonces, su familia “falsa” empezó a maltratarla mientras seguía viviendo con ellos.
En cuanto su verdadera familia la encontró, la echaron de inmediato. Se burlaron de ella, convencidos de que su familia real era pobre, y la ridiculizaron.
Pero resulta que su familia verdadera es una de las más adineradas de Mayfield, y que su antigua familia ni siquiera se acerca a su nivel.
Tras reencontrarse con los suyos, sus verdaderos padres le suplicaron que les permitiera conservar a la heredera falsa, Kiera, como parte de la familia.
Sin embargo, parece que la heredera impostora no está nada contenta con que la verdadera heredera haya regresado, y no puede evitar tramar cosas contra Elena mientras mantiene una fachada inocente y dócil.
Por desgracia para ella, Elena tampoco estaba dispuesta a dejarse intimidar, y no se detendría ante nada para desenmascarar sus intrigas y recuperar todo lo que le pertenece por derecho.
NO SOY ELLA, ¿PODRÍAS AMARME?
Lo que parecía una farsa temporal se convierte en una prisión emocional cuando Bella despierta... y todo lo que Aurora pensaba que tenía bajo control empieza a desmoronarse.
Entre secretos familiares, heridas sin sanar y un matrimonio sin amor, Aurora tendrá que decidir si resignarse a vivir una vida que no eligió o luchar por escribir su propia historia.
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
Olvidé que Te Amaba, Alfa
—¡NUNCA permitiré que esa canalla sin lobo sea la madre de mi hijo! ¡Ella solo es una madre sustituta!
Las lágrimas le corrían por el rostro cuando sufrió un accidente y perdió todos sus recuerdos.
Su amiga le dice:
—Casi lo dejaste todo por ese hombre...
—¿Quién? ¿Yo? ¿Por qué?
Su esposa parecía diferente ahora, pero él no tiene idea de por qué.
Ella lo apremia:
—¡Divorciémonos! ¡Ahora!
Él aprieta los dientes:
—¡De ninguna manera!
LA VILLANA REESCRIBE LA HISTORIA
Aileen reencarna como Lady Margareth, la villana destinada a morir a los dieciocho años, traicionada por su propia hermana y condenada por el príncipe que ama. Conociendo el futuro, está decidida a cambiar su destino y evitar el trágico final que la espera.
Sin embargo, alterar la historia tiene un precio. A medida que los acontecimientos se desvían de la trama original, los héroes revelan su lado más oscuro, los villanos esconden inesperadas verdades y antiguos secretos amenazan con destruir el reino.
Entre magia, intrigas políticas y alianzas peligrosas, Margareth deberá luchar por sobrevivir mientras descubre que el destino puede ser más impredecible de lo que imaginaba. Especialmente cuando su corazón comienza a acercarse al hombre que, según la historia, debería ser el villano.
Una novela de romance y fantasía donde nada es lo que parece y reescribir el futuro puede cambiar el destino de todo un reino.
Sustituta Equivocada para el Príncipe Licántropo
Así que te divorcias de ese pedazo de basura y decides tener un bebé por tu cuenta. Pero giro inesperado... ¿el donante de esperma que elegiste? Resulta que es un príncipe extranjero. 👑😱
Una misión para recordar
Para Brook Prescott su mundo gira en torno al rancho y su gente, y está dispuesto a protegerlo a toda costa. Cuando Eleonor llega a su territorio, su presencia despierta más que sospechas: la tensión entre ellos es inmediata, marcada por desafíos y una lucha constante por el control.
Pero conforme la investigación avanza, las líneas entre aliados y enemigos se desdibujan. Lo que comenzó como una misión pronto se convierte en algo más profundo. Eleonor descubre en Brook a un hombre tan apasionado como testarudo, mientras que él reconoce en ella una fuerza que lo intriga y lo reta. Entre pistas peligrosas, enemigos acechando y una atracción imposible de ignorar, la verdadera pregunta es: ¿podrán confiar el uno en el otro cuando el peligro toque su puerta?
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El error del Magnate Ruso
Hoy, Nikolai es más frío y letal que nunca. Durante un viaje de negocios a una pequeña ciudad para absorber una empresa local, su mundo de hielo se resquebraja al cruzarse con una niña de cuatro años en un restaurante. Una niña con su misma mirada desafiante y sus inconfundibles ojos azul hielo.
Convencido de que Sienna le ocultó a su heredera por puro egoísmo, Nikolai desata su furia. Con el poder de sus millones y un ejército de abogados, le da un ultimátum despiadado: o se mudan a su mansión bajo sus reglas, o le quitará a la niña para siempre. Nikolai cree que ha comprado a una prisionera sumisa, pero pronto descubrirá que la dulce pasante que dejó atrás es ahora una madre leona dispuesta a todo, y que el verdadero engaño ha estado oculto en su propia casa durante años.












