NovelaGO
Poséeme

Poséeme

mayte ferreira · Completado · 104.3k Palabras

1k
Tendencia
15.8k
Vistas
333
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Él, un exitoso abogado de 35 años que no ha perdido un solo caso en toda su carrera, es un hombre frívolo, vanidoso y narcisista que no ha experimentado en toda su vida ningún tipo de emoción y que tiene gustos particulares en el sexo. Una mañana, el destino le juega una mala pasada cuando a su vida llega Abril, una joven de 21 años que por culpa de la trágica muerte de sus padres ha tenido que dejar su vida en pausa para dedicarse a su hermana en silla de ruedas, pone su mundo patas arriba y es la primera mujer que le dice que no.
Con una personalidad totalmente opuesta a la de él, termina siendo seducida y arrastrada por completo a su mundo lujurioso, donde deberá arrodillarse a los deseos de un hombre que se cree el amo supremo de su vida y de su cuerpo, quien para obtener de ella lo que desea le ofrecerá un acuerdo, al cual, aunque quisiera, no se podrá negar: pagar el tratamiento completo de su hermana paralítica. Sin embargo, para ello no deberá romper ninguna de las tres cláusulas importantes del acuerdo:

Discreción: Nada de lo que suceda en la intimidad de ambos debe filtrarse.
Exclusividad: No puede estar con ningún otro hombre a no ser que él lo autorice.
Prohibición: No puede tener ninigun tipo de manifestación emocional hacia él. Esto incluyen los besos, que no puede darle, por lo que tiene prohibido enamorarse de él.
¿Aceptará Abril arrodillarse a los placeres sexuales poco comunes de Santino Rivas a cambio del dinero? Aun así, ¿podrán ser capaces de no infringir ninguna de esas cláusulas?

Capítulo 1

ACLARACIÓN:

SAGA EXTASIS. este libro es el primer título de la saga

LIBRO1: POSÉEME

LIBRO2: OBEDECE MIS REGLAS

LIBRO3: A SUS ÓRDENES, SEÑOR.

LIBRO 4:VAS A SER MÍA.

LIBRO 5: JEFE PERVERSO.

........................................................................................................

—Declaro al señor Carlos Albertos Sáenz inocente de culpa y cargo, debiendo el Estado pagar una indemnización por la suma total de 1 200 000 pesos, los mismos que deberán depositarse en el término de 30 días empezando desde hoy. ¡He dicho! —Y se oyó el fuerte sonido del martillo golpeando esa pequeña tarima de madera, lo que dio por finalizada la sesión.

Santino Rivas ganaba un nuevo caso una vez más. En doce años de carrera nunca había perdido uno, y eso lo llevó a ser considerado el abogado más exitoso y mejor remunerado de los últimos tiempos. Por ello, no cualquiera tenía el poder adquisitivo para pagar sus servicios, y este era uno de esos casos.

El señor Carlos Alberto Sáenz había sido inculpado de un homicidio, pero resultó ser inocente, y gracias a Rivas no solo pudo conseguir su libertad, sino también una gratificación por haber sido inculpado injustamente.

—Felicitaciones, doctor Rivas —le habló uno de su equipo de abogados.

Él solo le hizo señas con su cabeza en agradecimiento y siguió sin decir nada más.

Santino era del tipo de persona al que solo le importaba él mismo y ponía sus intereses por sobre el de los demás. Arrogante con aires de superioridad miraba al resto por debajo de sus hombros. Apático, incapaz de demostrar algún tipo de emoción por nadie no tenía deparo alguno en expresar lo único que le interesaba de cada quién que por necesidad caía en sus manos.

Si bien pertenecía a un bufete de abogados vip, él no buscaba hacer sociales con nadie. En definitiva, cumplía su horario laboral. Apenas les contestaba a sus colegas los saludos.

No había mujer en el edificio que no se quedara embobada al verlo pasar. La indiferencia con la que se comportaba con ellas lo hacía más deseable ante sus ojos.

Los años, exitosos, por cierto, de carrera que llevaba en ese bufete le habían dado uno de los lugares más privilegiados de todo el edificio, y ese era la oficina contigua a la del jefe. Santino era sinónimo de éxito. Sin embargo, lo que todos se preguntaban era sobre su vida personal, si en doce años no había mencionado siquiera una pareja. De hecho, no parecía amigable con nadie, solo los ignoraba. Su vida privada era todo un misterio. Algunos creían que era homosexual y otros afirmaban que una mujer le había roto el corazón, y por eso era frívolo con todos. La verdad solo él la sabía.

Él nunca se había enamorado. De hecho, no sabía ni cómo se sentía amar a alguien o incluso tener algún tipo de emoción por algo, aunque sea insignificante. No era el típico hombre que miraba una película de acción y se mimetizaba con el personaje masculino. Siquiera encendía su LED de 57 pulgadas. A pesar de que lo compró hacía cinco años, jamás le sacó el plástico ni mucho menos lo encendió. Pensándolo bien, tampoco sabía si funcionaba, solo lo tenía y ya.

Por donde pasara, las mujeres se volteaban a verlo.

En cada semáforo donde frenaba, no había persona que no se sintiera intimidada por su porte de hombre engreído y soberbio.

Pero esa mañana todo cambiaría.

Seis meses atrás

Abril Evans se preparaba para rendir una materia más de su carrera y poder pasar a tercero en la Universidad de Derecho. Toda la semana estuvo leyendo y releyendo porque soñaba con tener ese título en sus manos y darles a sus padres la alegría y el orgullo de tener una hija que, pese a la adversidad y al entorno de necesidad en el que vivía, pudo llegar a ser una profesional con mucho esfuerzo. Quería comprarles una casa sin importar que fuera pequeña. Una casa al fin. No obstante, el destino tenía preparado otra cosa.

Luego de darles un beso a Catalina, su hermana de 13 años, y a sus padres, ingresó al edificio sin saber que sería la última vez que vería a sus padres vivos y a su hermana de pie.

Cuando el reloj dio las once de la mañana, su celular sonó. Al fijarse en la pantalla del mismo, leyó Mamá. Un frío helado la atravesó, haciéndola sentir inquieta. Un presentimiento espantoso la invadió. Temió el tomar la llamada, pero lo hizo porque tal vez su madre se había olvidado de decirle algo. Quizá solo se sentía inquieta por haber pasado las últimas semanas durmiendo poco por el examen. Sin más, tomó aire y contestó.

—¿Hola? ¿Mamá?

Pese a decirse que todo estaba bien, algo en su pecho andaba mal. Podía respirar una atmósfera pesada.

—¿Hablo con la hija de la señora Susana Cervantes de Evans?

En ese momento sintió un dolor en su pecho y dejó caer la lapicera de su mano.

—Sí. ¿Qué pasó con mi mamá? ¿Mi papá? ¿Mi hermanita? —Comenzó a ponerse histérica. Ante el silencio de la persona que le hablaba, más nerviosa se sentía—. Por favor, señorita, ¿qué pasó con mi familia? —Entonces les puso atención a los sonidos de fondo. Eran ambulancias.

—Lamento informarle que el auto en el que venía la señora acompañada de un señor y una menor ha sido participe de un accidente, necesitamos que se acerque al Hospital Argerich. —El mundo se detuvo a su alrededor.

—¿Pero están bien? —preguntó con la voz entrecortada y al no escuchar respuesta, insistió a modo de súplica—: Por favor ¿Qué le pasó a mí mamá y mi papá? — No pudo contener más sus lágrimas, su corazón le avisaba que algo malo había ocurrido.

—Lo siento mucho, sus padres no sobrevivieron.

Ella no pudo escuchar lo que la persona en el teléfono dijo después, porque las lágrimas le nublaron los ojos y un dolor agudo atravesó su corazón y fragmentó su cuerpo.

Su llanto salió acompañado de un grito desgarrador que tomó por sorpresa a todos en el aula, a sus 80 compañeros, incluidos los docentes y asistentes.

—¡¿Qué sucede, Señorita Evans?! —indagó el profesor, pero ella solo se cubrió la boca y gritó entre sus manos. Entretanto, se arrodilló y realizó movimientos involuntarios hacia atrás y hacia delante.

En ese momento, su mejor amiga, Erika, agarró su celular, que estaba en el suelo, y se enteró del motivo por el cual su amiga se descompuso entre lágrimas en el suelo.

—¿Y dónde está internada la nena?

Los médicos le informaron que la ingresaron al hospital público más cercano hacía una hora y que se encontraba en gravísimo estado, que se la tenían que operar y que debían apersonarse a la clínica para que Abril pudiera firmar los papeles de la autorización dado que Catalina era menor.

—Inmediatamente estamos allí. —Colgó y ayudó a su amiga a levantarse—. Vamos, te voy a acompañar. Tenemos que ir al Hospital Argerich para que puedas firmar unos papeles.

Ellas se conocían y son amigas desde la secundaria. Aunque en el anteúltimo año tuvieron un enfrentamiento por el desgraciado que tenían por novio, el cual les mintió a las dos y del cual se vengaron en complicidad, lo que terminó de consolidar su amistad.

A Erika le tocaba la dura tarea de decirle qué sucedía con su hermana.

Los docentes le permitieron la salida y le brindaron todo su apoyo por si necesitaban algo, pero Abril solo tenía un millón de preguntas en su cabeza y entre ellas: ¿Cómo pasó? Y ¿Quién había sido el culpable si es que lo había?

Cuando llegaron a destino y tras averiguar en la Guardia, firmó los papeles para la operación y tuvo la dolorosa tarea de reconocer los cuerpos de sus padres en la morgue. Aunque Erika le dijo que no lo hiciera, ella se sentía fuerte, dentro de todo, para verlos en ese estado y por última vez.

El médico le había explicado en detalle la gravedad de la lesión en la columna vertebral y en la cabeza de su hermana y tristemente si llegaba a sobrevivir, era muy probable que no volviera a caminar. Escuchar esto provocó que en la chica todo se derrumbara, porque de un segundo a otro perdía todo. En la mañana era la mujer más feliz del mundo y horas más tarde pensaba de dónde sacaría dinero para enterrar a sus padres muertos.

Cuando vio a unos policías, comenzó a bombardearlos con preguntas, pero estos no respondieron a una sola. Estaba desesperada y necesitaba respuestas, pero de momento a otro ve en las noticias de Crónica TV el accidente de sus padres.

Testigos decían que se trataba de un desalmado que viajaba a toda velocidad y aparentemente alcoholizado a contra mano y a más de 100 km por hora. Lo peor del caso era que el tipo es un diputado de la nación. ¿Qué probabilidades existían de que una personalidad poderosa como él se lo condenara por el crimen de gente pobre y humilde sin poner sus influencias en juego? Ninguna. Eso era una batalla perdida. Sin embargo, eso no era todo lo que debía enfrentar porque a los dos meses perdió la casa, pues la misma estaba hipotecada; sus padres eran los únicos que podían abonarla y, aun así, debían porque su madre se desempeña como empleada doméstica y su padre como maestro panadero en la panadería de barrio. Por eso, al morirse y al no tener con qué pagar, el banco pasó con el remate de la misma, por lo que, además de quedar huérfanas, ahora estaban en la calle, pero, por suerte, Erika, que vivía sola, les prestó una parte de su departamento. Allí era donde vivían.

Ella la ayudaba con Catalina, quien se manejaba en silla de ruedas, la que consiguió gracias a que la abuela de su novio había muerto hacía un año y se la regaló, y pese a tener que asistir a un colegio especial por su condición, la realidad era que la niña no tenía deseos de vivir. Sus sueños de llegar a ser bailarina algún día, estaban hechos pedazos. Por otra parte, Abril apenas podía cubrir sus gastos y los de su hermana con el miserable sueldo que ganaba en la tienda de alimentos dietéticos. Encima el médico le había dado esperanzas a Cathy, de volver a caminar con la ayuda de unos implantes de estimulación medular, pero el tratamiento completo que dura aproximadamente un año, se realiza en Estados Unidos y tiene un valor de 200 000 dólares, cifra imposible de juntar, dado que a pesos se trata de mas de 40 000 000. ¿De dónde los sacaría? Ella no quería romper la ilusión de la niña, pero jamás podría costear ese tratamiento. Sin embargo, una mañana, seis meses más tarde, su vida cambiaría por completo.

En la actualidad

Santino conducía su Mercedes – Benz Clase C 2022 de color blanco, uno de los nuevos y mejores de la marca, desinteresado por las calles de Buenos Aires, sin imaginar lo que el destino le tenía preparado.

Abril quién por su necesidad, se vio obligada a tomar un trabajo a contra turno y realizaba repartos de comida rápida en una bicicleta que en cada dos por tres se le pinchaba la rueda y la dejaba a pie maldiciendo al tipo que se la vendió.

Ella se sentía tan frustrada de haber tenido que dejar sus estudios para poder darle a su hermana esa operación que tanto necesitaba, con la que tanto soñaba, que se sobre exigía para que la niña pudiera volver a usar sus piernas, aunque ella se hundía en un pozo del cual sabía que no podría salir tan fácil. De hecho, dudaba que alguna vez pudiera hacerlo, pero esa mañana las cosas iban a dar un vuelco en su vida.

Cuando el semáforo se puso en rojo y le dio el paso a Santino de avanzar, no vio venir a una joven en su bicicleta, que cruzaba con rapidez para poder llegar con los horarios, y terminó por embestirla. Gracias a Dios apenas le tocó la rueda delantera, pero, aun así, provocó que cayera al piso. Un pequeño rasguño surgió en sus rodillas, que iban desnudas porque usaba un short por el calor.

—Pero ¡¿sos idiota?! —gritó al darse cuenta de que el contenido de las bandejas, estaba esparcido por toda la calle— ¡¿Pensás quedarte ahí o me vas ayudar?!

Ni bien impactó su auto con la bicicleta él bajó de inmediato, pero al ver que la chica estaba bien y que no le había sucedido nada posó toda su atención en la trompa del auto, que al parecer tenía un rayón. Cuando se dio cuenta de lo que cómo lo llamó, solo se paró a mirarla desde lo alto. No fue su culpa, ella cruzó mal ¿Por qué debía ayudarla y ensuciarse el traje? Después de todo, su bicicleta le había provocado un rayón a su carísimo auto y él tendría que hacerse cargo.

—Ay, Dios, estos tipos no saben lo que es la humildad —la escuchó decir en tono enojado. Sintió que ese comentario fue para él.

—¿Perdón? ¿Se refirió a mi persona como «estos tipos»?

Cuando Abril consiguió juntar todas las bandejas y como pudo poner en pie su bicicleta, acomodó en el canasto los paquetes y le dedicó toda su atención.

—Sí, ¿algún problema? —preguntó desafiante. Si había algo que detestaba, era la falta de respeto de las personas y más si venían de individuos como él.

Y para él había dos cosas que le molestaban más que nada.

1. Que se dirigieran a él con los términos que ella utilizó porque sostenía que era una total falta de respeto.

2. Que se metieran con su bien más preciado: su auto.

—Tiene que disculparse —le dijo serio y tajante. Ella comenzó a mirar a ambos lados. Al advertir que su expresión no cambiaba en lo absoluto, le preguntó a quién le hablaba—. Usted. Debe disculparse inmediatamente.

Ella puso sus manos en la cadera y soltó una gran carcajada.

—Vos sí que estás mal de la cabeza.

Él sintió como una ofensa sus dichos e insistió en que se disculpara.

Abril odiaba a los hombres como él, arrogantes con ínfulas de amo y supremo del mundo y todos los que habitan en el, pero ella no sería parte de ese «todos» sin más. Se acercó más a él.

Él extendió su mano y ella se detuvo en seco.

—Está invadiendo mi espacio personal. Exijo unas disculpas inmediatamente.

Entonces, cansada de la soberbia de ese hombre, dio por terminada la conversación.

—¿Sabes qué? —Sonrió. Entretanto, él esperó paciente esas disculpas, las cuales ni en sus sueños llegarían—. ¡Matate imbécil! —Y se fue para continuar con su trabajo.

En cambio, él se quedó parado y sin comprender.

Era la primera vez que le decían «no» a algo que él proponía.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.5m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Lucha entre Alfas (libro 3 de Híbrido Aria)

Lucha entre Alfas (libro 3 de Híbrido Aria)

24.6k Vistas · Completado · Jessica Hall
«Amigo», gruñe, haciéndome girar y descubrir que estaba justo detrás de mí, su mano agarrando mi brazo mientras me tira contra él.

«Papá», grito petrificado mientras lucho por librarme de sus garras. Mi padre y mi hermano Ryker salieron corriendo antes de que se congelara, lo que me hizo mirar al hombre que me había agarrado.

«Alpha Tate ha dejado ir a mi hija ahora», gruñe mi padre, acercándose a él, incluido mi hermano, al ver la expresión de miedo en mi rostro. Mi tío sale corriendo por la puerta antes de detenerse junto a mi hermano.

«Tate la dejó ir, caramba, ¿qué te pasa?» Le pregunta Damien. Sin embargo, Alpha Tate no me suelta, sino que me acerca más a él y veo a mi hermana salir corriendo con una expresión de pánico en su rostro.

«Mía». Gruñe detrás de mí, haciendo que todos se miraran, sin que nadie ocultara su asombro ante sus palabras. Mi hermano parece recuperarse más rápido antes de recurrir al alfa.

«Déjala ir, solo tiene dieciséis años, estás asustando a mi hermana»
Contratada con el Rey Sin Corona

Contratada con el Rey Sin Corona

20.6k Vistas · En curso · Eve Above Story
cuando su esposo la engañó con su hermanastra en su aniversario...
Entonces ella le dio su anillo de bodas a un gigoló como propina
y tuvo una aventura de una noche con él...
él siendo el multimillonario y el rival de su esposo le puso un anillo de diamantes nuevo en el dedo en público:
—No lo pierdas de nuevo, cariño.
Amor Entre Las Nubes

Amor Entre Las Nubes

23.6k Vistas · Completado · Solange Dal Santo
Una auxiliar de vuelo y un pasajero… Un vuelo, un encuentro y unos sentimientos un tanto difíciles de comprender; ¿Sera simplemente pasión o verdadero amor? Lo único que ellos saben es que cuando están juntos su mundo vuelve a girar. No solo el pasado de ambos provocará que descubrir lo que sienten uno por el otro sea difícil, sino que también el hecho de que Abril sea la hija del mejor amigo del hombre que ha llegado a su vida a cambiarlo todo, ¿Podrán superar sus pasados?
LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright
Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa

Embarazada de los Gemelos Genios del Alfa

28.4k Vistas · Completado · Jane Above Story
Cuando Evelyn descubrió que su esposo había estado engañando a su hermana pequeña en su luna de miel, se rompió el corazón y terminó teniendo la mejor ONS con una desconocida sexy. 6 años después, Evelyn se convierte en madre soltera de gemelos geniales. Se ganan la vida para encontrar a su padre en el famoso Quiz Nation. Él a su beta: ¡Los chicos son míos! ¡Encuéntrala!
Seduciendo al Sr. Intocable

Seduciendo al Sr. Intocable

15.6k Vistas · Completado · Celine
—Soy Emily. Solía tenerlo todo—hasta la repentina muerte de mi padre, la enfermedad de mi madre y los parientes codiciosos que nos robaron la fortuna. Michael apareció cuando más necesitaba ayuda. Acepté su oferta, pero entonces descubrí secretos familiares y su compromiso secreto. ¿Y ahora qué?
Felices Para Siempre en Espera

Felices Para Siempre en Espera

56.3k Vistas · Completado · Elizma Du Toit
La universidad se suponía que sería un nuevo comienzo—un lugar para dejar el pasado atrás y descubrir quién es realmente. Pero la vida tiene una forma de lanzar giros inesperados, y cuatro chicos muy diferentes podrían cambiarlo todo.

Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.

Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

711.2k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria

Nirvana: De las Cenizas a la Gloria

29.5k Vistas · Completado · Lila Moonstone
Renacida con sed de venganza, la que una vez fue una heredera inútil regresó. Decidida a recuperar su dignidad, aplastó a quienes la habían agraviado y avanzó en su carrera de manera espectacular. Ahora, los pretendientes se agolpaban a su alrededor, incluyendo a un exmarido que había conspirado con su mejor amiga para arruinar su vida anterior.

¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
El Manny del Mafioso Multimillonario

El Manny del Mafioso Multimillonario

24.7k Vistas · En curso · black rose
—¿Quién. Eres. Tú? —La voz de su atacante era tan oscura y autoritaria.

Zeno era un luchador, pero sintió un escalofrío recorrer su espalda al escuchar esa voz.

La mano alrededor del cuello de Zeno se apretó, pero él lo soportó.

Juzgando por la apariencia y las acciones de confianza de su atacante, este era su jefe.


Después de perder a sus padres y enfrentarse a una factura médica increíble, Zeno Evander se encuentra trabajando como niñero para un misterioso multimillonario, pero no dura mucho. Después de casi ser asesinado por el mafioso multimillonario, Zeno juró no volver allí nunca más.

Una semana después de escapar del mafioso multimillonario, Zeno se encuentra secuestrado y chantajeado para firmar un contrato de un año como niñero y guardaespaldas de la mafia.

¿Podría Zeno escapar de su jefe malvado y monstruoso? ¿O sería consumido por él? ¿Consumido por la pasión prohibida que sentía crecer entre ellos? ¿Arriesgaría su vida solo para experimentar el ardor del amor prohibido?

Traicionado por su familia, exesposa y amigo hace cinco años, Sebastian Orion se convirtió en un ser totalmente diferente, frío, distante y peligroso, mientras ascendía a convertirse en el rey de la mafia más temido del inframundo, y todos los que escuchaban su nombre temblaban de miedo.

Desconfiaba de todos y odiaba cualquier forma de relación humana, construyendo un muro grueso a su alrededor.

Pero, hasta que el niñero de su hijo apareció en escena.

Zeno lo irritaba. Odiaba la mera vista de su guardaespaldas y lo habría matado, si no fuera por su hijo.

Sebastian intentó alejar a Zeno tratándolo de la peor manera posible.

Pero cuando el contrato estaba por terminar, ¿seguían siendo los mismos sus sentimientos? ¿O de repente se dio cuenta de que no solo su hijo necesitaba a Zeno?
El regreso de Eva (El comienzo de mi condena)

El regreso de Eva (El comienzo de mi condena)

15.4k Vistas · En curso · Pamela Hormazabal
Cuando alguien te dice: Y vivieron felices por siempre todos piensan que es su hermoso final feliz, en mi caso fue solo el comienzo de mi peor pesadilla.
Una que hasta el día de hoy me persigue cada vez que veo esos ojos color dorado que me miran con tanta devoción y amor.
Es por ella que salgo de la oscuridad en la que me he mantenido.
Por ella es que quiero cerrar este maldito capítulo de mi vida.
Porque por ella soy lo que soy y no me arrepiento de nada de lo que he hecho en la vida, menos de escapar de él.
CONNOR BROWN, espera mi regreso y prepárate para caer de rodillas suplicando clemencia.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

810.2k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.