
Secreto oscuro del sur de Italia
Cynthia Manonelles · Completado · 101.0k Palabras
Introducción
Increíblemente exitoso y atractivo parece tenerlo todo. Está a punto de casarse con la bella hija griega de otra familia influyente y a hacerse cargo de las empresas de su padre, pero sin esperarlo deberá ir a Barcelona para encontrarse con una prima suya lejana para resolver asuntos familiares ocultos, que ocasionará en el nacimiento de una pasión intensa y la abertura de un pasado oscuro lleno de secretos dolorosos que no esperaba descubrir.
Capítulo 1
Cuando conocí a Bryony pensé que el acuerdo entre nuestras familias no estaba tan mal, ella realmente hermosa, era esbelta, de cabello rubio claro largo hasta la cintura, su piel era fina, blanca y tersa , y sus ojos de un color verde esmeralda. Parecía un ser delicado y elegante, dispuesta a que nuestro vínculo empresarial, porque eso era lo que era aquel pacto matrimonial, a pesar de que lo llamasen compromiso amoroso, saliera completamente bien. A mi como todo hombre italiano, me gustaban mucho las mujeres y desde un primer momento me sentí bastante atraído por ella, y pensé que encariñarme de aquella preciosa mujer y llegar a amarla me tomaría un tiempo, pero que incluso seria posible en un futuro gracias a su belleza, que ayudaría en ello. Yo siempre había conseguido mujeres hermosas, supongo que era una combinación entre mi atractivo y el dinero que poseía mi familia y que toda la ciudad de Nápoles conocía.
Nunca imaginé que terminaría comprometiéndome con una extrangera, pero la familia de Bryony llevaba años haciendo negocios junto a la mía, ambas se respetaban y por eso mis padres pensaron que su única preciosa hija, estudiante de último año de la carrera universitaria de empresariales, sería una perfecta opción para mí para que pudiese por fin mi sentar mi cabeza alocada y estabilizarme. Lo único que me pidió mi padre fue que no la tocase de ninguna de las maneras, podía estar con cualquier otra antes de la boda, de todas formas, Bryony y yo, no nos conocíamos de nada, aquella era la realidad. Y bueno, después de nuestra boda, podía continuar haciendo lo mismo siempre que mantuviese mi libertad sexual de una manera discreta, para que ella no sufriese, haciéndola sentir que ella era mi única dueña y por lo tanto la mujer de mi vida. Y sinceramente aquello no parecía para nada un mal plan... En pocos meses mi vida despreocupada que solamente se centraba en ir a la universidad y conocer a mujeres exuberantes y muy atractivas cambiaría a una llena vida de responsabilidades, debería hacerme cargo junto con mis dos hermanos mayores Savio y Adriano, de las empresas familiares, porque mi padre ya era demasiado mayor y quería delegar su parte en mí, puesto que yo era su ojito derecho, extrañamente el hijo en quien más confiaba.
Prácticamente me hablaron de una prometida virginal, inocente y pura, un ser perfecto en todos los sentidos que estaría a mi lado y del que debía obligatoriamente enamorarme, y yo pensé que sería fácil. Pensaba que una cara bonita y un buen trasero sería suficiente, y como mi padre me dijo nunca la toqué, más bien fue ella la que no pudo resistirse a mí.
Fué en una de las primeras visitas, la familia de mi prometida era bastante tradicional, aun más que la mía. Eran ortodoxos y no concebían el contacto íntimo antes del matrimonio, y yo de verdad estaba dispuesto a respetar aquello , de todas formas seguía teniendo demasiadas amigas guapas. - La fiesta de la pedida de mano se celebrará en Nápoles el próximo mes, en una gran villa enfrente del mar, mi mujer y yo nos haremos cargo de todo - dijo Victorio, el padre de Bryony, él era de descendencia italiana, y como yo iba a hacer, su familia se relacionó con los griegos por negocios, juntando sus sangres y riquezas hacía décadas atrás.
-Lo agradecemos, y llevaremos obsequios para dar las gracias - dijo rápidamente mi madre- estamos buscando aún una casa grande para los novios, en Napoles centro, en alguna zona exclusiva con buenas vistas. Que le guste a Bryony por supuesto ...
- El lavabo está....- dije cortando la conversación, y ambos padres me miraron algo extraños. -Hace demasiado calor, necesito mojarme la cara - dije con sinceridad, era incomodo para mi, estar sentando delante de alguien a quien a penas conocía y que sería mi esposa en menos de un mes. -Bryony te acompañara a uno de los lavabos - dijo su madre mostrando una sonrisa. Ella se levantó, lllevaba un vestido corto elegante rosa claro y unos tacones a juego , su melena rubia llevaba unas ondas bonitas que bailaban con cada paso que daba, no podía negar que si no fuese a ser mi esposa no me hubiese obligado a respetarla como si fuese un ángel del cielo .
- Está nervioso por la boda ...
Escuché que le decía mi madre a la madre de ella , y era cierto , me sentía oprimido de pensar que en un mes acabaría la vida libre que tenía y pasaría a ser un adulto y a tener que formar una familia con alguien con quien no había hablado más de cinco minutos.
-Es por aquí, sígueme... - dijo con una voz suave, sentía tanto opresión en el pecho que ni siquiera miré el final de su vestido ni me fije en sus piernas largas y perfectamente definidas. Subimos unas escaleras anchas de mármol que llevaban a un enorme segundo piso y después atrevemos en silencio un pasillo largo lleno de puertas, pronto Bryony abrió una de ellas y un inmenso lavabo blanco con un espejo enorme y una gran ventana con vistas al jardín apareció ante mí. Yo entré y me dirigí a una de las pilas para refrescarme y extrañamente ella me siguió, y cerró la puerta detrás de ella , quedando de pie justo enfrente de mí observándome fijamente.
Yo la observé extrañado, levanté una ceja no entendió que pretendía y ella sonrió dejando de mostrar aquella habitual apariciencia inocente que mostraba ante sus padres y tambien delante de todo su entorno influyente y superficial.
- ¿ Ocurre algo ? - le pregunté confundido , y fue entonces cuando ella caminó segura y despacio hasta mi, colocando su cuerpo a pocos milímetros del mío.
-No... no ocurre nada Marco.
Dijo con una expresión seductora y mordió justo en aquel instante su labio inferior mientras me sostenía fijamente la mirada.
-Creo que no es buena idea que hayas venido aquí Bryony. Nuestras familiares podrían pensar algo equivocado si nos encontrasen aquí a los dos solos.
Últimos capítulos
#82 Capítulo 82 Mi esperanza. Pasado. * Elisabeth*.
Última actualización: 8/8/2026#81 Capítulo 81 Lo que no podía dejar atrás. Pasado. * Elisabeth*.
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Última actualización: 8/7/2026
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