
Secretos, crónica de una investigación policial
mireya prado · En curso · 158.2k Palabras
Introducción
Secretos: es una cautivadora obra basada en hechos reales que refleja la realidad de nuestra sociedad contemporánea. Esta realidad se encuentra marcada por diversos problemas que afectan a la juventud actual, en un contexto en el que los valores se ven gravemente deteriorados.
Capítulo 1
Domingo Día 2, 10:00 PM.
Venezuela Caracas, Distrito Capital.
En una noche fresca y tranquila, Natasha Pinto, de 39 años, se encontraba en su hogar en Los Rosales, durmiendo en su habitación junto a su esposo, Osmar Oviedo, de 47 años. Médico cirujano en traumatología, ambos residían en un elegante pero pequeño departamento junto a sus dos hijos: Leonardo, de 19 años, y Aron, de 8 años, quienes dormían en habitaciones separadas.
Ella se encontraba fatigada tras un día laboral agitado y, al quedarse dormida profundamente, fue abruptamente despertada por el estruendo de una moto que pasaba por la carretera principal. Tras abrir los ojos en sorpresa, optó por cerrarlos nuevamente para tratar de recuperar el sueño.
Más tarde, al escuchar el sonido de un mensaje de texto en su teléfono celular, elevó la mirada hacia la mesa de noche. Con un bostezo, se levantó lentamente de la cama para no despertar a su esposo y se desprendió de la sábana con cautela. A pesar de estar lidiando con el cansancio, una vez sentada, se pasó la mano por la cara y el cuello antes de tomar el celular. Al leer el mensaje, su mirada se intensificó, y la sorpresa la invadió al descubrir su contenido, que se resumía en pocas palabras:
—¡Ayúdame!, por favor.
Ella reacciona dándose media vuelta y observando a su esposo dormido. Luego, decide levantarse con calma, ajustándose el pijama pero de manera relajada. Se pone las pantuflas y se dirige a la cocina. Avanza por el pasillo, moviendo su cuello lacio con una expresión de malestar, enciende la luz y busca en la nevera una jarra de agua, sirviéndose en un vaso de vidrio. Al hacerlo, echa un vistazo a las habitaciones de los niños; su mirada se detiene pensativa.
Al finalizar, deposita el vaso en el mesón, sumida en sus pensamientos.
—¿Quién será? El que me envió ese mensaje es preocupante recibirlo a esta hora de la noche. ¡Humm! —murmuró mientras se dirigía a su despacho, cuyas puertas corredizas emitieron un suave sonido al abrirse.
Se sentó en su sillón frente al escritorio, encendió la lámpara y tomó su teléfono fijo. Soltando un ligero suspiro, observó el dispositivo durante unos segundos, reflexionando sobre el mensaje, mientras sacudía la cabeza en señal de desasosiego. Ella baja la mirada y busca en una de sus gavetas la agenda de color marrón, la coloca a un lado en el escritorio y, detrás de ella, su teléfono celular personal. Suspira mientras abre la agenda y localiza, con su dedo índice, el número telefónico de un amigo y colega de muchos años en quien confía plenamente: un agente llamado Saimo Noriega. Inmediatamente, marca el número y realiza la llamada al instante. (Llamada entrante)
Al mismo tiempo, en el centro de la ciudad de Caracas, en la urbanización El Marqués, residía Saimo en una elegante y amplia casa de dos pisos, custodiada por un equipo de hombres armados que vigilaban la propiedad. En ese momento, se encontraba durmiendo en su lujosa habitación, boca abajo y cubierto parcialmente por una sábana blanca, vistiendo solo ropa interior. A su lado estaba su querida esposa, Violeta Mejías, abogada de profesión, quien se encontraba sentada concentrada en la lectura de un libro jurídico, pasando las hojas con sumo cuidado para no molestarlo. De repente, el teléfono celular de él comenzó a sonar. Ignorando la llamada, se colocó la almohada en la cabeza en un gesto de incomodidad, pero al notar que no respondía, se inquietó y le habló en un tono suave y bajo:
—¡Amor!
—¿Qué? —respondió él, levantando la cabeza y ajustando su expresión facial con sorpresa. —No escuchas. Presta atención, puede ser una emergencia, ¿no crees? Fíjate en la hora, cielo. —Escuchando de nuevo el celular— ¡Está sonando de nuevo!
Saimo levantó la mirada, observándola con delicadeza y pasando su mano por sus ojos, pero se dio cuenta de que ella estaba leyendo un libro en ese momento. Su rostro mostró una expresión de descontento.
—¡Amor! ¿Por qué estás leyendo a esta hora de la noche? Son las 10:20 PM. Deja que el teléfono suene. Además, es tarde, no estoy para nadie y no quiero contestar. No estoy en disposición de atender a nadie en este momento, por favor. ¿De acuerdo? —dice, agitando sus manos en señal de desacuerdo mientras ella cierra el libro y lo deja reposar sobre sus piernas. Con la mano derecha, se quita las gafas y las coloca sobre la almohada.
Luego, lo mira y añade: —¡Como si fuera la primera vez! Querido, esto ocurre en cualquier momento y casi todos los días debido a tu trabajo. Ya estoy completamente acostumbrada a ello. Sin embargo, reconozco que no siempre logro descansar, y es cierto que cada vez que recibes una llamada, debes salir de inmediato a cumplir con tus responsabilidades. Entiendo perfectamente esa situación.
Ella vuelve a centrar su atención en el libro para retomarlo, pero en ese momento suena el teléfono móvil y se muestra inquieta mientras habla, sin girar la cabeza.
—¡Atiende! —se coloca las gafas mientras toma el libro y lo abre para leer.
Sin embargo, ella parece bastante nerviosa y su expresión cambia repentinamente. —¡Amor! ¿Por qué estás leyendo a esta hora de la noche? Son las 10:20 PM. Deja que el teléfono suene. Además, es tarde, no estoy para nadie y no quiero contestar. No estoy en disposición de atender a nadie en este momento, por favor. ¿De acuerdo? —dice, agitando sus manos en señal de desacuerdo mientras cierra el libro y lo deja reposar sobre sus piernas. Con la mano derecha, se quita las gafas y las coloca sobre la almohada. Lo que la lleva a dejar escapar un suspiro que activa un cambio en su estado mental y comienza a hablar con mayor fluidez y volumen.
—Hazme el favor de atender de una vez, Saimo Noriega —dijo ella con cierto desdén. Él la miró, exhalando con frustración mientras se aparta las almohadas de la cara y sacudía la cabeza, mostrando claramente su desacuerdo. Cerrando y abriendo los ojos con desagrado, y al bajar la mano, volvió a exhalar, quejándose.
—¡Qué carajo! Amor, no te enojes, por favor. Ya hemos discutido este tema anteriormente, ¿verdad, cariño? Tengo un fuerte dolor de cabeza y mi día ha sido bastante complicado, la verdad. Además, tengo mucho trabajo. Escucha, mi reina, si me pongo a explicarte todo, podría pasar toda la noche contándotelo. ¡Eh! —dice sin ocultar una sonrisa de satisfacción, algo que la molesta a ella. —¡Lo sé! Pero, por favor, atiende qué más, no sabemos si ha ocurrido algo grave.
Saimo sujeta un suspiro y observa cómo Violeta Mejías expresa un gesto de incomodidad al voltear, y el sonido del celular interrumpe nuevamente el ambiente. Pero finalmente, decide contestar, hablando en un tono bajo:
—¿Hola? Buenas, no.
—¿Con quién tengo el gusto de hablar? —dice, pasándose la mano por la cara y bajándola mientras escucha.
Saimo, soy yo, Natasha. Lamento incomodarte a estas horas de la noche, pero realmente necesito tu ayuda. —contesta con preocupación y echando un vistazo a su celular personal, suspira y dice:
—¡De verdad necesito tu apoyo!
—No te preocupes, Natasha. Estoy aquí para ayudarte, pero dime en qué te puedo colaborar. Tú sabes, comadre, que cuentas conmigo para lo que sea.
Le susurro con voz baja. —Lo sé, amigo mío. —responde con gran preocupación. —Acabo de recibir otro mensaje solicitando ayuda por segunda vez. Saimo, ¿recuerdas que te mencioné este tema el sábado en mi boda y te pedí que rastrear ese dispositivo? Esto me tiene bastante inquieta. —suspiro profundamente al mencionarlo. Muy cabezona...
Él responde sin moverse, retirando un poco el teléfono celular para que Natasha no escuche lo que va a comentar a su esposa. —Es la comadre, amor, y tiene un pequeño inconveniente. —guiñó un ojo mientras su esposa hace un gesto de aprobación, mas le devolvió la mirada sonriendo, manifestando alegría, el retorno a la llamada. —Recuerdo perfectamente, pero le pedí al agente, Tulio, que se encargara de eso en un principio. ¿Qué ocurrió? Y disculpe la pregunta, comadre...
Natasha suspiró nuevamente, pero al mirar su celular, le responde: Siento que algo malo está sucediendo, lo sé, porque percibo que algo negativo está ocurriendo. —Aunque no tengo certeza de lo que es. Necesito su colaboración para aclarar esta inquietud, ya que mi corazón me advierte que algo malo está sucediendo o podría suceder, y deseo entender qué es. Es una corazonada que me inunda de intriga, y ruego que me ayude, Saimo.
Él se queda reflexionando sobre la noticia mientras ella implora. —Siento una opresión en el pecho que me dificulta respirar, aunque no puedo identificar la razón. Es una sensación de mal presentimiento que no me abandona. —De repente, suena su celular personal, lo que provoca que ella dirija la mirada hacia él, con el corazón acelerado y los nervios a flor de piel. Nerviosa, exclama:
—¡Espera! Un momento, Saimo, y no cuelgues, por favor. —Se dirige a la llamada con rapidez, aunque su voz refleja el miedo que siente.
Últimos capítulos
#135 Capitulo 9 episodio 1
Última actualización: 7/29/2025#134 Capitulo 8 Episodio 17 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/28/2025#133 Capitulo 8 Episodio 16 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/26/2025#132 Capitulo 8 Episodio 15 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/24/2025#131 Capitulo 8 Episodio 14 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/23/2025#130 Capitulo 8 Episodio 13 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/22/2025#129 Capitulo 8 Episodio 12 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/22/2025#128 Capitulo 8 Episodio 11 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/20/2025#127 Capitulo 8 Episodio 10 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/20/2025#126 Capitulo 8 Episodio 9 Fíjate con quien andás y te diré quién eres
Última actualización: 7/20/2025
Te podría gustar 😍
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
El Deseo Prohibido del Rey Licántropo
Esas palabras salieron cruelmente de la lengua de mi destinado—MI COMPAÑERO.
Él robó mi inocencia, me rechazó, me apuñaló y ordenó que me mataran en nuestra noche de bodas. Perdí a mi loba, dejada en un reino cruel para soportar el dolor sola...
Pero mi vida dio un giro esa noche—un giro que me arrastró al peor infierno posible.
Un momento, era la heredera de mi manada, y al siguiente—era una esclava del despiadado Rey Lycan, que estaba al borde de perder la cordura...
Frío.
Mortal.
Implacable.
Su presencia era el infierno mismo.
Su nombre un susurro de terror.
Juró que yo era suya, deseada por su bestia; para satisfacerlo incluso si me rompe
Ahora, atrapada en su mundo dominante, debo sobrevivir a las oscuras garras del Rey que me tenía bajo su control.
Sin embargo, dentro de esta oscura realidad, yace un destino primitivo....
De Mejor Amigo a Prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Dura en Disfraz
—Jade, necesito revisar tu—comenzó la enfermera.
—¡FUERA!—gruñí con tanta fuerza que ambas mujeres retrocedieron hacia la puerta.
Una vez temida por la Organización Sombra que me drogó para replicar mis habilidades en una versión más controlable, había escapado de mis ataduras y detonado toda su instalación, lista para morir junto a mis captores.
En cambio, desperté en la enfermería de una escuela con mujeres discutiendo a mi alrededor, sus voces perforando mi cráneo. Mi estallido las congeló de shock—claramente no esperaban tal reacción. Una mujer amenazó mientras se iba—Discutiremos esta actitud cuando llegues a casa.
La amarga verdad es que he renacido en el cuerpo de una chica de secundaria con sobrepeso, débil y supuestamente tonta. Su vida está llena de acosadores y verdugos que han hecho su existencia miserable.
Pero no tienen idea de con quién están tratando ahora.
No sobreviví como la asesina más letal del mundo permitiendo que alguien me pisoteara. Y ciertamente no voy a empezar ahora.
Yo y Mi Esposo Multimillonario
Después de lidiar con hombres indignos y mujeres despreciables, Aurora está lista para vivir su vida libremente y sin disculpas. Pero el distante y misterioso Heath se acerca con una pregunta que lo cambia todo:
—¿Cuándo nos casamos?
La Cachorra del Príncipe Licántropo
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.
—
Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.
Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.
Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.
Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
Perfecto bastardo
—Dime que no te acostaste con él, maldita sea —exigió entre dientes apretados.
—¡Vete al diablo, hijo de puta! —le respondí, intentando liberarme.
—¡Dilo! —gruñó, usando una mano para sujetar mi barbilla.
—¿Crees que soy una zorra?
—¿Entonces es un no?
—¡Vete al infierno!
—Bien. Eso es todo lo que necesitaba escuchar —dijo, levantando mi top negro con una mano, exponiendo mis pechos y enviando una oleada de adrenalina a través de mi cuerpo.
—¿Qué demonios estás haciendo? —jadeé mientras él miraba mis pechos con una sonrisa satisfecha.
Pasó un dedo sobre una de las marcas que había dejado justo debajo de uno de mis pezones.
¿El bastardo estaba admirando las marcas que me había dejado?
—Envuélveme con tus piernas —ordenó.
Se inclinó lo suficiente como para tomar mi pecho en su boca, chupando con fuerza un pezón. Me mordí el labio inferior para ahogar un gemido mientras él mordía, haciéndome arquear el pecho hacia él.
—Voy a soltar tus manos; no te atrevas a intentar detenerme.
Bastardo, arrogante y completamente irresistible, el tipo exacto de hombre con el que Ellie juró que nunca volvería a involucrarse. Pero cuando el hermano de su amiga regresa a la ciudad, se encuentra peligrosamente cerca de sucumbir a sus deseos más salvajes.
Ella es irritante, inteligente, sexy, completamente loca, y también está volviendo loco a Ethan Morgan.
Lo que comenzó como un simple juego ahora lo atormenta. No puede sacarla de su cabeza, pero nunca permitirá que nadie entre en su corazón de nuevo.
Incluso cuando ambos luchan con todas sus fuerzas contra esta ardiente atracción, ¿podrán resistirse?
Placeres culposos
¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.
Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
Accardi
—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.
Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.
—¿Qué quieres? —preguntó ella.
Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.
—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.
—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.
Él se rió contra su clavícula.
—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.
Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.












