NovelaGO
SOLO TU

SOLO TU

Maria Pulido · Completado · 114.8k Palabras

445
Tendencia
206k
Vistas
17.9k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Hay ocasiones en las que un gran amor puede surgir de una amistad. Terminar enamorándote de tu mejor amigo es una situación que ocurre con mucha más frecuencia de la que te imaginas, y que en el momento menos esperado podría sucederte justamente a ti.
Por mucho tiempo Melissa lo buscó en diferentes personas sin darse cuenta de que siempre lo tuvo a su lado.
Luciano Mancini es su mejor amigo desde que tiene conciencia, pero de la noche a la mañana el anuncio de su compromiso con una mujer que ella jamás había oído mencionar, ni conocía, hace que todo su mundo se desestabilice en cuestión de segundos.
Ella no sabe si el golpe que su pecho sintió es debido a que ya no sabe quién es Luc, o el hecho de que le hubiese ocultado su noviazgo fue lo que la hirió tanto… O tal vez, solo tal vez, que su único y mejor amigo del alma, le esté siendo arrebatado de la noche a la mañana…

Capítulo 1

Melissa.

Siempre he sido partidaria de que cada vez que tus ojos se abren por la mañana se evidencia un milagro, uno, que ocurre de manera tan perceptible que se llega al punto a dejarlo pasar por alto; y en algunos casos, dando inicio al día como si se tratara de una cotidianidad o una manera de vivir de forma rutinaria.

«Un día más un día menos», se piensa.

Pero no para mí.

Sé que la vida son etapas, altibajos y momentos. Estoy convencida de ello, sin embargo, a mis 23 años siento que la vida ha sido maravillosa conmigo. Aunque tampoco soy ejemplo de una persona independiente, porque aún vivo con mis padres y mis dos hermanos —Andrés y Sara— en la hermosa ciudad de Cambridge, Inglaterra.

Es imposible irse, aun cuando hay altercados bastante normales en cualquier familia, ninguno quiere separarse de papá y mamá, ni de sus cuidados únicos.

Sé que en algún momento a cada uno de nosotros nos llegará el momento de partir, o al menos de esta maravillosa casa. Sé que en algún momento los rumbos de nuestras vidas tomarán causes diferentes, y cada uno tendrá su propia familia. «Se me encoge el corazón solo pensarlo» Hecho que ahora se ha vuelto un reclamo de parte de papá en cada almuerzo.

«Rio para mis adentros»

—¿Señorita, Melissa River? —mi nombre es mencionado por un hombre que se detiene frente de mi oficina con un paquete en la mano.

—Sí, ¿En qué puedo ayudarle?

—Esta caja es para usted, ¿Podría firmar aquí, por favor?

—¡Claro! —digo y luego me levanto del asiento para recibir el paquete y firmarle al mensajero.

«¡Que sean las portadas!»

Abro el paquete rápidamente, y en efecto los ejemplares de la próxima portada de una de las revistas más famosas de Cambridge, está siendo vista por primera vez, y yo tengo el honor de ser la primera.

¡Qué emoción!

—¡Toc! ¡Toc!

Mi sonrisa se amplía al escuchar a mi fatídica amiga. Entonces giro mostrando la primicia, orgullosa de mi creación.

—¡Oh, Mell! ¿No me digas qué es la portada? —dice colocando sus manos en ambas mejillas tan emocionada como yo.

—¡¡¡Si!!!

—¡Joder! ¡Es Maravillosa! —expresa.

Maddie me arrebata el ejemplar de las manos, asombrándose aún más teniendo de cerca mi diseño, negando varias veces mientras mi pecho se hincha de orgullo al ver su reacción.

—Alice tiene una suerte increíble de tenerte, ¡Esto es increíble!

Alice Sutton, por supuesto es mi jefe, una víbora en forma de ser humano —y lo digo en serio—, solo que la quiero hasta los tuétanos a pesar de ser… Bueno, como ella es. Sin embargo, su compañía Sutton, una de las revistas más famosas de toda Inglaterra, tiene un alto auge cada año, gracias a su desempeño y arduo trabajo. Eso no se lo puedo quitar.

Jamás pensé que podría llegar a trabajar aquí, y menos sabiendo que recién me gradué en Literatura inglesa. Por ello y por todo, cada día que pasa, me considero afortunada y maravillada por cada cosa que me ocurre. No sé qué vería Alice en mí, ni sé tampoco por qué me contrató el mismísimo día de la entrevista, sabiendo que no tenía ni la más mínima experiencia en escribir para este tipo de publicaciones. Lo mío era más de escribir sobre la vida, reflexiones y crear un libro propio; que por supuesto en algún punto de mi vida ejecutaré.

—¿Te has quedado en las nubes? —pregunta Maddie mirándome cómo si tuviese una rara enfermedad.

Suelto la risa negando, y arrancó la portada de sus manos para caminar a mi escritorio.

—Solo analizo tus palabras, soy consciente que yo soy la afortunada de que Alice me haya contratado, Maddie, y tú también debes sentirte así.

—Mell, ¡Eres oro puro! Señora villana morirá cuando la vea, ¡Por cierto! ¡No le digas que la vi primero!, ¡Enloquecería! —expresa Maddie mirando sus uñas como lo suele hacer cuando está concentrada en algo.

—¡No lo haré! No soy tan tonta —respondo.

—Bueno… ahora si pasemos a lo importante… ¡Dime que ahora sí tuviste una noche loca con Erick!

¡Aquí vamos de nuevo!

—¡Maddie! —chillo con un poco de fastidio.

—¡Dímelo ya!

—¡A ver! ¡Sí! Fue una noche acalorada, con mucha pasión, junto a Andrés y Sara… ¡Ah! ¡También con papá y mamá en el sofá de la sala! ¡Fue todo muy apasionado!

Los ojos achicados de Maddie me hacen soltar una risotada, entonces mi amiga se enfurruña un poco molesta.

Maddie Vermont, o Mad, como le suelo llamar de cariño. Fue la primera compañera que conocí hace un año, al entrar a la revista Sutton. Desde ese entonces congeniamos muy bien, porque a pesar de que nuestros puestos de trabajo parecieran rivalizarse en muchos momentos, por el contrario, nos hizo muy unidas y ahora mejores amigas.

—¿Cómo es que estaban en tu casa? —vuelve a preguntar con los brazos cruzados.

—Mis padres lo atacaron… Ya sabes, que por qué no había vuelto a casa, que lo echaban de menos, y bueno, Erick es un parlanchín, lo conoces —digo más enfadada de lo que quisiera.

—OK, ok ¡Calma! —Dice levantándose, rodeando el escritorio para detenerse justo frente a mí—. ¿Pudiste hablar con él? ¿Le dejaste los puntos claros?

Un largo suspiro es soltado por mi boca, mientras veo de soslayo como Mad niega varias veces no gustándole mi silencio. Y la verdad a mí tampoco me gusta, porque he intentado por semanas entablar una conversación pendiente con mi novio, Erick, sobre la cercanía que tiene con su asistente, y su excesiva compañía hacia todos lados.

Por mi parte no siento ningún tipo de celos por el suceso, más bien ha sido la llamada de atención de Maddie, mis hermanos y mis mismos padres acerca de su —Actitud—, que según los demás, debo alertarme.

Las repetidas peticiones por parte de ellos me han tenido un poco al borde, e inclusive de sentirme avergonzada para con Erick, de reclamarle por algo así.

Desde mi punto de vista, cada uno sabe lo que quiere, ¿no? Y no hay un porqué de que otra persona deba estar al pendiente de tus actos. Nadie debe pretender que alguien le pertenece por el hecho de estar en una relación. O al menos ese es mi pensar.

Tengo algunos meses de noviazgo con Erick Gibson. ¿Son siete? No, ¡son ocho! La verdad no sé exactamente la cuenta, aunque soy una romántica empedernida, soy bastante mala para las fechas. Han sido meses maravillosos, y aunque el tiempo ha sido bastante limitado por mi trabajo y el de él, hemos tratado de ajustarnos como podemos.

—Mad… Me avergüenza acosarlo con ese tema de nuevo, pero te prometo en cuanto haya la oportunidad, abriré la conversación.

—¡Por Dios! —exclama.

—Y… —digo exagerando mis gestos—. Observaré de cerca todos sus movimientos a ver si no me miente.

Maddie tuerce los ojos y se dirige a la puerta.

—¿Te irás conmigo? —pregunta antes de salir.

—No podré. Quedé con Sara para almorzar.

—Entonces buena suerte con eso —dice guiñándome el ojo, saliendo por fin de la oficina.

Y esa buena suerte la tendré que desear, ya que un almuerzo con Sara, no es uno de mis planes favoritos.

Cualquier persona diría que Sara y yo no tenemos nada que ver con líneas consanguíneas, y tampoco puedo decir que nuestras personalidades se asemejen; mi hermana mayor por el contrario de mí, es una mujer bastante reservada, fría y calculadora, su profesión de derecho, junto con su otro título en finanzas, le sienta como anillo al dedo.

Cabe destacar que su trabajo es único entre muchos. Mi hermana maneja todas y cada una de las finanzas de Luciano Mancini.

Mi gran amigo del alma.

Me doy prisa dejando una nota, por si Alice decide pasar por la oficina, tomo mi bolso y salgo en picada para poder llegar al tiempo estricto, que estableció Sara para almorzar.

Justo cuando llego a la cafetería donde pautamos encontrarnos, trato de estacionar lo más pronto posible mientras la diviso a ella sentada en un sitio al aire libre del lugar, mirando su reloj varias veces.

Casi voy corriendo.

—Perdona, si…

—Ya llegas tarde —sentencia con una cara de reprobación.

—El tráfico estaba muy pesado —digo en excusa mientras me siento frente a ella.

—Si así fuera, yo también hubiese llegado tarde, Melissa.

Su mirada fija me pone un poco nerviosa.

—¡Oh vamos! ¿Será otro regaño? ¿No descansas de ser la villana de la familia?

—Me siento muy halagada por tu cumplido, pero está bien, no vengo aquí para hacer el papel de mamá, ya tenemos suficiente con la nuestra.

—¡Muchas gracias! —digo en son de juego mientras le arrancó una medio sonrisa a mi hermana. Pensando que con esa actitud sí podría ser peor que mi madre, aunque sea solo cinco años mayor que yo.

—Ya leí todos los acuerdos de la entrevista. Puedes hacer público tu página entera de restaurantes Mancini, y espero… que sea una muy buena, porque si te sales de lo acordado….

—Te recuerdo que tu hermana soy yo —digo alzando una mano en proclama.

—Te recuerdo que quien me paga es Luciano Mancini.

Ya veo porque Luc tiene de mano derecha a Sara, protege hasta su sombra.

—No te preocupes, jamás haría nada en contra de mi mejor amigo, además el enunciado no se trata de él, sino de sus famosos chef.

—Da igual, es su imagen la que está en juego —responde Sara tomando un bocado de su comida, sin importar que yo no haya pedido la mía.

Entonces llamo al camarero y hago mi pedido rápidamente, para luego llevarme un sorbo de agua helada, aliviando mi boca seca.

—¡Por cierto! Dile a ese bobo cuando te llame, que un mes es demasiado para no saber de él —pido.

Mi hermana centra sus ojos en los míos, frunciendo el ceño como si algo le extrañase, no obstante, sigue masticando su comida con la boca cerrada mientras caigo en cuenta que un mes verdaderamente es mucho tiempo.

Algo parecido al sin sabor se instala en mi cuerpo, al ver que hasta ahora me doy cuenta de que en todo este tiempo no he sabido nada de Luc, porque se supone que nuestra amistad es tan fuerte, que jamás habíamos pasado siquiera unos días sin dejarnos de hablar.

Luciano Mancini es prácticamente como un padre para Bruno y Aroa, sus dos hermanos menores.

Desafortunadamente su familia italiana sufrió un accidente, en un vuelo que partía de su país natal hacia Inglaterra, «un vuelo rutinario» la cual ni siquiera sus cuerpos fueron encontrados. Luc apenas tenía 17 años cuando acontecieron los hechos, justo estaba con sus dos hermanos al cuidado de mis padres.

Una verdadera tragedia.

Carlo y Mariella, sus padres, habían llegado a Cambridge desde los años setenta, se establecieron en la ciudad de forma muy rápida e hicieron íntima amistad con Adele y Albert —mis papás—.

De allí las familias fueron inseparables. Así que cada uno que iba naciendo, hacia parte los unos de los otros, básicamente éramos vecinos, por lo tanto, cuando no estaban ellos en nuestra casa, íbamos nosotros a la de ellos; así que, con todo el motivo del mundo, esa terrible tragedia llegó devastándonos a todos por completo.

Tenía diez años para entonces.

Luc dejó inclusive su adolescencia para de forma obligada, hacerse cargo de sus hermanos y seguir llevando la cadena de restaurantes que sus padres habían logrado levantar, esto por supuesto lo pudimos ver de cerca, ya que mamá y papá se negaron a desprenderse de ellos, y luego dar rienda a ayudar en la crianza de Bruno y Aroa, que eran los más chicos.

Poco a poco pudimos ver a través de los años, en cómo Luc se convirtió en un hombre sumamente responsable, y sobre todo cuidador de lo que quedaba de su familia, desde ese entonces los Mancini fueron como otros miembros de nuestra bonita familia, pero con otro apellido.

No sé en qué punto partió nuestra entrañable amistad, Bruno y Aroa siguen siendo especiales para mí sin duda alguna, pero mi conexión con Luc fue tanta, que decidimos hacernos promesas por el resto de nuestras vidas, para poder conservar esa bonita amistad, que nació desde que nuestros padres se conocieron.

—Termina tu comida, comer frío es bastante desagradable —dice mi hermana sacándome de los recuerdos.

Entonces remuevo mi comida, entendiendo que el apetito se me ha ido por completo.

—Sara, en cuanto llegue Luc a la ciudad, por favor dile que me llame.

—Puedes decírselo tú, él está en la ciudad desde hace dos semanas…


Finalmente, al llegar a la oficina, trato de marcar rápidamente al celular de Luciano mientras que voy organizando mi escritorio. Esto con el objetivo de saber qué pueda estar pasando, y el por qué él ha llegado a la ciudad y yo ni siquiera sabía de ello.

Algo debe ir mal.

Justo cuando pienso que la llamada caerá a buzón, escucho su enronquecida voz.

—Hola, chica.

Una sonrisa se dibuja en mis labios, más por alivio que por cualquier otra cosa. «Chica» o «Cara» son las formas más cariñosas de cómo él me llama.

—¿Puedo saber cómo es posible que llegaste a la ciudad hace dos semanas y no lo sabía?

—¿Esa será mi bienvenida?, Ya me desanimaste —contesta en tono irónico.

—No cambies la conversación, eres experto en ello y te conozco.

Su risa se escucha por el otro lado del auricular.

—Estabas ocupada, Cara, como siempre.

Una sensación de mala amiga, y de mucha culpa me hace sentir bastante mal por sus palabras.

—¡Oye! ¡No! Lo que pasa es que…

—¡AQUÍ ESTÁS!

La voz alterada y emocionada de Alice, me hace pegar un brinco del susto, y aunque no quiera por nada terminar mi llamada con Luc, tendré que volver a disculparme con él, y quedar para otro momento.

Es justo eso, lo que he venido haciendo de un tiempo para acá.

Levanto el dedo en una señal para Alice, para que me espere un segundo más para poder atenderla. Luego tomo aire y lentamente lo expulso por mi boca.

—Luc… —digo por fin apenada.

—No te preocupes, Cara, ya me acostumbré. Haz tus cosas.

—¡Escucha! ¿Por qué no vamos a cenar? ¡Yo invito! ¿Te parece?

Unos segundos de silencio se instalan en el ambiente mientras espero su respuesta.

—Te busco mañana entonces, y así saludo a tus padres de una vez.

—Perfecto, te espero a eso de las ocho.

—Llegaré a las siete.

Una risotada sale de mi boca de manera natural, mientas niego varias veces.

—Vale, chico. Adiós.

El alivio vuelve a instalarse en mi cuerpo, y un suspiro libera el estrés que, durante casi una hora, había tomado posición de toda mi vida.

Mientras me estiro y suelto algunas sonrisas de satisfacción, corro mi mirada al centro de la oficina, donde se encuentra ofuscada, con los brazos cruzados, y una ceja levantada, la señora villana en persona golpeando el piso, con uno de sus botines costosos.

—¡Oh mie…! —Tapo mi boca con las manos—. ¡Lo siento Alice! Te perdí por un momento.

—No te preocupes, tengo todo el día —dice arrogante.

—Te compensaré —me adelanto, entonces tomo el ejemplar y rápidamente lo hago llegar hasta sus manos.

Su rostro no denota alegría, entusiasmo ni ningún tipo de emoción. Los nervios se acrecientan en mí, porque a pesar de que ella en su naturalidad es así «sin afecto a nada», por un momento pensé que mi ejemplar de portada la mataría al instante.

—¿Conseguiste el permiso de publicación?

—Sí, de hecho, hoy en el almuerzo estaba firmándolo— rebusco entre las carpetas y lo tomo en mi mano—. Aquí esta.

Alice lo atrapa cautelosa, sin mencionar ni un elogio de mi trabajo.

—Melissa… esto es solo la entrevista con sus cocineros…

—Ammm… creo que se llaman chef Alice

—Lo que sea, el hecho es que, si vamos a lanzar esta portada, quiero algo mucho más atractivo de Luciano Mancini, que una entrevista con sus cocineros.

Ok. Ese fue el elogio para no decir de forma clara y explícita que le gustó mi trabajo.

Bien por mí.

—¿Quiere decir que le gustó mi portada? ­—digo orgullosa sin importar su falta de tacto.

—Lo que quiero decir Melissa, es que, ya que eres tan cercana al bombón de Mancini …

—¡No, Alice, por favor! Luciano es muy reservado en su vida, jamás aceptaría una nota suya para esta revista.

—No será sobre su vida, tranquilízate, podemos solo escribir sobre su cadena de restaurantes desde su punto de vista, claro está.

Un suspiro pesado es exhalado por mi parte, mi hermana nunca dejará que esto pase, así que yo misma tendré que pedirlo, y eso sin saber que él accederá a mi propuesta…

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Maximiliano Fisterra

Maximiliano Fisterra

37.6k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Merlí Fernand fue entregada a un burdel para pagar la millonaria deuda de su padre. Sin embargo, lo que nunca imaginó es que el más grande e imponente capo de la mafia europea la salvaría de aquel nefasto destino.
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
La Novia Reacia del Multimillonario

La Novia Reacia del Multimillonario

54.1k Vistas · Completado · Riley
Soy Charlotte Cole, una estudiante universitaria de 22 años que solo esperaba disfrutar de unas vacaciones de verano sin preocupaciones.

Entonces, un único contrato matrimonial destrozó mi tranquila vida. Para proteger a mi familia, me vi obligada a casarme con Alexander Kingsley—un magnate tecnológico ocho años mayor que yo.

Ingenuamente pensé que al menos podríamos coexistir pacíficamente. Poco sabía yo que él ya me había etiquetado como una oportunista cazafortunas, poniéndonos en curso de colisión desde el primer día.

Ahora atrapada en la familia Kingsley, no solo tengo que lidiar con un esposo frío. También enfrento a su vengativa cuñada Victoria y a Karen—la admiradora de toda la vida de Alexander, quien está decidida a hacerme sentir como una intrusa no deseada.

¿Cómo puedo sobrevivir en la familia Kingsley...?
La herencia del rancho.

La herencia del rancho.

24.3k Vistas · Completado · cristinaelizabetlopez.barros
Margarita, una joven que ha sufrido abuso y desprecio por parte de su padre y novio, decide huir de sus vidas en busca de un nuevo comienzo y decide ir al rancho en busca de refugio.

En allí, Margarita conoce a Ryder, un vaquero que la atrae desde el inicio y con agrado descubre que el sentimiento es mutuo. ambos cargan con un pasado turbio, y lo suyo fue demasiado rápido, ardiente. Margarita descubre que está embarazada, ahora, las cosas han cambiado y no solo por el exnovio de Margarita aparece y para empeorar todo, su padre y madrastra también.

Se enfrentan a las hormonas de una joven embarazada y la pasión abrazadora de un hombre que sabe montar toros y domar caballos salvajes.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control

La historia de Speed y los Rebeldes sin control

47.7k Vistas · Completado · Catherine Thompson
Soy Kelly. Todos me llaman Speed. Todo se trata de control para mí. Tengo el control en la pista de carreras. Tengo el control de mi coche. Tengo el control de cómo luché para criar a mi hermanito sordo. Vivo para tener el control. Excepto en mi vida personal, no tengo control y no sé cómo manejarlo. No sé dónde encajo. ¿Debería seguir lo que me han enseñado toda mi vida como normal o debería rendirme a mí misma y dejar que mis verdaderos deseos salgan a la luz?

Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.

Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto

Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto

51.1k Vistas · Completado · Angel K.
—Literalmente acabamos de conocernos. ¿No crees que un matrimonio relámpago es moverse un poco rápido? —dijo Michael, una cita a ciegas organizada por mi madre.

—La gente se casa rápido todo el tiempo ahora —respondí—. Podríamos hacer el papeleo, tomarnos el tiempo para conocernos de verdad. Si funciona, genial. Si no, nos divorciamos.

Él sonrió.

—De acuerdo. Entonces intentémoslo.

Sarah Martínez trabaja como mesera en un restaurante. Atormentada por recuerdos fragmentados de un pasado que no puede recordar completamente, está desesperada por escapar de la constante preocupación de su madre por su futuro. Cuando conoce a Michael Johnson, un hombre que parece ser la solución perfecta a sus problemas, impulsivamente le propone matrimonio.

Sin embargo, Michael no es quien aparenta ser. Es un hombre de poder y riqueza. Cuando Sarah lo confunde con la cita a ciegas organizada por su madre, él decide seguirle el juego, intrigado por su sinceridad y la posibilidad de un matrimonio libre de las cazafortunas a las que está acostumbrado.

Su matrimonio comienza como un arreglo práctico, pero a medida que navegan su nueva vida juntos, los sentimientos empiezan a desdibujar las líneas de su acuerdo.

¿Descubrirá Sarah la verdadera identidad de Michael? ¿Podrá Michael confiar en las intenciones de Sarah, o es ella solo otra mujer tras su riqueza? ¿Y qué pasará cuando el ex de Sarah, una estrella de Hollywood, intente recuperarla?
Matrimonio Rápido con el CEO

Matrimonio Rápido con el CEO

11.5k Vistas · En curso · Olivia
He vivido una vida maldita. Mi padre desapareció sin dejar rastro, mi madre murió, y me dejaron con la familia de mi tío. Me hicieron la vida imposible—abuso constante, y lo peor, mi tío y mi primo me acorralaban cuando nadie estaba mirando...
Pero tal vez la suerte finalmente me encontró. Me liberé de esa pesadilla y me escapé con este hombre hermoso que tiene un poder serio y dinero que parece nunca agotarse...
Luna de Sombras y Plata

Luna de Sombras y Plata

18.3k Vistas · En curso · augustwright.author
Tyranni Woodrow ha vivido toda su vida a la sombra del recuerdo de su madre. Criada por una abuela amorosa y un padre frío y distante, es una extraña en su propia manada, despreciada por no poder transformarse. Hasta que un accidente de coche pone su mundo patas arriba.

Los gemelos Alfa de una manada vecina captan su olor y le proponen un contrato de matrimonio—que Tyranni acepta.

Ahora, lucha con la dicotomía de quién fue y quién quiere ser. Debe navegar entre sus crecientes deseos hacia sus nuevos esposos y sus sentimientos persistentes hacia los hombres de su antigua manada.

Pero no todo es lo que parece. Su nueva vida como Luna es casi demasiado perfecta para ser verdad. Surge la amenaza de los renegados, la muerte de su padre está envuelta en misterio, y sus sueños antes crípticos se han convertido en pesadillas reales.

Tyranni debe descubrir la verdad—sin importar cuán dolorosa sea, y decidir dónde yace su lealtad...
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
De la Ruptura a la Felicidad

De la Ruptura a la Felicidad

26k Vistas · Completado · Robert
¿Sabes lo que se siente la verdadera desesperación? Déjame contarte.
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.
Una semana para el amor

Una semana para el amor

46.5k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Lorey es una hermosa y brillante mujer de 32 años y quien creyó casarse con el amor de su vida. Sin embargo, aquel matrimonio solo se convirtió en su cárcel de discusiones, reclamos y decepciones por parte de su esposo. Cuando Lorey decide divorciarse y pasar una temporada en Italia, nunca imaginó que, recién, podría llegar a encontrar su verdadero amor, Vicenzo.
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

531.8k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Reclamado por el Alfa

Reclamado por el Alfa

23.3k Vistas · En curso · Anthony Paius
—¡Bruja! —responde mi lobo mientras miramos a Lara.

—¿Qué pasa? —le pregunta Alex.

—¿Es ella su compañera? —pregunta Alex, curioso.

—¡Buena suerte con eso, con Lara son inseparables! —responde ella.

—¡No! Pero, ¿cómo puede su compañera aceptarlo cuando siempre está con otra chica? —se burla.

Matthew, el futuro Alfa de la manada Luna de Sangre, tiene una vida perfecta. Tiene éxito en todo y las chicas caen en sus brazos. Pero la única que quiere es a su compañera y sabe que no está lejos, ya que ya la ha olido dos veces. Ella se está escondiendo de él y le gustaría saber por qué.