
UNIDA A UN DESCONOCIDO
Yun Leben · Completado · 100.7k Palabras
Introducción
Un día, Ava se encuentra en el cementerio con una antigua amiga de su madre. Desesperada por la mala vida que llevan bajo el yugo de su padre, Ava le cuenta las dificultades que enfrenta. Greta le ofrece un matrimonio con un desconocido.
Dante, un hombre arrogante y ambicioso, acepta la propuesta solo por la promesa de tomar el control total de la empresa familiar. Sin embargo, decide ocultar su verdadera identidad y se hace pasar por un hombre pobre para probarle a su madre que su futura esposa es otra casa fortuna.
A medida que Ava y Dante se adentran en su relación, surgen malentendidos, enemigos ocultos y un pasado lleno de malicia.
¿Podrá Ava superar el engaño y reconocer los sentimientos de Dante? ¿Será capaz él de superar el pasado y abrir su corazón nuevamente?
Capítulo 1
—Hola, Ángela —contestó Ava perezosa, recostada en su cama, estaba a punto de conciliar el sueño cuando escuchó su teléfono móvil.
—Hija, perdóname por ser tan débil. Si algo me llegará a pasar, cuida de tu hermana. Tú eres fuerte y encontrarás la felicidad al lado de alguien que realmente te demuestre amor.
—¡Mamá! ¿Qué dices? ¿Sabes que no creo en el amor? ¿Dónde estás? ¿Dime ahora mismo que voy por ti? —se levantó asustada, escuchando la voz quebrada de su madre como si estuviera llorando.
—¡Soy masoquista! Como continuamente me lo recriminas. Dejé mi comodidad y abandoné a mi familia por Sergio —hizo una pausa para tomar aire—. Siempre creyendo en el amor de tu padre, he aguantado engaños y malos tratos. Pero él siempre me convence de que va a cambiar y como una ilusa vuelvo a caer. No me justifico, pero tu papá fue el único hombre al que he amado y amaré hasta la muerte.
—¡Mamá! ¿Por qué dices eso ahora? ¿Viste a papá con otra mujer? —expresó con el teléfono en la oreja mientras se vestía apresuradamente.
—Sí, hija, lo seguí hasta un hotel, lo vi entrar en una habitación. Esperé un rato y al tocar la puerta, el muy sínico abrió, estaba desnudo frente a mí, empujé la puerta y vi a una mujer acostada en la cama. Estoy cansada de creerle todas sus mentiras y ayudarlo cuando se mete en problemas.
—¡Mamá! ¿Dónde estás? —volvió a preguntar alterada.
—Estoy en mi carro conduciendo. Tu papá viene en su carro detrás de mí. Estoy cansada de escuchar tantas mentiras. ¡Hija! Perdóname.
Fue lo último que escuchó Ava antes de sentir un estruendo. El teléfono se le cayó de la oreja y sus lágrimas salían desesperadas recorriendo sus mejillas.
—¡No! ¡No! ¡No, Ángela! ¿Qué locura has hecho? —gritó, con la voz temblando de angustia.
Los malos pensamientos inmutaban su cabeza. Desesperada, tomó las llaves de su carro y bajó a toda prisa por las escaleras. Salió de su casa, cerrando la puerta de su Fiat Panda plateado. Encendió el motor y, sin rumbo fijo, comenzó a conducir por las calles de Alhambra, un tranquilo pueblo en las afueras de Florida. Cuando conducía, Ava vio un accidente en el tramo contrario al que ella conducía. De lejos, vio el carro de su papá estacionado a un lado de la carretera, y un escalofrío recorrió su cuerpo. A toda velocidad, buscó un cruce y retornó. Cuando estaba cerca, estacionó y miró el carro de su mamá destruido en la parte delantera. Allí sus piernas flaquearon. Como pudo, corrió, y uno de los bomberos la detuvo.
—Señorita, no puede pasar. Esta es un área restringida.
—¡Es mi mamá la que está en ese carro! Déjeme verla, por favor, ¡Mi mamá! ¿Dime cómo estás? ¿Solo quiero saber cómo se encuentra mi mamá? —gritaba desesperada. La incertidumbre la estaba matando.
—La señora está en estado crítico. En estos momentos la están trasladando al hospital central —respondió el socorrista, sintiendo pena por la joven que sostenía por sus brazos.
Ava se zafó de aquellos músculos, se giró corriendo hacia su carro. Cuando estaba a punto de introducirse en él, escuchó una voz apagada.
—¡Ava! ¡Hija!
Ella se giró lentamente hacia la voz, entrecerró los ojos y contestó con rabia.
—No me llames hija. Tú llevaste a mi madre a este accidente. Ahora, si estás feliz, ¿verdad? Ahora sí, no vas a tener el estorbo de mi mamá en tu camino, para salir a tomar. ¿Por qué, papá? ¿Por qué tenías que engañarla otra vez con mujeres de la mala vida? ¿Por qué no le diste el divorcio cuando te lo pidió y le ahorrabas tus humillaciones?
—¡Hija! Esto fue un accidente. Ella chocó con una de las barandillas de la carretera. A mí no me vas a echar la culpa, y la relación que tengo con tu mamá es entre nosotros dos. Tu mocosa, a mí me respetas. ¡Soy tu padre, quieras o no! —soltó Sergio, indignado por la altanería de su hija.
—Vaya, padre, que me he gastado, uno que hace sufrir a una mujer por tantos años, que no trabaja porque según lo despiden sin justificación. Que se la pasa en clubes nocturnos teniendo esposa y dos hijas. Siempre engañando a Ángela con sus mentiras baratas. Ahora, ¿qué escusas vas a dar al ella encontrarte con otra mujer? —dijo en voz alta, sintiendo como su sangre hervía por todo su cuerpo.
—Las cosas no son así, Ava. ¿De qué mujer hablas? —Sergio estaba pálido, dio un paso hacia su hija, pero se detuvo al escucharla decir.
—A mí no me engañas, papá. Mi Ángela, antes del accidente, me llamó y me contó que te encontró con una mujerzuela y que tú la perseguías. ¡Sabes! No voy a seguir perdiendo el tiempo contigo — Le dio la espalda, se subió a su carro y condujo a toda velocidad hacia el hospital. Al llegar, salió de carro y corrió hacia el mostrador de urgencias.
—¡Por favor! Mi mamá... —Intentó tomar aire, pero las palabras se le quebraron en la garganta—. ¿Dónde está la señora Ángela Johnson? La que ingresaron por un accidente automovilístico hace unos cuantos minutos, ella es mi madre.
La enfermera, al otro lado del mostrador, alzó la vista. Acostumbrada a ver rostros llenos de angustia, respondió con calma.
—La están atendiendo en la sala dos. —Señaló un pasillo a su izquierda—. Por favor, espere afuera mientras los médicos la evalúan.
Ava corrió por el pasillo y se dejó caer en una de las sillas frente a la puerta. Cada segundo le pesaba como una eternidad. De pronto, las puertas se abrieron, y un médico salió con expresión seria. Ava se levantó de golpe, sintiendo que apenas podía sostenerse en pie.
—Doctor, ¿cómo está la señora Ángela Johnson? —preguntó con voz temblorosa—. Soy su hija.
—Señorita, mantenga la calma. Su mamá llegó en muy mal estado y, lamentablemente, su corazón no resistió. Falleció antes de ser llevada a quirófano.
Ava cayó de rodillas en aquel piso frío de la sala de emergencia, y por primera vez experimentó un dolor punzante en el corazón, que no la dejaba respirar. Con dificultad empezó a balbucear.
—Ángela. ¿Por qué nos dejaste? Tus hijas te amamos, te necesitamos en nuestras vidas. ¿Por qué, mamá? ¿Por qué tuviste que salir otra vez de la casa a buscar a ese sin vergüenza? —se colocó las manos en su pecho, y una cascada de sentimientos rodaban por su cara—. Ahora sí, nos dejaste solas.
El doctor, al ver la escena, se acercó y se inclinó para levantar a Ava, camino con ella hacia una camilla y la recostó. Una enfermera llegó a ellos.
—Leticia, colócale un calmante a la joven y quédate con ella hasta que se sienta mejor.
La enfermera le colocó una inyección, y allí permaneció con ella hasta que se calmó.
Ava se quedó en silencio. En su corazón había mucho rencor con su padre y decepción con su madre, que prefirió morir antes que a ellas.
—¿Y ahora cómo se lo digo a Olivia? —murmuró, con la voz quebrada, mientras su mirada se perdía en el techo de la habitación.
El miedo y el dolor se aferraban a su pecho como un peso insoportable. Sin su mamá, se sentía perdida, incapaz de imaginar qué sería de ellas ahora. Porque con su padre no contaban.
—Señorita, lamento su pérdida, tiene que ser fuerte, sus familiares la necesitan estable, solo Dios y el tiempo la ayudan a recordar a su madre sin dolor —manifestó la enfermera con tranquilidad en la mirada.
—Gracias —murmuró Ava, esforzándose por mantener la compostura mientras una mueca de tristeza deformaba sus labios. Se levantó de la camilla, con manos temblorosas acomodó su ropa y limpió sus lágrimas con la manga de su suéter. Sin decir una palabra más, caminó hacia la salida del hospital. Tenía que preparar el funeral de su madre.
Últimos capítulos
#83 Capítulo ochenta y tres 83
Última actualización: 4/22/2025#82 Capítulo ochenta y dos 82
Última actualización: 4/22/2025#81 Capítulo ochenta y uno 81
Última actualización: 4/22/2025#80 Capítulo ochenta 80
Última actualización: 4/22/2025#79 Capítulo setenta y nueve 79
Última actualización: 4/22/2025#78 Capítulo setenta y ocho 78
Última actualización: 4/22/2025#77 Capítulo setenta y siete 77
Última actualización: 4/22/2025#76 Capítulo setenta y seis 76
Última actualización: 4/22/2025#75 Capítulo setenta y cinco 75
Última actualización: 4/22/2025#74 Capítulo setenta y cuatro 74
Última actualización: 4/22/2025
Te podría gustar 😍
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
La Novia Sustituta
Atrapada en una red de intriga y engaño, Ariadna navega por la política cortesana y secretos peligrosos, todo mientras oculta su propio amor por el Príncipe Alfa Rowan. El Príncipe Alfa Rowan, el príncipe rechazado y deshonrado que ha sido apartado desde que quedó lisiado, nunca ha abierto su corazón antes. Cuando la suave y cariñosa Ariadna llega para cuidarlo y devolverle la salud, un romance apasionado y prohibido florece entre ellos.
Ahora la novia sustituta se ha convertido en una amenaza y con cada reconocimiento que recibe, su secreto amenaza con derrumbarlo todo.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
Embarazada de un hombre lobo
Para que la vida de la joven no esté en peligro, tendrá que aceptar un contrato de matrimonio con el hombre con quien durmió solo una vez.
Guerreros de la luna azul
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
¡COMPRÉ UNA SÚCUBO EN OFERTA, PERO ME ENVIARON A UN ÍNCUBO CAPRICHOSO!
Leo solo quería una vida tranquila, alguien que lo recibiera con un beso después del trabajo y, tal vez, que la cena no explotara. Desesperado tras su enésimo rechazo amoroso, compra un pergamino de invocación de súcubos en oferta. El problema es que las letras pequeñas importan, y en lugar de una voluptuosa y servicial demonio, termina invocando a Elian: un íncubo bellísimo, insoportablemente orgulloso y con gustos demasiado caros para el salario de un plebeyo.
Atados por un "Contrato Matrimonial de Vínculo de Sangre" que no se puede romper hasta que ambos alcancen el 100% de "felicidad conyugal", Leo se ve obligado a convivir (y alimentar con su propia energía vital) a este berrinchudo demonio. Mientras Leo lucha por mantener su cordura, su cuenta bancaria y su supuesta heterosexualidad intactas frente a los constantes e "inocentes" abrazos roba-energía de Elian, descubrirá que deshacerse de su accidental esposo es mucho más difícil que enamorarse de él.
Predestinada a sus torturadores
Sin embargo, cuando Charlie intenta escapar, se encuentra con un aroma que pone su mundo patas arriba. Descubre que sus compañeros no son otros que Luther y Liam, los hijos gemelos del Alfa, quienes la han atormentado durante años. Abrumada por esta revelación, Charlie corre hacia el bosque, sin saber cómo reconciliar el vínculo que siente con el odio y el dolor que ellos le han causado. Mientras se transforma por primera vez, su vida cambia para siempre, y Charlie se ve arrojada a una nueva y peligrosa realidad—una en la que debe navegar las complejidades del destino, el amor y su propia supervivencia en un mundo que siempre ha buscado destruirla.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN
Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.
Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.
No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.
—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.
Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.
Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.












