Mi jefe no sabe que fuí su novia
1.9k Vistas · En curso · julis.escritora
Hace cinco años, Alexander Schumacher me dejó plantada en el altar frente a trescientas personas.
Sin explicación. Sin perdón. Solo tres palabras: “Lo siento. No puedo.”
Juré que nunca volvería a cruzarme en su camino.
Juré que jamás le daría el poder de lastimarme otra vez.
Hasta que el destino decidió reírse de mí.
Hoy soy su nueva asistente personal.
Y él… no me reconoce.
Un accidente le borró selectivamente la memoria. No recuerda nuestra historia. No recuerda la humillación. No recuerda que una vez me prometió el mundo y después me destrozó frente a todos.
Ahora me mira como si fuera la primera vez.
Me habla con esa voz que todavía me desarma.
Y, sin saberlo, está empezando a enamorarse de la misma mujer que abandonó.
Yo debería odiarlo.
Debería disfrutar viéndolo perdido.
Pero cada día que paso a su lado, cada roce, cada mirada, cada fragmento de recuerdo que regresa a su mente… me acerca más peligrosamente a romper el juramento que hice entre lágrimas y cenizas.
El problema es que no soy la única que guarda secretos.
Alguien de su pasado está dispuesto a revelar la verdad de aquella boda.
Y cuando Alexander recupere la memoria por completo…
¿Me odiará por haberle mentido? ¿O descubrirá que el mayor error de su vida fue haberme dejado ir?
Él tiene el poder.
Yo tengo su pasado.
Y algunos secretos nunca se olvidan.
Sin explicación. Sin perdón. Solo tres palabras: “Lo siento. No puedo.”
Juré que nunca volvería a cruzarme en su camino.
Juré que jamás le daría el poder de lastimarme otra vez.
Hasta que el destino decidió reírse de mí.
Hoy soy su nueva asistente personal.
Y él… no me reconoce.
Un accidente le borró selectivamente la memoria. No recuerda nuestra historia. No recuerda la humillación. No recuerda que una vez me prometió el mundo y después me destrozó frente a todos.
Ahora me mira como si fuera la primera vez.
Me habla con esa voz que todavía me desarma.
Y, sin saberlo, está empezando a enamorarse de la misma mujer que abandonó.
Yo debería odiarlo.
Debería disfrutar viéndolo perdido.
Pero cada día que paso a su lado, cada roce, cada mirada, cada fragmento de recuerdo que regresa a su mente… me acerca más peligrosamente a romper el juramento que hice entre lágrimas y cenizas.
El problema es que no soy la única que guarda secretos.
Alguien de su pasado está dispuesto a revelar la verdad de aquella boda.
Y cuando Alexander recupere la memoria por completo…
¿Me odiará por haberle mentido? ¿O descubrirá que el mayor error de su vida fue haberme dejado ir?
Él tiene el poder.
Yo tengo su pasado.
Y algunos secretos nunca se olvidan.






















