
94, una venganza personal
Tamy Machado · En curso · 40.8k Palabras
Introducción
Ian Cooper es el hijo descarriado, volátil y peligroso del senador. Un alma rota con una visión cínica de la vida, tatuajes cargados de secretos oscuros —como ese misterioso "1994" en su torso— y un odio visceral hacia el imperio de su padre. Tras su último escándalo, es obligado a aceptar un pacto: fingir un compromiso real con Alana para limpiar su imagen pública ante la prensa. A cambio, su padre protegerá lo único que a Ian le importa en el mundo: su hermana menor, Luna.
Para Alana, aceptar este contrato por un año no es una cuestión de ambición ciega; es una jugada estratégica de supervivencia para salvar su carrera de las garras del senador. Para Ian, ella es solo una "Florecita" ingenua y ciega, una marioneta más en el tablero político de su familia.
Encerrados en el contrato que el senador los hace firmar, ambos iniciarán un juego de manipulación, secretos y alta tensión. Alana está dispuesta a demostrar que no es tan frágil como parece y que sus ideales son reales, pero en un mundo donde la verdad es el arma más letal, quedarse cerca de Ian podría marchitarla para siempre... o encender un fuego del que ninguno de los dos podrá escapar.
Capítulo 1
ALANA
El despacho del senador emana un aroma a caoba, café costoso y poder. Un poder absoluto que yo admiro con devoción, han sido 5 años trabajando bajo la tutela del senador y he seguido su carrera desde que estaba en la universidad.
—Eres la mejor asistente que he tenido en años, Alana —dice el hombre, regalándome esa sonrisa impecable que siempre usa en la televisión—. Tu lealtad es invaluable para mi campaña.
—Es un honor trabajar para usted, señor —respondo, acomodando las carpetas sobre su escritorio de cristal.
Para mí, este hombre es un héroe. El único político honesto y honorable que le queda al país, un verdadero ejemplo a seguir.
De pronto, un estruendo hace eco en el pasillo. La imponente puerta de madera se abre de golpe, chocando con violencia contra la pared.
Me tenso al instante, dando un paso atrás.
Un chico cruza el umbral arrastrando los pies. Viste una chaqueta de cuero negra y desgastada, jeans rotos y tiene los nudillos de la mano derecha completamente ensangrentados,además hay algunas heridas en su rostro.
Es peligrosamente alto, con el cabello negro alborotado y unos ojos oscuros que destilan un profundo odio.
—¿Qué demonios haces aquí, Ian? —la voz del senador pierde toda la amabilidad, transformándose en un siseo gélido.
—Vine a visitarte, papá —escupe el chico con una sonrisa ladina y burlona.
El aire en la habitación se vuelve tan pesado que casi no puedo respirar. El chico desvia sus oscuros ojos hacia mí, recorriéndome de arriba abajo con una mirada tan fría y cargada de cinismo que me eriza la piel.
—Vaya... veo que tienes un juguete nuevo en la oficina.
—Cuida tu maldita boca —suelta entre dientes el senador sonando frío y amenazante, por primera vez desde que trabajo con él—. Alana, por favor, trae el botiquín de primeros auxilios y cúralo ahora mismo.
Miro al senador, confundida. ¿Curarlo yo? En ese instante la alarma del teléfono del senador Cooper le alerta de la llegada de una notificación la cual revisa sin perder tiempo.
Su rostro se transforma con cada segundo que pasa y luego posa sus ojos claros en la expresión divertida y cínica de su hijo.
—¿Que mierda fue lo que hiciste ahora? —suelta haciendo que el recién llegado se encoja de hombros riendo.
—¿Ya te vinieron con el chisme?
—Los periodistas están abajo rodeando el edificio —continúa el político, frotándose las sienes con evidente desesperación—. No puedo permitir que los periodistas te vean saliendo como el delincuente que eres. Destruiría mi campaña en un segundo.
Ian suelta una carcajada ronca, arrastrando una de las costosas sillas de cuero para sentarse a su antojo.
—Por cierto, tu seguridad trasera da asco —se burla, restando importancia a lo que dice el senador e ignorando incluso su desesperación. Estira las piernas y deja caer sus botas sobre la superficie del escritorio—. Entrar por el muelle de carga y subir por el ascensor de servicio fue demasiado fácil. Deberías despedirlos.
—¡Cállate! —murmura con frialdad el senador viéndolo con desprecio—. Alana, haz lo que te pedí. Muévete.
Asiento rápidamente, con el corazón latiendome en la garganta sin comprender del todo como el hombre que admiro tanto está en este estado. Camino hacia el baño privado del despacho y tomo el maletín médico. Mis manos tiemblan un poco.
Sabía que el senador tenía un hijo problemático, pero la prensa siempre lo pinta como un "joven incomprendido".
El chico en la sala no parece incomprendido. Parece un hombre dispuesto a cualquier cosa, contal de conseguir lo que quiere.
Regreso al despacho y me acerco a él con cautela. Ian me mira fijamente, divertido por mi evidente nerviosismo.
—No muerdo, muñeca —susurra cuando me arrodillo a su lado para limpiar la sangre de sus nudillos—. Al menos no si no me lo piden.
—Por favor, quédese quieto, joven Ian —murmuro, vertiendo un poco de antiséptico en una gasa.
Al tomar su mano con delicadeza la aparta de golpe y luego de unos segundos suspira y me permite tomarla. Al hacer contacto con su piel abierta, él ni siquiera parpadea. Tiene los nudillos destrozados, señal de que le ha dado una paliza salvaje a alguien.
—¿"Joven Ian"? —repite con desdén, su rostro a escasos centímetros del mío—. Qué bien educada te tiene el viejo. Lástima que no sepas con qué clase de basura estás trabajando.
—Tu padre es un gran hombre —lo defiendo en un susurro.
—Mi padre es un...
—¡Suficiente! —interrumpe el senador elevando el tono ligeramente, mientras camina de un lado a otro mirando la pantalla de su teléfono—. Esto es una catástrofe. El escándalo de la pelea en el club ya se filtró. Los malditos reporteros tienen fotos tuyas en el lugar. Van a publicar que mi hijo lidera criminales.
El senador se detiene en seco, mirando fijamente la alfombra. El silencio en la habitación se vuelve sepulcral. Se nota que su mente calculadora está armando una estrategia, alguna forma de resolver esto y quedar bien parado.
Ian solo sonríe, con satisfacción disfrutando ver el imperio de su padre tambalearse.
—Tengo la solución para limpiar tu imagen y salvar la campaña — suelta de pronto el senador, sus ojos brillando con frialdad.
El político se gira hacia nosotros.
—Llamaré a mi jefe de prensa ahora mismo. Les diremos que Ian no es ningún pandillero. Diremos que es un joven apasionado y esa pelea fue el resultado de un agravio a alguien que le importa demasiado, además diremos que acabas de sentar cabeza.
Frunzo el ceño, terminando de asegurar la venda de Ian. No entiendo a dónde quiere llegar.
—¿De qué hablas? —pregunta Ian, perdiendo por primera vez su sonrisa burlona.
El senador me mira fijamente, con esa misma mirada autoritaria que usa para discutir y aprobar leyes.
—Mañana por la mañana anunciaremos tu compromiso oficial, Ian. Te vas a casar para limpiar tu nombre. Y tú, Alana, como mi asistente de absoluta confianza, una chica intachable con una carrera en pleno ascenso, serás la novia ejemplar que salvará esta familia. Ustedes dos se van a casar.
El mundo se detiene. La gasa resbala de mis dedos, cayendo al suelo.
Miro al senador completamente estupefacta, pero su rostro es pura autoridad.
—Estás demente, viejo —suelta Ian con una carcajada amarga, dando un paso agresivo hacia el escritorio—. Prefiero que me metan a la cárcel antes de prestarme para tu maldito circo político. Olvídalo.
El senador se limita a observarlo con una sonrisa fría y carente de emoción. Luego abre el cajón y saca una fotografía que desliza lentamente sobre la mesa, sin apartar los ojos de su hijo.
—¿Incluso si eso significa que no te permita ver a la pequeña Luna? —pregunta con voz gélida—. Qué lástima. Con lo frágil que es esa niña… y lo rápido que puede cambiar la salud de alguien cuando las circunstancias no son las adecuadas. Piensalo bien hijo. No queremos que le pase nada a nuestra Luna ¿verdad?
La mención de la pequeña congela el ambiente.
Ian se detiene en seco. Sus puños se cierran con tanta fuerza que sus nudillos recién vendados vuelven a sangrar, manchando la gasa limpia. La furia en su rostro se transforma en terror puro. Y, con cada segundo que pasa, veo cómo el chico a mi lado se descompone ante mis ojos. .
Finalmente se gira lentamente hacia mi. Su expresión asesina me congela en el lugar.
—Tú decides Ian —suelta el senador con una sonrisa calculadora y fría que me deja completamente de piedra.
Últimos capítulos
#34 Capítulo 34 Vida pública
Última actualización: 8/5/2026#33 Capítulo 33 Lo que cambió
Última actualización: 8/5/2026#32 Capítulo 32 Cambio de recorrido
Última actualización: 8/4/2026#31 Capítulo 31 Queques
Última actualización: 8/4/2026#30 Capítulo 30 Cercanía
Última actualización: 8/3/2026#29 Capítulo 29 Invasión
Última actualización: 8/3/2026#28 Capítulo 28 Libertad condicional
Última actualización: 8/2/2026#27 Capítulo 27 Control de daños
Última actualización: 8/1/2026#26 Capítulo 26 Territorio neutral
Última actualización: 8/1/2026#25 Capítulo 25 Lo que necesitaba escuchar
Última actualización: 8/1/2026
Te podría gustar 😍
Arrojada a la guarida del licántropo
—No te preocupes, no te morderé, cariño... —dijo mientras se acercaba a mí, tirándome hacia su regazo y colocándome sobre su pierna.
—¿Q-qué es esto, Amo? —finalmente le pregunté mientras me entregaba una pequeña barra.
—No soy tu Amo —me espetó en un tono áspero—. Soy tu Compañero.
Después de la muerte de la madre de Alasia hace cinco años, su padrastro usó el fideicomiso que le dejaron tras la muerte de su madre para mantener sus hábitos de bebida.
Una vez que se quedó sin dinero y se negó a manejar el único trabajo de baja categoría que tenía, sintió que no le quedaba otra opción. Decidió vender a su hijastra mayor con la esperanza de conseguir suficiente dinero para mudarse y llevarse a su hermano menor con él.
Alasia, con tan solo 16 años, es vendida como esclava al grupo de hombres lobo más feroz, Los Crimson Caine, por su padrastro celoso y abusivo.
¿Cómo podrá sobrevivir bajo el mando del más despiadado y Alfa?
¿Y qué pasará si descubre que es su COMPAÑERA?
El regreso de la princesa de la mafia
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Luna Ascendente
Se equivocaban.
Seren fue robada cuando era una recién nacida y criada en una manada que la trató como si fuera desechable. Golpeada y encarcelada, sobrevive ocultando su fuerza… hasta que un baile de apareamiento hace que el destino se estrelle contra su vida.
Con enemigos dispuestos a vender vidas y un pasado ligado al trono, Seren debe alzarse… o morir.
Un romance oscuro de hombres lobo sobre poder, destino y venganza.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Tómame Una Vez, Te Haré Sangrar Dos Veces
Ella. Una humana. ¿Destinada a estar con un hombre lobo? Eso no podía ser.
Como humana, no hay forma de que escape de esa cosa de la pareja que insisten obstinadamente en que acepte. Es decir… hasta que decide confiar en el vampiro del calabozo de la casa de la manada. Con su ayuda, seguro que ambos podrán escapar de sus destinos como prisioneros de la Manada Luna Azul.
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
La Desesperada Persecución del CEO
Pensé que Seth era mi mundo, pero sus traiciones destrozaron tres años de devoción.
Ya estaba harta. Divorcio, sin mirar atrás. Entonces él se asustó. Comenzó a perseguirme, negándose a dejarme ir.
—¿Qué soy para ti, Seth? No me querías cuando te amaba. Ahora que ya te superé, ¿no me dejas en paz?
Demasiado tarde.
Reconocida por un líder de la mafia
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»
Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
El renacimiento del Fénix
«Se cernió sobre mí y alineó su pene con la entrada de mi vagina. Luego se lanzó con fuerza y rapidez. «Carajo», grité. Podía sentir cómo rompía mi himen. Se quedó quieto permitiéndome acostumbrarme a la plenitud. «¿Estás bien, Ángel? ¿Puedo hacerte el amor ahora?» ...»
Mi nombre es Danielle Wilson, tengo 21 años y sigo siendo virgen, si quieres saberlo. Estudio Derecho Penal en Berkeley, California. Mi madre murió cuando tenía 10 años, mi padre intentó mantener la calma hasta que cumplí 18 años y luego lo arrestaron por Grand Theft Auto. En su mayoría soy un estudiante sobresaliente. No tengo tiempo para divertirme o salir con mis amigos. Mi terapeuta dijo que tenía que salir. Mis amigos organizaron una noche de fiesta y al final fuimos drogados y secuestrados por una familia mafiosa. Nos arrastraron por todo el país en camiones, aviones y barcos. Cuando llegamos a Nueva York corrí y salté al agua. Fue entonces cuando los cabrones me dispararon. Me estaba ahogando cuando un hombre me arrastró fuera del agua. Intenté luchar contra él hasta que me llamó ángel y mi madre me llamó ángel. Ahora estaba con Damon, él fue quien me salvó y me está ayudando a esconderme de la familia mafiosa. El único problema es que tenemos una fuerte atracción sexual el uno por el otro...
La Compañera Rechazado del Licano
Con dos hombres luchando por ella, todo se complica y se revelan planes malvados y Anaiah descubre su verdadero poder que cambiará el curso de su vida y la convertirá en un objetivo.
¿Sobrevivirá Anaiah a los malvados planes y encontrará la felicidad con el hombre que elija? ¿O se ahogará en la oscuridad sin vuelta atrás?
¡Mírala subir más alto!
Sr. Walker, Mi Jefe Protector
A medida que los días en la oficina avanzan, Noah comienza a exigir la presencia de Emily cada vez más, desatando una tensión irresistible entre ellos. Bajo el exterior rígido y misterioso del CEO, Emily empieza a descubrir a un hombre mucho más complejo. Lo que comienza como una relación profesional rápidamente evoluciona en un romance arrollador, lleno de deseo, secretos y emociones intensas que los ponen a prueba a ambos.
Cuando se cruzan los límites y salen a la luz sentimientos ocultos, Emily y Noah deben enfrentar una elección: seguir las reglas o arriesgarlo todo por una pasión que podría cambiar sus vidas para siempre.












