
Acompañante Nocturno.
Florencia Tomboy · En curso · 33.3k Palabras
Introducción
Alessia nunca pensó que una salida inocente con su amiga Diana la llevaría a cruzar el umbral de un edificio tan oscuro como fascinante. Allí, entre pasillos silenciosos y luces bajas, se esconde un universo secreto donde los sentidos gobiernan y todo está orientado al placer: encuentros privados con hombres y mujeres dispuestos a cumplir fantasías, habitaciones diseñadas para explorar límites y un ambiente donde el deseo se respira en cada rincón.
Lo que para Alessia comienza como simple curiosidad se convierte en una experiencia inesperada cuando un recepcionista de mirada hipnótica las guía hacia un salón en penumbras. Allí la espera él: un hombre de presencia magnética, dueño de una mirada que desnuda y un cuerpo que parece esculpido para la tentación. Aquel hombre que le da servicios sexuales, resulta ser luego su jefe.
Capítulo 1
Capítulo 1.
No sé en qué estaba pensando cuando mi amiga Diana me arrastró a ese edificio sombrío.
—Te juro que es un sitio en donde hombres te ofrecen favores, ya sabes... subidos de tono—me alienta a entrar tomando mi mano y tira de mí.
—No deja de estar mal. Es horrible lo que me cuentas Diana.
—No es como tú lo piensas, Alessia —pone los ojos en blanco—. Ellos quieren estar allí.
—Sí, claro.
—Solo te darás cuenta cuando estemos dentro. Vamos.
Vuelve a tirar de mí y esta vez me introduce en el edificio más desolado de la ciudad. Entro con el corazón en la boca al ver cómo hay un recepcionista esperando al final del recibidor. Está tecleando algo en su ordenador cuando levanta la vista y sonríe.
El recepcionista, con su sonrisa amable pero un tanto misteriosa, nos observa mientras nos acercamos. Sus ojos parecen esconder secretos que no puedo descifrar, y su presencia añade un aire de intriga al ya sombrío ambiente del lugar.
Diana me da un codazo juguetón y me murmura al oído: "Relájate, Alessia. Esto no es tan malo como parece". Pero no puedo evitar sentir un escalofrío recorrer mi espalda mientras cruzamos el umbral de la recepción.
El hombre detrás del mostrador nos saluda con una voz suave y melodiosa.
—Bienvenidas, señoritas. ¿En qué puedo ayudarlas hoy? — Su tono es educado, pero hay algo en su mirada que me hace sentir incómoda, como si supiera algo que yo no.
Trago saliva nerviosamente antes de responder.
—Estamos... uh, buscando información sobre... um, oportunidades laborales— balbuceo la palabra clave que mi amiga me pide que diga mientras estoy luchando por mantener la compostura.
El recepcionista asiente con comprensión.
—Por supuesto, puedo ayudarlas con eso. Por favor, síganme.
Se levanta de su silla y nos conduce por un pasillo oscuro, iluminado apenas por la tenue luz de los fluorescentes parpadeantes.
Mientras avanzamos por el laberinto de pasillos, me pregunto qué nos espera al final de este extraño viaje. La curiosidad lucha con el miedo en mi interior, y me pregunto si alguna vez podré mirar hacia atrás y reírme de esta loca aventura, o si nos estamos adentrando en un peligro del que no podremos escapar.
—Vera, mi amiga tiene veinticinco años y es un tanto inexperta en todo esto —le informa Diana al recepcionista y yo le doy un codazo como represaría.
—Las chicas que son inexpertas sexualmente visitan este sitio muy amenudo —nos dice el chico, con una sonrisa en los labios.
—Por favor, dígame que nadie está aquí en contra de su voluntad —entonces le digo, algo temerosa.
El recepcionista sostiene mi mirada por un momento antes de responder con calma:
—Puedo asegurarles que todos los que están aquí lo hacen por su propia elección. Nuestra prioridad es garantizar la comodidad y seguridad de nuestros visitantes ¿Eres hetero?
—Sí—titubeo.
Aunque sus palabras intentan tranquilizarme, sigo sintiendo una inquietud en lo más profundo de mi ser. ¿Realmente puedo confiar en las palabras de este extraño? ¿O estamos a punto de adentrarnos en un mundo del que no podremos escapar?
Diana parece imperturbable, pero sé que comparte mi preocupación. Nuestras miradas se cruzan en silenciosa complicidad, recordándonos mutuamente que estamos juntas en esto, pase lo que pase.
Antes de que pueda decir algo más, el recepcionista nos indica que lo sigamos. Nos adentramos aún más en el oscuro interior del edificio, dejando atrás la seguridad relativa del recibidor y enfrentándonos a lo desconocido con corazones temblorosos pero determinados.
Todas las puertas tienen una fotografía del rostro de un hombre distinto pegadas en ella, como si detrás de ellas, estuviera el mismo modelo esperándote para hacerte la cosa más íntima que exista. No sé dónde estoy, pero el simple hecho de estar aquí me hace sentir sucia.
—Creo que detrás de esta puerta se encuentra el chico que puede cumplir tus fantasías sexuales —me dice el recepcionista, en cuanto se frena ante una que no tiene fotografía.
Diana me mira, con una sonrisa entusiasta en sus labios y me frota el brazo, como si fuera ella quien estuviera a punto de perder su virginidad.
El recepcionista golpea dos veces la puerta, notificando nuestra presencia.
Quien quiera que sea le quita el cerrojo sin decir una sola palabra.
—Dile hola a la vida, amiga—me dice Daria, en cuanto entro a la habitación con mis manos aferradas al morral de mi bolso.
Últimos capítulos
#18 Segunda parte.
Última actualización: 1/11/2026#17 Capítulo 17 (FINAL DEL PRIMER LIBRO)
Última actualización: 9/2/2025#16 Capítulo 16
Última actualización: 9/2/2025#15 Capítulo 15
Última actualización: 9/2/2025#14 Capítulo 14
Última actualización: 9/2/2025#13 Capítulo 13
Última actualización: 9/2/2025#12 Capítulo 12
Última actualización: 9/2/2025#11 Capítulo 11
Última actualización: 9/2/2025#10 Capítulo 10
Última actualización: 9/2/2025#9 Capítulo 9
Última actualización: 9/2/2025
Te podría gustar 😍
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
La Novia de Último Minuto del Billonario
«Todo el mundo habla del hashtag que acaba de hacerse viral en menos de unas horas. Sin embargo, esta chica se ha convertido en un misterio que todos quieren resolver. De hecho, tenemos fotos de varias personas que han visto a la niña en persona.» *
La pantalla del teléfono es pequeña, pero capto varias fotos mías parpadeando en la pantalla. ¡Esto no puede estar pasando!
¿Recuerdas ese ataque de pánico que estaba provocando? Bueno, esa cosa vuelve con fuerza. Siento que todo el aire me ha sido absorbido y se me contrae el pecho. Mi visión es borrosa y me doy cuenta de que estoy cayendo justo antes de que las cosas se oscurezcan.
«Relájese, señorita Riley, soy el Sr. Rhodes, un donante de nuestro hospital. Esta mujer es su prometida. Me encargaré de las cosas de aquí». El médico lo dice y se aparta para dejar salir a la enfermera.
La veo alejarse corriendo antes de concentrarme en el médico. Es un hombre mayor con cabello blanco y cara amistosa, pero me da vibraciones raras.
Espera... ¿acaba de decir, prometida?
«Lo siento, ¿qué dijiste?» Pregunto.
«Tengo una propuesta para ti». Dice el hombre.
«¿Una propuesta para mí? ¿Qué quieres decir?»
«¿Una propuesta? Significa...»
Muevo la mano. «¡Eso no! No soy idiota. Quiero decir, ¿qué propuesta?»
«Quiero que te cases conmigo». Dice con franqueza.
Apuesto a que te preguntas cómo una mujer que vive en un vagón abandonado termina casada con un multimillonario tecnológico.
Pues es sencillo. Nos topamos, nos miramos a los ojos y el resto es historia.
Vale, no, no es exactamente lo que pasó. Mira, Artemis Rhodes está en apuros. Necesita una novia para su próximo cumpleaños... dentro de seis días. Entonces, ¿qué hace? Me persigue como a un acosador loco y me ofrece un montón de dinero para casarme con él.
Una locura, ¿verdad?
Por supuesto que me niego porque tengo algo de dignidad, pero cuando mi mundo se pone patas arriba no tengo más remedio que aceptar. Gracias a él no puedo volver a mi antigua vida, y ahora estoy atrapada en la suya.
Soy su rebelión contra su familia y una piedra en su piel... sus palabras, no las mías...
Somos de mundos diferentes y eso significa que, eventualmente, esos mundos chocan y, con ello, ocurre un desastre que está a punto de destruir todo el plan. Ya sabes, un martes normal.
Entonces, ¿qué hacen dos personas cuando todo empieza a ir mal?
Bueno, déjame decirte...
Deseos prohibidos.
Una escena prohibida rompen la inocencia de Alicia para siempre. Lo que comienza como una gratitud forzada se transforma en una obsesión peligrosa. Entre los pasillos de una mansión llena de secretos y el acecho de una tía dispuesta a destruirla, Alicia descubrirá que el hombre que juró cuidarla es el mismo que despertará sus deseos más oscuros.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Reina Híbrida Alfa
Lo último que la loba solitaria Kaeleigh quiere hacer cuando descubre que es la compañera destinada de Chase, el futuro Alfa de la manada de la Luna Oscura, es estar atada a las estructuras y jerarquías de la manada. Especialmente porque su secreto es que no puede transformarse. Pero un enemigo desconocido y peligroso y una muerte trágica ponen su vida y la de los que la rodean en riesgo, y Kaeleigh se encuentra en el centro de una disputa entre dos Alfas.
Todo está en duda mientras los secretos salen a la luz, se revelan maldiciones y profecías, y se rompen corazones cuando Kaeleigh debe elegir entre el amor maldito de su Alfa destinado y una promesa hecha al Alfa de la manada rival.
Todo esto y más, en esta primera parte de una historia de amor paranormal predestinada, son las piezas del rompecabezas de una profecía de siglos que predice el surgimiento de una poderosa reina destinada a convertirse en la líder de una nueva especie híbrida sobrenatural.
Reconocida por un líder de la mafia
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»
Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.












