
Besos nacidos del rencor.
sofi sanz · En curso · 57.7k Palabras
Introducción
Lo que comenzó como un simple favor —suplantar a su mejor amiga en una cita arreglada— se convierte en el inicio de un peligroso juego de poder, deseo y secretos. Porque el hombre al que debía engañar no es alguien común. Es frío, dominante… y demasiado difícil de ignorar.
Entre contratos, miradas que queman y emociones que ninguno de los dos quiere admitir, el odio se transforma lentamente en algo mucho más peligroso. Pero no están solos en este juego. Un tercero aparece, desatando un triángulo donde el amor, la ambición y la obsesión se entrelazan sin control.
Y cuando lo imposible comienza a manifestarse —susurros de un poder que desafía la lógica, coincidencias que parecen magia, sentimientos que trascienden la razón— Natacha descubre que su vida ha sido arrastrada a algo mucho más grande que una simple mentira.
Un amor nacido del engaño.
Un deseo alimentado por el rencor.
Un destino que nadie puede evitar.
Porque algunos besos no nacen del amor…
nacen del fuego que deja el odio.
Capítulo 1
Lioren - City
—Espera Brittany, ¿quieres que te reemplace en tu cita a ciegas? —Estaba en shock, era la primera vez que me pedían algo tan estúpido pero al mismo tiempo, tan serio cómo una cita a ciegas.
Brittany asintió entusiasmada. ——¡La idea es estupenda! ¿no lo crees? —cómo si la idea le pareciera muy emocionante.
—Por supuesto que no lo es. —respondí con frialdad sin dibujar mi obvia desaprobación.
Brittany borró la sonrisa rápidamente —Amiga… Esto es una excelente oportunidad… sólo imagínatelo: tú, en la cita con algún hombre rico, y yo, en una cita con el amor de mi vida.
—Brittany, escucharlo otra vez solo confirma que es una estupidez monumental.. —Me froté la sien, pensando en aquello, mientras que Brittany se miraba frente al espejo con un vestido color verde esmeralda con muchos brillos en la parte del escote.
—Dime Natacha, ¿te gusta este vestido, a Dominic le encantará tanto este vestido que apenas me vea saltará y me
—OK OK ya entendí la metáfora. —la detuve antes de oir algo que lamentaré por el resto de mi vida.
Brittany se giró hacia mí, dejó el vestido sobre la cama y me tomó de las manos. —Entonces, ¿aceptarás? —me hizo ojitos de gato, los odio tanto.
Me solté rápido de sus manos. —Por supuesto que no, no no y no, claro que no lo haré, ni siquiera estás pensando con claridad.
—Natacha por supuesto que estoy pensando con claridad; hago esto porque en verdad quiero estar con él…
—Y por qué no le dices a tus papás, no tienes que hacerme reemplazarte en una cita con un tipo que no conozco.
—Te juro que no tienes que hacer mucho, solo tienes que saludar, sonreír, ser amable, y… un truco para irte rápido de la cita, —se acercó a mi oído —la clave está en servirle más y más tragos de alcohol, le hablas lindo, lo aludas tanto que se animaran a beber y eso haran que se emborrachen rápido y listo, te vas.
La miré ansiosa. Esto no acabará bien, lo presiento, tengo ese sexto sentido que tenemos la mayoría de las mujeres cuando intuimos algo malo.
—Natacha por favor… —juntó sus palmas y abuchó sus labios. —Te lo pido como tu hermana.
—He… no somos hermanas literalmente.
—¡Entonces cómo tu mejor amiga de toda la vida, pero por favor tienes que ayudarme con mi cita hoy! Y te prometo… te prometo que jamás, jamás volveré a pedirte esta clase de favores, por favor…
La miré seria. —Enserio me estas pidiendo algo cómo esto.
—Siiiiiiiiiiii.
—Hay bueno bueno, tu ganas, solo suéltame y deja de mirarme así, me incomodas.
Brittany saltó de la emoción. —¡Ahhhhhhh amiga eres la mejor, de verdad te lo estaré eternamente agradecida por el resto de mi vida! —Tomó mis manos y las besó dramáticamente.
—Bueno bueno suéltame, no hace falta que me tomes así. —le quité la manos.
Brittany me soltó rápido. —Bueno como digas. Ahora, —se paró y me miró con cara de que me estaba analizando, para cuando me di cuenta, tenía los ojos achinados, con una mano en su mentón y una ceja arqueada.
—Ahora que quieres.
—Bueno, ya que vas a una cita, debemos arreglar unas que otras cositas.
—A nono, ni lo pienses.
—Amiga, tienes que dejar de ser tan negativa, eso no es para nada atractivo.
—Si sigues diciendo que no soy atractiva me voy a retractar de ayudarte con tu cita con Dominic.
—Para tu información, dije que tu personalidad no es tan atractiva, pero por favor no te retractes amiga, sabes que te quiero mucho.
Casa Valdez
El calor en la habitación era asfixiante. Thiago no perdió tiempo en preliminares; la empujó contra la pared con una urgencia que hizo que el aire abandonara los pulmones de ella. Entre gemidos ahogados, él se deshizo de lo poco que quedaba de ropa, dejando que las telas cayeran al suelo sin cuidado.
La luz del pasillo se filtraba por la puerta entornada, iluminando el vaivén frenético de sus cuerpos. Ella lo rodeó con las piernas, apretándolo contra sí mientras. Thiago la penetraba con embestidas profundas y erráticas que hacían vibrar la estructura de la pared. El sonido del impacto de sus pieles y la respiración ronca de él llenaban el silencio de la casa. Thiago le mordió el cuello para ahogar su propio gruñido de satisfacción, perdiendo el control por completo.
Lian caminó con paso firme, sin inmutarse, hasta detenerse frente a la puerta entreabierta de la habitación de su hermano. Sin pedir permiso, la empujó lo suficiente para quedar de pie justo en medio del umbral. Cruzó los brazos y carraspeó con fuerza.
El efecto fue inmediato. La chica, posiblemente una compañera de la universidad de Thiago, soltó un grito ahogado y se cubrió frenéticamente con las sábanas, con el rostro encendido de pura vergüenza. Thiago, por su parte, se detuvo en seco, soltando un bufido de frustración mientras se apartaba el cabello del rostro.
—¡Lian! —exclamó la chica, reconociéndolo, antes de recoger su ropa del suelo con movimientos torpes. —En verdad lo siento señor, no esperaba que usted
Lian no dijo nada. Simplemente se hizo a un lado con una cortesía fría, dejando el espacio suficiente para que ella pasara. La joven entendió que excusarse no mejoraría nada, así que salió corriendo de la habitación, todavía abrochándose la blusa, sin mirar atrás.
Thiago se quedó sentado en el borde de la cama, mirando a su hermano con absoluta furia. —¿Es que no tienes nada mejor que hacer que molestarme? —espetó Thiago, pasando una mano por las sábanas revueltas—. ¡Estábamos en medio de algo importante!
Lian se limitó a encogerse de hombros con indiferencia. Luego, bajó la mirada hacia su reloj de pulsera y arqueó una ceja.
—Con hoy, es el quinto día consecutivo que traes a una chica diferente de la universidad —sentenció Lian con tono monótono.
Thiago rodó los ojos y se puso en pie, caminando con total desparpajo hacia donde estaba su bata de seda. Se la puso con elegancia, como si el reproche de su hermano no fuera más que un mosquito molesto.
—Bro, deberías aprender a relajarte —dijo Thiago, ajustándose el cinturón de la bata—. Tienes que aprovechar todo lo que puedas. Este mundo es una maravilla comparado con Amarthis, y desde que entré a esa universidad, todas las chicas corren hacia mí. No voy a desperdiciar esos dones, ¿sabes?
Lian lo observó en silencio. No tienes remedio. —Como digas —respondió, dándose la vuelta—. Te espero abajo en el comedor. No tardes.
Sin esperar respuesta, Lian salió de la habitación, dejando a Thiago solo con su desorden y su arrogancia.
Unos minutos después Thiago bajó al comedor, Lian estaba ocupado en su tablet atendiendo cosas de su trabajo, y su madre leía el periódico.
—Querido, buenos días —saludó mi madre, con los ojos puestos en el periódico con las noticias del día.
—No puedo creer que todavía esté vigente ese papel —soltó Thiago, bajando las escaleras hasta llegar al comedor.
—Se llama periódico, hijo —respondió mi madre, apartándolo a un lado y tomando su taza de café. Se la acercó a los labios para percibir primero el fuerte aroma—. Y créeme, cada mañana me cuesta dinero conseguirlo debido a que ya están casi extintos.
—¿Y para qué pierdes tu tiempo leyéndolos cuando puedes hacerlo en tu teléfono? —Thiago tomó asiento.
De inmediato, una de las cocineras se acercó con rapidez y le trajo un plato con tostadas, huevos revueltos y un zumo de naranja. De repente, Thiago miró a Lian; quién sólo revisaba unos documentos en su teléfono.
—Buenos días, hermano. Como siempre, ni me habías notado —soltó con sarcasmo.
Alcé la mirada sin levantar por completo la cabeza. —Buenos días, Thiago —me limité a decir y volví a lo mío, ignorando por completo lo que había visto esta mañana, así cómo las otras mañanas.
—¡Guao! Qué frialdad para saludar a tu hermano menor. Eso dolió —se llevó la mano al pecho en un gesto dramático que ignoré. —Por cierto, ¿cómo te fue con la hija del presidente del Grupo Sanz? Dicen que es una fiera de mujer.
Lo miré rápidamente, directo a los ojos, sin decir palabra.
—Oh... —fingió sorpresa—. ¿Realmente te fue tan mal?
—Espera, ¡¿hablaste con ella como te dije?! —Mi madre dejó lo que estaba haciendo para mirarme fijamente con esa expresión que tanto odiaba; la misma que me acusaba cada vez que sus citas a ciegas resultaban fallidas—. ¡¿Me puedes decir qué está pasando contigo?!
—Madre, te dije que no tienes de qué preocuparte por eso porque yo solo…
—¿Tú solo quieres que me muera sin ser abuela?
Thiago tensó los labios, tomando un sorbo de su jugo y fingiendo que la conversación no le divertía.
—Madre... —Dejé mi desayuno en la mesa y me giré hacia ella para tomar sus manos—. Esto no es tan fácil como crees.
—¡Por supuesto que no es fácil! Por eso mismo me he tomado la molestia de ir a las casas de las familias más importantes para evaluar yo misma a sus hijas y presentártelas, pero ni así me tomas en consideración.
—Mamá, no es como lo estás pensando. De hecho, es en ti en quien pienso cada vez que hago esto.
—Ay, qué perturbador... —soltó Thiago.
—Yo solo quiero —retomé el control de la conversación— que la futura señora Valdez sea una mujer tranquila, digna de llevar nuestro apellido, ¿no te parece? No quiero una esposa estricta o problemática. Dime, ¿es mucho pedir?
Mi madre meneó la cabeza y volvió a mirarme a los ojos. —Está bien... Pero debes prometerme que este año conseguirás esposa y que el próximo me harás abuela. Es lo único que te pido. Quiero ver niños corriendo por esta casa.
Sonreí aliviado y puse mi mano sobre la suya en señal de apoyo. Solo así sabía perfectamente que dejaría de hablarme del tema.
Últimos capítulos
#49 Capítulo 49 Tiene que ser una broma.
Última actualización: 6/4/2026#48 Capítulo 48 Secretos…
Última actualización: 6/4/2026#47 Capítulo 47 Capítulo 48: Rubí.
Última actualización: 6/4/2026#46 Capítulo 46 ¿Estás enamorado de ella?
Última actualización: 6/4/2026#45 Capítulo 45 Dudas.
Última actualización: 6/4/2026#44 Capítulo 44 Duermes con un fantasma.
Última actualización: 6/4/2026#43 Capítulo 43 Soy una mujer casada!
Última actualización: 6/4/2026#42 Capítulo 42 Las grietas del contrato.
Última actualización: 6/4/2026#41 Capítulo 41 La anatomía del alma.
Última actualización: 6/4/2026#40 Capítulo 40 Si me casé, Mamá
Última actualización: 6/4/2026
Te podría gustar 😍
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.
¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.
Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Luna de Sombras y Plata
Los gemelos Alfa de una manada vecina captan su olor y le proponen un contrato de matrimonio—que Tyranni acepta.
Ahora, lucha con la dicotomía de quién fue y quién quiere ser. Debe navegar entre sus crecientes deseos hacia sus nuevos esposos y sus sentimientos persistentes hacia los hombres de su antigua manada.
Pero no todo es lo que parece. Su nueva vida como Luna es casi demasiado perfecta para ser verdad. Surge la amenaza de los renegados, la muerte de su padre está envuelta en misterio, y sus sueños antes crípticos se han convertido en pesadillas reales.
Tyranni debe descubrir la verdad—sin importar cuán dolorosa sea, y decidir dónde yace su lealtad...
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia
—
Rosalind Marlow regresa a Nueva York para arreglar los asuntos de su padre, quien fue uno de los jefes de la mafia más temidos de la ciudad, solo para descubrir que murió junto a su mayor rival... y dejó un contrato que la obliga a casarse con el hijo de ese rival.
Viktor Marino es frío, calculador e irritantemente magnético.
Rosa no tiene intención de convertirse en el peón de nadie, ni en el duelo, ni en los negocios, y definitivamente no en la cama. Pero Viktor juega a largo plazo, y con cada mirada, cada desafío, la arrastra más profundo a un mundo de secretos, poder y pasión.
Ella fue criada para ser intocable.
Él nació para conquistar.
Y en el espacio entre la venganza y el deseo, ¿quién perderá el control primero?
(Contiene contenido maduro y oscuro)
EXTRACTO
—
Era difícil concentrarse cuando su palma acariciaba mis pliegues, rodeando mi clítoris hasta que apenas podía respirar.
—
¿Por qué querrías dejar esto atrás? —gruñó en mi oído, su pecho retumbando contra mi espalda.
Porque no puedo confiar en ti. Porque no sé lo que quiero.
—
Porque es cruel —susurré.
Y luego se apartó, dejándome temblando, desesperada y furiosa.
❦
También por la autora: Cazando a la Reina Híbrida (romance oscuro de cambiaformas).
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.












