NovelaGO
Casada con el padre de mi hijo.

Casada con el padre de mi hijo.

Adamarys Merida · Completado · 161.3k Palabras

1k
Tendencia
2.2k
Vistas
33
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Myriam Bennett creyó tenerlo todo: Un esposo perfecto, un matrimonio estable, solo les hacía falta un hijo, ella deseaba ese bebé para ser feliz con su marido, y él solo anhelaba ese niño para no perder su puesto de director en la corporación. La presión era muy grande para ella, que se sometió en reiteradas ocasiones a tratamientos de fertilización, sin resultado, hasta que su marido le exigió un bebé, así tuviera que acostarse con otro hombre.

Gerald Lennox es un hombre frío, quien dedica gran parte de su vida solo a trabajar, no tiene novia, ni está interesado en tenerla, pues la mujer a quién amó lo rechazó, su mejor amigo insiste en buscarle pareja y una noche en un bar, tras perder una apuesta, debe acostarse con una mujer a la que no conoce, y que su amigo eligió.

Los destinos de Myriam y Gerald se unirán de una forma que ellos no imaginan, a pesar de que ninguno de los dos se soporta.

Obra registrada en Safe Creative: 2208091753609
©Angellyna Merida, 2022.

Queda prohibida la distribución, copia, adaptación de esta obra sin el permiso del autor, este libro se encuentra registrado en el Instituto de propiedad intelectual de Ecuador.

Capítulo 1

—¡Necesitamos un heredero! —expuso con voz gruesa el anciano—, caso contrario alguien te sustituirá —advirtió.

El fuerte eco retumbó en el pasillo de la casa de Jacob Wilson, tanto que Myriam se sobresaltó y se detuvo en la puerta de la oficina de la familia, había estado buscando su esposo, y alcanzó a escuchar la petición de su suegro.

Su corazón se achicó, suspiró profundo. Fingió no haber oído nada, bajó la escalera, y se volvió a sentar en el sillón de la sala de estar, como si no ocurriera nada, pero al haber escuchado la palabra hijos, recordó que en un momento dado pensó que si tenía un niño podría afianzar su matrimonio, sin embargo, Dios no le dio esa oportunidad y nunca se quedó embarazada, pero el problema no era de ella.

A lo largo de los años fue dejando de lado esta obsesión, comprendía el deseo de sus suegros, de ser abuelos, pero jamás imaginó que amenazarían a su esposo por no darles un heredero.

Se había casado con Ray a los veinte y uno, muy enamorada, sin embargo, la relación entre ellos cada vez era más fría, tensa, no se hablaban como antes. Raymond pasaba ausente la mayor parte del tiempo, en sus constantes viajes de negocio era el CEO de la multinacional, y un hombre muy ocupado.

Diez minutos antes Myriam y su esposo habían llegado para celebrar el cumpleaños de su suegro. Raymond se acercó solo a sus padres, dejándola a ella a un lado.  Myriam notó que murmuraban entre ellos y desaparecían del amplio salón, en ese instante se reprochaba no haberse quedado a escuchar el resto de la charla entre sus suegros y su esposo.


Entre tanto en el despacho de la familia:

—Tomaré cartas en el asunto, papá —Raymond el marido de Myriam, ignoró la orden de Jacob, se enfocó en los balances de la empresa sin apartar la vista a su padre, sabía bien que durante ese trimestre las ventas de la multinacional de alimentos habían decaído.

—Pierdes el tiempo en tonterías —refutó Kendra, la madre de él—. Hemos considerado tu padre y yo, la idea de que uno de tus primos se haga cargo de la empresa, para que tomes vacaciones con Myriam y engendren el heredero —propuso—. Llevan siete años de matrimonio, y no hay indicios de un nieto —mencionó—, esperamos que, con un hijo, sientes cabeza y te hagas responsable Raymond.


Minutos después, Jacob sopló las velas de cumpleaños, y los aplausos de todos los miembros de la familia, no se hicieron esperar.

—Felicidades —dijo Myriam y se acercó para entregarle un obsequio.

El padre de Ray tomó la bolsa y la dejó a un lado.

—El mejor regalo que podría recibir es la noticia de un heredero —expresó y miró a los ojos a su nuera. —¿No deseas tener hijos? —cuestionó arrugando la frente.

Myriam palideció por completo, parpadeando con nerviosismo.

—Yo… Eh…—balbuceó.

Raymond enseguida se acercó a ellos.

—Pronto te daremos esa noticia, papá —masculló apretando los dientes—, es hora de irnos —indicó y casi a rastras sacó a su esposa de la casa.

Cuando subieron al auto, Myriam liberó el aire que estaba conteniendo.

—Hemos intentado, sin resultado, la fertilización, más bien deberíamos adoptar a un niño —propuso.

Raymond golpeó con furia el volante del auto, giró su enfurecido rostro y observó con ira a su mujer.

—¿Te volviste loca? ¿Acaso no te funciona el cerebro? —inquirió gruñendo—, si hacemos eso, todos sabrían de mi problema, y no pienso ser la burla de nadie —refutó respirando agitado—, debes tener un hijo, así tengas que embarazarte de otro —ordenó con firmeza.

«¡¡Tengas que embarazarte de otro!!» retumbó en el cerebro de Myriam.

Los labios de ella se abrieron en una gran O, y sintió que la sangre se le iba a los pies, al escuchar esa propuesta.

—¿Cómo me pides eso? —cuestionó intentando controlar las lágrimas que pugnaban por salir de sus ojos.

—¿Me amas? —indagó Raymond.

—Claro que sí —contestó Myriam, o al menos eso era lo que creía.

—Entonces dame un hijo —propuso—, caso contrario buscaré una mujer que esté dispuesta a todo —comentó con cinismo.

«¿Cómo?» se cuestionó Myriam sin poder creer lo que escuchó.

Se sintió como si fuera un objeto, una máquina de fabricar bebés, su corazón se fragmentó al oír las frías palabras de su marido.

Entonces enfureció, empujó a su marido y pisó el acelerador hasta el fondo.

——¿Estas loca o qué? ——Raymond gruñó visiblemente molesto—. Nos vamos a matar —gritó mientras reñían aferrados al volante.

Myriam no respondió.  De repente, soltó el pie que había estado en el acelerador y frenó de golpe.

Raymond quién estuvo a punto de tirarse, logró estabilizar al auto.

Cuando su marido se acomodó en el asiento y estaba a punto de abrir la boca para reñirla, ella salió del vehículo, cerró la puerta del auto con fuerza y se marchó rápidamente llevando sus altos tacones en las manos sin dar ninguna explicación.

Esa noche vestía de rojo vibrante. Estiró su mano y un taxi paró frente a ella, subió en él y se alejó en cuestión de segundos.


Gerald Lennox aparcó su auto frente al bar donde sus amigos lo esperaban, lanzó las llaves al guardia para que estacionara su BMW, y entró al sitio, caminando con paso firme, irguiendo su metro y ochenta y cinco de estatura en medio de la multitud.

A sus treinta años era el director general de la multinacional de alimentos Lennox.  Poseía una fría y azulada mirada, su piel era blanca, y su cabello oscuro, iba enfundado en unos vaqueros celestes, una camisa gris y un blazer negro.

Varias mujeres murmuraban entre ellas e intentaban coquetear con el empresario; quién era un hombre demasiado atractivo, sin embargo, él parecía inmune a los encantos femeninos.

Llegó a la mesa, saludó con los compañeros y tomó asiento, enseguida empezaron una partida de póker, mientras charlaban, bebían whisky, y reían.

—Si esta noche, pierdes la partida, yo escojo a la mujer que te llevaras a la cama —propuso Kevin, ladeando los labios.

Gerald resopló y negó con la cabeza.

—No tengo interés en el sexo —indicó, y recordó a Bianca, la mujer de quien creía estar enamorado, resopló al recordar que lo rechazó porque su familia estaba al borde de la ruina.

—Te estás oxidando —advirtió Kevin y los demás carcajearon. —¿Tienes miedo de enamorarte? —cuestionó.

—Cada día estás más loco —bufó Gerald—, ya no voy a volver a caer en tus juegos, como el de meses atrás —indicó.

Gerald volvió a beber otro whisky y negó con la cabeza, siguieron con la partida, mientras los tragos, iban y venían.

Kevin observó pasar muy cerca de ellos a una hermosa mujer de larga cabellera oscura, con un provocador vestido rojo.

—Tengo a la candidata para que esta noche vuelvas a divertirte —enunció y señaló con su mano a la barra—, se ve preciosa.

Gerald se encontraba ya un poco ebrio, pero no lo suficiente como para no notar lo hermosa que era la mujer que indicaba su amigo. Minutos antes había pasado por su lado, caminando con garbo y elegancia, no se veía que fuera mujer de aventuras, y además él no estaba dispuesto a ceder a los juegos de Kevin, y consideró que aquella dama, tampoco se prestaría a sus absurdas apuestas.


Myriam llegó al bar en el cual su mejor amiga: Elsa, ginecóloga de profesión se hallaba tomando unos tragos. Cuando ingresó varios caballeros centraron su atención en ella, siempre captaba miradas; sin embargo, ignoró esos galanteos; encontró con su mirada a su amiga, de inmediato se acercó a la barra, y la abrazó.

Pidieron un tequila y un martini, mientras charlaban, y Myriam le contaba sobre la discusión con su marido.

Elsa no podía comprender como Raymond le había hecho semejante propuesta a su esposa.

—¿Y qué piensas hacer? —indagó a Myriam bebiendo de su Martini.

La chica ingirió de un solo golpe el tequila.

—No quiero perderlo, sin embargo, quizás…la fertilización sea una opción —balbuceó, no muy convencida aún, de volver a realizar el procedimiento.

Elsa que era bastante liberal, sonrió y asintió.

—Escogiste la forma aburrida, yo me hubiera ligado a un apuesto hombre, y habría hecho un bebé. —Carcajeó, señaló con sus manos hacia las mesas, y luego topó con su copa la de Myriam.

—Eres incorregible —expresó y notó a su alrededor como varios caballeros las miraban y susurraban. Sus ojos se cruzaron con la fría e inexpresiva mirada azulada de un atractivo hombre, quién de inmediato, giró su vista hacia sus compañeros.

Myriam sacudió su cabeza, la idea de Elsa, era descabellada.

—No sé si ese procedimiento funcione, lo hemos intentado, y tus órganos se van debilitando. —Suspiró.

—Una vez más —suplicó Myriam con la voz entrecortada, sentía que, de ese hijo, dependía su matrimonio.

Entonces bebió sin parar, intentando con el licor disipar sus penas, casi tambaleándose se dirigió al baño, y al salir fue interceptada por un hombre muy apuesto y galante, quién le habló al oído y señaló a un atractivo caballero en la mesa.

A Myriam el individuo en la mesa, le pareció muy guapo, más que su propio marido, pensó que quizás producto a los muchos tragos que había bebido, veía alusiones, entonces recordó la loca propuesta de Ray, tenía su permiso, así que aceptó.

Junto al joven que la interceptó se acercó a la mesa, notó que el apuesto caballero enfocó su azulada mirada en ella, a pesar del alcohol que había ingerido, esos tristes ojos, la estremecieron.

Él se puso de pie, y salieron juntos del bar, subieron al convertible de él, al llegar al lujoso hotel, Gerald se dio cuenta que la mujer se había quedado dormida, y su corto vestido se le había levantado más de la cuenta, dejando al descubierto sus largas y firmes piernas.

Los ojos de él se abrieron de golpe, la garganta se le secó, era una mujer muy hermosa, esbelta, de impresionante figura, una tentación para cualquier hombre.

Bajó del vehículo y tomó impulsivamente a la mujer en sus brazos, pero de repente vislumbró el anillo dorado en su dedo anular.

«Está casada»

El hombre bajó los parpados, el azul gélido de los ojos se nubló al instante, cubriéndose de una capa de gris.

Tras un momento de vacilación, Gerald mantuvo a la mujer dormida cerca de él, inhaló su delicioso aroma a violetas, y minutos después entró en la suite cinco estrellas.

Una vez que colocó con delicadeza a la mujer en la cama, examinó su rostro con atención. Las mejillas sonrosadas eran encantadoras y el cabello castaño suelto colgaba de forma impresionante por las curvas de su cuerpo.

El hombre tocó la mejilla de la mujer dormida y se preparó para irse en silencio

Cuando estaba a punto de cerrar la puerta por fuera, la voz ebria de la mujer llegó desde el interior de la casa.

——No te vayas, te necesito. ——Escuchó.

Gerald giró con lentitud, regresó a la suite, y se encontró con la bella dama de pie. Se aclaró la garganta cuando vio que dejaba caer el vestido bajo sus piernas.  La escena le pareció muy sensual.

—Está muy ebria, señora, deténgase —solicitó con la garganta seca.

——Ray, ven, cuanto tiempo sin tener tanta pasión…hagamos un bebé, vamos.

Myriam miró a Gerald, pero su mente alucinaba con su esposo producto del licor que había bebido.

Él se dio cuenta que la bella dama lo confundía con otro hombre, y frente a sus ojos se quitó la fina lencería que cubría su desnudez.

Sus intentos primitivos empezaron a reaccionar, pero él no era de aquellos hombres que se aprovechaban de la situación.

«No puedo más. Tengo que salir de aquí» se ordenó en su mente.  Salió y cerró la puerta.


Al día siguiente los rayos solares encandilaron el rostro de Myriam, frunció el ceño, y entonces abrió los ojos de golpe, se llevó la mano al pecho al darse cuenta de que se hallaba en una habitación desconocida.

—¿En dónde estoy? —cuestionó dubitativa, entonces notó que su vestido y demás prendas estaban en la alfombra, abrió los labios y se llevó la mano al pecho. —¿Qué sucedió? —se preguntó así misma temblando, entonces parpadeó varias veces—, no, no pude haberlo hecho…

Intentó recordar lo sucedido, pero tenía lagunas mentales, rememoraba la voz de aquel hombre, y su fría mirada, pero nada más. Se sobresaltó al escuchar el sonido de su móvil, se puso de pie, buscó su bolso y lo sacó con las manos temblorosas, y al ver que era su marido, se estremeció, y su corazón empezó a palpitar con fuerza.

—¿En dónde estás? —cuestionó Raymond rugiendo.

—Me quedé con Elsa —balbuceó buscando su vestido—, voy de aquí a mi trabajo —informó.

—¿Con Elsa? —indagó curioso—. Espero le digas a tu amiga que nos ayude —expuso y colgó la llamada.

Myriam resopló, y por un momento pensó que la iba a descubrir. Observó por todo lado aquella habitación. Buscó entres las sábanas y la mesa de noche algún indicio de lo ocurrido, pero no había nada. Tembló de tan solo imaginar que pudo haberse acostado con un desconocido.

—¿Qué hice? —se cuestionó murmurando, se llevó la mano a la cabeza, que le dolía—, yo no pude haber traicionado a Raymond —expresó con la voz entrecortada, sollozando.


Minutos más tarde llegó al apartamento de Elsa, respiró aliviada al encontrarla, entonces averiguó si ella sabía con quién se había marchado la noche anterior.

—No sé nada, solo desapareciste, pensé que te habías ido a casa —informó la ginecóloga. —¿Por qué? —cuestionó, y la observó con atención.

La chica resopló y le contó lo sucedido, no se acordaba de nada.

Elsa carcajeó divertida.

—Espero haya sido muy atractivo —bromeó.

Myriam la fulminó con la mirada.

—No soy ese tipo de mujeres, sabes bien que prefería someterme de nuevo a la fertilización, antes que traicionar a Raymond —expuso percibiendo un nudo en la garganta—, no sé cómo voy a mirarlo a los ojos. —Se cubrió el rostro con ambas manos.

Elsa frunció los labios.

—Pues tu marido te sugirió esa idea, no tendría por qué ofenderse, además él…—Presionó los labios y se mordió la lengua para no atormentar más a su amiga con ciertas cosas que sabía de Raymond—, no te aflijas, confiemos en que ese sujeto del bar, tampoco recuerde lo ocurrido —indicó.

Elsa le dio un café a su amiga, y le prestó su ropa para que se duchara y se dirigiera al trabajo.


Días después, realizaron el procedimiento de fertilización, Myriam se había preparado días antes de lo ocurrido aquella noche para un nuevo tratamiento; solo era cuestión de esperar que el óvulo fecundado se implantara en su útero.

Varias de semanas después, Myriam tuvo un retraso, para salir de dudas compró algunas pruebas caseras. Siguió las indicaciones, y mientras esperaba caminaba impaciente por la alcoba.

—Que esta vez funcione —imploraba, y juntaba sus manos con impaciencia, sintiendo como sus intestinos revoloteaban producto de la ansiedad, cuando el reloj marcó el tiempo de espera, con pasos presurosos regresó al baño, y las miró: todas marcaban dos rayitas. —¡Positivo! —exclamó con infinita emoción.

Myriam derramó varias lágrimas de felicidad, pues eso era lo que necesitaba para recuperar su matrimonio, entonces se dirigió al consultorio de Elsa, necesitaba que la revisara, enseguida ella confirmó el embarazo, pero a Myriam le surgió una gran duda:

¿El bebé sería producto de la fertilización, o de la noche que no recordaba nada?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Arrojada a la guarida del licántropo

Arrojada a la guarida del licántropo

7k Vistas · En curso · Eiya Daime
—Bueno, ¿tienes algo que decir? —me preguntó un hombre fornido y musculoso mientras se sentaba frente a mí, ambos desnudos y medio sumergidos en esta gran tina de agua.

—No te preocupes, no te morderé, cariño... —dijo mientras se acercaba a mí, tirándome hacia su regazo y colocándome sobre su pierna.

—¿Q-qué es esto, Amo? —finalmente le pregunté mientras me entregaba una pequeña barra.

—No soy tu Amo —me espetó en un tono áspero—. Soy tu Compañero.


Después de la muerte de la madre de Alasia hace cinco años, su padrastro usó el fideicomiso que le dejaron tras la muerte de su madre para mantener sus hábitos de bebida.

Una vez que se quedó sin dinero y se negó a manejar el único trabajo de baja categoría que tenía, sintió que no le quedaba otra opción. Decidió vender a su hijastra mayor con la esperanza de conseguir suficiente dinero para mudarse y llevarse a su hermano menor con él.

Alasia, con tan solo 16 años, es vendida como esclava al grupo de hombres lobo más feroz, Los Crimson Caine, por su padrastro celoso y abusivo.

¿Cómo podrá sobrevivir bajo el mando del más despiadado y Alfa?

¿Y qué pasará si descubre que es su COMPAÑERA?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

772.6k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
La Compañera Rechazado del Licano

La Compañera Rechazado del Licano

22.6k Vistas · Completado · Mercy Simani
Anaiah Ross fue abusada y maltratada por miembros de su manada después de matar a alguien en su primer turno, y su compañero alfa, Amos, la rechazó y la arrojó a la mazmorra haciendo que su corazón se hiciera añicos. Más tarde, ella acepta su rechazo y, en su decimoctavo cumpleaños, encuentra un compañero de segunda oportunidad que no es otro que un poderoso y peligroso rey licano, pero Amos se da cuenta de que no puede dejar ir a Anaiah.
Con dos hombres luchando por ella, todo se complica y se revelan planes malvados y Anaiah descubre su verdadero poder que cambiará el curso de su vida y la convertirá en un objetivo.
¿Sobrevivirá Anaiah a los malvados planes y encontrará la felicidad con el hombre que elija? ¿O se ahogará en la oscuridad sin vuelta atrás?
¡Mírala subir más alto!
Tango con el corazón del Alfa

Tango con el corazón del Alfa

1.8m Vistas · Completado · judels.lalita
«¿Quién es ella?» Pregunté, sintiendo que se me salían las lágrimas en los ojos.
«La conoció en el campo de entrenamiento de Alpha», dijo. «Ella es la pretendiente perfecta para él. Anoche nevó, lo que indica que su lobo está contento con su elección».
Mi corazón se hundió y las lágrimas corrieron por mis mejillas.
Alexander se llevó mi inocencia anoche, y ahora está tomando esa cosa de su oficina como su Luna.


Emily se convirtió en el hazmerreír de la manada cuando cumplió 18 años y nunca esperó que el hijo del Alfa fuera su compañero.
Después de una noche de amor apasionado, Emily descubre que su pareja ha elegido a su pareja. Con el corazón roto y humillado, desaparece de la manada.
Ahora, cinco años después, Emily es una respetada guerrera de alto rango en el ejército del rey Alfa.
Cuando su mejor amiga la invita a una noche de música y risas, no espera encontrarse con su pareja.
¿Su pareja se dará cuenta de que es ella?
¿La perseguirá y, sobre todo, Emily podrá mantener sus secretos a salvo?
Juego del Destino

Juego del Destino

4.5m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Venganza de la Luna Abandonada

Venganza de la Luna Abandonada

213.6k Vistas · Completado · Sherry
—Qué considerado.

—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.

—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.

—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…

Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.

Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.

Cuando Ethan intentó recuperarla:

—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.

Bella sonrió con burla.

—El padre del niño no eres tú.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

701.7k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Casada con el enemigo de mi esposo.

Casada con el enemigo de mi esposo.

27.1k Vistas · Completado · Iraya Baute
Kayla Donnelly, una mujer muy inteligente con un coeficiente de genio para la tecnología y las leyes, es asesinada por su recién estrenado marido, y su mejor amiga, amante de este, para quedarse con su herencia en la misma noche de su boda. Mientras muere descubre que ha sido engañada desde el principio, y de que ellos también habían asesinado a su padre antes. Pero finalmente se despierta reencarnada en el cuerpo de una famosa Top-Model Samary De Angeleis, alguien completamente diferente a su yo original. Tras esta segunda oportunidad decide vengarse. Durante unos tres años antes de volver, prepara su plan. Había descubierto que su marido tiene un rival en los negocios, y no era otro que el atractivo e impresionante empresario griego Constantine Nikolau apodado por sus rivales en los negocios como el Demonio. Decide ayudarlo, para eso le propone casarse con ella, ya que gracias a lo que habla la gente en las fiestas y reuniones, descubre que el Demonio debe casarse en tres meses o perderá parte de su herencia, en favor de su primo casado. Usando todo lo que conoce del su pasado de su ex, su inteligencia y el poder de su nuevo esposo. Pretende vengarse. Aunque no contaba con que entre ambos existirá una atracción enloquecedora y un miedo enorme a volver a sufrir. ¿Dónde le llevará la venganza? ¿Podrán controlar esa pasión que los ciega y los empuja a uno en brazos del otro?
La Desesperada Persecución del CEO

La Desesperada Persecución del CEO

19.5k Vistas · Completado · Celine
—Soy Layla.

Pensé que Seth era mi mundo, pero sus traiciones destrozaron tres años de devoción.

Ya estaba harta. Divorcio, sin mirar atrás. Entonces él se asustó. Comenzó a perseguirme, negándose a dejarme ir.

—¿Qué soy para ti, Seth? No me querías cuando te amaba. Ahora que ya te superé, ¿no me dejas en paz?

Demasiado tarde.
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie

36k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Soy Viper. Una noche tuve una aventura de borrachos. O eso pensaba hasta que me entregaron los papeles del divorcio después de una reunión que salió mal y mi esposa era la cliente potencial. Esa reunión casi destruyó mi club porque fui un tonto. Tengo dos opciones: firmar los papeles y dejar que se vaya para siempre, pero también corrijo mis errores. O trabajar duro para corregir mis errores y hacer que mi esposa se enamore de mí. Elegí la opción dos. Pero hay alguien más que quiere a mi esposa para él. Arreglaré mi club y haré que mi esposa y este otro tío se mantengan alejados de mi camino. No voy a parar hasta conseguir lo que es mío.
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Conociendo a mi papá millonario

Conociendo a mi papá millonario

18.3k Vistas · Completado · Sergio Rocha
Ciara Edevane es una madre soltera que sobrevive la vida junto a su pequeño hijo Ethan, dándose a la fuga después de dormir con aquel apuesto y arrogante millonario, le oculto un gran secreto. Arlen Chadburn es un playboy millonario y CEO que lleva años buscando a aquella mujer con la que durmió una sola noche, y a la que nunca logro olvidar a pesar de los años. Mamá, ¿Quién es mi papá? Aquella pregunta inocente finalmente tendría una respuesta. El destino caprichoso, los hará reunirse en el lugar menos pensado, pero, ¿Qué pasará cuando Arlen descubra que aquel pequeño tiene sus mismos ojos y su edad coincide con los años que ha pasado buscando a la mujer de sus sueños? El amor cruzara fronteras no antes pensadas y lograra un milagro que se creía perdido.