
Casada por obligación
Lizzy Bennet · Completado · 137.3k Palabras
Introducción
Lo que ella no sabía es que no se trataba de un hombre cualquiera, se estaba metiendo con el presidente de una empresa multimillonaria con muchos secretos y que la odia con toda su fuerza.
Desde ese momento todo en su vida cambiará, incluida ella y sus sentimientos.
¿Podrá el odio transformarse en amor?
Capítulo 1
Con mucho cuidado se levantó de su cama y tomó su celular de la mesa de noche tratando de no despertar a la ingenua mujer que dormía junto a él.
Cuidando sus pasos caminó hasta la sala y marcó el número que llevaba esperando su llamada desde ya un buen rato. No pasaron ni dos timbradas cuando una voz ronca y desgastada por el cigarro, y muy probablemente las drogas, le contestó del otro lado.
—Pensé que no llamaría.
—Te dije que lo haría. Ahora dime ¿Está hecho?
El segundo en silencio que llenó la línea consiguió que los nervios comenzaran a dispararse por su cuerpo, pensando que lo peor pudo haber pasado. Si lo habían descubierto...
—Está hecho, no hay manera que salga de esta. Para mañana será historia.
El alivio se instaló en su cuerpo y una sonrisa perversa fue formándose en su rostro. Había llegado el momento de tomar el poder de todo lo que debía ser suyo. Había tenido que soportar a esta familia por mucho tiempo, pero el sacrificio valdría la pena si al final conseguía hacerse con el poder de todo: su dinero, su empresa y, por supuesto, la herencia de su ingenua y estúpida esposa.
Él sabía que ella no sería dócil, por eso tenía que encontrar la manera de sacarla de su camino, pero matarla podría despertar sospechas y traer problemas innecesarios. Sin embargo, no iba a agobiarse por eso, primero necesitaba que la primera parte del plan funcionara y desde ahí vería cómo actuar.
—Muy bien, entonces es una suerte que mañana piense vestir de negro.
El hombre al otro lado de la línea soltó una carcajada justo antes de que colgara el teléfono. No podía esperar a que amaneciera.
Abigail
Ha muerto. Aún no puedo creer que mi padre no va a estar más conmigo. Me siento como si todo esto fuera parte de una pesadilla de la que voy a despertar muy pronto, pero lastimosamente no es así. Los doctores, la policía, las lágrimas corriendo por mis mejillas y los gritos desoladores de mi madre son la prueba de ello.
Es el día de mi aniversario, estoy cumpliendo un año de casada con quien fue mi novio de la universidad, se suponía que este sería un día especial. Soy hija única, por lo que mi padre estaba algo sentimental por la fecha, él estaba en camino para reunirnos todos en una fiesta organizada por mi esposo, pero nunca llegó.
Había tenido que ir de urgencia a la empresa y por eso no llegó con mamá. Aún no sabemos qué fue lo que pasó exactamente con su auto, pero este, al parecer, se salió de control y se estrelló de frente contra otro coche que venía a alta velocidad, lo que hizo a ambos colisionar. Papá no sobrevivió. El otro hombre…
—¡Exijo una explicación!
Los gritos me hacen salir de mis pensamientos y girar el rostro para buscar de donde provienen. Me quedo estática en mi lugar al notar a la hermosa y elegante mujer, que puede tener más o menos la edad de mi abuela, gritar contra uno de los policías que lleva el caso.
De inmediato me pongo nerviosa y retrocedo para alejarme de la escena. Mis ojos buscan a Esteban para ir a refugiarme junto a él, y me sorprendo cuando lo veo con los ojos fijos en aquella señora. Él ha estado muy extraño, aunque entiendo que todos llevamos el dolor a nuestra manera, me hubiera gustado que al menos me abrazara, que me consolara en mi dolor.
Su mirada es hostil hacia la mujer recien llegada y puedo notar que algo lo tiene inquieto, él al notar mi mirada se acerca a pasos acelerados hacia mi y cuando creo que va a abrazarme, sin nada de gentileza me toma fuertemente del brazo y me arrastra lejos de la sala de espera.
A lo lejos alcanzo a escuchar como aquella mujer sigue gritando y sus últimas palabras consiguen detener mi corazón por un instante.
—¡Quiero saber ya mismo quien es el responsable de que mi nieto se encuentre en estado crítico! Por su culpa mi niño ya no podrá caminar, no se ha despertado ni siquiera ¡Debe pagar!
El mareo se apodera de mí debido a los nervios, pero no tengo tiempo de asimilar lo que he escuchado, porque mi esposo me vuelve a jalar con fuerza del brazo instándome a caminar.
—¿Qué haces? Me estás lastimando.
Él, lejos de aflojar su agarre, incrementa la presión, consiguiendo que suelte un chillido de dolor, justo antes de llevarme hasta las puertas de entrada del hospital y sacarme casi a rastras de este. Consigo ver el auto parqueado y se que allí es donde vamos cuando él quita los seguros para abrir la puerta y prácticamente lanzarme dentro. No entiendo nada. No se que está pasando con mi esposo, ni tampoco cómo consolar a mi madre. Toda esta situación me está superando y lo odio, lo odio porque siempre me he caracterizado por ser una mujer fuerte. En mis veinticuatro años nunca me había derrumbado… hasta hoy.
—¿Qué es lo que pasa?— Pregunto a mi marido, sintiéndome nerviosa e intranquila por alguna razón—¿Por qué nos estamos yendo? quiero estar con mamá.
Sin contestarme acelera el auto y a toda velocidad nos lleva lejos del hospital. Estoy a punto de preguntarle de nuevo qué pasa, cuando él finalmente contesta.
—Las cosas van a cambiar de ahora en adelante, Abigail.
Mi ceño se frunce en confusión al escucharle pero él no responde a ninguna otra pregunta de las que le hago, en su lugar maneja más rápido hasta que consigo ver que nos estamos alejando cada vez más de la ciudad. Es en este momento cuando el miedo se apodera de mi.
—¿A dónde vamos? ¿Por qué estamos aquí?
—¡Cierra la boca de una vez!
Asustada, decido obedecer y quedarme en silencio mientras veo como el auto poco a poco va disminuyendo la velocidad y el cielo se va oscureciendo. Nos encontramos en medio de la nada y frente a nosotros aparece una pequeña y descuidada casita de madera. Mi esposo se baja del auto y rápidamente rodea el auto hasta llegar a mi puerta y abrirla de un tirón.
—Baja.
Los nervios y el miedo no me permiten moverme y él se desespera al notarlo, por lo que tomándome del brazo me obliga a bajarme consiguiendo que por poco me caiga de bruces contra el suelo arenoso. Su mano no se aleja de mi brazo aún cuando me escucha quejar de dolor. Con fuerza me arrastra dentro de la casita y no tengo tiempo ni de apreciarla porque antes de darme cuenta soy arrojada dentro de una habitación oscura. Mis piernas tropiezan con algo y en un segundo me encuentro tirada en el suelo. Enfrente de mí escucho la puerta siendo cerrada y como el seguro es puesto desde afuera. De inmediato la adrenalina se apodera de mí y me pongo de pie de un salto lanzándome contra la puerta, pero es inutil esta no abre.
Cuatro días después
Mis manos me duelen de tanto que he golpeado la puerta cerrada enfrente de mi. Ese hombre, porque ya no me atrevo a llamarlo esposo, ha ignorado cada una de mis súplicas. Solamente abre la puerta para arrojar una ridícula porción de comida una vez al día y dejar jarras de agua en mi puerta. Cada una de esas veces un hombre estaba junto a él apuntando con un arma a mi cabeza, impidiendo que pudiera hacer algo. No sé qué demonios es lo que está pasando. Siento mi cuerpo débil y dolorido. Si no me he dejado caer es únicamente por mi madre. Ella debe estar muy preocupada.
Mis ojos van hasta la puerta cerrada y siento mis ojos humedecerse, no sé porque Esteban me ha hecho esto, se supone que él debe ser alguien que cuide de mi y por el cotrario no ha hecho más que lastimarme cuando más lo necesito.
Escucho la cerradura siendo girada del otro lado de la puerta y de inmediato me recompongo, poniéndome de pie y alerta para aprovechar si esta es mi oportunidad de escapar. Cuando la puerta se abre veo a mi esposo entrar seguido del hombre armado y otro más que reconozco como su abogado de confianza, eso solo consigue que mi desconfianza se haga más grande, pero intento disimularlo, lo último que quiero es que él descubra lo aterrorizada que estoy.
—Es hora de hablar, ven aquí—me dice y mi mirada viaja de inmediato hacia él dandome cuenta, por primera vez, que no se ve tan traquilo y confiado como quiere aparentar.
Lo conozco, y puedo darme cuenta que está ansioso y molesto. Una muy mala combinación para alguien que ha demostrado ser una bestia.
Estoy dudando entre si debo o no obedecer, al final decido hacerlo, porque puede que esta sea la única oportunidad de saber qué es lo que pasa. Sin embargo, no pienso decir nada que no sea estrictamente necesario, por lo que mantengo la boca cerrada. Él me da un asentimiento apreciativo, como si yo fuera un perro, cuando me ve sentarme, de inmediato el abogado le extiende unos papeles y él toma para darmelos a mi.
Esta vez no consigo mantener la boca cerrada.
—¿Qué es eso?— Le digo, dudosa de tomarlos.
Él me da una sonrisa torcida y aterradora, mientras aquellos ojos azules, que antes me parecían hermosos, ahora solo los veo como dos témpanos de hielo vacíos y carentes de emociones.
—Son nuestros papeles de divorcio, por supuesto— me dice con una sonrisa aterradora dejándome de piedra— , y tú los vas a firmar.
—No tenías que hacer todo esto solo para que firmara, lo hubiera hecho sin problema.
Él aprieta los labios con enojo, pero los libera en seguida, mientras que una risa desquiciada sale de él.
—Algunas veces eres tan tonta e inocente, Abigail— sus palabras me resultan amargas, pero me contengo de responder— , No te he traido aquí solo por el divorcio, estas aquí por el hombre en estado vegetal que tu padre dejó en ese accidente— La confusión dentro de mi solo incrementa al escucharlo.
— ¿Estado vegetal? ¿Qué tiene que ver mi padre con todo esto?
—Todo, tu padre lo ha arruinado, querida — Sus palabras consiguen llamar mi atención y por alguna razón el rostro de la mujer pidiendo venganza en el hospital regresa a mi mente—. Su irresponsabilidad al no hacer manteimiento al auto dejó paralitico al hombre con el que tu padre chocó y resulta que él es una importante figura de negocios aquí en Londres y su familia quiere arruinarnos por lo que le pasó, yo no voy a dejar que me arrastren con ustedes. Pero tranquila tengo un trato para ti.
Sus palabras me dejan en estado de shock, mi padre siempre hacía el mantenimiento, de hecho era muy estricto y riguroso con el tema. No se si debo o no creer a lo que me dice., él al ver que dudo de su palabra enciende su celular y lo coloca en frente de mis narices para que pueda leer lo que muestra el titular de un reconocido periódico nacional.
Familia Dimas pide justicia por accidente de su hijo. Recompensa por quien dé información del caso.
—No puede ser…— Esa familia, Dios esa es la familia más importante de todo Inglaterra.
—Para tu suerte, hay algo que ellos quieren más que la venganza— Vuelve a hablar mi casi ex marido, yo lo miro esperando que siga y él me sonríe con maldad—, quieren una esposa para el paralítico y es aquí cuando entra el trato: tú irás donde esa gente y vas responsabilizarte de lo ocurrido y les dirás que te vas a casar con el accidentado a manera de compensación, así todos quedamos libres de culpa.
No puedo creer lo que estoy escuchando. Él tuvo que haberse vuelto loco si cree que voy a aceptar casarme con alguien que no conozco solo porque sí.
—No pienso casarme con un desconocido—le digo— , además, ¿que clase de trato es este si no hay nada que reciba a cambio?
—Claro que lo hay—Su voz me causa escalofríos y cuando vuelve a manipular su celular esta vez es para mostrarme algo que hace mi mundo tambalear. Mi madre está atada a una silla y su aspecto me dice que no está nada bien.
—HIJO DE PUT ….— Soltando un grito de furia me lanzo contra él y consigo asestar una fuerte bofetada, pero antes de poder hacer algo más él me toma del cabello y me lanza con fuerza al suelo.
—Mira, pequeña perr.., si no aceptas casarte y firmar estos papeles donde nos divorciamos y me das a mi el control de las empresas, me encargaré que tu madre no vuelva a respirar más nunca en la vida.
No puedo creer que esto sea verdad, siento las lágrimas rodar libremente por mis mejillas y esta vez no hago nada para detenerlas porque estoy simplemente destruida. Dinero, todo esto es por dinero. Dudo que incluso me haya amado alguna vez, él solo está aprovechadose de la muerte de mi padre para quitarme todo y mi madre. Dios mi pobre madre se veía como una muerta en vida, dopada con quien sabe que.
—Entonces, ¿mami va a vivir o no?— Su burla hace que quiera golpearlo nuevamente.
Mis ojos se levantan al escucharlo y me encargo de verlo con todo el odio que puedo mientras que lentamente me pongo de pie.
—¿Cómo se que cumplirías tu palabra?
—Supongo que deberás arriesgarte y no cabrearme— veo como saca un esfero elegante de su chaqueta y lo tiende en mi dirección—Entonces, ¿qué harás?
Siento mi corazón terminar de partirse antes de pronunciar la palabra que fijará mi sentencia.
—Firmaré.
—Buena chica, yo iré ahora a hablar con la familia Dimas sobre tu generoso ofrecimiento, cuando regrese será tu turno de presentarte antes ellos, procura estar lista.
Últimos capítulos
#117 Capítulo 117 Epílogo
Última actualización: 7/29/2026#116 Capítulo 116 Una llegada inesperada
Última actualización: 7/29/2026#115 Capítulo 115 La mujer de mi existencia
Última actualización: 7/29/2026#114 Capítulo 114 No soy un hombre romántico
Última actualización: 7/29/2026#113 Capítulo 113 ¡No necesito un príncipe!
Última actualización: 7/29/2026#112 Capítulo 112 ¿Debo ir lento por el bebé?
Última actualización: 7/29/2026#111 Capítulo 111 Realmente te amo
Última actualización: 7/29/2026#110 Capítulo 110 Es momento de que me beses
Última actualización: 7/29/2026#109 Capítulo 109 ¿Tú sabías de esto?
Última actualización: 7/29/2026#108 Capítulo 108 Un día lleno de sorpresas
Última actualización: 7/29/2026
Te podría gustar 😍
Destinada al Alfa Que Me Mató
Me arrodillé en el lodo, con la agonía del rechazo desgarrándome por dentro mientras lo veía alejarse junto a Celeste, embarazada.
—Yo, Daemon Blackwood —entonó con frialdad—, te rechazo como mi pareja.
Lo había amado durante diez años… hasta que me humilló en una Ceremonia de Rechazo pública, me abandonó por otra mujer y le declaró la guerra a mi manada. Mis padres murieron protegiéndome. Yo morí sola, hecha pedazos por su traición.
Entonces desperté… tres años antes.
Esta vez, se acabó rogar por su amor.
—Hagamos una apuesta, Daemon —digo cuando desestima mi oferta de romper nuestro vínculo—. Pronto no solo aceptarás este rechazo: lo vas a suplicar.
Me mira con un desprecio helado.
—Yo. No. Suplico.
Suspiro. Como la que ya vivió esto, sé lo que viene. Daemon conocerá a su verdadera pareja, se enamorará perdidamente de ella y por fin me dejará libre. Lo único que tengo que hacer es esperar.
Pero entonces… las cosas se ponen raras.
El hombre que antes pasaba meses lejos de mí ahora vigila cada uno de mis movimientos. Me interroga sobre otros machos. Y cuando de verdad conoce a Celeste, no me rechaza a mí, como se supone que debe hacerlo.
La rechaza a ella.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
Renacimiento: Actriz Estrella
Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!
Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?
Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.
Pero para mi sorpresa, ¡renací!
Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
¡V de Virgen!
Sí, soy esa chica.
Esa chica rara que siempre pide lo imposible y resulta que está secretamente enamorada de su mejor amiga, sin darse cuenta, con toda razón. Sin embargo, ¡ay! no es mi nombre. Es Cassie.
Y con mi improvisado acuerdo de ser madre sustituta debido a la inestabilidad financiera, estoy en un aprieto. Perder la virginidad con un bebé no es mi sueño ideal. Tengo tal vez un mes para lograr que esté de acuerdo antes de que comience el proceso in vitro. Por supuesto, él y su novio no saben absolutamente nada de esto. [M/F/M]
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
Casada con el enemigo de mi esposo.
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©












