NovelaGO
El retorno de la heredera

El retorno de la heredera

Maria Guanipa · En curso · 71.3k Palabras

813
Tendencia
1.3k
Vistas
63
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Anais es una joven dulce y sumisa que vive bajo la sombra de los abusos de su madrastra Altagracia y su hermanastra Camila. Buscando quedarse con la fortuna familiar e Industrias Globales, ambas sabotean los frenos de su vehículo, provocando que caiga por un barranco hacia un río embravecido. Al mismo tiempo, provocan la muerte del patriarca de la familia al revelarle fríamente la supuesta tragedia.
Dada por muerta por el mundo y por el gélido magnate Vicenzo —prometido de Camila por conveniencia corporativa—, Anais sobrevive milagrosamente en un pueblo rural, despojada de sus recuerdos debido al trauma. Sin embargo, meses después, un anuncio televisivo sobre el compromiso oficial de su hermana rompe los diques de su amnesia. El dolor de la traición la transforma por completo: la niña indefensa muere en el fondo del abismo y da paso a Gianna, una mujer fría, calculadora y letal.
Rescatada y respaldada financieramente por la acaudalada y poderosa dinastía de su difunta madre, Gianna regresa a la alta sociedad con una identidad blindada. Infiltrada como la supuesta heredera de un consorcio extranjero y socia comercial, asiste a la gala de compromiso desatando la paranoia en Altagracia y Camila por su innegable parecido físico.
Gianna inicia una implacable guerra psicológica y corporativa. Utiliza su magnetismo y brillantez matemática para humillar a Camila en la junta directiva y orquesta un peligroso juego de seducción que vuelve loco de obsesión a Vicenzo. En la mañana de la boda civil exprés, el magnate, completamente perturbado por el deseo hacia Gianna, cancela el matrimonio y une sus fuerzas a la OPA hostil lanzada por el consorcio de la protagonista, dejando a sus enemigas en la ruina absoluta y ejecutando el inicio de su implacable venganza.

Capítulo 1

El tintineo de los cubiertos de plata contra la porcelana importada era el único sonido que llenaba el comedor. A través de los grandes ventanales, la escena parecía una postal perfecta de una familia adinerada compartiendo el desayuno. Pero detrás del mármol y las flores frescas, el ambiente estaba tan cargado que costaba respirar.

Anais mantenía la mirada clavada en su plato, ignorando el desprecio silencioso que flotaba al otro lado de la mesa. A su izquierda, su hermanastra Camila revisaba el teléfono con una sonrisa ensayada, mientras Altagracia, su madrastra, tomaba un sorbo de té con la postura rígida de quien vigila su territorio.

—Padre —rompió Anais el silencio, mirando al hombre sentado en la cabecera—. Necesito que revises mi auto. Ayer volvió a apagarse en plena marcha y los frenos tardan demasiado en responder. Es peligroso, necesito que lo vea un mecánico o cambiarlo por uno sencillo. Da miedo salir a la calle así.

Antes de que su padre pudiera abrir la boca, Altagracia dejó caer la taza sobre el platillo con un golpe seco que resonó en las paredes.

—¿Pero tú te volviste loca, Anais? —intervino, sin poder ocultar el veneno en la voz—. ¡Eso cuesta una fortuna! Qué fácil es para ti pedir lujos y exigir que se derroche el dinero que a tu padre tanto le cuesta ganar. Eres una desconsiderada.

—No estoy pidiendo un lujo, Altagracia, estoy hablando de mi seguridad —replicó Anais, apretando los puños debajo de la mesa—. El negocio familiar da de sobra para eso. A Camila le compraron una camioneta del año hace un mes y nadie cuestionó el gasto.

—¡No te atrevas a compararte con mi hija! —siseó Altagracia, poniéndose de pie de golpe—. Camila va a eventos benéficos, representa nuestro apellido con clase y dignidad. Tú solo eres una carga que se la pasa quejándose. Bastante hacemos con mantenerte bajo este techo.

—¡Ya basta! —la voz del padre tronó en la habitación, haciendo que los sirvientes en los pasillos se tensaran.

Anais miró a su padre, esperando, por una vez en su vida, una palabra de apoyo o un límite a los abusos. Pero lo que encontró en sus ojos fue una furia ciega, alimentada por los años de manipulación con los que Altagracia le había envenenado la mente. El hombre se levantó de la silla, caminó a pasos pesados hacia ella y, antes de que pudiera reaccionar, le asestó una violenta bofetada.

El golpe le giró el rostro hacia un lado. El comedor quedó en un silencio sepulcral, solo roto por la respiración agitada de su padre. El dolor en la mejilla no era nada comparado con la vergüenza que le trancó el pecho.

—¡Eres una malagradecida y una caprichosa! —le gritó el hombre, con el rostro enrojecido—. Tu madre solo me dio dolores de cabeza y tú vas por el mismo camino. No quiero volver a escucharte pedir un solo centavo en esta casa. ¡Lárgate de mi vista!

Anais se llevó una mano a la piel ardiente. Levantó los ojos y vio a Camila cubriéndose la boca con un horror fingido, mientras Altagracia mostraba una sonrisa de victoria. Con el corazón destrozado, Anais se puso de pie y salió corriendo de la mansión, esquivando las miradas de lástima de los empleados.

Terminó refugiada en el rincón más oscuro de una pequeña cafetería en el otro extremo de la ciudad, apretando una taza de café frío entre las manos temblorosas. Necesitaba tiempo para respirar. Mientras miraba la lluvia golpear el cristal, las risas burlonas de Camila y Altagracia seguían dándole vueltas en la cabeza.

¿Por qué nadie le creía? ¿Por qué, sin importar cuánto se esmerara por encajar y soportar los desplantes, para su padre siempre era un estorbo del que avergonzarse? Una lágrima amarga le corrió por la mejilla. Estaba completamente sola en ese nido de víboras, mendigando un afecto que le negaban sistemáticamente. No se imaginaba que las cosas en la carretera estaban a punto de ponerse mucho peores.

De repente, el teléfono celular vibró con fuerza sobre la mesa, rompiendo sus pensamientos. Anais sacó el aparato del bolso con torpeza. Al ver que era un número desconocido, contestó con la voz entrecortada.

—¿Aló?

—¿Hablamos con la señorita Anais? —preguntó una voz masculina, tensa y apresurada.

—Sí, soy yo. ¿Quién habla?

—Señorita, le marcamos de la sala de urgencias del Hospital Central. Su padre acaba de sufrir un choque grave en la autopista principal. Un camión de carga embistió su vehículo. Su estado es crítico y va entrando a quirófano ahora mismo. Debe venir de inmediato.

El teléfono resbaló de sus dedos y cayó sobre la mesa. Sintiéndose mareada, tuvo que apoyarse en la silla para no caerse. El mundo se le desmoronaba. Su padre, el hombre que la acababa de golpear pero que seguía siendo su único vínculo familiar, se estaba muriendo. Mientras salía a la calle a buscar un taxi bajo la lluvia, un pensamiento terrorífico la invadió: si él moría, se quedaría completamente desamparada a merced de esas dos mujeres.

Una semana después, la atmósfera en la mansión no era de luto, sino de pura estrategia. El padre de Anais seguía inconsciente en coma inducido, y Altagracia no había perdido el tiempo. Para acallar los rumores sobre una posible quiebra, decidió seguir adelante con la gran gala benéfica anual de la empresa. Para ellas, las apariencias ante la alta sociedad lo eran todo.

Horas antes de que llegaran los invitados, Altagracia entró a la habitación de Anais sin molestarse en tocar. Llevaba una percha con un vestido de corte viejo, de un color gris opaco y sin ninguna gracia.

—Te vas a poner esto —ordenó, tirando la prenda sobre la cama—. Hoy es una noche crucial para Camila. No quiero que llames la atención ni causes lástima con tus harapos ordinarios. Quédate en el fondo del salón como una sombra. Ya bastante molestia es tenerte aquí.

En cuanto la puerta se cerró, Anais miró el trapo gris. Una chispa de orgullo, adormecida por el dolor de los últimos días, se encendió con fuerza en su interior. Miró hacia la ventana, pensando en su padre postrado en la cama, y luego apretó los puños.

—Se acabó —susurró.

Caminó hacia el fondo de su armario. Pasó de largo la ropa sencilla y sacó una funda oculta. Ahí estaba una pieza que había comprado en secreto con sus propios ahorros: un vestido de seda pura en color rojo carmesí. Era una prenda espectacular, elegante pero atrevida, que se ceñía a su cuerpo con un escote sofisticado y una caída que cortaba la respiración.

Cuando la música de cámara ya resonaba en el salón principal y los empresarios más importantes del país conversaban con copas de champaña en mano, Anais apareció en lo alto de la escalinata.

El efecto fue inmediato. Como si tuviera un imán, las conversaciones empezaron a apagarse una a una. Los murmullos cesaron y las miradas de los magnates y las damas se elevaron hacia ella. Anais bajaba los escalones con la frente en alto, con una elegancia natural que aplastó por completo el recargado vestido rosa de pedrería que llevaba Camila. Altagracia, al verla desde el centro de la pista, apretó su copa con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. La furia en sus ojos prometía destruirla.

Antes de que su madrastra pudiera acercarse a sacarla a empujones, las puertas principales se abrieron de par en par. El maestro de ceremonias anunció el nombre que todos esperaban:

—El señor Vicenzo, CEO de las Industrias Corporativas Globales.

El hombre entró al lugar y una ola de respeto barrió el salón. Vicenzo tenía una presencia imponente; sus ojos grises y afilados analizaban el entorno con la precisión de un depredador, y su traje a la medida delataba un poder incalculable. Altagracia, forzando una sonrisa perfecta, arrastró a Camila del brazo para cortarle el paso.

—Señor Vicenzo, qué honor tenerlo en nuestra casa —dijo Altagracia con voz empalagosa—. Le presento a mi hija, Camila. Estaba muy interesada en conversar con usted sobre los nuevos proyectos de la ciudad.

Camila extendió la mano, intentando cautivar al soltero más codiciado y peligroso de la élite. Sin embargo, Vicenzo ni siquiera se dignó a mirarla. Sus ojos grises pasaron de largo de la silueta rosa de Camila y se clavaron en la mujer del vestido rojo que estaba a unos metros.

Intrigado por el fuego y la tristeza altiva que emanaba de Anais, Vicenzo rompió el protocolo. Dejó a Altagracia y a Camila con la mano estirada en el aire y caminó con paso firme directamente hacia ella. Los invitados contuvieron el aliento.

Vicenzo se detuvo a unos centímetros de Anais, obligándola a sostenerle la mirada. Una sonrisa ladina se dibujó en los labios del magnate.

—Buenas noches, señorita —dijo, con una voz profunda que derrochaba seguridad—. Me temo que el color de su vestido es una advertencia de peligro... y a mí me encantan los riesgos.

Anais sintió un escalofrío en la espalda, pero no bajó los ojos. Sabía que ese hombre era el tiburón más grande del mundo corporativo, pero también intuyó que podía ser su única salida de ese infierno.

En ese instante de máxima tensión, cuando Camila se moría de envidia y Altagracia planeaba cómo deshacerse de ella esa misma noche, las puertas del salón volvieron a abrirse, pero esta vez de golpe.

Un hombre de traje oscuro, pálido y completamente alterado, entró corriendo. Era el abogado principal y albacea de la familia. Ignorando las etiquetas, fue directo hacia Altagracia y le entregó un documento sellado.

Altagracia, molesta por la interrupción frente a Vicenzo, abrió el sobre de mala gana. Pero a medida que sus ojos recorrían el papel, el color se le fue del rostro. Las manos le empezaron a temblar tanto que la copa de champaña se le resbaló, haciéndose añicos contra el suelo de mármol.

—No... esto no puede ser verdad... —tartamudeó, mirando el documento como si fuera una maldición.

—¿Qué pasa, mamá? —preguntó Camila, asustada.

El abogado, con la voz firme y lo suficientemente alta para que Vicenzo y Anais escucharan, soltó la bomba:

—Señora Altagracia... el informe pericial acaba de llegar del hospital junto con la orden del testamento del señor. El choque de la semana pasada no fue un accidente. La policía científico confirmó que los frenos del auto fueron cortados intencionalmente. Alguien intentó matarlo.

Los murmullos estallaron en el salón como pólvora. El abogado miró fijamente a Anais y continuó:

—Y debido a las cláusulas de emergencia que su padre firmó hace años en caso de un atentado contra su vida... todas las acciones de la empresa, las cuentas bancarias y el control absoluto de esta mansión pasan de inmediato a manos de su única hija biológica: Anais. Ustedes dos, señora Altagracia y señorita Camila, quedan legalmente desheredadas y suspendidas de cualquier fondo a partir de este maldito segundo.

El silencio que siguió fue absoluto. Altagracia miró a Anais con un odio que rayaba en la locura, dándose cuenta de que la trampa que ella misma había armado para deshacerse de su esposo se había vuelto en su contra antes de tiempo.

Vicenzo, observando la escena, soltó una risita cargada de ironía. Miró a Anais, cuyos ojos brillaban por la sorpresa y el repentino peso del poder. El magnate se inclinó un poco hacia ella y le susurró al oído:

—Vaya... parece que mi hermosa dama de rojo no es solo una sobreviviente. Ahora eres la dueña del tablero. Creo que es momento de que tú y yo firmemos un contrato muy interesante.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa

11.4k Vistas · Completado · Adrienne Loftin
Los ojos de Wyatt se encontraron con los míos, y juro que los vi brillar en oro durante un breve momento. Sin embargo, la luz del sol entraba por la ventana con fuerza, así que probablemente fue solo un truco de luz.


Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.

Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...


Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.


Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
Guerreros de la luna azul

Guerreros de la luna azul

6.4k Vistas · Completado · Reanne Michelle
Lelanna es una joven guerrera en entrenamiento para su manada de lobos, la Luna Azul. Tratando de ocultar sus sentimientos por su amigo cercano y futuro Alfa, Lelanna intenta seguir adelante con el apoyo de sus amigos y un apuesto desconocido que entra repentinamente en su vida. Pero el mundo amoroso y feliz de Lelanna pronto se desmorona cuando descubre que tiene enemigos que buscan destruirla a ella y a los que más ama. Nuestra joven guerrera debe enfrentar el miedo, la pérdida, el valor y la misericordia. Lelanna muestra su verdadera valentía, determinación y hasta dónde llega su amor mientras se propone acabar con cada uno de sus enemigos con las habilidades más mortales de una verdadera guerrera.
Juego del Destino

Juego del Destino

4.7m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Callejón de honor

Callejón de honor

1.4k Vistas · En curso · Mozartico
Esta novela narra la historia completa de Jackson Phil y Marie Smith, dos jóvenes que se alistan en los Marines por motivos opuestos: él para honrar un legado familiar de héroes, y ella para huir de una dolorosa realidad marcada por un padre ausente y el alcoholismo. Aunque inicialmente su relación está guiada por la rivalidad y los roces constantes, un castigo disciplinario los obliga a trabajar en equipo durante un peligroso entrenamiento de orientación en la selva.

Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.

A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

6.4k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
Deseando al tío multimillonario de mi ex

Deseando al tío multimillonario de mi ex

11.3k Vistas · Completado · sillasuzy
«Me gusta la forma en que me llamas por mi nombre, muñeca. Lindo».

«¿Lindo? ¿Tu nombre?»

«Tú».

De repente, se enderezó e inclinó toda la parte superior de su cuerpo hacia él, con la mirada fija. «¿Crees que soy hermosa?»

Él rió suavemente, inclinándose más cerca, ella podía sentir su aliento en sus labios.

«Eres etéreo».

Ella cogió su corbata y lo acercó más. «Entonces, ¿te gustaría dormir conmigo?»


Elaine Rock había pasado toda su vida construyendo su empresa hasta que se convirtió en una de las mejores. Pero sus años de arduo trabajo se derrumbaron cuando la acusaron de presionar a su hermana para que intentara suicidarse, y como si la angustia no fuera suficiente, también descubrió que su novio de dos años se iba a casar con su hermana. En su momento más oscuro y desesperado, alguien apareció y no era cualquiera, era Xavier Romano, el multimillonario de 30 años, y el tío de su ex. Sin embargo, quería algo a cambio para ayudar a que su empresa volviera a funcionar. ¡Matrimonio!

Pero no es solo un contrato para Xavier. Quiere su corazón, su cuerpo y su alma. Él tenía la misión de malcriarla estúpidamente.
La segunda oportunidad del multimillonario

La segunda oportunidad del multimillonario

1.3m Vistas · Completado · Nia Kas
McKenzie Peirce oculta su pasado por una razón. Se avergüenza de ello y no quiere que salga a la luz. Su salvador pertenecía a una de las familias más ricas de Ardwell. Aceptó casarse con el nieto de su salvador, que era frío y distante. Poco a poco Dimitri se va abriendo y McKenzie también. Justo cuando pensaba que podía confiar en él, una tercera persona entra en sus vidas e incomoda a McKenzie.
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Atrapada con Mis Tres Jefes Atractivos

Atrapada con Mis Tres Jefes Atractivos

491k Vistas · Completado · Oguike Queeneth
«Tu vagina está goteando para nosotros, rogándonos que la usemos». Su voz profunda me hizo temblar la espalda.

«¿Quieres eso, ranúnculo? ¿Quieres que le demos a tu cabrona lo que se le antoja?

«Y... sí, señor». Respiré


El arduo trabajo de Joanna Clover en la universidad dio sus frutos cuando recibió una oferta de trabajo de secretaria para la empresa de sus sueños, Dangote Group of Industries. La empresa es propiedad de tres herederos de la mafia. No solo son dueños de un negocio conjunto, sino que también son amantes y han estado juntos desde sus días de universidad.

Se sienten atraídos sexualmente el uno por el otro, pero lo comparten todo juntos, incluidas las mujeres, y se cambian como ropa. Son conocidos como los playboys más peligrosos del mundo.

Quieren compartirla, pero ¿aceptará ella el hecho de que se follan el uno al otro?

¿Será capaz de navegar por negocios y placer?

Nunca antes había sido tocada por un hombre y mucho menos por tres, todos al mismo tiempo. ¿Ella lo hará?
Fingido a real

Fingido a real

4.1k Vistas · Completado · Chhavi Gupta
Maurvi es una chica muy bonita, inteligente, alegre e inocente. Es el tipo de amiga que cualquiera desearía tener. Quiere salvar a su amiga de involucrarse demasiado con un chico que no es bueno para ella. Pero necesita ayuda para poder ayudar a su amiga...

Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...

Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

710.5k Vistas · Completado · Lily
En la fiesta de cumpleaños de mi padre bastardo, mi hermana Emily me drogó—y peor aún, planeaba que su novio me agrediera. Mientras la sustancia recorría mis venas, el deseo comenzó a abrumar mi mente racional. Pero en ese momento de vulnerabilidad, mi esposo por contrato me salvó. Me encontré ardiendo solo por él. Lo que comenzó como su intento de ayudarme a superar los efectos de la droga se convirtió en una noche de intimidad cruda y apasionada que rompió todas las barreras que habíamos construido cuidadosamente. En sus brazos, descubrí un hambre que nunca supe que existía, y él me reclamó con una intensidad posesiva que nos dejó a ambos sin aliento...

Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.

Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.

Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.

Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.

Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.

¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
El lirio del reino de cristal

El lirio del reino de cristal

2.2k Vistas · Completado · Karla Alejandra Zurita Cruz
En el reino de Aurelian, donde la magia pertenece a los nobles y la pobreza condena al olvido, vive Amara, una joven hermosa, humilde y tierna que ha crecido sin protección, con pocos recursos y un corazón incapaz de endurecerse pese a las dificultades.
Después de perder a su madre y quedar al cuidado de una anciana curandera, Amara descubre que posee un don antiguo: puede escuchar el latido de la tierra y sanar con la luz de las flores encantadas. Ese poder, prohibido para alguien de su origen, la lleva a cruzarse con el príncipe Damián de Valcerra, heredero del trono, comprometido por deber con una princesa extranjera.
Amara y Damián no deberían amarse. Ella pertenece al pueblo. Él pertenece a la corona. Pero entre secretos, traiciones, criaturas mágicas, guerras entre reinos y una maldición que amenaza con destruir Aurelian, ambos descubrirán que el amor verdadero no siempre nace donde la sociedad lo permite, sino donde el alma encuentra su hogar.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

10.8k Vistas · Completado · Kierra King
—¿Crees que puedes irte, bella mía?
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.

Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.

Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?