NovelaGO
Enamorándome del lobo

Enamorándome del lobo

Jade F. C. J · Completado · 146.3k Palabras

679
Tendencia
1.5k
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Carolina Lane hasta hace poco ha vivido una vida completamente normal, pero al mudarse con su madre a una nueva ciudad las cosas cambian.

El tener de vecino a Kayler Brown, el chico más sexy y respetado del colegio, no le hace ninguna gracia. Pero al conocerlo bien se da cuenta poco a poco que él no es igual que todos, tiene algo raro y oculto que por su cabeza jamás pasó la idea de que fuera un hombre lobo.

Capítulo 1

CAROLINA LANE:

Esa sensación tan extraña que tienes al saber que no volverás a ver el lugar en donde creciste, el patio en donde alguna vez jugaste cuando eras niña. Mi habitación. Siento cierta nostalgia y tristeza porque una parte de mi no se quiere ir, pero otra parte me grita que no debo de ser egoísta, a mi madre le han ofrecido un muy buen empleo en el norte del país. Tendré que ir a una nueva escuela, conocer personas nuevas, dejar a Will... —mi ex novio—. En cuánto le di la noticia se enojó mucho y terminamos. Creo que era lo mejor.

Terminé de meter las maletas al auto y abrí la puerta, pero antes le di una última mirada a mi antiguo hogar. Era una casa color blanca pequeña y de dos pisos. Había un jardín lleno de flores amarillas que mi madre había sembrado en su tiempo, ya estaba marchitas.

El día estaba soleado. Cerré mis ojos por unos segundos y me subí.

—¿Lista? —me preguntó mamá.

No, no lo estoy. Esto es demasiado para mi. No quiero irme.

—Sí —mentí.

Ella sonrió de lado y arrancó el coche, nos esperaba mucho por recorrer. Hoy era miércoles, por lo que significaba que mañana tendría que ir a la escuela. Mi madre había llamado días antes para inscribirme y pedir un cupo para mi. A pesar de que las clases habían empezado, habían hecho una excepción por esta vez. Me sentía tan nerviosa, ni siquiera conocía cómo era el ambiente o las tradiciones de ese pueblo.

Mi madre era casi de mi tamaño, medíamos uno sesenta y nueve por ahí. Ella tenía piernas largas y era rubia, a veces nos confundían con hermanas. Era realmente gracioso, pero supongo que lo hacen porque el carácter de mi madre no es serio ni nada de eso, todo lo contrario: es alegre y divertida. Yo soy todo lo opuesto a ella. Quizás por eso no tenía tantos amigos, la mayoría del tiempo mi cara estaba seria y eso hacía que las personas no me hablaran. Pero es que así era mi cara y eso no lo podían entender.

Horas después...

—Carolina, quita esa cara, no vamos a meternos a la boca del lobo —intentó subirme el ánimo. Sentí un escalofrío cuando dijo eso último. —Mira esto... —hizo una pausa—Como una nueva aventura, conocerás nuevos amigos, quizás a algún chico... —me sonrió.

¿Chico? Yo no quiero conocer a ningún chico, hasta hace poco terminé con Will y aún duele. No le respondí, solo miré por la ventanilla el bosque, había niebla, era realmente hermoso. Los árboles eran muy grandes, podíamos ver el interior del bosque... no se miraba ningún animal ni nada.

—Ya estamos llegando —anunció ella, señalando el letrero que indicó el nombre de este pueblo. Su nombre era Lewiston.

No me emocioné ni nada, habíamos viajado por ocho horas y sinceramente no sentía mi trasero. Las casas se empezaron a ver, las personas, los bares, el cine, tiendas y también miré la preparatoria. Era un enorme edificio de dos plantas.

—Mira, ese es tu nuevo colegio —señaló el enorme edificio que estaba frente a nosotras. Habían algunos chicos afuera, quizás los que se quedan a molestar después de que salen porque ya está oscureciendo.

Mamá siguió conduciendo hasta tomar un camino en el que ya no habían casas, solo árboles.

—¿A dónde vamos? —pregunté, mirando por la ventanilla un tanto apurada.

—A nuestra casa. No te había dicho que era la única propiedad que estaba disponible, los antiguos dueños se mudaron hace unos meses y quedó vacía —me miró rápido.

Genial, voy a estar sumida en este bosque yo sola. Mamá se la pasará trabajando. Estoy sintiendo un poco de miedo, no sé qué clase de animales hay en este bosque, o peor aún, si son salvajes.

—Esta es una manera muy efectiva para socializar —dije con sarcasmo.

Ella negó riendo.

Estaré sola en el bosque.

—Mira —me llamó— Al fin y al cabo no somos las únicas que vivimos por aquí —miró por el espejo retrovisor.

Volteé a ver, atrás de nosotras venían como tres coches, todos eran caros y de color negro. Los vidrios eran oscuros, es por eso que no se podía ver a través de ellos para ver a los supuestos vecinos. Lo que sí se podía escuchar era la música alta que traían.

—Genial —volví mi vista al frente, poniendo los labios en una sola línea.

Todo iba bien hasta que escuchamos un ruido proveniente del motor. ¡Ay no! Esto no puede estar pasando.

—No me falles ahora... —murmuró mamá, haciendo lo posible para que el pobre coche siguiera en marcha. Pero no fue suficiente ya que el coche se fue deteniendo poco a poco hasta que nos detuvimos por completo.

Maldito coche.

—¡Demonios! —exclamó mamá, golpeando con fuerza el volante pero rápidamente se sobó la zona afectada con dificultad haciendo una mueca de dolor. Reí en el proceso.

Los coches que venían detrás de nosotras empezaron a tocar el claxon desesperados.

—Creo que tenemos que caminar el resto del camino—empezó a abrir su puerta. Abrí mi boca del asombro, no quería caminar —No falta mucho —me calmó, mientras se bajaba del auto.

—Está anocheciendo —murmuré.

—Lo sé así que mejor nos apuramos. Ayúdame con las maletas, ¿quieres? —cerró la puerta y se fue a la parte de atrás.

De mala gana salí del auto yo también, cerrando la puerta tras de mi. Lo primero que hice fue ver a los tres coches que estaban allí, tocando el claxon desesperados. Llegué donde mamá que buscaba algo en uno de los bolsos, pero no le puse mucha atención ya que mi mirada estaba fija en el auto de enfrente. Aunque no podía ver a la persona que iba manejando podía sentir su mirada puesta en mi. Era una de esas camionetas cerradas que son súper caras y bonitas. Era color negro y enfrente tenía la palabra Jeep en color plateado.

—Carolina, dile a esas personas que dejen de tocar el claxon, me están empezando a exasperar —me ordenó.

Fruncí el ceño y la miré. No quería hablar con ellos, ni siquiera sabía si eran amables.

—Mejor saco las maletas —me negué, mientras buscaba mis maletas y las ponía en el suelo.

Mamá suspiró y se giró para ver a esas personas.

—¡Lo siento mucho... —empezó diciendo—... pero mi auto murió! ¡Si quieren pueden pasar a la par! ¡Gracias! —finalizó, dándose la vuelta y volviendo a lo nuestro.

No entendí: si había espacio a nuestro lado para pasar bien ¿por qué se pusieron en ese plan? Creo que lo único que querían era molestar.

El primer auto arrancó rápidamente, pasándonos de lado, mientras que los demás lo siguieron.

KAYLER BROWN:

—Ya quiero que llegue el sábado, la fiesta será todo un éxito. Debemos de recuperar nuestro trono, Kayler —dijo Seth.

Íbamos de regreso a casa después de un largo día de colegio. Estaba exhausto, harto de socializar. Solo quería llegar a casa, esperar que se hiciera de noche para salir al bosque un rato. Era lo único que me hacía sentir bien hasta ahora.

—¿Kayler? —fue Apolo quien me llamó la atención ahora, me había quedado callado.

—Si, yo también quiero que llegue el sábado.

—¿Invitarás a Paige? —inquiere él—tienes días de no salir con ella.

Paige: mi novia.

—Tal vez.

—Acuérdate que... —empezó a decir pero lo callé.

Noté que un auto viejo, un escarabajo iba delante de nosotros. No lo había visto por aquí nunca, pensé que eran turistas.

—¿Y eso? —inquiere Seth—¿Tenemos compañía?

—¿Sabrán donde se están metiendo? —quiso saber Apolo.

Sentí algo extraño en ese momento. Me llamó mucho la atención ese coche. Pude rebasarlo para pasar pero no quise, me quedé a observar hacia donde se dirigía.

Le bajé un poco a la música y me quedé pensativo. De pronto el auto de enfrente empezó a detenerse poco a poco. Me detuve detrás de ellos.

—¿Y ahora qué?—cuestiona Seth—Pásalo, amigo, la reunión está empezando.

—Shhh —lo calle, dándole una mirada intimidante. Eso fue suficiente como para que Seth se callara. Parece que se le estaba olvidando quién manda.

Me quedé en silencio observando: una mujer salió del asiento conductor, era mayor, rubia y guapa. Ella se dirigió a la parte trasera del coche para sacar algo. Los chicos de los autos de atrás empezaron a tocar el claxon. Eso me estresó.

Y entonces pasó: del asiento copiloto salió una chica rubia, joven, veía con odio todo a su alrededor y eso me causó gracia. Sin embargo, algo pasó dentro de mi: empecé a sentir eso que mi padre un día me contó.

No puede ser, pensé. Esas cosas no existen en mi vida.

Miré a esa chica extraña, sentí que ella me miró. Fueron solo unos segundos que para mi fueron eternos. Mi corazón empezó a latir más de prisa, dándome a entender lo que en verdad estaba pasando.

—¿Kayler? —escuché la voz de Apolo—¿estás bien?

Salí de mi trance.

La mujer se giró a nosotros.

—¡Lo siento, pero mi auto murió, si quieren pueden pasar a la par! ¡Gracias!

Le di una última mirada a la chica, apreté el acelerador y rebasé al coche, yéndome de allí. Esa imagen de esa chica rubia no salía de mi mente. Antes pensaba que esas cosas no se habían hecho para mi, ya me había resignado a permanecer solo y aparece justo ahora. ¿Por qué? Mis manos tiemblan, siento la necesidad de volver y seguir viéndola. ¿Por qué quiero seguir viéndola?

Necesito relajarme y olvidarme de eso.

CAROLINA:

—¡Esto no habría pasado si ese auto no fuera una basura! —exclamé, sintiendo mis piernas pesadas. Mi vestimenta se basaba en unos vaqueros desgastados, unos converse negros y chaqueta negra. Aquí hacía frío, me servirá de mucho.

Llevábamos caminando más de una hora, estaba oscuro y la luna ya había salido. Solo ella nos iluminaba. Mamá iba más adelante, yo me iba quedando un poco más atrás. Las dos maletas que llevaba eran muy pesadas. El clima se sentía helado, cuando hablaba salía humo de mi boca. El camino era de tierra, a mi lado habían solo árboles. Yo no sabía que este pueblo era así de frío y yo solo tengo ropa pequeña y holgada. No me culpen, en mi ciudad era soleado. Lo único que me abrigaba era mi chaqueta.

Había amarrado mi cabello en un moño pero unos cuantos cabellos se habían salido y ahora estaban en mi cara.

—¡Ya estamos llegando! —exclamó mamá desde más adelante.

Mientras íbamos caminando miré otro camino a mi derecha. Supongo que las personas de los autos siguieron ese camino. Pero ese camino era de tierra. La carretera pavimentada había terminado hace unos metros más atrás. Dejé las maletas en el suelo para descansar un poco.

—Dios... —murmuré, respirando profundamente.

Inconscientemente miré el bosque, el tenebroso bosque qué tal parecía llamarme. No sé por qué, pero me sentí observada. Una sensación nueva.

—¡Carolina, apúrate! —me gritó mi madre desde más adelante.

Salí de mis pensamientos, cogiendo mis maletas y corriendo un poco hasta alcanzarla.

—¡Llegamos! —exclamó, dejando caer las maletas al suelo.

Era una casa de dos pisos un poco grande, estilo rústico; pero no era la casa lo que me llamó la atención sino el enorme lago que estaba frente a ella. La enorme luna lo iluminaba, se veía tan... hermoso. Algo bueno salió de todo esto. Caminé hasta el pequeño muelle que yacía allí y me senté. Quité mis zapatos para que mis pies tocaran el agua. Estaba muy fría.

Miré la luna, se veía tan grande y hermosa. Del otro lado, en la casa de enfrente habían luces encendidas y una que otra persona andando por el patio. Me sentía un poco mejor al saber que había gente por aquí. Menos sola. Sonreí imaginándome una nueva aventura aquí, creo que podría sobrevivir. Jugué con mis pies en el agua, sintiéndome una niña pequeña experimentando algo nuevo, de pronto escuché un crujido a mi lado. Miré hacia esa dirección: solo habían árboles.

La sensación de sentirme observada no se iba.

—¡Carolina, ayúdame aquí!

Cerré los ojos por un segundo. No puedo ni tomar un descanso. Me puse en pie, poniéndome mis zapatos en el trayecto.

Iba a dar la vuelta para regresar donde mamá, pero un aullido me puso en alerta, hizo que mi piel se estremeciera y me llenara de miedo.

¿Lobos? ¡¿Hay lobos aquí?!

No me jodas.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

1.1m Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

690.5k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

556.3k Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas

937.3k Vistas · En curso · Becky j
—¡El compañero está aquí!
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.

Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.

El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.

Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

985.8k Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.8m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

638.4k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

971.4k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

1.9m Vistas · En curso · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

530.7k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.