
Enciende la llama
Jelly Belarde · En curso · 119.7k Palabras
Introducción
Amara es la hermana menor de Azael. Se llevan diez años de diferencia, por lo que su hermano la sobreprotegía. Pero Amara se escapó de casa después de descubrir que su hermano Azael la amaba. Son hermanos de sangre y todo, y su mente no puede aceptar que él la ame más, así que decide mantenerse alejada. Lo que no sabía era que Azael la seguía las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Capítulo 1
Amara emergió de su escondite con cautela. Se cuidaba de no hacer ningún ruido. ¿Por qué terminó escondiéndose en este sucio almacén de la Universidad lleno de montones de cosas y libros, cuando había tantos otros lugares para esconderse? También estaba polvoriento, pero era mejor que ser vista por las personas que la buscaban.
Miró a través de la pequeña rendija en la puerta donde se escondía. Cuando vio a los dos soldados molestos, se mordió el labio inferior.
¡Uf! Personas tan desagradables a sus ojos.
En medio de su rabia anterior, bautizó al jefe de los dos hombres que seguían pidiéndole una cita sexual. Solo rompió el huevo del hombre sin miedo, pero en lugar de reírse, se veía aterrorizada mientras lo hacía. Luego ordenó a los dos hombres que la arrestaran.
No era tonta, así que corrió hacia el sucio almacén de la Universidad. Se rió en secreto cuando los vio buscando como locos. ¡Qué maniático psicótico! Quería gritarles en su cabeza, pero no podía.
¡Mierda!
Sus ojos se abrieron de par en par cuando su celular sonó fuerte dentro de su bolso. Se sorprendió cuando la puerta se abrió inesperadamente. Al empujar la hoja de la puerta contra ella, su ceja se rozó con ella.
—¡Te tenemos, Amara Legrand!
Antes de que pudieran tocarla, pateó a uno de ellos en la rodilla y empujó al otro. Corrió.
Su teléfono seguía sonando, así que se lanzó hacia su bolso para encontrarlo. —¡Ajá! ¡Lo encontré!— Pero justo cuando estaba a punto de contestar la llamada, alguien le agarró el brazo.
Luchó contra ellos y miró a su alrededor. En esa área desolada de la universidad, rezaba para que alguien viniera a ayudarla. También era tonta a veces; ¿por qué corrió aquí antes cuando podría haber corrido a otro lugar?
—Te voy a patear en la cara cuando salga de tus manos— declaró con valentía.
—¡Eso es, si puedes escapar!— exclamó el otro, que le sujetaba la mano derecha y parecía un lagarto atrapado en un armario durante cinco años.
Luchó por liberarse, pero todo lo que podía escuchar de los dos era una risa fuerte. Su teléfono sonó de nuevo, pero esta vez la otra persona lo tomó y lo pisoteó de inmediato.
¡Dios mío! Mi iPhone nuevo de paquete.
Deseaba tener la capacidad de volar. Su hermano mayor, Azael, se lo había dado, y tenía muchas fotos de él en su galería. No se arrepiente de haber conseguido el iPhone, pero sí de las fotos que almacenó en él porque todavía las está subastando.
—¡Desgraciado!— gritó, irritada.
La arrastraron. Gritó, pero nadie podía escucharla. ¿Y si llora? Espera un segundo, prueba el grito primero.
—¡Hermano Azael, por favor ayúdame!— grito número uno.
—¡Tu hermosa hermana ha sido secuestrada, hermano!— grito de muestra número dos. ¿O qué tal el grito de muestra número tres? —¡Azael, ya tengo novio!— Espera que funcione.
Estaba acostumbrada a que Azael apareciera de la nada cuando su vida estaba en peligro. A pesar de que todavía está en la secundaria. Desde que eran niños, él ha sido su único Superman. ¡Porque Azael ya no está en la ciudad, estos dos bagres africanos se atreven a tocarla y arrastrarla!
Amara, por otro lado, se sorprendió cuando alguien apareció de un puñetazo y uno de ellos cayó al suelo. Con una sola patada, el otro también quedó inconsciente.
Sus ojos se abrieron de par en par cuando se dio cuenta de que era Azael quien la había ayudado. Le rodeó los brazos y lo abrazó con fuerza.
—¡Azael! Pensé que habías salido de la ciudad—. Solo llegaba hasta su pecho, así que abrazarlo era como abrazar un árbol gigante.
—¡Lo que sea, Amara Legrand! Algo malo te habría pasado si no hubiera venido directamente aquí para ver si no estabas en la mansión todavía—, declaró enfáticamente, con las cejas fruncidas. Estaba a punto de reprenderla.
La llamó por su nombre, así que supo que estaba enojado —¿Estás molesto? Azael, lo siento—. Se esforzó por ver la mirada vidriosa en sus ojos mientras lo miraba hacia arriba. A pesar de que él siempre la molestaba y fastidiaba, sabía que su hermano mayor era cariñoso.
Desvió la mirada de ella y soltó su abrazo. Le tomó la mano y la apartó.
Ella sonrió al ver sus manos entrelazadas, pero podía notar que él estaba molesto. ¡Azael es sobreprotector! Su hermano siempre está irritable en cada ocasión. Su hermano la considera una niña de la calle a pesar de que tiene dieciséis años. ¡También es exasperante!
—Yo seré quien te recoja después de la escuela a partir de ahora. Sin peros, o se lo diré a nuestros padres, princesita—. Cuando el motor arrancó, su expresión se oscureció.
Ella asintió pero no dijo nada. Permaneció en silencio durante todo el camino hasta que llegaron a la mansión. Por suerte, sus padres estaban en una fiesta.
Subió corriendo las escaleras. Primero dormiría y dejaría que la criada le trajera comida más tarde. Amara se dejó caer sobre la cama tamaño queen. Primero, se dio la vuelta en su suave cama y pensó por un momento.
Azael la había salvado de nuevo. Ella cree que tiene superpoderes. Porque Azael siempre la encuentra y la sigue, incluso si se esconde en el fin del mundo. Eso no era un problema para ella; de hecho, era divertido. Probablemente es la única con un hermano mayor que la trata como una princesa y piensa que es la más hermosa de todas. Sonrió cuando se dio cuenta de que Azael estaba molesto con ella. Esbozó una sonrisa.
Cerró los ojos y no se dio cuenta de que se estaba quedando dormida. Alguien acababa de acariciarle la mejilla. Eso la hizo sonreír de repente. Extendió la mano, acariciando su mejilla, y la abrazó con fuerza antes de volver a quedarse dormida. Solo se despertó cuando alguien la besó en la mejilla.
—Es hora de cenar, mi princesa. Deberías cambiarte de ropa. Te esperaré afuera.
Parpadeó y fijó la mirada en la persona que había interrumpido su sueño. Estaba sonriendo con malicia. No quería comer con su hermano mayor Azael, así que lo evitó. ¡Hmp!
—Amara...
Lo ignoró cuando mencionó su nombre. Entonces, ¿cuál es el punto?
—¡No quiero comer nada!— También se envolvió en una colcha.
Se sentó al borde de su cama cuando lo escuchó suspirar. Los pasos se desvanecieron, seguidos por el cierre de la puerta.
Últimos capítulos
#75 76 - Velocidad
Última actualización: 1/10/2026#74 75 - Hija
Última actualización: 1/10/2026#73 74 - Estado
Última actualización: 1/10/2026#72 73 - Exfoliación
Última actualización: 1/10/2026#71 72. Maravillas
Última actualización: 1/10/2026#70 71 - Coco
Última actualización: 1/10/2026#69 70 - Probado
Última actualización: 1/10/2026#68 69 - Botella
Última actualización: 1/10/2026#67 68 - Agarrado
Última actualización: 1/10/2026#66 67 - Quejándose
Última actualización: 1/10/2026
Te podría gustar 😍
Fingido a real
Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...
Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
EL DESTINO POR EL QUE ARRIESGUE TODO
Él no solo conoce las cláusulas ocultas que sus hermanas pasaron por alto, sino también cada una de las fantasías que Florencia intenta reprimir. Atrapada en un peligroso juego de chantaje visual y seducción, Florencia descubrirá que la línea entre la inspiración y la obsesión es tan fina como la piel. Entre pinceladas furtivas, noches de entrega absoluta y un pacto donde el placer es la única moneda de cambio, deberá decidir si entregarse a la tentación destruirá su arte o liberará finalmente su verdadera naturaleza.
Una amapola para el griego
Para el mundo exterior, Emily es una simple archivadora invisible: ropa holgada, gafas enormes y un salario miserable. Pero cuando la vida de su madre pende de un hilo por un cáncer agresivo, las reglas cambian. De noche, envuelta en encaje negro, un antifaz y sobre el escenario del club más exclusivo de Chicago, se convierte en Amapola: una cautivadora bailarina que enloquece a los hombres sin dejarse tocar por ninguno.
Alexandros Kostas es el CEO más despiadado, frío e influyente de la industria. Su imperio se tambalea tras la muerte de su abuelo, quien le dejó una última condición en su testamento: casarse y formar una familia en tiempo récord o perderlo todo. Desesperado por encontrar una esposa conveniente, busca refugio en la noche... donde queda hechizado por la misteriosa Amapola, la única mujer que se ha atrevido a rechazar su dinero y su poder.
La chispa se enciende cuando el destino une sus vidas en dos frentes: en la oficina, Alexandros descubre la brillante mente financiera de la torpe archivadora; en la sombra, se obsesiona con cazar a la esquiva bailarina.
Entre mentiras, secretos corporativos, un chantaje familiar y una atracción desenfrenada que ninguno puede controlar:
¿Qué pasará cuando el CEO descubra que la esposa que compró por contrato es la misma mujer que le robó el aliento tras un antifaz?
El lirio del reino de cristal
Después de perder a su madre y quedar al cuidado de una anciana curandera, Amara descubre que posee un don antiguo: puede escuchar el latido de la tierra y sanar con la luz de las flores encantadas. Ese poder, prohibido para alguien de su origen, la lleva a cruzarse con el príncipe Damián de Valcerra, heredero del trono, comprometido por deber con una princesa extranjera.
Amara y Damián no deberían amarse. Ella pertenece al pueblo. Él pertenece a la corona. Pero entre secretos, traiciones, criaturas mágicas, guerras entre reinos y una maldición que amenaza con destruir Aurelian, ambos descubrirán que el amor verdadero no siempre nace donde la sociedad lo permite, sino donde el alma encuentra su hogar.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Sexualmente atraída por mi suegro
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN
Renata Solano lo tiene todo.
Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.
Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.
Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.
Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.
Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.
Está a su lado.
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












