NovelaGO
Esposa Abandonada

Esposa Abandonada

Jesica Quintero · Completado · 172.6k Palabras

873
Tendencia
2.8k
Vistas
129
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Esposa abandonada comienza con Samantha Moore, criada bajo el control estricto de un padre cuya verdadera actividad siempre le fue ocultada. Tras el supuesto suicidio de su madre, su vida se convierte en una jaula elegante. Decidida a escapar, huye de Nueva York con una identidad falsa y se instala en Texas, donde empieza de cero como empleada en una pastelería.

Allí conoce a Derek, heredero de una familia poderosa. Se enamoran y se casan, pero la diferencia de estatus despierta el rechazo de su suegra, quien la considera una oportunista. La noche de bodas, una conversación manipulada fuera de contexto sirve para acusarla de haberse casado por dinero. Derek, influenciado por su madre, la juzga sin permitirle explicarse. Durante tres años, Samantha vive un matrimonio vacío, aislada en una mansión donde es esposa solo en apariencia. Finalmente decide divorciarse y recuperar su dignidad.

El gran giro ocurre cuando descubre que la muerte de su padre no fue un infarto, sino un asesinato encubierto para evitar una guerra entre organizaciones criminales. Como única heredera del linaje Moore, debe regresar a Nueva York y asumir el liderazgo de una estructura que coordina alianzas entre mafias internacionales. Su ascenso es inaudito: jamás una mujer ha ocupado ese lugar, mucho menos una embarazada y divorciada.

Para consolidar su poder y asegurar la continuidad del apellido, necesita un matrimonio estratégico. Sin aceptar imposiciones, Samantha elige a Peter Roerig, un hombre leal y probado. El clímax llega cuando asume públicamente el mando, neutraliza a sus opositores y redefine las reglas del imperio, no como esposa abandonada, sino como líder indiscutida junto al gran amor de su vida.

Capítulo 1

Llevaba años escapando del peso de mi apellido, escapando de mi padre para sostener la nueva vida que había creado. Una vida en la que era feliz con mi novio, con una identidad nueva que solo una persona conocía. Mi mejor amiga, Emilie.

Sin embargo, esa madrugada una llamada del hospital de Nueva York me sacó de la cama y de mi zona de confort.

Mi padre había fallecido y mi presencia era necesaria.

La mezcla de sentimientos me abrumó. Lo había amado más que a nada en el mundo, pero después de la muerte de mi madre, nuestra relación se fue apagando poco a poco. Su trabajo lo mantenía fuera de la ciudad y, cuando regresaba, solo discutíamos.

Por eso escapé. Las cadenas que me mantenían en la mansión Moore me asfixiaban.

Fui ingenua al creer que había estado fuera del radar de Robert Moore. Al final, mi padre tenía mi número telefónico, mi dirección y, seguramente, también un pequeño ejército vigilando mis pasos sin que yo lo supiera.

Era la única hija y heredera del magnate más poderoso del país y, como tal, se esperaba que me hiciera cargo de mis obligaciones como su único familiar.

Mientras me preparaba para tomar el primer vuelo a Nueva York, mi móvil volvió a iluminarse.

Esta vez era el abogado de mi padre. Me dio sus condolencias y me pidió que abordara el avión privado que acababa de aterrizar en la pista de Austin, a unos diez minutos de mi casa.

Resignada y con un dolor profundo en el pecho, tomé lo necesario y subí a mi auto para dirigirme a la pista privada y volar a la ciudad que años atrás había llamado mi hogar.

Mis lágrimas caían una tras otra. El nudo en mi garganta era tan grande que apenas podía tragar. No dejaba de pensar que mi padre siempre supo dónde me encontraba. No dejaba de pensar que murió solo en un hospital, sin una mano cálida sosteniéndolo. No podía evitar sentirme culpable. Le fallé.

El avión se deslizó por la pista húmeda antes de elevarse. Tres horas después aterrizó en el aeropuerto Teterboro, donde ya me esperaba una SUV plateada y tres hombres vestidos con trajes oscuros.

Al acercarme al vehículo, el abogado de mi padre, a quien conocía desde niña, dio un paso al frente y extendió su mano.

—Le extiendo mis más sinceras condolencias, señorita Moore.

—Gracias —respondí. Mi voz sonó quebrada.

Desde que recibí la llamada del hospital no había dejado de llorar. No hablé con nadie más allá de esas llamadas necesarias.

—Lamento tener que abordar este asunto ahora mismo, señorita —dijo con firmeza—. Su padre, antes de morir, me ordenó acompañarla en cada paso. Desde el reconocimiento del cuerpo en el hospital hasta la firma legal mediante la cual todas sus propiedades, empresas y cuentas bancarias del país y del extranjero pasarán a sus manos. La llevaré a su hogar y firmará los documentos. Esa fue su última voluntad, junto con la lectura del testamento del señor Moore.

Apenas amanecía y el peso del apellido Moore volvió a caer sobre mis hombros. Mi padre siempre fue un hombre práctico y autoritario. Incluso en sus últimos momentos dejó instrucciones claras.

Asentí en silencio y subí al vehículo que me llevó a la casa que había abandonado años atrás.

Todo lucía exactamente igual. El aroma a cuero de los sillones, el perfume amaderado de mi padre impregnado en el ambiente. Los mismos muebles, los mismos cuadros en las paredes.

No había empleados. Solo silencio.

Por eso el abogado tenía las llaves de la mansión.

—Espéreme en el despacho del señor Moore, señorita. Le traeré un café.

Se alejó y me dejó sola con mis pensamientos. Las puertas de madera y cristal estaban a unos metros. Caminé hacia ellas con los ojos ardientes y la garganta cerrada.

El aroma familiar me llevó a mi infancia, cuando jugaba con los documentos de mi padre fingiendo ser su asistente. También a mi adolescencia, cuando discutíamos por todo.

Me senté en su sillón giratorio frente al escritorio y pasé mis manos por la madera pulida mientras esperaba a que el abogado, Steven Sbarro, regresara.

No debería haber estado perdiendo tiempo allí. Tendría que haber ido directo al hospital para organizar el funeral. Pero me quedé sentada, recordando momentos que ya no volverían.

Steven regresó con una taza de café en una mano y su maletín en la otra. Dejó la taza frente a mí, tomó asiento en la silla opuesta y abrió el maletín con calma. Sacó una cantidad alarmante de carpetas, perfectamente organizadas.

En ese momento recordé por qué mi padre y ese hombre se llevaban tan bien. La seriedad de su expresión se parecía demasiado a la de él. Sin emoción visible y con una serenidad trabajada durante años.

—Comencemos, señorita —dijo, directo como siempre—. Este es el testamento de su padre.

Primero me informó sobre la enfermedad y el motivo exacto de su muerte. Habló con precisión, sin rodeos. Después procedió a leer el documento.

Uno de los errores más grandes de mi vida fue tener la mente en otro lugar y firmar sin prestar verdadera atención a lo que decía.

Luego me entregó las carpetas de cada una de las empresas que estaban a nombre de mi padre y que ahora pasaban a mis manos. Por último, mencionó los miles de millones de dólares en sus cuentas bancarias del país y del extranjero, ya transferidos hacía tiempo. Fondos de los que no tenía la menor idea.

Cuando terminaron las firmas correspondientes, nos dirigimos al hospital. El director me esperaba personalmente en la puerta. Mi mente seguía en otro lugar, sin escuchar realmente lo que me decían. Mi mirada estaba fija en el cuerpo de mi padre sobre la camilla de la morgue.

Acaricié su cabello y, en voz baja, le pedí perdón por haberme ido, por haberlo dejado solo.

Su cuerpo aún conservaba su calor y su aroma. Era como si no estuviera muerto, sino dormido..

No tuve que hacerme cargo de los arreglos funerarios. Mi padre había pedido expresamente ser llevado al cementerio de inmediato. Lo que me sorprendió fue encontrar una multitud de personas que jamás había visto esperando la llegada de su cuerpo.

Me sentí desubicada, como si asistiera al funeral de un desconocido en lugar del de mi propio padre.

Robert Moore no era un hombre de amistades. Tampoco mantenía un contacto cercano con sus socios.

La presencia de todas esas personas, poniéndose de pie y acercándose una a una para darme el pésame y ponerse a mi disposición, me descolocó.

Hasta que uno de ellos, un joven de cabello rojo como el fuego, se detuvo junto a mí.

—En nombre de mi padre, le expreso mis sinceras condolencias, señorita. Lamentablemente, no pudo llegar a tiempo, ya que él reside en Irlanda —dijo en voz muy baja, solo para que yo lo escuchara.

—Gracias.

En ese momento, el mismo abogado que me había acompañado todo el tiempo dijo unas palabras. Mi padre no creía en ninguna deidad; solo creía en sí mismo.

El costoso ataúd descendió lentamente y, cuando finalmente tocó el fondo, todos, sin excepción, pronunciaron lo mismo al unísono:

—Larga vida a la reina.

Después de eso, se marcharon.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

El compañero de segunda oportunidad de Luna

El compañero de segunda oportunidad de Luna

32.1k Vistas · Completado · Joy Apens
«Sí, cariño, así de simple. ¡Oh, carajo, sí! ¡Sí!»

Abrí la boca cuando la conmoción y el dolor me llenaron el cuerpo. Mi marido se estaba acostando con mi hermanastra en nuestra noche de bodas. Lágrimas calientes brotaron de mis ojos mientras los sonidos húmedos y los gemidos se hacían cada vez más fuertes.


Larissa, la estimada Luna de la manada Tokenmoon, lo tenía todo. Un marido cariñoso y una manada fuerte. Pero todo era mentira. Stefan, su marido alfa, era el diablo. La maltrataba y abusaba constantemente mientras la engañaba con su hermanastra. Para empeorar las cosas, la rechazó y la despidió. Con el corazón roto, Larissa estaba perdida hasta que se topó con su pareja de segunda oportunidad.. Kaden.

Kaden, guapo como el pecado y el alfa de la manada de Griffen-Howl, es un hombre roto. Cuando su esposa huye con otro hombre, mientras lo abandona a él y a su hijo, promete no creer nunca en el amor. Pero cuando una mujer sin hogar, Larissa, entra en su territorio, parece que podría estar rompiendo esos votos. Ella es su compañera de segunda oportunidad, pero ¿podrá volver a creer en el amor?
Mi jefe dominante

Mi jefe dominante

920.5k Vistas · Completado · Emma- Louise
Siempre he sabido que mi jefe, el Sr. Sutton, tiene una personalidad dominante. He trabajado con él durante más de un año. Estoy acostumbrado. Siempre pensé que era solo por negocios porque él tenía que estarlo, pero pronto aprendí que es más que eso.

El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?

Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.

Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.

Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.

Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.3m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
LA AMANTE

LA AMANTE

6.2k Vistas · En curso · yoriespi03
Arianna Lennox es una joven mujer de 27 años, independiente, resiliente, dedicada a lo que le gusta, ganando dinero y fama por eso. Su piel canela más su cabello largo, oscuro y ondulado son el marco perfecto para sus grandes ojos color verde aceituna, con su bien cuidado cuerpo curvilíneo está decidida a vivir su vida bajo sus propios términos, en el aspecto romántico ha tenido altibajos en sus dos relaciones importantes, por lo que, con la madurez que la caracteriza decide vivir libremente su sexualidad.
Un día cualquiera se encuentra con Zachary Harrison, un hombre de 30 años, ojos azules, alto, cuerpo atlético y sumamente atractivo. Se autodefine, seductor, alma libre y sin ataduras, pero su descaro llega al punto máximo cada vez que se presenta como un hombre felizmente casado, que no está dispuesto a dejar a su esposa, pero que tampoco se priva de disfrutar el placer de una eventual compañía femenina.
Arianna no cumple con los estándares femeninos de Zachary, no obstante, la actitud de ella en su primer encuentro íntimo, lo impacta, lo impresiona y tratando de descartar las razones que lo llevan a buscarla una segunda vez, logra volver a verla, incluso propicia una convivencia temporal solo para “sacarla de su mente”.
Arianna siente que está en peligro de enamorarse y decide poner distancia entre los dos, Zachary intenta seguir sin ella, pero le resulta imposible, sin embargo, para recuperarla hay algo que él debe confesarle y puede que su revelación la aleje para siempre.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

811.7k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Casada con el Esposo de mi Hermana

Casada con el Esposo de mi Hermana

8.4k Vistas · En curso · Rose Wayland
Elif siempre ha sido la hija rebelde de la familia Kaya. Siempre fue esa mujer fuerte y decidida, que solo pensaba casarse por amor. Sin embargo, este sueño romántico se ve diezmado cuando un terrible diagnostico puede quitarle la posibilidad a su familia de pertenecer a las grandes élites de Turquía. Su hermana mayor, casada con el mismísimo Serhan Karahan, no puede tener hijos. Por esto, su padre tomará una decisión que cambiará por completo el rumbo de la vida de Elif. Ella se convertirá en la kuma de Serhan Karahan. Tendrá sus hijos y su libertad.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.3m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

1.2m Vistas · Completado · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

779.5k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

34.4k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

19.7k Vistas · En curso · Margarette Grey
«Soy un monstruo, señorita Hart. No querrías ni querrías verme...» Es misterioso y brillante, rico y prominente, pero nadie lo ha visto en persona. Bueno, nadie debería verlo, esa es una de sus muchas reglas. Nadie puede tocarlo tampoco; esa es otra regla. Excepto yo, porque he infringido todas las reglas. Ahora me siento extremadamente atraída por él. Su peculiaridad está fuera de este mundo, y su belleza va más allá de lo físico. Pero el Maestro tiene sus propios demonios y está siendo perseguido por su brutal pasado. De repente, nos hemos convertido en el reflejo de las pesadillas de los demás. Me doy cuenta de que el Maestro y yo no somos tan diferentes. ¿Este vínculo recién descubierto es solo otro destino incierto que podría agravar nuestras heridas, o por fin va a ser nuestra redención?