NovelaGO
Juego de Identidades

Juego de Identidades

Claudia Cadenas · En curso · 90.4k Palabras

810
Tendencia
810
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Brooke Jones debería estar huyendo; en lugar de eso, está viviendo la vida de otra persona.
Tras un accidente que lo cambia todo, Brooke decide suplantar la identidad de su hermana gemela para escapar de la mafia y de la justicia. Sin embargo, su nueva vida de privilegios no es lo que esperaba que sería… nada es lo que parece.
Rodeada de desconocidos que creen conocerla y acechada por enemigos que no perdonan, Brooke deberá decidir cuánto tiempo puede sostener la máscara antes de que su secreto, y sus propios sentimientos, la destruyan por completo.

Capítulo 1

La música retumbaba con una fuerza que anulaba cualquier pensamiento esta noche en el club.

Brooke miraba con fastidio a los clientes.

—Si sigues con esa cara, despídete de las propinas —soltó Carol desde la barra, deslizando un trago recién servido.

Brooke cerró los ojos un segundo, forzando la máscara de mesera. Dedicándole a su compañera la sonrisa más radiante, y falsa, que pudo ensayar.

—¿Mejor así?

—Aún se ve forzada, pero es lo máximo que sacaremos de ti hoy —rio Carol—. Solo mantenla. No querrás otro sermón del jefe.

—Casi deja a un cliente sin dientes la semana pasada —añadió la cantinera, aunque sus ojos brillaban con diversión.

—Él se tropezó con mi pie —mintió Brooke, aunque recordar al tipo perdiendo un diente tras haberla insultado le devolvió el buen humor de verdad.

Carol suspiró, observando ese contraste extraño en Brooke: un rostro de ángel con una chispa rebelde.

—¿Estás cansada? Estás pálida, Brooke. Si te sientes mal, llamo a Gabriel para que te lleve.

—¡Ja! Me gustaría verlo intentar obligarme —Brooke acomodó las bebidas en la bandeja, pero su sonrisa flaqueó—. Es solo la fecha, Carol.

No necesitaba decir más. Carol conocía el silencio que seguía a esa frase. Brooke odiaba estos días; días en los que el espejo se convertía en un enemigo al que prefería no mirar.

Sin esperar respuesta, Brooke se tragó el bostezo y se dirigió a la zona VIP. El aire allí era una neblina densa de tabaco. Los hombres en los sofás de cuero ni siquiera notaron su presencia, demasiado ocupados en negocios que, por el fajo de billetes sobre la mesa, claramente no eran legales.

Estaba a punto de retirarse cuando una mano le rodeó la cintura. El tirón fue tan brusco que cayó sentada sobre el sofá.

—¿Adónde vas tan rápido, linda? —El aliento a whisky barato le golpeó la cara—. Quédate un rato.

Brooke apretó los dientes. Había prometido no buscar peleas.

—Mira esto —el hombre le arrebató los anteojos, acercándose a su rostro con una confianza asquerosa—. No estás nada mal detrás de estos vidrios.

«Prometí no buscar pelea, pero jamás no responder si otro es el que la busca».

Con rudeza Brooke le arrebató sus gafas y lo empujó apartándolo. Las risas de sus amigos estallaron en la habitación, hiriendo el orgullo del tipo, que se puso de pie con el puño cerrado.

Brooke no retrocedió. Al contrario, se preparó, esperando que él diera el primer golpe, así ella tendría una excusa para justificar su conducta ante su jefe después.

Pero el golpe nunca llegó.

Una espalda ancha se interpuso entre ambos.

—Si tanto quieres una pelea —la voz del recién llegado era grave e intimidante — ¿no te parece que yo sería un mejor contrincante?

El agresor fue retenido por las fuertes manos de aquel hombre.

—Y tú… vuelve a tu trabajo —sentenció el "salvador" sin verla.

Brooke no necesitó que se lo dijeran dos veces. Salió de la sala VIP con el corazón acelerado, ignorando que, el hombre de voz grave, se había girado y ahora no le quitaba la vista de encima.

«¿Qué hace ella aquí?», pensó él, luchando contra la incredulidad. «Es imposible».

Sin ser consciente dio un par de pasos hacia la puerta por la que ella acababa de desaparecer.

Sin embargo, su impulso se vio frenado de golpe. El sujeto al que todavía mantenía fuertemente sujeto por el hombro lanzó un gemido de dolor, recordándole que no lo había soltado. Su mirada se mantuvo fija en el pasillo vacío por donde Brooke se había marchado.

—Damon —resonó una voz fría y autorizada desde el interior de la sala VIP— ¿Vas a mantener a ese pobre hombre agarrado toda la noche, o no tienes intención de soltarlo?

Damon se tensó al escuchar su nombre. «Concéntrate», se ordenó a sí mismo mientras respiraba hondo, y libero a su oponente.

Recordando que otro asunto más urgente lo había traído a este club originalmente.


El turno doble de Brooke en el club termino finalmente. Lidiar con los clientes, y el eco de la música a mas no poder la dejó exhausta. Ahora intentaba abrigarse del frío y dormir en paz en su pequeño apartamento.

Se hundió bajo las cobijas gastadas. Justo cuando el sueño empezaba a ganarle, una gota helada le golpeó.

—Gabriel... dijiste que arreglarías la gotera antes de las lluvias —murmuró restregándose los ojos.

No hubo respuesta.

Buscó sus anteojos a ciegas y se puso un suéter de Gabriel que olía a él. Encontró a su novio en la sala. Llevaba esa gorra que ocultaba sus rizos rebeldes y su usual "uniforme" para los negocios callejeros.

—¿Vas a salir? —preguntó ella, aunque la respuesta era obvia al ver las cajas amontonadas en el rincón.

—Lo siento, Brooke. Me llamó un cliente con una oferta que no puedo ignorar —Gabriel evitó su mirada— Volveré antes de que me extrañes.

Ella le dedicó una sonrisa cansada y un beso rápido. Sabía que su trabajo no del todo legítimo; las cajas que entraban y salían del departamento eran una pista, pero en esta ciudad, la moral no pagaba las cuentas.


Horas después un estruendo la sacó de su siesta. Golpes frenéticos, violentos, sacudieron la puerta principal.

Brooke saltó de la cama, ajustándose los anteojos. La furia reemplazó al cansancio. Estaba lista para gritarle a quien fuera que se atreviera a interrumpir su descanso, pero al abrir la puerta, el mundo se detuvo.

Un bulto pesado y húmedo cayó a sus pies.

—¿Gabriel? —el grito se le ahogó en la garganta.

Su novio yacía sobre la alfombra, cubierto de sangre. Brooke se arrodilló, tratando de sostener su cuerpo frío. Los ojos de Gabriel, entreabiertos y vidriosos, buscaron los de ella.

—Lo... lo lamento —susurró él con un hilo de voz.

—¿Qué pasó? ¿Quién fue? —Brooke buscó desesperada la fuente de la hemorragia, topándose con el mango de una navaja hundida en su torso.

A lo lejos, el aullido de las sirenas empezó a desgarrar el silencio de la tarde. La policía estaba cerca.

—Tenemos que llevarte a un hospital, Gabriel. ¡Mírame!

Pero la mirada de Gabriel ahora estaba vacía, su cuerpo estaba frío, y él… ya no le volvió a responder.

Se escuchaban murmullos de los vecinos en los otros apartamentos.

"Buscamos a un hombre de cabello rizado", gritó una voz oficial desde el piso de abajo.

El pánico la golpeó como una descarga eléctrica. Gabriel estaba metido en algo mucho peor de lo que ella sospechaba, y allí estaba ella: cubierta de sangre, con un cadáver a sus pies y un pasado que no podía permitirse revelar. La policía no haría preguntas; simplemente la culparían.

Temblorosa cerró los párpados de Gabriel.

—No de nuevo.

Corrió a la habitación, vació su mochila y lanzó dentro lo básico: ropa, algo de comida, sus documentos. Se arrancó el suéter manchado de sangre, se puso otro encima y se lanzó hacia la ventana.

La escalera de incendios crujió bajo sus pies mientras el frío de la noche le azotaba el rostro.

«No mires atrás», se ordenó mientras descendía hacia la oscuridad del callejón. «No dejes que te atrapen. No vas a volver a esa celda».

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

2.1m Vistas · Completado · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.1m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO

El Amor No Dicho del CEO

1.2m Vistas · Completado · Lily Bronte
—¿Quieres mi perdón? —preguntó, mi voz bajando a un tono peligroso.

Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.

—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.

Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.

Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...

Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.

Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse

Déjalos Arrodillarse

875.5k Vistas · En curso · My Fantasy Stories
Kaelani pasó su vida creyendo que no tenía lobo.
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.

Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.

Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.

Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.

Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.

Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.

Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.

Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.

Especialmente él.

Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.

Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

Esta Vez Él Me Persigue Con Todo

915.3k Vistas · Completado · Sherry
Maya se quedó helada cuando entró el hombre que atraía todas las miradas del salón. Su exnovio, que había desaparecido hacía cinco años, era ahora uno de los magnates más ricos de Boston. En aquel entonces, él nunca había dado pistas sobre su verdadera identidad; luego, había desaparecido sin dejar rastro. Al ver ahora su mirada fría, ella solo podía suponer que él había ocultado la verdad para ponerla a prueba, había decidido que ella era superficial y se había marchado decepcionado.

Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.

—¿Todavía estás enojado conmigo?

Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.

Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.

Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.

Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito

Elegida por el Rey Alfa Maldito

1.4m Vistas · Completado · Night Owl
—Ninguna mujer sale viva de su cama.
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche

Vendida al Señor de la Noche

619.3k Vistas · Completado · monica caballero
Desde tiempos inmemoriales, criaturas de piel helada y colmillos letales han gobernado las tierras de Velmora. Su hambre es insaciable, y los humanos no son más que ganado en su mundo. Con cada luna llena, almas jóvenes son vendidas como alimento —marcadas, despojadas de sus nombres y entregadas a sus dueños. Elara Voss era una de ellas. Vendida como carne en el mercado, su destino parecía claro: servir de sustento hasta su último aliento. Pero Elara se niega a morir en silencio. Su espíritu no conoce la sumisión... especialmente cuando su comprador resulta ser Cassian Draven, el vampiro más temido del reino. Frío. Inescrutable. Letal. Cassian no buscaba compañía, ni clemencia. Pero Elara es diferente a cualquier humano que él haya conocido. A medida que la oscuridad se cierne y el deseo comienza a desdibujar la línea entre el peligro y la tentación, Elara debe elegir: luchar por su libertad... o rendirse a una atracción tan peligrosa como el hombre que es su dueño.
La última oportunidad de la luna morbosa

La última oportunidad de la luna morbosa

670.9k Vistas · En curso · Eve Above Story
Solía ser la hija perfecta para mi padre, casándome con el Alfa Alexander por el beneficio de mi manada, aunque Alexander se negó a marcarme e insistió en que nuestro matrimonio era simplemente un contrato. Luego me convertí en la perfecta Luna para mi esposo Alfa, todavía esperando que algún día pudiera ganar su afecto y seríamos marido y mujer de verdad.
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

1m Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

513.5k Vistas · En curso · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido

El Latido Prohibido

720.9k Vistas · Completado · Riley
Dicen que tu vida puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida

410.7k Vistas · Completado · Amelia Rivers
Ella es la hija de la ama de llaves. Él es el multimillonario más frío de Manhattan. Una bebida drogada cambia todo.

Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.

Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.

Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.

Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?

Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.

Pero no lo son.

A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.

Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?