NovelaGO
La dimensión

La dimensión

rocio guillen parra · Completado · 101.5k Palabras

554
Tendencia
6.1k
Vistas
706
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Cuando dos hermanas gemelas van a un internado en las afueras de la ciudad, nadie podría imaginar lo que se escondía bajo aquel lugar.
Erotismo, seducción y un oscuro amor las espera bajo el dominio de un peligroso mundo de traiciones y pasiones similares limitaciones.

Capítulo 1

Amaia

Ya teníamos las maletas hechas desde hacía dos días. Dos largos días en los que yo había sido encerrada en mi habitación, desterrada en mi propia casa  y solo venía mi hermana, cuando la mandaban a traerme alimentos en sus respectivos horarios, lo que me daba un poco de sosiego.

Enseguida que Aitana salía me cerraban con llave y ya no tenía teléfono, ni móvil ni nada con lo que comunicarme con el exterior hasta que nos fuéramos. Era una locura. A mis veintiún años, torturada en mi propia casa. Así lo sentía.

Una tortura, y todo, porque mi papá me vió besándome con Mark en la escuela y asumió que su niña iba ser pervertida por otros. Menuda gilipollez.

En un solo día decidió enviarnos a un internado en medio de un bosque donde el diablo dió las tres voces y nadie lo oyó.

Mi hermana que era casi una santa de altar de iglesia decidió irse conmigo para estar alejada de las tentaciones según ella,  y en el fondo ese era mi único consuelo, que por los motivos que fuera, la tendría conmigo.

Nunca habíamos estado separadas, y la verdad  si ya tenía que ir a un sitio de mojigatos en medio de la nada prefería hacerlo con ella.

A nuestros padres solo los veríamos una vez al año en navidades y estaban prohibidos los teléfonos y demás aparatos tecnológicos.

Nada más podríamos llamar una vez por semana y bajo la supervisión de un profesor,  que no había conocido aún y ya me caía gordo.

Seguro era un amargado viejete reprimido que no nos daría respiro.

—Ya cambia esa cara Amaia, es por tu bien y el de tu hermana —decía mi padre mientras conducía.

—Sí claro, menudo bien nos haces mandándonos al medio de un bosque tenebroso alejadas de la civilización y la familia. A soltarnos allí como marginadas, por un inocente beso papá —repliqué apoyando un codo en mi ventanilla y resoplando en voz alta viendo el paisaje devorarse las distancias a gran velocidad, alejándome de todo lo que amaba. Y de mi casa.

—Si con eso consigo que te controlen también en horario de clases me doy por satisfecho, porque yo no puedo llevarte a la escuela y pasar el día vigilando que vayas por el camino del bien, y tu hermana decidió irse por su voluntad lo que me hizo muy feliz porque  así tampoco  caerá en tentaciones —ruedo los ojos y me toco la frente negando.

—Recuerden por favor comportarse, es una escuela de niños del mismo nivel social que ustedes por lo que tienen mucha educación y buenos principios morales —comentaba papá con retintín.

Yo por mi parte resoplé otra vez  y me recosté con fuerza en el asiento del coche antes de decir sarcásticamente...

—Que alegría —dije con sorna — papá ya los conoce —me miró por el retrovisor con cara de advertencia —¿Cómo sabes tú los valores que tienen?  —continué reclamando.

—Aitana por favor dale conversación a tu hermana a ver si podemos llegar tranquilos al sitio este —los ojos azules de mi hermana me miraron implorando silencio.

Mi madre había pedido aquello en voz baja, porque ella sí estaba afligida por nuestra partida pero era tan devota a su religión que por nada del mundo iba a contradecir a su esposo.

Y así pasaron 3 horas más de silencios míos  y sollozos controlados de mi hermana.

Apreté su muslo en señal de apoyo,y nos dimos las manos hasta llegar al bendito sitio...y digo bendito porque para mi padre era así.

Aunque debo confesar que para mí lo empezó a ser, poco  tiempo  después.

Mientras más avanzábamos más sentía que iríamos a dar a alguna selva, hasta que de pronto llegamos h la verdad me perdí de tanto árbol.

Ya estábamos en el internado " la dimensión" ...luego conoceríamos las verdaderas dimensiones del lugar.

—Venga cariño, dame un abrazo, no te quedes molesta conmigo que voy a estar tiempo sin verte.

Me dice mi padre y lo abrazo, estoy molesta pero lo quiero mucho. A pesar de todo, sé que le echaré de menos.

De mamá fue más difícil despedirse, ella es más sentimental y llora mucho, pero obedece genial, y aquí nos dejó solo, porque mi padre entendía que era lo mejor.

¡Si, si... fue mucho mejor!

Cuando finalmente se fueron, nos quedamos mi hermana y yo diciendo adiós y ella llorando. Le dí la mano y nos encaminamos a la dirección.

Ya mi papá había llevado las maletas a nuestra habitación y nos esperaban allí.

Me sentí observada mientras avanzaba por aquel enorme parking, pero era casi imposible no sentirse así. Debían haber cientos de animales observandonos desde el maldito bosque que se veía interminable.

Y entonces, al quedar de frente al enorme edificio antiguo pero bien cuidado me crucé por primera vez con su mirada. Estaba observándonos desde una ventana de madera y cristal  con los brazos sobre el pecho y se veía con una complexión tan fuerte que no quería imaginarme lo que sería tenerlo delante. Sus ojos un tanto oscuros se veían profundos, de repuestas viscerales que hacían que me sintiera sometida sin siquiera saber por qué. Algo en su manera de verme, con esa intensidad poderosa me doblegaba y me daba una curiosidad intrínseca por verlo...por descubrir qué hacía que me mirara así de oscuro.

Pero lo descubriría pronto.

—Cuidado imbécil - escucho que le dicen a mi hermana.

Rompo el contacto visual con aquel tío y veo que a mi lado, un idiota que tropezó con ella empujándola y casi me la arranca del brazo a mí, que la llevaba abrazada, pero como yo estaba tan concentrada en  las complexiones ajenas no lo ví venir.

—Cuidado tú, capullo, a mi hermana no le hablas así —exploto retándo su mirada verde.

Y por su parte la santa de mi hermana,  que es que cuando digo que es santa la hago sinónimo de tonta dice —perdón, no me di cuenta, iba mirando hacia abajo .

Yo resoplo insultada y él chico de ojos verdes la mira de arriba a abajo  al tiempo que sonríe burlón de medio lado y acota...

—Que no vuelva a pasar muñeca, no te conviene ir por la vida tropezando conmigo  —le dice acariciando su nariz y le doy un manotazo.

Nos retamos con la mirada y cuando me voy a acercar a él para darle un guantazo, una voz profundamente ronca me detiene y me paraliza, creo que mis bragas se han quejado de la humedad que recibieron sin previo aviso.

—¿Qué ue pasa aquí? -dice un hombre detrás de nosotras y sueño con que sea el mismo que nos miraba desde arriba y ahora sigue estando arriba porque es tan grande que me obliga a levantar la mirada cuando me doy la vuelta y lo veo, con otro par de jodidos ojos verdes. Ese tío no es el de antes. Hago puchero.

—¿Hay algún problema? —dice serio y yo humedezco mis labios con mi lengua ganándome una mirada directamente hacia ese gesto.

Dios ya estoy cachonda y acabo de llegar, todavía no he cruzado la puerta y ya estoy localizando un objeto de deseo. Es rubio de ojos verde aceituna y unas pestañas eternas. Mide como mil metros por lo menos, ¿ cuánto le medirá la polla?

Sonrío y miro hacia su pantalón y él carraspea sacándome de mis descarriados pensamientos.

Empiezo a estar alegre del destino escogido por mi padre. Menuda zorra llevo agazapada dentro de mi inmoral pensamiento... me río de mi misma.

—Ya me van a decir que ha pasado, ¿ O seguiremos todos aquí, el día entero? —dice mirando ahora al otro chico que también es muy guapo, las cosas como son. Es un payaso pero.... un payaso guapo.

—Nada profesor Andrew, sin querer tropecé con las chicas y no nos entendimos con las disculpas  —dice el chico este dejándome muda.

¡Que mentiroso!... pero da igual. Ahora estoy observando otras cosas y mi hermana reacciona diciendo

—Usted es el director,¿ verdad?¿El profesor Miller? — él asiente —Íbamos a verlo ahora mismo, podemos pasar por favor han sido unas cuantas horas de viaje y estamos cansadas.

—Por supuesto, subamos y tú también Ashton -le dice al chico -tú serás quien les enseñe las instalaciones cuando reciban sus asignaciones.

No dijo nada el ojiverde pero era evidente que  el profesor le imponía mucho para obedecerlo así de sumiso, porque su rostro era un clarísimo reflejo de la poquita gracia que la hacía darnos el tour.

Conversaciones más, conversaciones menos después, recibimos  las asignaciones de aula, uniformes y llaves de las habitaciones, por lo que nos fuimos con el Ashton este a conocer el internado. Así habíamos descubierto que se llamaba.

La verdad era genial, enorme. Había de todo... piscina ,campos para diversos deportes un edificio entero para las aulas y demás instalaciones,  y por último llegamos a nuestra habitación.

—Bueno y hasta aquí el momento amiguitos buena gente —soltó de pronto Ashton —no se me vuelvan a acercar y no las quiero husmeando en mis cosas, mientras más lejos mejor, sobre todo tú —señaló a mi hermana otra vez tocándole la punta de la nariz —angelito del cielo.

—No me toques por favor —susurra y le ruega mi hermana, por lo que  casi le doy un  empujón pero él no me dejó al decirle inclinándose hacia ella...

—Ten cuidado y no te cambie la frase bajo mis manos —promete cerrando los ojos —y en vez de pedir que no te toque, ruegues justamente lo contrario  —le dice volviendo a tocar su nariz y se aleja corriendo sin darme tiempo tiempo a reaccionar. Su risa sonora me cabrea.

—Amaia, no me gusta ese chico —confiesa mi hermana —me pone nerviosa, y presiento que habrá problemas.

Ya me ocuparé yo de ese estúpido más tarde, a mi ángel tengo que cuidarla mucho. Porque presiento que aquí es el último lugar donde mi padre debió habernos traído.

Y sí, yo también le digo mi ángel, porque lo es, mi hermana es tan buena y tan inocente que me empiezo a arrepentir de haberla arrastrado hasta aquí conmigo.

Cuando voy a abrir la puerta de mi habitación me sobresalto con un ruidoso timbre que indica supongo, que las clases acabaron porque se puede observar como el patio se llama poco a poco de estudiantes de varias edades uniformados y tomando direcciones diversas. La mayoría viene hacia aquí, hacia los dormitorios.

—Ven hermanita entremos —digo girando la llave y abriendo la puerta.

Automáticamente me encanta lo que veo.

La habitación es enorme con una pequeña salita de estar y un sofá con una mesita. Hay camas en distintos cuartos y un baño  a compartir. Pero todo es moderno y espacioso y me encanta que a pesar de ser una misma habitación cada cuarto tenga su privacidad y un armario  que es muy importante.

No creo que aquí use mucha ropa pero no iba a venir con dos trapos. Mis maletas me traje ,y bien llenas.

—¡Hola chicas! —siento que llaman desde la puerta y voy enseguida para encontrarme con una chica pelirroja de ojos verdes y pecas ,muy delgada que  se ve buena persona.

—Hola —devuelvo el saludo ofreciendo mi mano —yo soy Amaia y esta es mi hermana Aitana -la chica entra.

—Yo soy Amber, es un gusto conocerlas chicas, espero no les moleste que haya venido de curiosa pero es que son tendencia ya por este sitio -me pregunto mentalmente... ¿por qué?

—Es que ya todos saben que las chicas nuevas han colisionado nada más y nada menos que con Ashton Miller, y lo más raro es que no les haya echo nada —esto último lo dice bajito casi entre dientes. Respondiendo a medias a mi incógnita.

—Bueno... —empieza a explicar Aitana mientras yo empujo las maletas al medio del pasillo —en realidad fui yo la que tropezó con él, pero el profesor Andrew aclaró la situación y este chico nos enseñó las instalaciones sin problemas. Eso fue todo.

—Chicas, no confíen en nadie aquí, menos en los hermanos Miller,y no se dejen arrastrar a la dimensión -confiesa de pronto y me deja muy descolocada lo que dice porque no tengo ni tiempo de razonar cuando ya tengo otra persona en nuestra puerta mirando a Ambar con mala cara.

Un tío de metro noventa por lo menos rubio con los ojos negros que le dan un contraste impresionante,el pelo largo por los hombros, un tanto siniestro  y tan fuerte que asusta. Estoy casi segura que esos son los ojos que me observaban desde la ventana hace un rato. Y madre mía, que hombre más grande y fuerte. Me parece de un aspecto hasta brutal, parece una bestia. Y una que me gusta mucho.

¡Joder!

La cara de asco que él hace al ver a Ámber me dice que no es muy agradable y lo confirmo cuando le dice...

—¿Qué ue coño haces hablando de mis hermanos y de mi con estas recién llegadas?.

Menudo estúpido.  Ella le observa intimidada y se encoge en su postura  obligandome a mí a ser quien le  plante cara al fresco este. Por muy bueno que esté,  no tiene que ser tan borde.

Yo por mi parte, como siempre librando todas las batallas.

—¿Por qué le gritas y te cuelas aquí sin pedir permiso? —lo empujo por el pecho y tengo hacer mucha fuerza para que salga porque parece inamovible y sinceramente cuando lo consigo,  presiento que ha salido de la habitación por voluntad propia, no creo que haya sido mi lamentable empujón.

—Mira recién aparecida... —me dice apretando mi brazo y creo que si hace más fuerza podría fracturarlo.

—¡Ahhh!, suéltame animal, que me lastimas.

Digo clavando mis uñas en sus dedos para que me suelte pero la verdad es que no lo hace, no se entera. ¿De qué material está hecho que es tan salvajemente fuerte?

Y cuando voy a empezar a patalear, veo a mi hermana salir a defenderme y es en una fracción de segundo que todo sucede.

Ashton aparece por detrás de Aitana ,la levanta de la cintura y se la lleva por el pasillo sin que este animal me deja salir tras ella y Amber ni se inmuta más allá de abrir la boca.

—¡Amaia!...

Siento el grito de mi hermana y me empiezo a retorcer para soltarme y correr detrás de ella; pero mi contrincante me aprieta ahora de los dos brazos tirando de mí hasta presionarme contra su pecho y pega su cara a la mía para decir entre dientes...

—No creas todo lo que oigas y aprende desde hoy que solo hay una norma que seguir en La dimensión —me dice cada vez haciendo más fuerza y sé que me dejara marcas en la piel —no te metas con los hermanos Miller, no husmees ni averigues y trata de ni siquiera cruzarte por nuestro camino si pretenden salir ilesas de aquí.

Esa fue una clara amenaza, y es entonces que oigo la misma voz de hace un rato cuando estaba enfrentándome al primer maldito hermano Miller decir...

—Suéltala ahora mismo, Aidan.

Pero mi captor no lo hace y bajo su agarre veo como levanta la mirada hacia el profesor Miller haciéndome caer en la cuenta de que él, también es un hermano Miller.

Tiene que serlo,no puede ser casualidad que los tres hombres sean enormes, rubios y fuertes con unos tremendos genios y no sean los dichosos hermanos tan mencionados.

¿Cuántos son?

¿Van a aparecer más?

Pero mis preguntas quedan sin respuestas porque siento que él que me cautiva con su voz se acerca por detrás de mí y poniendo las manos alrrededor de mi cintura  y me pega a su pecho, por encima de mi cabeza los dos hermanos enormes de tamaño se miran fijamente.

Parecemos un emparedado y yo quedo en medio de semejantes bestias observando hacia arriba como el último le dice apretando la mandíbula al tal Aidan...

—Te dije que la sueltes -y siento el alivio en mi piel cuando empieza a soltarme pero mi cintura está que quema con las grandes manos que la rodean apretadas y haciendo fuerza recostandome en su pecho y haciéndome notar una erección en mi espalda.

Espera...,¡¿Una erección?!

No tengo tiempo de analizar nada porque me entra directo a mi habitación sin soltar mi cintura y de una patada cierra la puerta dejando todo el espectáculo afuera y se me acerca diciendo:

—Esta noche te espero en mi despacho, y no puedes faltar o habrá consecuencias  —otro que me amenaza -cuando yo te llame irás siempre, dónde diga y a la hora que diga. Sin excusas. Soy el director y me debes obediencia linda.

Y su rostro está tan cerca del mío que su aliento calienta mi cara y me pregunto, qué se sentirá besar a ese hombre.

Entonces reacciono y pienso :

¡Que coño!... Voy a comprobarlo.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Invisible para su Matón

Invisible para su Matón

1.2m Vistas · En curso · sunsationaldee
A diferencia de su hermano gemelo, Jackson, Jessa luchaba con su peso y tenía muy pocos amigos. Jackson era un atleta y el epítome de la popularidad, mientras que Jessa se sentía invisible. Noah era el chico más popular de la escuela—carismático, bien querido y, sin duda, guapo. Para empeorar las cosas, él era el mejor amigo de Jackson y el mayor acosador de Jessa. Durante su último año, Jessa decide que es hora de ganar confianza en sí misma, encontrar su verdadera belleza y dejar de ser la gemela invisible. A medida que Jessa se transformaba, comienza a llamar la atención de todos a su alrededor, especialmente de Noah. Noah, inicialmente cegado por su percepción de Jessa como simplemente la hermana de Jackson, empezó a verla bajo una nueva luz. ¿Cómo se convirtió en la mujer cautivadora que invadía sus pensamientos? ¿Cuándo se convirtió en el objeto de sus fantasías? Acompaña a Jessa en su viaje de ser la broma de la clase a una joven segura y deseable, sorprendiendo incluso a Noah al revelar la increíble persona que siempre ha sido por dentro.
De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

1.5m Vistas · En curso · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario

Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario

705k Vistas · En curso · Jessica C. Dolan
Ser el segundo mejor está prácticamente en mi ADN. Mi hermana recibió el amor, la atención, el protagonismo. Y ahora, incluso su maldito prometido.

Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?

Error.

Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.

Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.

Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.

Entra él.

Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.

Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.

Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.

Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.

Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.

Y ahora, él no me va a dejar ir.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

591.8k Vistas · En curso · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)

535.9k Vistas · En curso · Nyssa Kim
Advertencia de contenido: Escenas explícitas.

—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.

—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—

Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.

—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.

Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.

Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.


Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.

Pero todo fue arrancado.

Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.

¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.

Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.

Lucien. Silas. Claude.

Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.

Lilith se suponía que era un medio para un fin.

Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.

Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.

Tres Alphas.

Una chica sin lobo.

Sin destino. Solo obsesión.

Y cuanto más la prueban,

Más difícil es dejarla ir.
Después de Una Noche con el Alfa

Después de Una Noche con el Alfa

483.7k Vistas · Completado · Sansa
Una Noche. Un Error. Una Vida de Consecuencias.

Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.

Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.

Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.

En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.

—Eso fue increíble, Jason—logré decir.

—¿Quién diablos es Jason?

Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.

¡Corrí por mi vida!

Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.

Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.

La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.

No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.

ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El regreso de la princesa de la mafia

El regreso de la princesa de la mafia

1m Vistas · Completado · Tonje Unosen
Talia había estado viviendo con su madre, hermanastra y padrastro durante años. Un día finalmente se aleja de ellos. De repente, descubre que tiene más familia allá afuera y que hay muchas personas que realmente la aman, ¡algo que nunca había sentido antes! Al menos no como ella puede recordar. Tiene que aprender a confiar en los demás, lograr que sus nuevos hermanos la acepten tal como es.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja

540.9k Vistas · Completado · Ray Nhedicta
No puedo respirar. Cada caricia, cada beso de Tristan incendiaba mi cuerpo, ahogándome en una sensación que no debería haber deseado—especialmente esa noche.

—Eres como una hermana para mí.

Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.

No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.

Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.

No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.

Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.

Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.

Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.

Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.

Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.

Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.

Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.

Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.

Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.

Es Tristan.

Y no es el chico que dejé atrás.

Es un motociclista.

Un Alfa.

Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
El Ascenso de la Loba Desterrada

El Ascenso de la Loba Desterrada

543.9k Vistas · Completado · Lily
—¡Lobo blanco! ¡Mata a ese monstruo!

Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.

En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.

Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?

Una cosa sé: ahora es el momento.

He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

411.3k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
De Substituta a Reina

De Substituta a Reina

1.4m Vistas · Completado · Hannah Moore
Durante tres años, Sable amó al Alfa Darrell con todo lo que tenía, gastando su salario para mantener su hogar mientras la llamaban huérfana y cazafortunas. Pero justo cuando Darrell estaba a punto de marcarla como su Luna, su exnovia regresó, enviándole un mensaje: "No llevo ropa interior. Mi avión aterriza pronto—ven a recogerme y fóllame de inmediato."

Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.

Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.

Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?

De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro

Mi profesor vampiro

476.2k Vistas · Completado · Eve Above Story
Después de encontrar a mi novio besando a su «amigo de la infancia», me emborraché en un bar y mi mejor amigo me pidió un hábil call boy.
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...

«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.