
La inocente esposa del CEO
Libethca · En curso · 216.2k Palabras
Introducción
Pronto descubre que la vida como esposa de Benedict es un laberinto de mentiras y amenazas constantes. Pero lo que más la aterra no es el hombre al que debe enfrentar, sino los secretos que comienzan a emerger sobre aquella noche fatídica.
Suplantar a Alessia se convierte en una condena a convivir con un hombre capaz de destruirla... o salvarla.
¿Podrá Isabella mantenerse firme hasta encontrar su propio camino, o sucumbirá a la oscura atracción que Benedict despierta en ella?
Capítulo 1
“Trae a la doctora para que la inspeccione ahora mismo. No quiero contagiarme de alguna enfermedad por culpa de ella”
Aquella frase de Benedict retumba en la cabeza de Isabella mientras observa con los ojos llorosos la explanada de la mansión Arrabal desde la ventana del último piso. Su estómago está hecho nudos, no solo por el hambre que siente, sino por la forma que oyó, como se refería a ella más temprano, como si fuera una mercancía a la cual verificar su fecha de caducidad. ¿Qué clase de mujer cree es? ¿Una de esas prostitutas que se mete en su cama?
De pronto la puerta se abre e Isabella pega un brinco, su corazón se acelera, tiene los nervios destrozados. Dos mujeres y dos hombres entran en la habitación. Uno de ellos es él, su esposo. Aunque nunca antes se vieron, alguna vez vio una foto suya en una revista empresarial, y por supuesto ha oído innumerables versiones sobre él. En el juzgado tampoco se encontraron. Isabella estuvo en una sala totalmente sola por varios minutos, hasta que un juez vino con el acta que ella debía firmar, luego de que lo hizo, de nuevo la dejaron sola por varias horas. Incluso llegó a pensar que se habían olvidado de ella, pero entonces, dos hombres, ambos de aspecto desagradable, la trajeron hasta aquí.
Isabella ni siquiera se atreve a levantar la vista. No tiene que ser muy inteligente para darse cuenta de que a Benedict no le gusta ser desacatado, el aura que emana de él en estos momentos, es tan poderosa que la asfixia.
—Acuéstese, señora, la doctora va a inspeccionarla.
El otro hombre, mano derecha de Benedict, es quien ordena. Isabella lo reconoce al instante, es el mismo que fue a hacer el trato con su tío para su boda con Alessia hace tres meses.
Ella se aferra con fuerza a su vestido blanco, aquel que le pertenecía a su abuela y que le dieron para usar este día.
Con un temblor evidente en su cuerpo, camina hasta la cama y se sienta. Benedict la empuja y levanta su vestido bruscamente para dejarla expuesta frente a todos. Ella emite un pequeño jadeo ante la vergüenza. A través de sus ojos medio cerrados, Isabella todavía puede ver su rostro, esbozando una sonrisa maliciosa. La está humillando y le gusta hacerlo. Todo indica que su vida no será mejor aquí que en la casa de su tío.
—¿Acaso te avergüenza que te veamos así? —pregunta con tono de burla—. ¿No me digas que la hija única de Ricardo Murano todavía sigue pura?
Isabella se agarra de las sábanas como si fueran su última salvación. Las palabras de advertencia de su tío resuenan en su cabeza. Debe soportar, es su deber. Todo el bienestar y el honor de la familia depende ahora de ella, no puede fallarles de esa forma.
La doctora se coloca a su lado y abre sus piernas para inspeccionarla, ella gime bajo por el picor en su parte íntima. Durante unos minutos, mira, anota algo en su recetario, luego se levanta.
—Señor Arrabal, como lo sospechaba, ella ya no es virgen. Estoy llevando muestras al laboratorio para hacer algunos exámenes. Lo más seguro es que tenga alguna enfermedad de transmisión sexual, cuando tengamos el resultado, deberá seguir tratamiento. También programaré una cita para ella en la clínica para exámenes generales. Es mejor descartar todas las enfermedades posibles para evitar problemas futuros.
¿Enfermedad de transmisión sexual? Isabella está perpleja por la forma en que esa mujer se refiere a ella. ¿Cómo se atreve a asegurar eso frente a todos si ni siquiera la conoce? Rápidamente, ella coloca un cobertor para cubrirse.
Benedict asiente y pide con la mano a todos para que salgan de la habitación. Isabella permanece en la cama, sosteniendo el cobertor que la cubre como si fuese un escudo. Sus sollozos suaves irritan a su esposo.
—Tengo mucha curiosidad de saber por qué estás llorando —dice él acercándose a su lado. Sin mucha delicadeza, aparta algunos mechones de su frente—. ¿Es porque descubrí que eres una mujerzuela que se acostó con todo el mundo o porque tienes miedo de que descubra que eres en realidad una vil impostora?
La boca de Isabella se abre aterrorizada. Ella boquea un par de veces, pero no consigue decir nada coherente que la salve.
—Yo…
—¿Prefieres que te llame Isabella o Alessia? —la interrumpe Benedict con la ceja arqueada.
Él abre uno de los cajones de la mesita de noche y extrae de allí una carpeta. En ella hay mucha información de Isabella, incluso de cuando ella tenía apenas tres años y su madre estaba viva. Nunca tuvo padre, ya que las abandonó a ella y su madre cuando supo que estaba embarazada. Lo último que supo, es que él se había casado con una mujer del mismo nivel social y que vivían en el extranjero.
Cuando la madre de Isabella falleció a causa del cáncer, ella tenía apenas diez años. La jueza indicó que debía ir a vivir con su tío, hermano de su madre, y su familia. Desde ese día, nunca volvió a tener un poco de paz. Su vida era un infierno constante, debía conformarse con ser la sirviente y consumir las sobras para poder sobrevivir.
Isabella no puede detener sus lágrimas mientras recuerda su pasado.
Benedict arranca cada hoja de la carpeta mientras lee un pequeño fragmento de ellas. Los arruga y los tira en su cara. Ella se queda quieta, recibiendo cada insulto, que son como golpes a su corazón.
—¿Qué piensas decir ahora que ya sé quién eres? ¡Eres una mentirosa! ¡Impostora! ¿Eres tan codiciosa que tomaste el lugar que no te corresponde para disfrutar del dinero de la familia Arrabal? ¿O acaso la familia Murano me quiso estafar enviándome otra mujer en vez de la hija?
Últimos capítulos
#196 Capítulo 196 La familia crece
Última actualización: 10/25/2025#195 Capítulo 195 Reafirmación del amor
Última actualización: 10/25/2025#194 Capítulo 194 El amor de mi vida
Última actualización: 10/25/2025#193 Capítulo 193 Su historia no termina
Última actualización: 10/25/2025#192 Capítulo 192 Soy la esposa de Benedict Arrabal
Última actualización: 10/25/2025#191 Capítulo 191 Ni temor ni debilidad
Última actualización: 10/25/2025#190 Capítulo 190 Déjà vu cruel
Última actualización: 10/25/2025#189 Capítulo 189 Mal augurio
Última actualización: 10/25/2025#188 Capítulo 188 Otro hijo
Última actualización: 10/25/2025#187 Capítulo 187 ¿Te vas a alejar de mí?
Última actualización: 10/25/2025
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