
La obsesión del Alfa
Lala-Sula · Completado · 235.5k Palabras
Introducción
Adhara Simpson, una omega, es una mujer que su familia intentó destruir. Fue traicionada, robada, vendida e incluso difamada, pero, nada de eso, la detuvo. La quebró, pero, no la destruyó completamente, menos, cuando Jareth Every, un alfa interesado en ella, le ayuda a ser la señora que todos temen, ¿el problema? Jareth la quiere domar y ella. Ya no quiere ser domada.
¿Qué pasara con esta joven pareja unida por una… no, dos noches de placer y una obsesión que poco a poco se hace más grande? ¿Quién domara a quién? ¿Una omega podrá domar al alfa?
Capítulo 1
El nerviosismo me invade al regresar a mi ciudad natal. Después de haber estudiado administración, regreso a mi preciada casa, para darme un buen baño y reunirme con mi prometido.
Aunque no me resulta emocionante regresar a casa, por mi madrastra viciosa, mi medio hermana igual de viciosa que su madre y mi sumiso padre. Sonrió, pensando que regreso a mi antigua casa donde mi madre y una cálida comida me recibe.
— Hemos llegado a su destino — me dice el taxista y yo le pago bajándome del auto con mis dos maletas.
Le había avisado a mi familia que regresaba hoy, pero, nadie me fue a recoger al aeropuerto. Por lo que, vine en taxi deseando que no me hayan recogido, porque mi padre o mi prometido me tuviera una sorpresa de bienvenida.
Sonriendo, entro a la propiedad de mi familia y con cuidado, abro la puerta. Lo primero que aparece frente a mí, es una oscura y fría casa. Por lo que, enciendo las luces, deseando que me griten: ´sorpresa´, pero, ni siquiera el heno que aparece en las películas en una calle solitaria, se presenta.
— No importa, no es que pasar siete años lejos de casa, sea algo demasiado importante para celebrar — susurro intentando darme ánimos, pero, eso me entristece más.
Suspiro profundo y subo las escaleras, tocando todo a mi paso, mientras los recuerdos de mis padres en casa, alejan el frío y hacen cálido mi corazón. Cuando llego al segundo piso, veo a una mini yo, corriendo mientras sus padres la siguen.
Ese recuerdo, hace que mi corazón duela y renuente a llorar, alejo mis pensamientos negando rápidamente, para después dirigirme hasta mi habitación, es allí cuando unos leves ruidos comienzan a escucharse.
Preocupada de que sea un ladrón, porque todo está solo, miro a mi alrededor y con rapidez, tomo mi bolso como mi única arma, mientras me acerco a la fuente del ruido. Al caminar más, me doy cuenta de que el ruido se escucha en mi habitación.
Por lo que, llevando mis manos al pomo de la puerta, abro la misma lista para golpear a quien sea que se atreva a entrar a mi habitación a robar. Sin embargo, lo que veo me deja sin ánimo de pelear.
— Por favor, se mas gentil, no puedo seguirte el ritmo. — susurra mi medio hermana bajo el cuerpo de quien se supone es mi novio y prometido.
— ¡¿Se puede saber que está pasando aquí?! — grito enojada.
— ¡Adhara, ¿Qué haces aquí?! — pregunta Emma y yo respiro profundo.
— Vaya que estamos conectadas, porque yo quería preguntarte lo mismo, ¿Qué haces en mi habitación y teniendo sexo con mi prometido? — pregunto enojada.
— Hermana, yo…
— ¿Cómo pueden los dos hacerme esto? Se supone que me amabas Blake, se supone que eso significa el anillo de compromiso que me diste en nuestro primer aniversario. Así que, ¿Por qué estas teniendo sexo con mi hermana?
— Hermana, lamento que lo supieras así, pero, Blake y yo nos amamos mucho. Espero que nos entiendas — dice Emma, envolviéndose en las sábanas y acercándose a mí al punto de tomar mi mano.
El enojo me invade al ver como con su mirada suplicante, cree que voy a perdonar una ofensa tan grande. Así que, con molestia, aparto su mano de la mía y la miro con enojo.
—¿Qué lo entienda? ¡Yo he sido la traicionada por ambos y, ¿me pides que los entienda?! No entiendo cómo puedes tener la cara en su lugar, con lo descarada que has sido, deberías tenerla en el suelo, donde todos la pisoteen como has pisado mi confianza.
—Adhara, deja de ser tan mala con tu hermana pequeña. ¿No te enseñaron a ser buena con tu hermana pequeña? — pregunta Blake abrazando a mi hermana con gentileza, mientras a mí me mira con enojo.
—No, no supieron enseñarme eso, como tampoco enseñaron a mi hermana a no ser una zorra que se mete con el prometido de su hermana.
—Cariño…
—¡No te voy a permitir que trates a Emma así, si quieres descargar tu enojo, hazlo conmigo! Pero, que no se te olvide esto, es Emma y siempre la escogeré a ella.
—Entonces, ¿Por qué me propusiste matrimonio?
—Porque no sabía cuánto amaba a Emma, pero, cuando llegué aquí y la conocí, supe que me había equivocado y que la dueña de mi corazón era ella y no tú.
—Que estúpida he sido al quererlos a ambos.
—Adhara, por favor, no hagas esto grande.
—No lo voy a hacer, ninguno de los dos me merece. Así que — digo controlando mi enojo y sonriéndoles — les doy mi bendición, son la pareja perfecta, un perro desleal con una perra que solo sabe arrastrarse a los juguetes del otro.
—¡Adhara!
—Los bendigo y que sean muy felices. ¡Larga felicidad a la pareja basura! — grito saliendo de la habitación y corriendo hacia la salida conteniendo las lágrimas en mis ojos.
Rápidamente, corro y tomo un taxi ordenando ir al bar más costoso de la ciudad y bajando del auto, entro dispuesta a dejar a la ruina a mi familia.
—Denme la botella más costosa ahora. — digo colocando sobre la barra la tarjeta de mi familia.
A los pocos minutos llega la botella y sin intención de ser delicada, tomo directamente de la botella, sintiendo mi garganta quemar, pero, no es suficiente dolor en comparación a mi corazón.
Las lágrimas brotan sin poder evitarlo y yo me limpio con brusquedad las mejillas para después con la botella en mi mano, caminar hasta la pista donde bailo, deseando ahogar mis penas con el alcohol y olvidar el recuerdo con la música.
El tiempo pasa y tres botellas del mejor ron, ya están mezclados con mis ácidos estomacales y podría jugar que con mi sangre. Sin embargo, aún no puedo olvidar lo que he vivido.
—Malnacidos y yo que venía lista para entregarme a él. Menos mal no perdí algo tan valioso con algo que vale tan poco. — susurro indignada. —¡Ah, como sea, ningún hombre vale tanto!
‘No, no debo pensar en él con dolor. Lo que debo hacer es vengarme. Dejar de ser la dócil Adhara y ser toda una chica rebelde que no se va a dejar pisotear de nadie y para eso, debo de deshacerme de la tonta Adhara, incluyendo su virginidad’ digo decidida y con ello en mente, salgo de la multitud, buscando mi objetivo.
Pero, mi vista borrosa lo complica todo y por ello, termino tambaleándome y chocando con alguien, que parece una pared de lo duro y alto que es.
—Disculpe, ¿se encuentra bien? — pregunta una voz firme y muy varonil.
—No estoy bien, necesito ayuda.
—¿En qué podría ayudarla?
—Tengamos sexo, ahora. — digo firme mientras los ojos verdes se ven doble, como el resto de sus facciones.
‘No veo bien, pero, lo que veo se ve bien. Así que, que sea con este que la antigua Adhara muera.’ me digo mentalmente
Últimos capítulos
#193 Capítulo 193 Capítulo 193: La obsesión
Última actualización: 10/30/2025#192 Capítulo 192 Capítulo 192: Nacimiento
Última actualización: 10/30/2025#191 Capítulo 191 Capítulo 191: Celebrar juntos
Última actualización: 10/30/2025#190 Capítulo 190 Capítulo 190: Conversación complicada.
Última actualización: 10/30/2025#189 Capítulo 189 Capítulo 189: Una buena noticia
Última actualización: 10/30/2025#188 Capítulo 188 Capítulo 188: Buscarnos
Última actualización: 10/30/2025#187 Capítulo 187 Capítulo 187: Felizmente casada
Última actualización: 10/30/2025#186 Capítulo 186 Capítulo 186: Pelear por mí
Última actualización: 10/30/2025#185 Capítulo 185 Capítulo 185: Ser fuerte
Última actualización: 10/30/2025#184 Capítulo 184 Capítulo 184: Interrupción de Eda.
Última actualización: 10/30/2025
Te podría gustar 😍
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
El regreso de la princesa de la mafia
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.












