NovelaGO
La prisionera del Alfa

La prisionera del Alfa

Rafaella Dutra · En curso · 108.2k Palabras

795
Tendencia
2.3k
Vistas
3
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

—No entiendo por qué te escondes de mí. —¿Qué quieres? —Sinceramente, no sé cómo puedes querer huir de esto —susurró antes de atraer su cabeza hacia él y juntar su boca con la suya. *** Violeta es enviada a una misión para encontrar a Jack Morde, el líder de la manada de los Rebeldes. Pero le esperan giros imprevistos que ni si quiera se imagina. Cuando se convierte en su prisionera , empieza a darse cuenta de que tal vez lo que había escuchado sobre los enemigos de la Manada Diamante no era exactamente lo que parecía. ¿Va a renunciar a su vida y a su familia para buscar su futuro y su destino? ¿O intentará escapar de la mansión de Jack y hacer lo que tenía previsto desde el primer momento? «La prisionera del Alfa» es una historia creada por Rafaella Dutra, autora de eGlobal Creative Publishing.

Capítulo 1

—Violeta, ¿estás aquí? —preguntó una voz desde fuera del dormitorio.

—¡Sí! Un momento —respondió ella, levantándose de la cama.

Violeta estaba a punto de emprender la misión de su vida. No tenía muchas opciones, ya que su padre adoptivo la había llamado para que se encargara de eso.

Mientras repasaba el plan en su mente una y otra vez, no pudo evitar que la ansiedad la invadiera. Se sentía tan mareada por sus miedos y preocupaciones, que podría vomitar en cualquier momento.

Si seguía abrumándose con esos pensamientos, seguro que iba a llorar. No podía permitir que eso sucediera.

Tenía que ser fuerte. Era fuerte. Sólo le faltaba un poco de confianza en sí misma.

Violeta cerró los ojos durante unos segundos, inhalando y exhalando lentamente, tratando de mantener la calma.

Otro golpe en la puerta la sacó de su meditación.

—¡Ya voy! —gritó, molesta.

Abrió la puerta y se encontró con una mujer de su manada que la esperaba impaciente al otro lado.

—¡Por fin! Pensé que habías renunciado o algo así. Vamos. Arden quiere hablar contigo antes de que te vayas —dijo la mujer abriendo paso a Violeta.

Ella cerró la puerta de su habitación y siguió a la mujer hasta la sala de estar.

Arden era el Alfa de la Manada Diamante, y desde que tenía uso de razón, Violeta vivía en su palacio, lo cual siempre le pareció innecesario y estúpido. ¿Por qué tenían que vivir en un lugar tan ostentoso?

Pero nunca se quejó porque, ¿cómo podría hacerlo? Él la había adoptado y cuidado durante sus veintiún años de vida.

Le debía demasiado. Cada pequeña cosa que había aprendido venía de él. Todo lo que le dio a su hija biológica, se aseguró de dárselo también a Violeta.

Arden. Ahí estaba él, esperándola sentado en el sofá, fumando su cigarrillo y mirando hacia la ventana, contemplando la gran luna amarilla que empezaba a asomarse en el cielo.

Era un hombre de mediana edad, con el pelo gris, los ojos azules y una barba de chivo que a Violeta le parecía ridícula. Pero nunca se lo había dicho, por supuesto.

—Violeta, hija mía. ¡Estás aquí! —exclamó el hombre con entusiasmo, levantándose y abriéndole los brazos.

Violeta sonrió y lo abrazó fuertemente.

Tenía sentimientos encontrados ante toda aquella situación, pero se esforzaba al máximo por no demostrarlo.

Después de todo, Arden la había entrenado personalmente, junto a Gwen, su hija biológica, y un chico llamado Lance. Y Violeta había aprendido a no mostrar debilidad ante nadie. Ni siquiera a su familia.

Se quedó huérfana a una edad muy temprana, ya que sus padres habían muerto en un ataque rebelde.

Ella no sabía mucho sobre ese incidente, pero nunca se había sentido muy cómoda para preguntarle a Arden al respecto.

Luego fue llevada a la Manada Diamante, que era un imperio metamorfo muy poderoso que mantenía la ley y el orden en todo el continente de Crescent.

Crescent estaba poblado por metamorfos de lobo y era gobernado en su mayoría por la Manada Diamante.

—Entonces, ¿está todo listo para tu partida? —preguntó Arden, sentándose de nuevo en el sofá.

Violeta hizo lo mismo, mientras algún sirviente le ofrecía un vaso de agua. Ella aceptó amablemente, aunque sentía que lo que entrara en su estómago saldría rápidamente, ya que se sentía muy enferma y nerviosa.

—Sí, creo que sí —asintió, tomando un sorbo del agua, porque el sirviente seguía mirándola y ella no quería que se sintiera molesto ni nada por el estilo.

Le gustaba valorar el trabajo de los demás. Y algo que siempre la sacaba de quicio era cuando alguien no trataba a los sirvientes de palacio de forma correcta y educada.

—Probablemente no necesites que te repita todo sobre esta misión, pero ¿todavía tienes algo que necesites que te aclare? —preguntó Arden aspirando el humo de su cigarrillo.

Violeta negó con la cabeza, intentando mantener la calma y no pensar en lo peor que podría pasar.

—Una vez que pases las puertas del palacio, estarás sola, cariño —continuó Arden—. Tengo fe en que puedes hacer el trabajo, así que no te preocupes. No te pondría en esto si no te creyera capaz.

Violeta le sonrió, aunque sus palabras no fueron muy tranquilizadoras para ella.

No se le ocurría una persona peor para hacer lo que él quería, y por mucho que había intentado persuadirlo antes para que cambiara de opinión, Arden era muy terco. En ese momento, un bullicio llegó desde la puerta del salón, y él dejó de hablar para ver qué pasaba.

Un joven de ojos cafés y cabello negro perfectamente peinado estaba cruzando la sala y se acercaba a ellos con una sonrisa en el rostro.

Tenía una postura muy estricta y llevaba puesto un uniforme militar.

—¡Violeta, todavía estás aquí! —saludó mirándola.

—Hola, Lance —respondió sonriendo mientras se acercaba.

—Lance. ¿Qué estás haciendo aquí? —preguntó Arden pareciendo un poco impaciente por la interrupción.

—Acabo de llegar a casa. Tenía algunas cosas que discutir contigo, pero no sabía que estabas en una reunión. Lo siento.

—Está bien —respondió Arden agitando la mano y apagando el cigarrillo.

—¿Cómo te sientes? —preguntó Lance a Violeta con una mirada preocupada.

Su relación con él era algo incómoda a veces.

Violeta creció con Gwen como hermana, pero Lance se unió a ellas más adelante, cuando sus padres murieron.

Se quedó huérfano al igual que ella, lo que en cierta manera les sirvió de vínculo.

Gwen y Lance también se llevaban bien, así que los tres empezaron a hacer muchas cosas juntos, incluido el entrenamiento con Arden.

Pero cuando Violeta cumplió dieciocho años, Arden le dijo que debía casarse con Lance algún día, porque su plan era convertirlo en el próximo Alfa.

Ella nunca había podido entender que una de las reglas de la Manada Diamante era la prohibición absoluta de establecer vínculos con la pareja destinada. Los matrimonios siempre eran decididos por el consejo.

Lance era el Beta de la manada y Violeta simplemente no podía creer lo que Arden quería. ¿Cómo iba a casarse con alguien a quien no amaba en esa forma?

Ella lo consideraba como un hermano mayor o algo así.

¿Y por qué ella y no Gwen?

Pero Lance no parecía oponerse mucho a la idea, lo que intrigaba a Violeta. ¿Acaso ella le gustaba de esa manera, por eso Arden quería que se casara con ella, en lugar de con Gwen o cualquier otra persona?

Desde ese día, Violeta había hecho todo lo posible por fingir que esa conversación no había ocurrido y había intentado actuar con normalidad delante de Lance, como siempre había hecho.

Siempre les había gustado molestarse mutuamente y hablar de tonterías. Al igual que ella lo hacía con Gwen. Así que siguió haciéndolo, hasta que se vio obligada a enfrentarse a su destino con él.

Ella había rezado para que eso tardara mucho.

—Estoy bien, supongo —respondió, tratando de sonar positiva—. Quiero decir... sólo lo sabré una vez que llegue ahí, ¿verdad?

—Lo harás muy bien —dijo Arden, tratando de tranquilizarla—. Ahora es el momento de poner en acción todos esos años de entrenamiento. Vas a ver si por fin eres capaz de controlar a la loba que llevas dentro —alentó sonriendo, pero eso sólo hizo que Violeta se sintiera peor de lo que ya se sentía.

Ese era su mayor miedo. Y Arden tenía que mencionarlo.

Eso la había mantenido despierta todas las noches en los últimos días.

Violeta siempre había luchado con su lado lobo desde que era muy joven.

Sufría de un cambio incontrolable y su loba interior era salvaje, inestable y muy poderosa. No podía controlarla. Así que la entrenaron y le enseñaron cómo reprimirla en su interior.

Ahora estaba mucho mejor, como mujer adulta y todo eso.

Pero no había un día que pasara sin que se preocupara por sus acciones.

¿Era la misión una prueba de Arden, para ver si había aprendido correctamente? ¿Por eso la eligió a ella y no a otra persona para ir?

Y de repente Violeta sintió la necesidad de preguntar algo.

—¿Qué harás si no vuelvo? ¿Mandarás a alguien a buscarme?

Arden pareció haber sido tomado por sorpresa por un momento, pero era muy bueno fingiendo, así que eso pasó desapercibido para todos los presentes.

—No pasará nada. Pero si no vuelves al cabo de unos días, se nos ocurrirá algo. Así que no te preocupes por eso, sólo piensa en tu próximo movimiento.

Violeta asintió.

No se sentía muy segura con sus palabras, pero se estaba haciendo tarde y cada vez estaba más nerviosa, así que decidió simplemente aceptar su destino, fuera cual fuera.

—Gracias a Dios que todavía estás aquí. Pensé que había perdido la oportunidad de despedirme de ti —dijo una voz suave que llegaba desde la puerta, y Violeta no necesitó mirar para saber de quién se trataba.

—Siempre tarde, ¿verdad? —dijo Lance burlándose de la chica.

Gwen era una chica muy delicada y agradable. Tenía los mismos ojos azules que su padre y su pelo negro le caía por los hombros como una cortina.

Violeta sintió un nudo en la garganta.

Al ver a Gwen ahí le dieron muchas ganas de llorar.

No tenía un buen presentimiento sobre todo el asunto y se esforzaba al máximo por aceptarlo. Pero el hecho de tener que despedirse de su familia hacía que dudara de sí misma.

¿Qué pasaría si fallaba? ¿Y si no era capaz de controlarse una vez llegara a su destino? ¿Y si algo salía mal? ¿Sería capaz de cumplir su tarea y volver a casa con su familia?

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La Niñera Del Monstruo

La Niñera Del Monstruo

6.8k Vistas · En curso · Petit
SINOPSIS:
Para salvar a su hermano pequeño y conservar el único hogar que les dejó su difunto padre, Cora no tiene más opción que someterse al cruel chantaje de su madrastra y entrar a trabajar como sirvienta en la temida mansión Athanasiou. Lo que no imaginaba era que el destino la arrojaría directo a la jaula de una bestia.
Nereo Athanasiou, apodado "El Zar", es un hombre despiadado, frío y dominante cuya alma quedó destruida por la traición de su difunta esposa. Cuando la última niñera de su hija huye aterrorizada, Cora es obligada a asumir el cuidado de la pequeña Anthea. Pero la primera vez que Nereo fija sus ojos en Cora, no ve a una inocente muchacha: ve el fantasma de la mujer que lo traicionó. Convencido de que ella es solo otra ramera calculadora que busca su dinero y su poder, Nereo promete demostrarlo que piensa de Cora.
Sin embargo, la pequeña Anthea, rota y necesitada de afecto, encuentra en Cora el único refugio de amor que ha conocido. A regañadientes y cegado por el odio, la ira y una oscura atracción irresistible que se niega a aceptar, el Zar se ve obligado a nombrarla la niñera oficial de su hija.
Encerrada bajo el mismo techo que un monstruo que la desprecia, pero que arde por poseerla, Cora tendrá que sobrevivir a la tiranía del hombre más peligroso de la ciudad...
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

15.4k Vistas · Completado · Kierra King
—¿Crees que puedes irte, bella mía?
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.

Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.

Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso

Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso

5.5k Vistas · En curso · Petit
Tienen siete años, la mente de dos estrategas y una ley sagrada: quien le robe una lágrima a mamá, pagará con su propio infierno.
Para los gemelos Elisa y Eliseo Dorantes, ver a Natalia matarse trabajando mientras el fantasma del desalojo la ahoga en llanto es insoportable. Al ejecutar la «Misión Mami Lágrimas Cero» para conseguir dinero, quedan atrapados en el fuego cruzado del crimen organizado. Ahí cara a cara con la muerte, se topan con el líder de la red: Collins Graterol.
Al reconocer a Collins como el hombre de la foto secreta que su madre guarda con dolor, la misión cambia radicalmente. Ya no quieren dinero; buscan venganza. Sedientos de cobrar cada noche de sufrimiento de Natalia, los pequeños genios declaran una guerra despiadada contra el imperio del capo.
A través de travesuras cómicas e inofensivas en apariencia, desestabilizan la organización de Collins. Cada vez que son acorralados, responden con excusas tan inocentes y lógicas que desarman a la mente más calculadora del inframundo.
Collins, un capo intocable, ve su mundo tambalearse sin sospechar que esos dos pequeños demonios son su propia sangre. Entre ataques de cárteles rivales y el implosivo reencuentro con Natalia —el único amor que jamás pudo olvidar, ahora cargado de resentimiento, deseo y secretos—, enfrentará la batalla más peligrosa de su vida. Una donde las balas no serán su mayor amenaza, sino la venganza implacable de sus propios hijos, cuya meta final es una sola: hacerlo llorar.
Notas de Colisión

Notas de Colisión

7k Vistas · En curso · RYUU D. BLACK
A doscientos kilómetros por hora, un milímetro de error es la diferencia entre la gloria y un ataúd de metal.
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

1.3m Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El juego de elegir Luna

El juego de elegir Luna

29.5k Vistas · Completado · Jane Above Story
Piper renunció a su sueño y trabajó como camarera para criar al bebé abandonado de su hermana. Se encontró con su príncipe ex, Nicholas, en el loco juego de elección de Luna.

—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.

—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.

—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
La maldición de la luna

La maldición de la luna

7.6k Vistas · Completado · Ariel Eyre
En cuanto sus pieles se tocaron, Ember sintió que iba a arder. Él debió sentirlo también porque la empujó contra la pared, golpeando su espalda contra ella. Presionó su boca contra la de ella. Sentía sus manos recorriendo su cuerpo mientras exploraba su boca.

—Soy Hayden —dijo el hombre.

Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
EL AROMA DE LA TRAICCIÓN

EL AROMA DE LA TRAICCIÓN

5.7k Vistas · En curso · UNIDAD DE PERITOS JUDICIALES
EL AROMA DE LA TRAICIÓN

Renata Solano lo tiene todo.

Una exitosa casa de perfumes que construyó desde cero, una familia que ama y, en apenas tres días, se casará con Bruno Ferrer, el hombre que cree que es el amor de su vida.

Pero durante la celebración más importante de su carrera, un encuentro inesperado cambiará el rumbo de su vida.

Adriano Belmonte, uno de los hombres más poderosos del país, aparece en su fiesta dispuesto a comprar Casa Solano. Arrogante, seguro de sí mismo y acostumbrado a conseguir todo lo que quiere, no acepta fácilmente un no como respuesta.

Renata tampoco está dispuesta a dejarse intimidar.

Lo que ella no sabe es que el verdadero peligro no está frente a ella.

Está a su lado.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos

722k Vistas · Completado · Lily
En la fiesta de cumpleaños de mi padre bastardo, mi hermana Emily me drogó—y peor aún, planeaba que su novio me agrediera. Mientras la sustancia recorría mis venas, el deseo comenzó a abrumar mi mente racional. Pero en ese momento de vulnerabilidad, mi esposo por contrato me salvó. Me encontré ardiendo solo por él. Lo que comenzó como su intento de ayudarme a superar los efectos de la droga se convirtió en una noche de intimidad cruda y apasionada que rompió todas las barreras que habíamos construido cuidadosamente. En sus brazos, descubrí un hambre que nunca supe que existía, y él me reclamó con una intensidad posesiva que nos dejó a ambos sin aliento...

Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.

Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.

Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.

Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.

Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.

¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

753.4k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.2m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Callejón de honor

Callejón de honor

1.6k Vistas · En curso · Mozartico
Esta novela narra la historia completa de Jackson Phil y Marie Smith, dos jóvenes que se alistan en los Marines por motivos opuestos: él para honrar un legado familiar de héroes, y ella para huir de una dolorosa realidad marcada por un padre ausente y el alcoholismo. Aunque inicialmente su relación está guiada por la rivalidad y los roces constantes, un castigo disciplinario los obliga a trabajar en equipo durante un peligroso entrenamiento de orientación en la selva.

Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.

A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.