
La Profundidad De Su Mirada
Denise Arcilio · Completado · 137.6k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Tuve mucho tiempo para olvidar, para pasar de página y realizar cambios en mi vida, y lo hice. Cambié, mejoré y seguí adelante como debía ser. Pero bastó solo un segundo para que él desmoronara todo y mi estabilidad temblara para luego quedar tirada en el suelo. Verlo significaba todo lo bueno y lo malo. Sus ojos seguían siendo igual de impactantes, capaces de perforar los tuyos e intimidarte y atraparte. Su presencia era sinónimo de inestabilidad, porque cada que me encontraba frente a él tenía que resistirme con todas mis fuerzas para no abrazarlo, tocarlo, o besarlo.
—¿En qué piensas? —le pregunté después de un momento. Su silencio era ensordecedor y activaba mis alarmas.
Temí que lo que hice hace minutos atrás terminara con lo poco que ambos teníamos y alejara de por vida a esa otra persona que estuvo brindándome su amor y cariño.
Sus ojos se posaron en los míos y fue lo suficientemente incómodo como para casi darle la orden a mis pies para irme hacia otro lugar del mundo lejos de Aiden.
—No estoy pensando.
—No juegues conmigo, se te nota en la cara. Ya dímelo, dime que me he equivocado y que he hecho mal y que soy una estúpida.
—Te has equivocado, has hecho mal, no eres una estúpida pero sí eres alguien que desde que ha llegado ha puesto toda mi estabilidad mental en una bolsa de basura.
Podía decirle lo mismo, pero me quedé callada porque las ganas de llorar eran tan grandes que, si abría la boca, mis palabras terminarían entrecortadas y mi voz saldría de cualquier manera, y ya estaba lo suficientemente humillada por mí misma como para demostrarle cuánto me dolía esto. Quería conservar un poco mi dignidad.
—Pero lo que siento no es amor, es aprecio, Emma. Tengo una vida prácticamente hecha, no por el dinero, sino porque estoy con alguien. —Sí, con esas palabras él acababa de aclararme que ambos regresaron.
—¿La amas, Aiden? —las palabras salieron de mi boca, me sentí tonta por preguntarlo, pero no podía hacer nada para remediarlo.
—La amo —asintió rápidamente, mirándome con una seriedad que me inquietaba. Sus ojos estaban brillosos, pero los míos le ganaban. A mí me dolía mucho más.
—¿Y por qué me besaste la otra noche si es que la amas? ¿Por qué he puesto tu estabilidad patas arriba si no me quieres?
—Porque eres parte de mi pasado, uno oscuro pero a la vez bonito por lo que tuvimos, pero nada más. No te hagas ilusiones.
Qué cambiado estaba él... En el pasado medía un poco más sus palabras. Pero no podía culparlo. Metí la pata. Ahora sufría las consecuencias.
—No le diré a Ashton lo que pasó esta noche, de eso puedes estar tranquila, pero tienes que prometer que este beso quedará solo entre tú y yo. No volveremos a tocar el tema. Olvidaremos todo. No tiene sentido.
Auch.
Ahora lo único que necesitaba era ir con Kendall y pasar tiempo de chicas. Necesitaba olvidar todo. Necesitaba olvidar que mi corazón volvió a partirse como la vez en que él me dejó hace años atrás. No sabía si odiarlo. No sabía si seguir amándolo. No sabía qué hacer, ni cómo hacer. Era un verdadero dilema.
—¿Eso es lo que quieres? —pregunté. Una lágrima cayó. Como tonta, esperé que él la limpiara y se disculpara por ser tan duro conmigo, pero permaneció en su postura anterior, y con la misma seriedad.
Aiden volvió a ilusionarme, hizo que esperara algo más, encendió esa chispa de esperanzas, y luego me echó un balde de dolor y realidad.
Desde un principio hicimos todo mal. Era estúpido pretender que tuviéramos una historia de amor con un final feliz. Pero dolía aceptarlo.
—Eso es lo que quiero —contestó sin titubear.
—Pues bien.
—Te mereces a alguien mejor —finalizó, y caminó hacia la puerta. La abrió y me observó, y supe que con ello me estaba diciendo que me largara.
No lo dudé y caminé hasta la puerta para luego ir con prisa por los pasillos del edificio.
Tal vez merecía algo mejor, pero yo lo quería a él.
Últimos capítulos
#68 Capítulo 68 Capítulo 67
Última actualización: 6/29/2026#67 Capítulo 67 Capítulo 66
Última actualización: 6/29/2026#66 Capítulo 66 Capítulo 65
Última actualización: 6/29/2026#65 Capítulo 65 Capítulo 64
Última actualización: 6/29/2026#64 Capítulo 64 Capítulo 63
Última actualización: 6/29/2026#63 Capítulo 63 Capítulo 62
Última actualización: 6/29/2026#62 Capítulo 62 Capítulo 60
Última actualización: 6/29/2026#61 Capítulo 61 Capítulo 59
Última actualización: 6/29/2026#60 Capítulo 60 Capítulo 58
Última actualización: 6/29/2026#59 Capítulo 59 Capítulo 57
Última actualización: 6/29/2026
Te podría gustar 😍
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
Roisin
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
La novia del vampiro (libro 1 de la serie El Consejo Oscuro)
Alina Deluca lleva una vida normal en el norte de California. Al menos eso es lo que hace creer al mundo. Encerrados en sus hipnotizantes ojos esmeralda hay horrores de los que nunca podría hablar, incluso si le costara la vida.
Erick Stayton, el príncipe vampiro, es su pesadilla. Para ella, no era más que un depredador frío y salvaje que ansiaba su sangre y le arrebató todo lo que tenía durante aquella noche traumática hace cuatro años. El problema es que está destinada a ser su esposa.
Reuniendo todas sus fuerzas para poner en orden su vida desastrosa, se ve envuelta en una disputa ancestral y una lucha por el poder de proporciones asombrosas. Curiosamente, se encuentra conectando con Erick de maneras que nunca imaginó. De repente, todo no es lo que parece.
¿Es Erick el monstruo despiadado que Alina cree que es? ¿Será una ley vampírica hecha hace eones la perdición de toda la raza vampírica? ¿Florecerá una pasión ardiente en estos tiempos tan sangrientos?
El lirio del reino de cristal
Después de perder a su madre y quedar al cuidado de una anciana curandera, Amara descubre que posee un don antiguo: puede escuchar el latido de la tierra y sanar con la luz de las flores encantadas. Ese poder, prohibido para alguien de su origen, la lleva a cruzarse con el príncipe Damián de Valcerra, heredero del trono, comprometido por deber con una princesa extranjera.
Amara y Damián no deberían amarse. Ella pertenece al pueblo. Él pertenece a la corona. Pero entre secretos, traiciones, criaturas mágicas, guerras entre reinos y una maldición que amenaza con destruir Aurelian, ambos descubrirán que el amor verdadero no siempre nace donde la sociedad lo permite, sino donde el alma encuentra su hogar.
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN
Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.
Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.
No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.
—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.
Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.
Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.
Pecado Adoptivo
Que me aceptaran en una de las universidades más prestigiosas del país es un sueño hecho realidad, sobre todo porque mi hermano adoptivo ya está allí y es la estrella revelación del fútbol americano.
Es todo lo que siempre he querido...
Hasta que todos mis sueños se hacen pedazos.
Mi “hermano” me odia.
No es el mismo chico que salió de nuestra casa camino a la grandeza. No quiere saber nada de mí y me trata peor que a su enemigo.
Hasta que lo veo con una chica.
Y entonces ya no se ve como mi hermano.
Se ve como el atractivo deportista por el que todas las chicas del campus se derriten.
Esto está mal.
No debería mirarlo de esta manera.
Y él no debería tocarme como si estuviera listo para devorarme.
Es mi hermano.
¿O no?
Las líneas se difuminan y los cimientos bajo mis pies se tambalean entre la lujuria y el pecado.
Se susurran secretos sobre piel febril, se comparten besos prohibidos en rincones oscuros.
Pero nunca es suficiente.
Necesito más.
Adonis Tatuado - Romance de la Mafia
En el que digo que quiero treparlo como a un árbol.
Y él. Acaba. De contestar.
En realidad, es culpa del perro.
Si este gran danés sin entrenar que estoy paseando tuviera algo de modales, nunca habría acabado así:
Con la correa enredada alrededor del hombre más guapo que he visto en mi vida.
Por suerte para mí, el chico se lo tomó con humor.
(Aunque su broma de que los perros se parecen a sus dueños resulta demasiado acertada cuando Rufus empieza a montarle la pierna).
Me deja su tarjeta de presentación y una sonrisa que me afloja las rodillas.
Todavía me estoy pellizcando cuando mi mejor amiga y yo retomamos el paseo.
—Se me hace que te gustó un poquito —me acusa.
Sin pensar y un poco alterada por toda la experiencia, respondo:
—Le enredaría las piernas en la cintura más fuerte que esa correa.
AHÍ es cuando revela que estaba grabando mi respuesta.
AHÍ es cuando me dedica la sonrisa más maliciosa que he visto en mi vida y dice:
—De nada.
Y AHÍ es cuando me pasa mi teléfono y me muestra...
Que le envió la grabación a él.
Siento el corazón en la garganta mientras aparecen esos tres puntitos...
Y luego, un mensaje.
—DEMUÉSTRALO.
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.












