NovelaGO
La Sumisa del Boss

La Sumisa del Boss

AnaSevilla · En curso · 31.2k Palabras

448
Tendencia
448
Vistas
0
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Vendida por su padre. Reclamada por dos mafias. Deseada por el hombre más temido de Rusia.

Emilia creyó que su vida terminó la tarde que la arrastraron a la fuerza de su trabajo. Su propio padre la había vendido para pagar deudas de juego que nunca contrajo. Ahora pertenece a Igor Volkov, el jefe despiadado de la Bratva Rusa: un hombre de mirada de hielo, puño de hierro y corazón que nadie ha logrado tocar.

Él espera sumisión. Ella le desafía a cada paso.

Pero la traición fue peor de lo que imaginaba: su padre la vendió a dos hombres. A Igor… y también a Dante Moretti, el capo más temido de la mafia italiana. Dos clanes en guerra. Ella es el premio por el que matarán.

Atrapada entre amenazas, pasión prohibida y un amor que ninguno se atreve a confesar, Emilia descubre algo peligroso: bajo la frialdad de Igor hay un fuego que arde solo por ella. Él la protege sin admitirlo, la desea sin confesarlo, y cuando todo se derrumbe, será el único dispuesto a quemar el mundo entero… solo para que ella sobreviva.

¿Podrá el amor derretir el hielo de un hombre que nunca aprendió a amar? ¿O será ella quien termine rota entre dos fuegos?

Capítulo 1

El sol de la tarde caía suave sobre las hojas de los árboles del parque, dorando el aire fresco que entraba por la puerta de la pequeña cafetería. Emilia apiló las últimas tazas limpias, se quitó el delantal con el logo bordado y lo colgó en su percha dejando escapar un suspiro de alivio. Había sido un turno largo, pero cada moneda la guardaba con esmero en una hucha bajo su cama, contando los días para marcharse de aquella casa, lejos de las deudas que no eran suyas, de las miradas temerosas que su padre le clavaba al llegar tarde, y del silencio pesado que se instalaba en el comedor cada vez que él regresaba del casino con la mirada perdida y los bolsillos vacíos.

—Hasta mañana, Emilia —le dijo su compañera, apagando la luz del mostrador.

—Hasta mañana —respondió ella, saliendo a la acera con la bolsa al hombro y el paso ligero.

No llegó a la esquina.

Dos hombres enormes, de rostros duros y ropa oscura, se separaron de la sombra y la cerraron el paso. Antes de que pudiera gritar o dar un paso atrás, la sujetaron entre los dos con manos de hierro. Emilia no se quedó quieta. No suplicó, ella con su realidad algo alterada luchó con una furia salvaje que ni ella misma conocía, clavó las uñas hasta hacer sangrar en los brazos que la aprisionaban, pateó con todas sus fuerzas y golpeó con la frente contra la nariz del más cercano hasta escuchar el crujido y el gemido de dolor. Solo cuando el otro la golpeó con fuerza seca en la sien, el mundo se le desvaneció y todo se oscureció.

Despertó de golpe, tosiendo y temblando, cuando un chorro de agua helada le cayó sobre la cabeza empapándole el cabello y la ropa hasta los huesos. Estaba amarrada a una silla de madera rígida en una celda pequeña, fría, sin ventanas, solo con la luz amarilla y parpadeante de una bombilla colgada del techo que proyectaba sombras largas y bailarinas por las paredes de cemento.

El frío le calaba hasta el alma, pero no temblaba de miedo ella temblaba de rabia pura. Su mente se encontraba despierta y clara, hirviendo por dentro. No lloró. Las lágrimas no eran para esto, se enderezó la espalda, levantó la barbilla y apretó los dientes aunque las cuerdas le quemaban la piel de muñecas y tobillos. No le daría a nadie el gusto de verla derrumbarse.

El cerrojo chirrió y la puerta se abrió despacio. Entró un hombre alto, de hombros anchos, porte imponente, cabello oscuro corto y unos ojos grises que parecían tallados en hielo. Caminó sin prisa, con paso que imponía obediencia antes de hablar, y se detuvo justo frente a ella cruzando los brazos. Era Igor Volkov.

—Estás despierta —dijo con voz grave, profunda y cortante, sin rastro de duda ni piedad—. Bien, esto será rápido. Tu padre te vendió para pagar deudas que nunca podrá cubrir, así que ahora me perteneces.

Emilia le sostuvo la mirada sin apartarla ni un instante, con una intensidad tan viva y desafiante que lo detuvo en seco

.

—¿Mi padre me vendió? —repitió ella, apenas un susurro que se quebró por un segundo antes de endurecerse por completo.

—Sí —respondió él, tajante.

—Mi padre… —murmuró ella, y el dolor se transformó en fuego en su pecho.

—Sí, tu padre —confirmó él, impaciente.

Emilia se quedó callada un momento, tragando la traición entera, y el silencio que siguió se volvió tan denso, tan pesado y cargado de algo oscuro y peligroso, que los dos guardias que esperaban en la puerta bajaron la mirada, incómodos, intimidados sin saber por qué, hombres acostumbrados a la violencia y al miedo que ahora sentían la necesidad de retroceder.

—Bastardo hijo de puta —soltó ella entre dientes, un gruñido bajo y feroz que parecía salirle de las entrañas—. Ese cabrón me las pagará muy caro. Más le vale no cruzarse en mi camino cuando salga de aquí…

—Será imposible que…

—No hablo contigo, pedazo de idiota —lo cortó de golpe, clavándole los ojos con un desprecio tan absoluto que lo dejó sin aliento.

—Más respeto conmigo, mocosa —advirtió él, frunciendo el ceño—. Ahora me perteneces.

—No soy de nadie, maldito cretino —escupió ella, con la voz firme y encendida—. Y si crees que me vas a tener así, te equivocas.

Igor entrecerró los ojos. Nadie le hablaba así. Nadie lo miraba a los ojos como si fuera él quien estuviera en falta. Nadie se atrevía.

—¿Peligrosa? Estás amarrada, sola y sin ayuda —dijo él con tono burlón que no llegó a sonar convincente—. No digas tonterías.

—Las cuerdas son el menor de mis problemas —respondió ella, sin bajar la voz ni la mirada—. Y cuando me suelten, o cuando logre soltarme yo sola, ese hijo de puta va a desear nunca haberme tratado como ganado.

Él dio un paso hacia ella, imponiendo tamaño y autoridad, pero Emilia no retrocedió ni un milímetro. Lo enfrentó de frente, con la mirada cargada de fuego contenido, lista para morder si se acercaba más.

—Veremos cuánto dura ese orgullo —dijo él, y por primera vez su voz sonó menos segura, porque algo en su interior le gritaba que ella no mentía—. Aquí se obedece.

—Mis ovarios te van a obedecer —soltó ella sin pestañear.

—Respétame —ordenó él, apretando los puños a los costados.

—Puro pendejo, creyendo que te voy a respetar —replicó ella con frialdad cortante.

—Eres de mi propiedad —insistió él, con dureza.

—Tu cola, pendejo —le espetó ella—. Yo soy dueña de mi vida y no voy a ser sumisa de nadie.

Igor la recorrió con la mirada de arriba abajo, y por primera vez vio más que una chica prisionera. Vio el fuego en sus ojos, la tensión en su mandíbula apretada, la dignidad que nadie había logrado arrancarle. Comprendió entonces que no era bravuconería ni palabras vacías. Lo sentía en el aire, en la electricidad que parecía rodearla: esa chica de apariencia frágil tenía dentro una tormenta entera capaz de destruir todo lo que se le pusiera enfrente. Y por primera vez en años, Igor Volkov sintió que no tenía el control.

—Tu padre te vendió y ya no hay vuelta atrás —dijo él, esforzándose por recuperar la frialdad—. No tienes a nadie que venga por ti. Tu vida anterior terminó en cuanto saliste de esa cafetería. Ahora tu vida la decido yo.

—Tú no decides nada —respondió ella clavándole la mirada—. Me compraste, sí. Pero eso no te hace dueño de mí. Y te aviso desde ahora: no intentes domarme, o seré el peor dolor de cabeza que hayas tenido.

Igor apretó los puños con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. Quería decirle que estaba loca, que era solo una chica sin recursos ni protección. Pero no podía. Algo en ella le gritaba que tenía razón. Esa furia contenida, esa valentía que rayaba en la locura, era más peligrosa que cualquier enemigo que hubiera enfrentado jamás.

—No me pongas a prueba —advirtió él con voz tensa y baja—. No quiero lastimarte.

—Tú no puedes lastimarme más de lo que ya hicieron —respondió ella, y sus ojos brillaron con una claridad que lo desarmó—. Y si lo intentas, asegúrate de terminar el trabajo. Porque si me levanto… ya no tendré piedad de ti.

El silencio cayó entre ellos, pesado y cargado de promesas oscuras. Igor sabía que ella cumpliría cada palabra. Y eso no le asustaba solo: le causaba intriga, curiosidad, una inquietud que no quería admitir ni ante sí mismo.

—Ya veremos quién se levanta al final —dijo él, dándose la vuelta para ocultar la confusión en su rostro—. Quédate aquí y reflexiona sobre tu lugar.

—Mi lugar no lo decides tú —le dijo ella a su espalda, con voz clara y firme—. Lo decido yo.

Salió y el cerrojo cerró con un golpe seco que resonó en toda la celda. Igor caminó por el pasillo oscuro, con la mente revuelta y la sangre inquieta. Se dijo a sí mismo que era solo una prisionera, que con el tiempo aprendería, que el miedo la doblegaría. Pero en el fondo sabía la verdad: ella era la amenaza más peligrosa que había entrado en su vida. Y no estaba seguro de poder controlarla.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

De mejor amigo a prometido

De mejor amigo a prometido

2m Vistas · Completado · Page Hunter
Savannah Hart pensó que había superado a Dean Archer —hasta que su hermana, Chloe, anunció que se casaba con él. El mismo hombre que Savannah nunca dejó de amar. El hombre que la dejó con el corazón roto… y que ahora pertenece a su hermana.

Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.

Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.

Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.

Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

Después de la aventura: En brazos de un multimillonario

1.3m Vistas · Completado · Louisa
Desde el primer flechazo hasta los votos matrimoniales, George Capulet y yo habíamos sido inseparables. Pero en nuestro séptimo año de matrimonio, él comenzó una aventura con su secretaria.

En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...

Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.

George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.

Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!

Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.

Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.

—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?

George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!

—Me temo que eso es imposible.

Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Mi padrino es mi Sugar Daddy

Mi padrino es mi Sugar Daddy

35.9k Vistas · En curso · Wendy Ramirez
Hace tres años, Alaric se alejó.
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.

Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.

Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Sobornando la Venganza del Multimillonario

Sobornando la Venganza del Multimillonario

2.5m Vistas · Completado · Tatienne Richard
Liesl McGrath es una artista en ascenso, pero durante ocho años se enfoca en su esposo como una pareja devota, ajustando su vida y su carrera para que él logre su objetivo de convertirse en CEO antes de los treinta.

Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.

Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.

Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.

Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Poseída por el Despiadado Alfa

Poseída por el Despiadado Alfa

18.6k Vistas · En curso · Laila Wyatt
🔥RECOMENDACIÓN EDITORIAL: ¡Todo el equipo enloqueció con esto!

Ella nunca debió sobrevivir.

Ivy Mooncrest es la vergüenza de su manada: una Gamma solo de nombre, condenada por pecados que nunca cometió. Cuando el Alpha Brian la envía al dominio de los depredadores más peligrosos que existen, no le da una misión.

Le da una sentencia de muerte.

Los Hermanos Thorn. En The Obsidian, su club exclusivo donde las sombras bailan con el deseo y el poder, tres lobos gobiernan con autoridad absoluta:

Jaxson: frío, calculador, intocable.
Malric: astuto, peligroso, siempre tres pasos por delante.
Kael: el ejecutor implacable cuya mirada penetrante arranca cada mentira, cada máscara, cada defensa.

Un solo error, y ella es borrada. Un solo desliz, y es devorada. Pero Ivy no es la pieza frágil que ellos esperan.

A medida que Ivy se ve arrastrada más y más dentro de su oscuro imperio, las líneas se desdibujan entre misión y deseo, entre cautiva y participante dispuesta. Los hermanos no solo quieren su obediencia. Quieren que se rinda. Sus secretos. Su cuerpo. Su alma.

Y en un mundo donde el poder lo es todo y confiar resulta fatal, Ivy se enfrenta a una elección imposible:

Arder en su fuego… o dejar que la forjen en algo irrompible.

ADVERTENCIA: Esta es una novela romántica paranormal oscura con contenido explícito, dinámicas de poder y elementos de BDSM. Presenta una manada moralmente gris, alphas posesivos y una protagonista que juega con fuego.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1.3m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Durmiendo con el Enemigo

Durmiendo con el Enemigo

19.3k Vistas · Completado · AnaPaula Rocha
La palabra perdón no existe en el vocabulario del frío, cruel y despiadado empresario Derek Anderson. Un hombre que solo tiene un objetivo en su vida, vengarse de Scott Hoffman, la persona que él cree es el único culpable de la muerte de sus padres y para aumentar todavía más su odio, la hija de ese hombre se ha convertido en la principal culpable de la muerte de su hermano pequeño, la única familia que le quedaba a Derek.
Dominado por la sed de venganza Derek decide enamorar a la asesina de su hermano para después casarse con ella y destruirla junto con su familia orquestando la peor de las mentiras. Lo que Derek no se imagina es que el verdadero enemigo es otro y que Ava Hoffman, su odiada esposa, es una persona inocente en toda esta historia.
¿Qué pasará cuando Ava descubra que el hombre que duerme a su lado es su mayor enemigo? …¿Será Derek capaz de cumplir con su venganza o terminará enamorado de la asesina de su propio hermano?... Derek entenderá que el amor no lo perdona todo, mucho menos cuando lo utilizan para hacer daño y destruir.
Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

Los Reyes Licántropos y Su Pareja Híbrida

12.8k Vistas · Completado · theresachipps
Los Reyes Licántropos y su Pareja Híbrida
Libro dos de Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca. También puede leerse como una historia independiente.

Han pasado diecisiete años desde el surgimiento de la Loba Blanca, y el reinado de los Reyes Licántropos aseguró la paz en todo el reino. La siguiente generación de guerreros ha crecido bajo la protección de sus poderosos gobernantes.

Cassian y Atlas, los herederos gemelos del trono licántropo, ya no son niños. A punto de cumplir dieciocho, los futuros reyes ya se han probado en los campos de entrenamiento con una fuerza, una destreza y un poder muy por encima de su edad. Como gemelos idénticos nacidos con habilidades extraordinarias, su vínculo es irrompible, su lealtad entre ellos absoluta. El reino sabe que algún día gobernarán juntos.

Pero cumplir dieciocho trae algo más que responsabilidad.

Para los licántropos, marca el momento en que el destino puede revelar a la única persona destinada a estar a su lado: su pareja.

Para celebrar el décimo octavo cumpleaños de los gemelos, el palacio se prepara para un gran baile real. Alfas y familias de todo el reino están invitados; muchos llegan con la esperanza de que sus hijas sean elegidas como la futura reina del trono licántropo.

Sin embargo, el destino rara vez sigue el camino que otros esperan.

En algún lugar del reino vive una chica cuya existencia nunca debió ser conocida. Oculta en las sombras de los muros del reino, lleva en la sangre secretos que podrían cambiarlo todo. Secretos lo bastante poderosos como para redefinir el futuro del reino licántropo.

A medida que se acerca la noche del baile, hilos invisibles del destino empiezan a entrelazar vidas de formas que nadie habría podido prever.

El siguiente capítulo de la historia de los Reyes Licántropos está a punto de comenzar.

Y la pareja destinada a dos reyes podría ser mucho más poderosa y peligrosa de lo que cualquiera podría imaginar.
El deseo del millonario

El deseo del millonario

30.4k Vistas · Completado · maracaballero32
Emiliano Rodríguez regresa a México para estar presente en el funeral y la lectura del testamento de su padre, quien ha dejado indicaciones siempre y cuando cumplan las cláusulas de este es que podrán tomar control de los negocios de la familia. Pero Emiliano no está interesado en asumir nada que tenga que ver con los negocios turbios de su familia, ya que sería tener dos enemigos más contra él: Sebastian y Leonardo, sus dos propios hermanos, hasta que se encuentra con Alicia, la nueva empleada doméstica de la casa de la cual su difunto padre ha dejado órdenes claras de mantenerla en la casona aún en su ausencia. Pero sin previo aviso, todos los planes de Emiliano se van por la borda cuando el deseo nace entre él y la chica del servicio…

El deseo del millonario.
El enigma del millonario

El enigma del millonario

38.5k Vistas · Completado · Ginya Les
Arya Harley accede a un acuerdo millonario con Ayden Emory, un magnate de Nueva York, a cambio tendrán un hijo y una relación ficticia, pero con la regla inquebrantable de no tocarlo ni enamorarse. ¿Descubrirá este enigma que rodea al millonario?
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.
Solo un para siempre

Solo un para siempre

18.5k Vistas · Completado · A.N. Cruz
¿Es verdad eso que dicen que las experiencias del primer amor no se olvidan nunca?
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.