
MI MATRIMONIO FORZADO CON EL MAFIOSO
alaskayt19 · Completado · 204.8k Palabras
Introducción
―¿Estás jugando conmigo?
―¡¿Tengo cara estar jugando?!
―¿Por qué? ¿Por qué quieres que me acueste contigo?
―Porque si no eres tú. Será otro, Artem. Quiero experimentar el mundo y ya que estamos casados, ¿por qué no?
………………………………………….
Liana Moretti, primogénita un poderoso mafioso, ha pasado toda su vida en la reclusión de un convento, entregada a Dios. Pero en su vigésimo cumpleaños, su mundo se desmorona cuando un demonio con rostro de ángel y cuerpo esculpido para el pecado se presenta ante ella, declarando que es su futura esposa.
Sin conocimiento alguno sobre la mafia y protegida de ese oscuro mundo por su padre, Liana se enfrenta a una elección imposible: aceptar un matrimonio con un hombre que sacude su fe y despierta en ella deseos carnales prohibidos.
Artem Vasiliev, un hombre que lo ha perdido todo y solo vive para la venganza, ve en Liana la clave para destruir a su enemigo. Decidido a casarse con la hija de una mafia rival para consolidar su poder, Artem no busca amor ni familia; su corazón está blindado contra esos sentimientos.
Pero la pureza y la fuerza de Liana, un ángel detrás del hábito, comienza a desmoronar sus muros. Y contra todo pronóstico, Artem descubre que entregarle su corazón a la mujer que juró nunca amar podría ser su mayor desafío.
En un juego de poder, deseo y redención, ambos deberán decidir si su unión será su salvación o su perdición.
✨ MATRIMONIO FORZADO
☠️HEROE TOCALA Y MUERE
⛪ PROTAGONISTA MONJA
🔞CONTENIDO PICANTE
Capítulo 1
PRÓLOGO
PRISIÓN DE MÁXIMA SEGURIDAD
El sótano oscuro y húmedo de la prisión vibraba con la energía de una brutal competencia. Los gritos de los reos resonaban en la jaula de peleas clandestina, donde el sudor y la sangre se mezclaban en el aire cargado de violencia. Luces parpadeantes apenas iluminaban las caras distorsionadas por la excitación de los espectadores.
En el centro de la jaula, el reo 201 se erguía como una sombra de muerte, un hombre de cabello rubio y ojos grises que destellaban como cuchillas. La furia hervía en su interior, una fuerza imparable que lo impulsaba a moverse con la precisión letal de un depredador. Cuando su oponente lanzó el primer golpe, 201 lo esquivó con agilidad felina y contraatacó sin piedad. Su puño se hundió en el estómago del otro hombre, arrancándole un grito de dolor mientras se doblaba en dos.
―¡Vamos, 201! ¡Acaba con él! ―rugió un reo, sus palabras alimentando la furia en el pecho de Artem Vasiliev.
Los demás prisioneros aullaron en aprobación, sus voces unidas en un canto de violencia. Para Artem, cada golpe no era solo una táctica en la pelea, sino un recordatorio de lo que había perdido, de lo que le habían arrebatado. Atravesó la jaula, tomando a su oponente con una fuerza sobrehumana, lanzándolo contra las barras de metal. El sonido del impacto fue un eco que resonó en su alma, un espejo de su propio deseo de destrucción.
—¡Eso es! ¡Dale más! —vociferó otro reo, sus ojos reflejando una mezcla de miedo y admiración.
Artem avanzó, su mirada fría y calculadora. No había piedad en sus movimientos, solo una determinación despiadada. Su oponente, tambaleándose, intentó recuperarse, pero Artem ya estaba sobre él, descargando una serie de puñetazos rápidos y precisos. El rostro del hombre se transformó en una máscara de sangre y sufrimiento, hasta que finalmente cayó inmóvil al suelo.
—¡Sí! ¡Acábalo! —los gritos de los reos eran ensordecedores, pero Artem ya no los escuchaba.
En su mente, todo lo que veía era el rostro de su padre, Mijaíl Vasiliev, y el recuerdo imborrable de la última vez que había sentido alguna chispa de felicidad. Fue cuando su esposa, radiante y sonriente, le había dado la noticia que cambiaría su vida.
"Artem, vamos a ser padres."
Su voz había sido suave, llena de una esperanza que Artem apenas podía comprender en ese momento. La sorpresa en sus ojos había dado paso a una felicidad profunda, una felicidad que ahora le parecía una burla cruel. Recordaba el brillo en los ojos de ella, la manera en que su mano se había posado en su vientre, protegiendo la vida que crecía en su interior. Esa misma vida que le fue arrancada de las manos antes de que siquiera pudiera sostener a su hijo.
La furia latente que lo había consumido desde entonces ahora alimentaba cada golpe, cada movimiento. Artem se levantó, su respiración era pesada, pero su mirada permanecía fija en el rostro ensangrentado de su oponente. No había satisfacción en la victoria, solo un vacío, un abismo de ira que nunca se llenaría.
—¡201! ¡201! ¡201! —coreaban los reos, celebrando a su campeón.
Artem no les prestó atención. Su mirada recorrió el sótano, sin encontrar nada que pudiera aplacar la tormenta en su interior. El sonido de los gritos y vítores se desvaneció en un segundo plano, mientras Artem intentaba sofocar el odio que lo carcomía desde dentro. Sabía que ningún número de peleas, ninguna cantidad de sangre derramada, podría devolverle lo que había perdido.
—Buena pelea, 201 —dijo un guardia con una sonrisa burlona, interrumpiendo sus pensamientos.
Artem lo miró con una frialdad que hizo retroceder al guardia por un instante.
—Es hora de irnos —agregó el guardia—. Tienes una visita.
Las cejas de Artem se fruncieron. La sorpresa se mezcló con una desconfianza que se reflejaba en sus ojos grises. No recibía visitas. No había permitido que nadie lo viera en este estado, roto y hambriento de venganza.
—Quien sea, dile que se vaya —gruñó, su voz cargada de amenaza.
El guardia chasqueó la lengua, impaciente.
—No será así esta vez, 201. Este es importante... muy importante desde que le concedieron una visita con total privacidad. Así que vamos, ya casi termina mi turno y quiero ir a casa con mis hijos.
Artem estuvo a punto de negarse, de despedazar al guardia allí mismo. Pero algo en esas últimas palabras, “quiero ir a casa con mis hijos”, lo detuvo. Un eco de lo que alguna vez había sido su propio sueño, ahora hecho añicos. Con un suspiro que parecía venir de lo más profundo de su ser, Artem dio un paso adelante.
—Mi visita tendrá que esperar —dijo mientras caminaba—. Primero quiero quitarme toda esta sangre.
El guardia asintió, agradecido de que Artem no causara problemas. Mientras se dirigían hacia los oscuros pasillos de la prisión, la mente de Artem no dejaba de girar en torno a la idea de quién podría ser esa visita tan “importante”. Pero por ahora, su prioridad era limpiar la sangre de su cuerpo, aunque sabía que ninguna cantidad de agua podría borrar la mancha de la venganza que había anidado en su corazón.
Una hora después, Artem entró en la oficina del director de la cárcel, sus pasos resonando en el vasto silencio del lugar. La puerta se abrió lentamente, revelando a un hombre de cabello gris que se puso de pie con la ayuda de un bastón, el león forjado en oro brillando en la parte superior.
—Vaya, te has tomado tu tiempo, Artem —dijo el hombre, su tono sarcástico, con una sonrisa torcida en su rostro.
Artem no respondió. Se acercó lentamente, su mirada fija y peligrosa. Sus ojos grises, fríos como el acero, escudriñaron al hombre frente a él.
—¿Qué es lo que quieres? —preguntó, su voz dura como una sentencia de muerte.
El hombre se inclinó hacia adelante, sus ojos reflejando una mezcla de determinación y súplica.
—He venido a hacerte una propuesta. Y espero que la aceptes.
El silencio que siguió era casi tangible, la tensión en la habitación era como una cuerda a punto de romperse. Artem resopló con amargura, una risa seca y sin humor escapó de sus labios.
—¿Qué te hace pensar que voy a aceptar?
El hombre se acercó un poco más, su voz bajando hasta un susurro cargado de promesas.
—Porque ella será tu boleto de salida de esta prisión, Artem. Pero no solo eso... también será el pasaje directo a tu venganza.
Últimos capítulos
#183 CAPÍTULO 38: FAMILIA DE TRES.
Última actualización: 12/28/2024#182 CAPÍTULO 37: LE TRAJE FLORES.
Última actualización: 12/28/2024#181 CAPÍTULO 36: DOLOR.
Última actualización: 12/28/2024#180 CAPÍTULO 35: TRAGEDIA.
Última actualización: 12/28/2024#179 CAPÍTULO 34: JUNTOS.
Última actualización: 12/28/2024#178 CAPÍTULO 33: TORTURA.
Última actualización: 12/28/2024#177 CAPÍTULO 32: SÉ DÓNDE ESTÁ.
Última actualización: 12/28/2024#176 CAPÍTULO 31: EL VERDADERO ENEMIGO (II)
Última actualización: 12/28/2024#175 CAPITULO 30: EL VERDADERO ENEMIGO.
Última actualización: 12/28/2024#174 CAPÍTULO 29: CONFUSIÓN DE SENTIMIENTOS.
Última actualización: 12/28/2024
Te podría gustar 😍
Mi padrino es mi Sugar Daddy
Después de un romance vertiginoso y ardiente, el mejor amigo de mi padre me rompió el corazón.
Me dijo que las cosas eran demasiado complicadas. Desordenadas. Incorrectas.
Que nunca podríamos estar juntos.
Sabía que me amaba, pero el miedo a arruinar a nuestra familia era demasiado grande.
Con demasiado en juego, sacrificó nuestros corazones y lo terminó.
Ahora ha vuelto y todavía me desea.
Todavía me ama.
Pero ahora… estoy comprometida con otro hombre.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
Notas de Colisión
Valentina Cruz es la mejor copiloto que nadie quiere contratar. En un mundo dominado por hombres, su talento táctico está desperdiciado en ligas menores, hasta que una deuda familiar amenazante la obliga a aceptar un trato con el diablo. Y el diablo tiene nombre: Ares Thorne.
Arrogante, temerario y con un historial de copilotos hospitalizados, Ares es el chico malo indiscutible del Campeonato Mundial. Necesita a Val para no perder su asiento, pero se niega a escuchar su voz. Encerrados en el infierno asfixiante del coche de carreras, la hostilidad inicial se transforma en una dependencia brutal. Cada curva ciega los obliga a confiar, cada roce en las cabañas heladas tras las carreras rompe sus defensas. Val pensó que lo más peligroso del rally era la pista, pero pronto descubrirá que lo verdaderamente letal es enamorarse del hombre que lleva el volante.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
La venganza de la heredera y el CEO secreto
Fui adoptada por una familia, pero su otra hija adoptiva, Emilia, me tendió una trampa y terminé en prisión en su lugar. Ahora, estoy decidida a vengarme.
En mi camino aparece un inesperado protector: un multimillonario de bajo perfil que ha perdido la fe en el amor…
¿Se enamorará de mí? ¿Podremos liberarnos del pasado y tener un hogar juntos?
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Mírame
Antonella, por su parte, es maestra de escuela primaria. Lleva seis años casada con Bruno, un hombre violento y humillante que la somete física y psicológicamente. No la ama; para él, Antonella es poco más que una empleada. Aunque ella no está enamorada, soporta el matrimonio por miedo y por el deseo de que las cosas mejoren algún día.
El destino los cruza en un bar karaoke. Diego llega allí empujado por su mejor amigo, buscando un respiro a su rutina. Antonella asiste gracias a su mejor amiga, directora del colegio, aprovechando la ausencia temporal de su esposo. Comparten mesa sin conocerse, hasta que una emergencia obliga a sus amigos a marcharse juntos, dejándolos solos. Entre canciones, copas y una conexión inesperada, se besan y terminan pasando la noche en un motel. Ninguno revela estar casado; ambos creen que ha sido un encuentro fugaz.
El reencuentro llega durante una reunión de padres, cuando descubren que Diego es el padre de uno de los alumnos de Antonella. Deciden mantener una relación estrictamente profesional, pero el deseo y los sentimientos los superan, arrastrándolos a una relación clandestina que desafía sus vidas y sus límites.
Prohibido enamorarse
Contrato Evans
A ella le dará la oportunidad de terminar sus estudios y evitar la muerte de su padre y a él la posibilidad de encontrar con quién resolver el asunto de contraer nupcias.
De las decisiones que ellos tomen va a depender si el contrato se cumple o termine antes de tiempo.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...












