
PASIÓN PROHIBIDA
Escarlata Ohara · Completado · 125.2k Palabras
Introducción
Soy la novia de Camilo Saenz el mejor agente de la DEA y soy amante de Marcus Di Santos el hermano mayor de la niña que cuido pero principalmente el narcotráficante mas importante de la ciudad.
Dos rivales y yo en medio, enredada en un círculo de mentiras donde solo una decisión definirá mi futuro.
Capítulo 1
Capitulo 1
Narra Carolina
Sali caminando del hotel aun sin creer las miles de emociones que mi cuerpo sentia, acababa de engañar a mi novio eterno con un completo desconocido, quizas la única experiencia en mi vida extrema, quería sentirme mal por ser infiel, queria sentir que habia cometido el peor error de mi vida al acostarme con ese hombre pero no fue asi, sonreía mientras me subía al taxi sonrojada recordando lo que habia pasado.
Llegue a mi casa, escuche el regaño interminable de mi mamá -¡¿Donde estabas?!- fue el primer grito que escuche al abrir la puerta - Camilo te espero toda la noche, estabamos muy preocupados por ti - me miro con los ojos llenos de rabia, sabia que perderia el control en cualquier momento, sus manos temblaban y sus ojos cuando estaba enojada se llenaban un poco de lagrimas.
- Calmate, ya estoy aqui - le dije intentando evitar que gritara, habia bebido de mas y tenia un fuerte dolor de cabeza que sentía todo a mi alrededor giraba completamente desorientada.
Escuche atras de mi alguien golpear la puerta, abri y mi mejor amiga Clara me abrazo - ¿Porque no esperaste a que entrara? - guiño el ojo mientras me daba un pequeño pellizco en el brazo - Señora Martha le prometí que le traería a su hija, anoche llegamos de la fiesta y nos dormimos, se nos paso el tiempo - sonrío.
Entendí todo de inmediato, ella estaba haciendo el papel de complice de mi locura, tenia que seguir la corriente - Mamá , es la primera vez que no llego a dormir, estaba celebrando mis 24 años - le explico intentando que por primera vez en toda su vida me deje de ver como su niña pequeña, desde que murio papá se volvió mucho mas sobreprotectora de lo habitual al punto de sacar de casillas a cualquiera....
- ¿Que le dirás a tu novio? Camilo en unos meses sera tu esposo y no podrás hacer las mismas gracias - me miro frunciendo el ceño.
- Hablare con el, no hice nada malo - menti aunque en el fondo lo que habia vivido era tan bueno que esa mentira tenia una pequeña parte de verdad, habia hecho algo muy bueno.
Luego de su incontable número de palabras recordando que debia ser una mujer de casa como lo fue ella y toda su descendencia me dejo subir a mi habitación, estaba cansada de sus reproches pero ya me habia liberado.
Al subir Clara cerro la puerta -¿Que paso?- sonrío picara - Sabia que ese galan te tendria toda la noche ocupada asi que llame a tu mamá y le dije que te quedarías en casa, te marque al móvil pero no respondiste decidí esperar desde muy temprano en la puerta para ayudarte -.
Asi eea Clara, ella era mucho mas liberar que yo y sin lugar a dudas mi mejor amiga, me conocía mejor que nadie y queria que viviera un poco de lo mucho que mi mamá me prohibia, nunca entendí como llegamos a ser amigas siendo tan diferentes, en esta oportunidad ella fue la principal responsable de lo que me había pasado, de esa decisión loca - No te voy a contar, solo te diré que pasaron cosas - sonrei, era muy discreta con mi vida en especial con la sexual, mi mamá habia metido en mi cabeza cierto tabú a ese tema que no disfrutaba del todo hablando o escuchando de el.
Me acosté mientras ella lloriqueaba como niña pequeña esperando el chisme pero me conocía tan bien que entendía mi silencio como lo que fue en verdad la mejor noche de mi vida, me dio un beso en la mejilla antes de irse
- Me alegro por ti -.
Quise descansar pero todo lo que paso se repetía en mi cabeza como una película.......
Camilo era agente de la DEA y tuvo que hacer una investigación en la noche asi que los planes de una cena especial para mi cumpleaños quedaron aplazadas.
Los dos eramos novios desde hace 5 años, fue el único hombre que mi mamá dejo acercarse pues era el hijo de su mejor amiga, al principio lo acepte porque queria sentirme un poco libre, con el tiempo fue inevitable enamorarme, era muy guapo de ojos verdes, cejas pobladas, y lo decoraba un halo de misterio bajo su cabello rubio.
Era un caballero en todo el sentido de la palabra y esos mis amigas me lo repetían pues me abria la puerta del auto y trataba como una princesa, despues de varios años decidimos dar el paso de tener relaciones sexuales, le entregue mi virginidad y fue el momento mas romántico de nuestra relación.
Quizás despues de tener una relación de verdadero amor me preguntó porque cedi a la tentación y la respuesta es clara.
Me propuso matrimonio hace un año en un dia como hoy para celebrar mi cumpleaños, acepte emocionada como cualquier mujer enamorada acepta una posibilidad de crear su propio hogar, el anillo aunque sencillo fue dado con todo el amor del mundo, nuestro plan era casarnos seis meses después pero todo empezo a aplazarse.
Camilo fue ascendido al trabajo de sus sueños, el queria ser agente de la DEA desde hace mucho tiempo, era su sueño frustrado y lo logro después de varios exámenes extenuantes, decidimos esperar a que consolidara su trabajo para iniciar los planes de boda pero seguian aplazandose.
La relación se volvió distante, tenia muy poco tiempo para mi y su madre, obviamente muchas veces me sacrificaba para que le dedicara tiempo a su mamá ya que estaba enferma, teniamos muchas veces hasta 3 semanas sin vernos, lentamente la relación se vuelve distante y solo finjo con una sonrisa la imagen de novia perfecta y sacrificada que quiere mamá.
Clara al saber que el no podría celebrar mi cumpleaños decidió llevarme a una discoteca, al principio mamá se opuso pero en un primer acto de rebeldía no le hice caso, tenia 24 años y obedecia como niña pequeña, me arregle con un ajustado vestido negro que me prestó mi amiga, unos largos tacones y un maquillaje algo cargado, un look que jamas usaria en mi trabajo como profesora de Jardin.
El lugar era espectacular, completamente oscuro y con un aire de que algo puede pasar, la musica, los cocteles todo nublo mi juicio y mi cabeza, queria iniciar este nuevo año de mi vida siendo una completamente diferente.
Camine hacia el baño, no habia tomado mas que unos cuantos cocteles pues el alcohol no era de mi agrado, asi que estaba muy conciente de mis decisiones, alli lo vi a el.
Un hombre alto, de cabello negro, unas cejas igualmente negras y pobladas que cubrían sus ojos color Zafiro, pase cerca de el intentando ignorarlo mientras el seguia rodeado de varias mujeres bellas que buscaban su atención.
Fui al baño a lavar mi rostro pues el calor de aquel sitio cerrado era bastante intenso, al salir el estaba allí -¿Tienes calor?- me preguntó mientras encendía un cigarrillo.
- Si - fue la unica respuesta que pude decir mientras intentaba alejarme pero me tomo del brazo.
- ¿quieres bailar conmigo?- me preguntó mientras me tomaba de la cintura, no pude decir que estaba petrificada.
Bailamos bastante cerca que podia perderme en el iris de sus ojos y sentir su respiración olor a menta combinada con whisky, no se cuánto tiempo estuvimos asi, se que fue mucho mas del que podía pensar, despues se acerco mas a mi y me dio un beso en la boca.
Fue tan intenso que mis piernas temblaban, quería ser otra pero no sabia si este era el camino, sentir sus labios era algo excitante, es ese tipo de hombre capaz de derretir a cualquier sexo con solo una mirada.
- ¿quieres ir a otro lado?- me preguntó al despegar sus labios de los mios.
Mi mente, toda mi razón y entendimiento decían No, pero mi boca no obedeció - Si- suspire.
Me acerque a mi mesa, donde Clara también tenia una conquista - Me voy con el - susurre en su oido mientras señalaba al hombre nerviosa.
- ¿Estas segura?¿Quieres que te acompañe?- Clara tomo mi mano mientras yo agarraba mi bolsa.
No lo conocía, era un completo desconocido, podia estar corriendo un terrible peligro lo unico que me daba la certeza de aceptar la propuesta es que todo el club le hablaba con respeto, ni siquiera sabia su nombre pero habia una llama en mi que queria ir con el, sabia lo que íbamos hacer no era una niña.
- No te preocupes, estoy segura - suspire mordiendo mi labio mientras mis manos temblaban
Ella me coloco un condón dentro del escote - Hoy no existe nadie mas que no seas tu, solo piensa en tu placer personal - me abrazo con una sonrisa.
El me espero y nos subimos a un lujoso automóvil, los besos y caricias siguieron alli, estaba excitada mi pantaleta estaba empapada, llegamos al penthouse de uno de los hoteles mas exclusivos de la ciudad, lo mire una y otra vez pensando que era algún famoso pues solo la elite podía pagar lo que valia una noche en un lugar asi.
En el ascensor todo se fue saliendo mucho mas de control, me alzo del trasero y me beso bajando el cierre del vestido, llegamos a la habitación quede con la boca abierta, era tan o quizas mas grande que toda mi casa.
Me sirvió un trago - Por un noche especial - sonrio mientras yo lo bebia de un sorbo.
Me siguió besando y llegamos al sillon, lentamente metio su mano bajo mi vestido, para este momento yo ya estaba gimiendo cerca de su oido pero me separe de el - Espera - me aleje.
- ¿te lastime?- me preguntó con el rostro completamente ruborizado.
- No puedo hacer esto, ni siquiera se ti nombre, yo no soy asi - suspire mientras arreglaba mi ropa - Yo se que crees soy una mujer fácil pero no es asi, yo no debería estar aqui -.
Me levanté y camine hasta la puerta, estaba decidida a irme de aquel lugar, yo no podía seguir con este juego, el me tomo con delicadeza del brazo y me dio su mano - Mucho gusto Marcus Di Santo - sonrio mientras me daba un beso en la mano.
- Carolina García - agache la mirada sintiendo que sus ojos me hechizaban.
- Es un placer conocerte, se que no eres una mujer fácil, solo una mujer hermosa llena de una pasión que no puede contener - se acerco a mi empezo a besarme el cuello y Lentamente de nuevo bajo el cierre del vestido.
- esto esta mal - fueron mis últimas palabras antes de entregarme al frenesí que prometía darme.
Lo bese con tanta pasión que nuestras lenguas jugaban una dentro de la otra dejando un rastro de saliva en nuestro menton, caminamos hacia atras hasta llegar a la cama donde sencillamente me convertí en otra mujer, una que desconocía.
Sentir cada una de sus caricias me hicieron gemir y gritar como nunca lo habia hecho antes, saque de mi sostén el condón, el no tuvo reparos en colocarselo para llegar al siguiente nivel, una explosión intensa en todo mi ser, saltaba sobre el como si fuera una potra amazónica.
La intensidad sexual de ese momento era tan fuerte que se podia palpar, los dos nos compenetramos esa era la unica explicación que podía darle al momento, al terminar senti que toque el cielo y baje en dos segundos
Cai rendida en su pecho, la faena habia sido intensa y me quede dormida.
Al amanecer, el me despertó con una charola de desayuno, estaba en bata mientras yo cubria mi desnudez con una sabana -¿Que horas son?- mire el reloj preocupada.
- Creo que las nueve de la mañana - se acerco e intento darme un beso en la boca que esquive, empece a agarrar las cosas del suelo para vestirme
- ¿a donde vas? Pensé que pasaríamos juntos todo el fin de semana, quiero llevarte a un lugar muy especial - dijo sorprendido al ver que me vestía rápidamente.
- Lo que paso anoche fue eso algo de una noche - quise aclararle pues me sorprendió su actitud al amanecer.
Al abrir la puerta dos hombres con armas me impidieron el paso y me hicieron regresar a la habitación -¿Puede irse señor?-.
- Obvio que puedo irme - frunci el ceño mientras miraba fijamente a Marcus, no les voy a negar que estaba llena de miedo pero no se lo iba a demostrar.
El sonrío mientras comia las fresas, todo parecía estar en pausa hasta que el diera una respuesta - Ella se va conmigo hoy en la avioneta -.
- ¡No voy a ningún lado!- intente de nuevo irme pero ellos me agarraron del brazo con fuerza.
Marcus se levanto enojado -¡Dejala idiota!- el hombre de inmediato me solto -¿Estas bien?- miro mi brazo mientras me daba una caricia en la mejilla.
- Quiero irme ahora - repetí Intentando alejarme de el.
- Carolina te dejo ir, no te Tengo secuestrada pero quiero que entiendas algo - tomo mi mano, gracias a Dios habia dejado el anillo de compromiso en casa - en este dedo muy pronto tendras un anillo mio, porque seras mi esposa - sonrio y sus palabras estremecieron mi corazón.
Ordeno a uno de sus hombres llevarme a casa pero preferí sali y tomar un taxi, no queria que supiera nada de mi, este capítulo en mi vida estaria apagado.
Me quede dormida recordando toda la noche de lujuria que había vivido queria pensar que solo habia sido eso, una noche de intensa pasión.
Mamá me llamo para que bajara a cenar, Camilo me esperaba con flores y en ese momento me senti terrible por lo que habia hecho, me beso y pidio un momento a solas - Yo se que no soy el mejor novio y ya no te dedico el mismo tiempo pero te amo con todo mi corazón Carolina - me dio un tierno beso en la boca.
Empece a llorar sintiéndome culpable por lo que hice pero el lo malinterpreto y me abrazo con fuerza repitiéndo cuanto me amaba - Yo no soy lo que crees- queria decirle lo que habia hecho, sabia que tenia que poner los pies en la tierra y era momento de regresar a la realidad y admitir mi error.
El momento fue interrumpido por una llamada, el queria ignorarlo pero al parecer era muy importante - ¡Maldita sea !- exclamo furioso - pense que lo teníamos ¿Como hace el idiota de Marcus para saber nuestro siguiente paso ?- cuestionó.
- ¿Que pasa?- le pregunté al colgar.
- Mi caso nuevo, es de un empresario que evidentemente es un narcotraficante, se llama Marcus Di Santo y mi deber es atraparlo -.
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