
Pecado de una Noche
Caire Galicia · En curso · 52.9k Palabras
Introducción
Adriana es la heredera de un imperio y la imagen de la perfección, hasta que una historia en Instagram le rompe el corazón. Roy, su novio de siempre, la engaña en Londres sin remordimientos. Herida y decidida a destruir la pureza que él no supo valorar, Adriana entra en un club exclusivo dispuesta a entregarse al primer hombre que sea capaz de hacerla olvidar.
Ese hombre es Arturo.
Arturo es magnético, maduro y peligrosamente poderoso. Atrapado en un matrimonio vacío y rodeado de lujos fríos, nunca esperó que una desconocida de mirada rota despertara en él un instinto de posesión tan salvaje. En una suite de hotel, entre sábanas de seda y confesiones a media luz, Adriana pierde su virginidad con el hombre que la hace sentir mujer por primera vez.
Pero el amanecer trae una realidad devastadora.
Cuando Roy regresa al país, Adriana descubre que el hombre que ahora invade sus sueños y su piel es el padre de su ex. Arturo es el hombre que Roy admira, el pilar de su familia... y el amante secreto de la mujer que Roy pretende recuperar.
En un mundo donde los apellidos lo son todo y el escándalo puede destruirlo todo, Adriana y Arturo se ven arrastrados a una pasión ardiente y prohibida. Entre encuentros clandestinos, un matrimonio por conveniencia a punto de estallar y el peso de una traición que no tiene perdón, ambos deberán decidir: ¿Vale la pena arriesgarlo todo por el pecado de una sola noche?
Capítulo 1
La pantalla del celular iluminaba el rostro de Adriana en la oscuridad de su habitación, pero lo que estaba viendo le quemaba más que cualquier luz. Eran apenas las dos de la mañana. En la pantalla, una historia de redes sociales mostraba a Roy, su novio desde hacía tres años, riendo en una fiesta en Londres. No estaba solo. Su brazo rodeaba la cintura de Mariana, quien se suponía era la mejor amiga de Adriana en el extranjero. El beso que Roy se estaba dando con la otra chica no era el de un amigo; era el de un hombre que había olvidado por completo que tenía una novia esperándolo en casa.
Adriana sintió un vacío frío en el estómago; la decepción se apoderó de sus entrañas. Roy, el heredero perfecto, el chico con el que sus padres soñaban verla casada para unir dos de los apellidos más influyentes del país, la estaba humillando públicamente.
—¿Así es como me pagas? —susurró con la voz llena de rabia.
No hubo lágrimas, solo una furia fría que comenzó a hervirle en la sangre. Ella se había guardado para él, respetando una promesa de pureza que ahora le parecía ridícula. Agarró su bolso, se puso el vestido más ajustado y elegante que encontró —uno que Roy siempre decía que era "demasiado"— y salió de su casa sin que el servicio la viera.
No fue a cualquier lugar. Manejó hasta “The Flowers”, el club más exclusivo de la ciudad, un sitio donde el apellido Galicia abría puertas, pero donde la discreción era la ley.
Al llegar, pidió un whisky doble, luego otro. El licor le quemaba la garganta, pero prefería ese dolor al que sentía en el pecho. Mientras más tomaba, más quería apagar esa rabia que la consumía. Fue entonces cuando sintió una mirada sobre ella. No era la mirada hambrienta de los chicos de su edad; era algo más profundo y dominante.
En la esquina de la barra, un hombre con un traje perfectamente entallado la observaba. Tenía el cabello oscuro con unas ligeras canas en las sienes que solo lo hacían ver más imponente. Sus ojos, penetrantes, se clavaron en los de ella.
Adriana sabía que debía irse, que ese hombre emanaba un peligro que una chica "bien" no debería buscar. Era la primera vez que sentía una mirada tan profunda sobre ella. Pero estaba harta de ser la chica buena. Se terminó su trago, se levantó y caminó hacia él con una determinación que no sabía que poseía; el licor la llenó de valentía.
—¿Me vas a seguir mirando o vas a invitarme la próxima ronda? —desafió ella, con la voz ligeramente frágil por el alcohol.
El hombre soltó una sonrisa lenta, devorándola con la mirada.
—Eres muy joven para tener esa mirada de derrota, pequeña —respondió él con una voz de madurez que le erizó la piel—. Pero si lo que buscas es olvidar, yo soy experto en eso.
Arturo hizo una seña al barman y, en segundos, una copa de cristal tallado apareció frente a Adriana. Ella la tomó con dedos temblorosos, sintiendo cómo el alcohol empezaba a nublar su juicio, pero afilaba su lengua.
—¿Mirada de derrota? —repitió ella con una risa amarga, sentándose en el taburete junto a él—. Lo que tienes frente a ti es el cadáver de una mujer estúpida.
Arturo no la interrumpió. La observaba con una calma pícara, moviendo el hielo de su propio vaso. Esa atención absoluta hizo que Adriana soltara la primera grieta de su herida.
—Tres años, ¿sabes? —continuó ella, sintiendo el nudo en la garganta—. Tres años siendo la novia perfecta, la que espera, la que no sale, la que guarda su... —se detuvo, tragando saliva con dificultad—. Y él está en Londres, riéndose en mi cara. Besando a mi mejor amiga. Lo vi en una maldita red social, como si mi dolor fuera un espectáculo para el mundo.
—Los hombres que no saben lo que tienen suelen buscar baratijas para sentirse valiosos —sentenció Arturo—. El problema no es tu lealtad, pequeña. El problema es que desperdiciaste un diamante en alguien que solo sabe apreciar el vidrio.
Adriana lo miró fijamente. El alcohol la hacía sentir valiente, y la madurez de aquel hombre la envolvía como un refugio.
—Mis padres ya estaban planeando la boda. "Los apellidos", dicen siempre. Como si mi felicidad fuera un contrato que se firma con tinta y no con el corazón —sollozó, aunque sus ojos seguían ardiendo de rabia—. Esta noche no quiero ser un apellido. No quiero ser la hija de nadie, ni la novia de nadie. Solo quiero... dejar de sentir este vacío.
—El vacío no se llena con whisky —murmuró Arturo, acercándose lo suficiente para que ella pudiera oler su perfume, una mezcla de tabaco caro y poder—. Se llena con sensaciones que te hagan recordar que estás viva.
Adriana se acercó aún más a él, invadiendo su espacio personal. Estaba ebria, sí, pero nunca había estado tan segura de algo. Quería borrar el recuerdo de Roy con el fuego que este hombre emanaba.
—Entonces enséñame —desafió ella, colocando su mano pequeña sobre el brazo firme de Arturo—. Hazme olvidar quién soy. Hazme olvidar que tengo un corazón que romper.
Arturo dejó el vaso en la barra. Sus ojos recorrieron el rostro de Adriana, deteniéndose en sus labios. Sabía que cruzar esa línea era peligroso, pero había algo en la pureza herida de esa chica que despertó en él un instinto de posesión que creía muerto hacía años.
—Esa es una petición muy peligrosa —dijo él, levantándose y ofreciéndole la mano—. Porque si vienes conmigo, no habrá vuelta atrás.
Adriana no sabía que ese hombre era Arturo. No sabía que estaba a punto de entregarse al padre del hombre que acababa de romperle el corazón. Solo sabía que esa noche, quería pecar. No lo dudó. Puso su mano sobre la de él, sellando su destino sin saber que le tomaba la mano al hombre que era el origen y, ahora, el fin de su pasado.
Últimos capítulos
#48 Capítulo 48 silueta de Traición
Última actualización: 6/29/2026#47 Capítulo 47 El eco de la sangre
Última actualización: 6/29/2026#46 Capítulo 46 Tres Segundos
Última actualización: 6/29/2026#45 Capítulo 45 Contrato de Mentiras
Última actualización: 6/29/2026#44 Capítulo 44 Vuelo de revelaciones
Última actualización: 6/29/2026#43 Capítulo 43 El Sacrificio
Última actualización: 6/29/2026#42 Capítulo 42 El Laberinto de Sangre
Última actualización: 6/29/2026#41 Capítulo 41 El Cielo sobre Ámsterdam
Última actualización: 6/29/2026#40 Capítulo 40 La Hermana Secreta
Última actualización: 6/29/2026#39 Capítulo 39 La Duda
Última actualización: 6/29/2026
Te podría gustar 😍
La única sangre
Oh, diosa...
Si hubiera sido solo yo, podría haber dejado que mis dedos se deslizaran entre mis muslos. Era como si se me hubiera pasado por la cabeza una película porno. No sabía nada de Aiden y Logan, pero Adrian seguramente podía oler mi excitación desde donde estaba.
Quería que detuviera esta maldita invasión de mis pensamientos; no quería que siguiera jugando así con mi mente.
La imagen de Adrian desnuda en mi cerebro me sonrió y dijo: «No puedes detener esto, Celeste. No hasta que todos en esta maldita habitación entiendan que eres mía».
Moon Winters, una mujer sencilla que lleva una vida sencilla entre los humanos, se ve repentinamente arrojada a un mundo lleno de hombres lobo, vampiros y brujas. Toda su vida resulta ser una mentira y se da cuenta de que está lejos de ser humana. Con solo sus dos voces interiores y su instinto como guía, tiene que encontrar una manera de sobrevivir...
Y tendrás que elegir entre sus dos compañeros: el peligrosamente seductor rey alfa Adrian Wolfe y el ardiente y encantador segundo al mando de Vampire Kingdom, Aiden Vamp. Aunque Adrian Wolfe ya está casado con su esposa embarazada, Aiden tiene otros secretos que esconder.
¿Lo descubrirá a tiempo? ¿O será demasiado tarde para ella?
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
Felices Para Siempre en Espera
Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.
Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
Prisión del Destino
—Déjame decirte: te encontrarás con el desdén de tu esposo y sufrirás por la negligencia emocional.
—Incluso podría andar con otras mujeres a tus espaldas...
—No pude soportar más esta vida, así que decidí divorciarme de mi esposo.
—Pero después del divorcio, él se volvió loco buscándome, incluso se arrodilló frente a mí, rogando por mi perdón y pidiéndome que lo aceptara de nuevo.
—¡Los hombres pueden ser tan patéticos!
—¿Debería perdonarlo?












