
Seduciendo al Socio de mi padre
Milena Landaez · En curso · 50.1k Palabras
Introducción
Isabel se niega a ser solo una herramienta para ser usada en beneficio de los negocios de su padre, y enojada con este, decide vengarse, dándole su virginidad a uno de los socios de su padre, un hombre mayor que ella, y alguien con quien no debería involucrarse.
Lo que inicio como una aventura de solo una noche por venganza, acabará en algo mucho más profundo cuando Isabel se vea envuelta en un peligroso juego donde quizás no pueda escapar y donde estará en juego su futuro.
Capítulo 1
Anna
Desde que era niña, supe bien que es lo que quería para mi vida.
Mi meta era graduarme de la universidad y casarme y formar mi propia familia, justo como tenía pensando desde que era adolescente, hice muchos planes al respecto.
Llevaba más de 4 años de relación con mi novio, al cual conocí poco antes de ir a la universidad, y ahora faltaba poco para graduarme en mi carrera y casarme con él, como había prometido hacía tiempo.
O al menos eso hubiera pasado de no ser porque mi novio, con el cual prometí casarme, me había engañado con mi hermanastra y en mi propia casa.
Los encontré juntos en mi propia cama, en la casa de mi padre, cuando volví temprano de la universidad ese día.
Aún recuerdo lo que me dijo en ese momento cuando los encontré, y no solo no se arrepintió, sino que encima se justificó en el momento.
—¿Qué esperabas Anna? ¡No me has dejado tocarte en todos estos años que llevamos juntos! ¿Acaso piensas que me iba a aguantar tanto tiempo? —soltó.
Estaba medio desnudo, y con mi hermanastra, Andrea, justo en la cama, mirándome de forma despreocupada.
Fue como si no le importara que la haya encontrado acostándose con mi novio en mi propia cama.
Allí fue que entendí varias cosas por las palabras que William me dijo, y el porqué de las expresiones de Andrea.
Ellos habían estado acostándose por mucho tiempo, ¿Por cuánto fue? ¿Meses? ¿Años? No podía saberlo.
William me echó la culpa de todo a mí, y me dijo que, si no tuviera ese pensamiento del siglo pasado de llegar virgen al matrimonio, nada de esto hubiera pasado, jamás se le pasó por la cabeza culparse a sí mismo.
Andrea, solo fingió que no estaba allí y espero a que me fuera, como para continuar con lo que ambos hacían.
—¿Cuándo te vas a ir, hermana? ¿No ves que quiero terminar? Me interrumpiste a mitad de camino —me dijo.
—¡Esta es mi habitación!
—¿Y qué? Ya lo hemos hecho aquí muchas veces, una vez más, no va a importar, ¿No? Vamos hermana, sé buena conmigo, ¿Sí?
No pude soportar más la forma en la cual me decía las cosas, me di la vuelta y salí de mi casa ese mismo día.
Ya habían pasado varios días desde que eso pasó, no quise volver a mi casa.
Mi padre me hablo varias veces para que volviera y arreglara las cosas con mi hermanastra y con William, mi madrastra también se unió a él, según ella, aún podía “arreglar” todo y seguir como si nada hubiera pasado.
Como ella no fue la engañada, se le hizo muy fácil decir esas palabras.
No sé por qué mi padre se casó con ella.
La madre de Andrea, era una madre soltera que mi padre conoció poco después de que mi madre nos abandonara, ella se fue con otro hombre porque no quiso esperar a que el emprendimiento de mi padre tuviera éxito.
Quería vivir una vida de lujos, y por eso se fue con alguien, quien en ese momento tenía más dinero, pero poco después de que se fuera, la empresa de mi padre despego, y se convirtió en una gran empresa con reconocimiento a nivel nacional.
Ella no pudo disfrutar de ese éxito, la que, si pudo hacerlo, fue la madre de Andrea, la cual llego mi vida de repente, y mi padre la metió a ella y su hija a nuestra casa.
Pensé que nos llevábamos bien, no es que fuéramos las mejores amigas del mundo, pero siempre imaginé que teníamos una buena relación, al menos hasta que vi que se metió en mi cama con mi novio.
Había pasado los últimos días en un hotel, ya que no quise regresar a un lugar donde Andrea estuviera, y tener que lidiar con ella, mi padre me amenazo varias veces con que, si no volvía, me iba a desheredar.
No le hice caso, sabía que solo eran amenazas vacías, y como todas las noches, acabé en medio de un club nocturno, bebiendo un poco para olvidar todo.
Mi teléfono se llenaba de mensajes, de mis amigos, mis conocidos, entre otros, William se encargó de intentar hacerme ver como la “mala”, quién sabe qué les dijo, justo ahora no tenía la fuerza para lidiar con eso.
Me bebí una copa entera de vino, cuando escuche a alguien hablar a mi lado.
—No deberías beber tanto Anna, no es bueno para ti —me dijo la voz de un hombre a mi lado.
Me giré para quejarme, pero antes de hacerlo, pude ver que era Frank, uno de los mejores amigos de mi padre, tenía unos treinta años, era casi una década mayor que yo, me contuve cuando lo vi.
—¿Él te pidió que vinieras buscarme? —le pregunté.
—¿Quién me pediría que te busque? —me respondió antes de sentarse a mi lado.
—Mi padre… también William, ¿Ellos te pidieron que me buscaras?
—No, Anna, ¿Por qué lo harían?
¿No sabía lo que paso? No puede ser, ya pasaron varios días.
Le conté brevemente que fue lo que descubrí, y como justo ahora, estaba peleada con mi hermanastra, y no quería ver a mi padre en este momento y por eso hui de casa.
Frank fue más comprensivo conmigo que mi propio padre, y me escucho con atención a todo lo que le dije.
—Ya veo, ¿Cuánto tiempo piensas vivir en un hotel? —me pregunto.
—No lo sé, hasta que se me acabe el dinero que me queda, no quiero ver a mi padre ni a nadie en esa casa, William es el hijo del alcalde de la ciudad y seguro mi padre quiere que me case con él solo para obtener más beneficios de sus contactos… no lo voy a complacer —solté.
—Sí, seguro que así pensaría él, pero vamos Anna, no es bueno que bebas tanto, ven conmigo —me dijo Frank.
Lo tomé del brazo e impide que se fuera.
—Bebe algo conmigo.
—Anna…
—Si quieres que me vaya contigo, bebe un trago conmigo, ¿Sí?, si no, me quedaré aquí hasta quedar inconsciente, quién sabe quién se aproveche de mí en ese estado, ¿Serías capaz de permitir que eso pase? —le pregunté.
Frank me miró con una cierta frustración, me reí, no iba a ceder y al final, accedió y ser volvió a sentar a mi lado.
Últimos capítulos
#46 Capítulo 46 ¿Tienes miedo?
Última actualización: 6/17/2026#45 Capítulo 45 Celebremos
Última actualización: 6/12/2026#44 Capítulo 44 ¿Lo harás?
Última actualización: 6/12/2026#43 Capítulo 43 La reunión
Última actualización: 6/12/2026#42 Capítulo 42 Otra oportunidad
Última actualización: 6/12/2026#41 Capítulo 41 Yo no me vendí
Última actualización: 6/12/2026#40 Capítulo 40 No te conviene
Última actualización: 6/12/2026#39 Capítulo 39 Presente en su vida
Última actualización: 6/12/2026#38 Capítulo 38 Negocios
Última actualización: 6/12/2026#37 Capítulo 37 No olvides el plan
Última actualización: 6/12/2026
Te podría gustar 😍
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
EL PRECIO DE TU AMOR
Han pasado 6 largos años desde que Anaelise dejó Durango, y esos mismos en que jamás pudo superarla.
Muy preocupado por el alejamiento que Andrew está profesando sobre su familia, su padre, Jarol White, interviene en su vida involucrando a una chica que parece inofensiva. Jarol hace un trato ofreciéndole dinero para poder seguir con sus pasantías en medicina, y ante la desesperación, Natali, sucumbe a negociar con el hombre mayor, decidida a utilizar todos sus encantos para que Andrew se olvide de su pasado.
¿Cuánto le costará a Natali el amor de Andrew? Y ¿cuál será el precio de su amor?
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.
Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.
Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
Solo un para siempre
Digo, porque debe existir una razón para que a estas alturas me siga afectando aquello que viví hace tantos años. Algo que explique, por qué los hechos que me llevaron hasta donde hoy estoy, me persigan sin cansancio.
Desde que todo comenzó, o acabó, depende de cómo se mire, no he podido avanzar. No realmente. Siempre hay algo que me hace regresar atrás.
Una frase. Un lugar. Una fecha.
Todo me lleva hacia él.
A mi supuesto "para siempre".
La frustración y la rabia me llenan cuando recuerdo cómo sucedió todo. Cómo fue capaz de mirarme a los ojos mientras besaba a otra, mientras tocaba a otra. Cómo fue capaz de culparme de todo cuando lo enfrenté.
El dolor de la traición fue horrible. No solo por lastimar mi orgullo, mi dignidad, sino también, por todo lo que provocó en mi posterior vida.
Me prometió un para siempre. Y nunca lo cumplió.
No al menos, de la forma en que debía.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
El lirio del reino de cristal
Después de perder a su madre y quedar al cuidado de una anciana curandera, Amara descubre que posee un don antiguo: puede escuchar el latido de la tierra y sanar con la luz de las flores encantadas. Ese poder, prohibido para alguien de su origen, la lleva a cruzarse con el príncipe Damián de Valcerra, heredero del trono, comprometido por deber con una princesa extranjera.
Amara y Damián no deberían amarse. Ella pertenece al pueblo. Él pertenece a la corona. Pero entre secretos, traiciones, criaturas mágicas, guerras entre reinos y una maldición que amenaza con destruir Aurelian, ambos descubrirán que el amor verdadero no siempre nace donde la sociedad lo permite, sino donde el alma encuentra su hogar.












