NovelaGO
Solo dos veces al año

Solo dos veces al año

A.N. Cruz · Completado · 118.0k Palabras

428
Tendencia
1.1k
Vistas
27
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Maddison Cadwell está de vuelta en el lugar que considera su hogar, después de todo un año evitándolo. Se culpa por su ausencia prolongada, pero era necesario mantener las distancias si quería sobreponerse a sus últimas decepciones amorosas. La esperanza de una promesa cumplida, la hace creer que esta vez, todo será diferente.
Pero está equivocada.
El pasado regresa una y otra vez, para hacerle saber que cuando quedan cuentas pendientes, no es fácil escaparse. Y Aiden Reed, está dispuesto a recordárselo.
El chico de oro de Santa Martha quiere redimirse, su insistencia por dar una explicación, no deja que Maddie conserve su fiel objetivo de mantenerse alejada.
Una noticia impactante.
Una confesión dolorosa.
Otra promesa, de tantas.
Todos los caminos conducen al otro. Ahora deberán decidir, si seguirá siendo, solo dos veces al año.

Capítulo 1

«¡Estoy aburrida!».

Llevo tres horas sentada en este autobús y no veo la hora de llegar a mi destino. Estoy camino a casa de mi tía Aurora, para pasar con ella, como siempre, mis vacaciones de invierno. Y digo como siempre, porque ya casi se ha convertido en una tradición, que justo el día después de Navidad; yo emprenda un largo viaje al otro lado del país, para pasar Noche Vieja con otra parte de mi familia. La razón, mis padres cada año hacen una gira nacional por su empleo; ambos trabajan de representantes legales de numerosas productoras musicales y generalmente, tienen mucho trabajo en estas fechas. Están tan ocupados con sus asuntos laborales que ya olvidé la última vez que pasé un "Feliz año nuevo" con ellos.

Miro mi reloj y suspiro, aún quedan tres horas de viaje y yo ya no siento mis piernas. Decido colocarme los audífonos y abro el reproductor de mi celular, un poco de ritmo vendría bien en estos momentos. Escojo el tema “Company” de Justin Bieber y cierro los ojos, con la intención de poder dormir algunas horas y parar con este aburrimiento.

Despierto de forma repentina y al mirar por la ventanilla, logro ver que estamos pasando el cartel que anuncia la llegada a mi destino. Este paisaje me es tan familiar, se siente mío. Y cómo no lo va a ser si desde hace catorce años, recorro el mismo camino, dos veces al año; cada invierno y cada verano. Y sí, en verano también me convierto en la hija prestada, esa de la que sus padres no se pueden ocupar por sus tan complicados trabajos.

Veo como nos acercamos a la terminal de autobuses y, al llegar, todos se levantan a la vez. Es un comportamiento tan común que decido quedarme sentada hasta que todos los pasajeros estén abajo. Una vez que el pasillo del autobús se ha desocupado un poco, recojo las maletas y me dirijo hacia la puerta. Puedo ver desde allí a mi tía Aurora y a mi prima Andrea. Ambas llaman mucho la atención, tienen esa belleza delicada que te hace admirarlas; rubias, de piel bronceada y ojazos verdes. Y no sólo eso, desprenden un aura de calidez y amor que te mantiene enganchado desde el primer momento.

Una vez que tengo los pies en el suelo, corro hacia ellas y me reciben como cada vez: una sonrisa enorme y un abrazo de oso. Yo puedo ser un poco seca y arisca, pero me reconforta mucho formar parte de esta familia que, año tras año, me recibe con los brazos abiertos. Puedo decir, que volver aquí, es volver a mi lugar en el mundo. Aun cuando eso suponga, también, la vuelta de constantes recuerdos.

—Llevamos un buen rato esperando, creo que el autobús se atrasó más de lo normal —dice mi tía, cuando termina con los abrazos y los besos.

—Ya tenía ganas de que llegaras, hay tanto que hacer en estos días, que te necesito mucho más que años anteriores —interviene Andrea. Me coge del brazo para empezar a caminar y de paso, sin movilidad para arrastrar mis maletas.

—Sí, tía, se atrasó un poco —explico, con un tono de queja evidente—. Fue un infierno de viaje, realmente, ya no hallaba cómo sentarme para aliviar el entumecimiento de las piernas. Además, qué aburrimiento, ¡por Dios!, creí que no llegaba.

—Bueno, lo importante es que llegaste y que todo fue bien. ¡Feliz Navidad, mi niña! —exclama tía Aurora con una expresión feliz; vuelve a abrazarme—. En la casa están todos esperándote, incluso, algunas sobras de la comidita de ayer. Este año hice la panetela que te gusta. Aunque tuve que esconderla de ciertas personitas.

Me divierte la cara que pone mi tía y cómo mira a Andrea con los ojos torcidos. Mi prima, a su vez, me mira con una disculpa en sus ojos y se ríe inocentemente.

—Yo le dije que iba a dejar —declara y levanta los hombros, en un gesto despreocupado. Pero yo no le creo, en cuanto a dulces, puede llegar a ser muy golosa.

—Sí, claro. No te conocemos ya —río y decido molestarla—. ¿O no te acuerdas de lo que pasó el año anterior, o el anterior a ese, o el...?

—Ya, ya, está bien —interrumpe y se ríe, mortificada.

Seguimos caminando y, de pronto, Andrea me mira seria y me abraza. Casi caemos al piso por la sorpresa de su gesto.

—Te extrañé mucho. —Tiene la voz compungida.

—Yo también —murmuro, casi sin voz, de la emoción. M semblante cambia por completo, porque la verdad, el resto del año en mi casa, me siento muy sola.

Miro a mi tía y tiene los ojos llorosos, pero trata de disimularlo mirando hacia otro lado.

—Ya, niñas, vamos. En la casa nos están esperando —farfulla, con un carraspeo—. Y, Maddie, este año creo que te vas a llevar una gran sorpresa.

Las palabras de mi tía, acompañadas de una risita pícara, me hacen voltearme para intentar entender a qué se refiere; su expresión complacida llama mi atención, pero no comprendo nada. Con la mirada despistada, le pregunto a Andrea, pero también se niega a adelantarme algo o al menos, darme una pista. No me gusta sentirme perdida.

—Ya lo verás, prima, creo que te va a gustar tu regalo de Navidad. —Es su respuesta, además de una despampanante sonrisa plantada en su rostro.

Desconfío, porque de ellas puedo esperar cualquier cosa. Sin embargo, cuando subimos al auto y nos encaminamos rumbo a la casa de la familia, me olvido por un instante de lo que sea que me espera y me concentro en los días que pasaré aquí. Llevaba todo un año sin pisar este lugar.

(…)

El barrio donde vive mi familia es muy tranquilo, no hay muchas casas. Es una zona residencial, los terrenos abarcan casi una manzana; es por eso que son pocos los vecinos que se encuentran en la misma calle. El estilo colonial es predominante, techos altos, portales por todos los alrededores, enormes jardines rodeados de cercas blancas. Es un ambiente limpio en todos los sentidos, muy raro de ver y sentir en la casa que "comparto" con mis padres, en la ciudad. Es por eso que me gusta tanto venir aquí, porque, aunque extraño a mis padres y añore su compañía, no hay nada como la tranquilidad y la paz que aquí se respira.

Llegamos a nuestra calle y, nada más doblar la esquina, veo la casa. Y, como siempre, mi abuela aguarda mi llegada sentada en su sillón, acompañada de su fiel gata, Lucy.

Sonrío dulcemente porque me lleno de felicidad al verla. Mi abuela Nora, es la mamá de mi padre y de mi tía Aurora. Los crio sola después que mi abuelo Máximo muriera cuando apenas mi tía tenía dos años y mi padre cuatro. Es una mujer fuerte e independiente que ha sabido salir adelante sola, es muy sincera, así como amorosa, es el pilar y la jefa de mi familia. Me bajo del auto corriendo para abrazarla, ella me recibe con su habitual cariño. Respiro su olor a jazmín, a amor, a paz. Cuando estoy entre sus brazos sé, con seguridad, que estoy en casa.

«Es mi persona favorita en todo el mundo».

—¡Mi niña! —exclama, mientras la achucho todo lo que puedo.

—Te quiero tanto, abuela, tenía muchas ganas de verte. —La abrazo más fuerte, si eso es posible.

—Como has crecido, mi niñita, ya eres toda una mujer —declara, orgullosa.

La verdad es que he cambiado mucho desde la última vez que vine. El verano pasado estuve en un campamento para jóvenes interesados en la redacción y edición de libros. Es mi pasión, por lo que no me pude negar. Además, tenía otros motivos más profundos para no dejar pasar esa oportunidad.

—Estás muy linda, vas a romper muchos corazones, mi Maddie. Ya verás —asegura y me guiña un ojo. Yo me sonrojo de pies a cabeza.

—Gracias, abue —respondo a su halago, sonriente—. Tenía muchas ganas de llegar y verlos a todos, hace un año que no venía. —Y aunque fue por algo que me apasiona, extrañé mi hogar.

—Ay, sí, Maddie. Recuérdame, por qué fue que no quisiste venir —pregunta mi abuela, con el ceño fruncido.

—Mami, ya te he dicho mil veces, que Maddie estuvo en un campamento para aprender de lo que más le gusta, ¡escribir! —interrumpe tía Aurora, quien llega hasta nosotras. Andrea la sigue, con mis maletas a cuestas.

—Vamos, ayúdame a subirlas a tu habitación, que yo no puedo sola.

Resoplo y corro a ayudarla. —Sí que están un poco pesadas.

Cojo una de las maletas, le doy un beso a la abuela y me dispongo a entrar a la casa.

—Por cierto, Maddie. ¡Feliz Navidad! —dice la abuela antes de que abra la puerta y entre. Le agradezco con una sonrisa y le lanzo un beso.

En la sala me reciben tío Alfredo y mi primo Leo. Ambos estaban sentados en el inmenso sofá, viendo un juego de futbol. Se levantan en cuanto me ven entrar.

—Hola, Maddie, bienvenida, ¡Feliz Navidad! —saluda tío, mientras me abraza torpemente.

Tío Alfredo es un amor de persona, amigo de la infancia de mi padre y enamorado locamente de mi tía desde siempre. Es un hombre humilde que vive y se desvive por su familia, alto, trigueño y con unos ojos increíblemente azules, para su edad se mantiene bien y se nota que, en su juventud, debe haber sido muy apuesto. Mis tíos llevan casados veintiséis años y profesan su amor como unos recién enamorados.

—¡Hola, primita! ¿Cómo has estado? —pregunta Leo, mientras me abraza fuertemente y me besa en cada mejilla.

Él es la copia de mi tío Alfredo, alto, musculoso y súper apuesto, lo único que heredó de mi tía fueron sus ojos de color verde claro, los que combinan perfectamente con su piel trigueña y su pelo castaño oscuro. Yo adoro a mi primo, es el hermano que no tuve y, para mayor satisfacción, lleva esa labor de hermano mayor conmigo de la misma forma que lo hace con Andrea, ahuyentando a cuanto muchacho se nos acerca. Resulta gracioso ver cómo amenaza a los moscones babosos que nos llegan a rodear en alguna fiesta, pero no lo es tanto cuando los blancos de su sobreprotección, son los chicos que nos interesan a Andrea y a mí. Llega a ser muy frustrante.

—Muy bien, Leo, ya llegué y estoy lista para hacer un infierno tus últimos días del año —aseguro, con una sonrisa torcida.

Leo frunce los labios, pero luego, su gesto cambia y comienza a reír tan fuerte, que creo que se volvió loco. Entrecierro los ojos cuando veo a Andrea poner los ojos en blanco y a mis tíos dirigirse una mirada cómplice.

«Aquí hay gato encerrado», pienso y lo confirmo, cuando Leo vuelve a hablar.

—Puede ser, pero en este viaje no voy a estar solo, mi compañía está en camino. —Y se va, con las manos metidas en los bolsillos de sus jeans y silbando alegremente.

«¿Qué se traerá entre manos esta vez?».

Subo las escaleras dándole vueltas a lo que dijo Leo, pero por más que lo pienso, no le hallo sentido. Andrea tampoco es de mucha ayuda, ella solo me mira y se ríe, me está sacando de quicio.

—Andie, porfa, dime qué quiso decir tu hermano —ruego, con un puchero que no cumple función alguna.

—No, ya pronto sabrás —exclama ella, sonriendo aún más, mientras abre la puerta de mi habitación. Murmura unas palabras que por los pelos logro entender—. Van a ser unas vacaciones muy divertidas.

Lo dejo estar, para no volverme loca, cuando entramos en la habitación que ocupo desde que tengo ocho años. Todo está exactamente igual a la última vez que estuve aquí.

El juego de habitación es de color blanco contemporáneo e incluye una cama personal, un gavetero mediano con un espejo en la parte superior y dos mesillas de noche a cada lado de la cama, con sus lámparas de cristal estilo industrial. Las paredes, de tonos azul y verde pastel, combinados con los almohadones, cubrecamas y cortinas, le dan un toque de color increíble.  Este lugar siempre ha sido mi refugio y guardo tantos recuerdos, que me resulta acogedor solo admirarlo.

La habitación también tiene un cuarto vestidor y un baño personal. El vestidor está a tope de ropa que he ido acumulando al cabo de los años, puesto que paso largas temporadas aquí y no es cómodo viajar en autobús con tantas maletas. Andie lo utiliza muy a menudo, dice que es muy cool tener una provisión de armario doble. El cuarto de baño es mi lugar de relax preferido, donde puedo tomar baños relajantes por horas sin que nadie me esté apurando. En él, también he ido creando una colección de sales de baño, cremas y maquillajes exquisita, que otra vez, Andie utiliza de forma frecuente alegando que van a caducar de no usarse y que sería una verdadera lástima. Ruedo los ojos al pensar en mi prima y sus cosas.

Dejo las maletas a un lado de la cama y me tiro de espaldas sobre ella.

—Andie, estoy súper cansada. —Suspiro y cierro los ojos.

—Me imagino, Maddie, es un viaje muy largo. —Siento el peso de Andrea cuando se acomoda a mi lado en la cama.

—Demasiado. —Resoplo.

Se hace el silencio por unos minutos y me provoca abrir los ojos para ver qué está haciendo Andrea. Ella me observa, divertida, antes de hacerme una pregunta.

—Entonces, ¿no vas a querer salir esta noche?

—Yo no he dicho eso —exclamo, con una nueva actitud y una media sonrisa—. Puedo estar cansada, pero mi cuerpo siempre pide fiesta.

Me levanto de un salto de la cama y hago un pequeño movimiento de caderas. Andrea se ríe con mis locuras.

—¡Ja! Estás loca. Yo me paso seis horas de viaje sentada en un incómodo asiento de un autobús y, por lo menos, duermo un día entero.

Sus palabras me hacen reír, pero a la vez, me hacen ser consciente de algo.

—Supongo que lo llevo en la sangre, ¿no? —pregunto, irónicamente, recordando desde cuándo estoy haciendo estos viajes.

—Sí, supongo —responde y alza los hombros—. Por cierto, ¿cómo están mis tíos preferidos?

—Por favor, Andie, que son los únicos que tienes —digo, entre risas.

—Pues por eso —devuelve ella, riendo también.

—Nah, están bien, o eso creo —farfullo, con tono desinteresado—. La verdad, no he hablado con ellos.

Andie se acerca y me abraza, me conoce tan bien que sabe cuándo necesito de su apoyo y cariño. Es duro que tus padres no se preocupen en absoluto por tu bienestar, pero ya estoy curada, duro era cuando tenía solo ocho años. Creo recordar, que el primer viaje lo hicimos en el auto y mi papá conducía. Fue un viaje aburrido, pero vamos, que eso no era nada nuevo. Pero al siguiente año, fue mi primera vez en un autobús, tenía solo nueve años; incluso, una persona de la agencia de viajes tenía que velar por mí. Fue muy triste y, a día de hoy, lo sigue siendo. Pero como ya dije antes, estoy curada. O eso, es lo que quiero creer.

Sacudo la cabeza para despejar mi mente de pensamientos desagradables, no es el momento ni el lugar. Ahora ya estoy en casa, mi verdadera casa.

Andrea sale del cuarto pidiéndome que descanse para esta noche. La verdad, no entiendo qué quiere decir y me entretengo pensando en eso.

«¿Qué les pasará a todos hoy? Están muy extraños», pienso, mientras recuerdo la respuesta de Leo, la risa de Andie y las miradas conocedoras de mis tíos y la abuela. Profundizo tanto en mis cavilaciones, que me quedo dormida y sueño algo muy extraño, algo relacionado con unos ojos grises que me confunden y me tranquilizan a la vez, pero lo olvido en cuanto caigo en un sueño profundo.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

La Novia Reacia del Despiadado Jefe de la Mafia

13.3k Vistas · Completado · Kierra King
—¿Crees que puedes irte, bella mía?
La voz de Melo era baja, peligrosa, sus dedos se curvaban bajo su barbilla. —Firmaste la deuda de tu padre con tu nombre. Eso te hace mía.
Isabella lo miró a los ojos fríos y grises, negándose a apartar la vista. —Puedes poseer mi cuerpo, Melo Rossi —susurró—, pero nunca poseerás mi corazón.
Su sonrisa era lo suficientemente afilada como para cortar. —Eso lo veremos.

Cuando la deuda de su padre la ata a un despiadado jefe de la mafia, Isabella Bianchi se convierte en la esposa reacia de Carmelo Rossi, un hombre temido por su crueldad y deseado por su poder.

Atrapada en su mundo de peligro y tentación, Isabella lucha por mantener su corazón intacto. ¿Podrá escapar del hombre que posee su destino o caerá por el monstruo al que ha aprendido a temer?
En la Cama con su Jefe Idiota

En la Cama con su Jefe Idiota

723.5k Vistas · Completado · Ellie Wynters
Volver a casa y encontrar a su prometido en la cama con su prima debería haberla destrozado, pero Blair se niega a desmoronarse. Es fuerte, capaz y está decidida a seguir adelante. Lo que no planea es ahogar sus penas con demasiado whisky de su jefe... o terminar en la cama con su jefe implacable y peligrosamente encantador, Roman.
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
Solo Fue Su Esposa

Solo Fue Su Esposa

7.3k Vistas · En curso · Alicia Books
SOLO FUE SU ESPOSA

Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.

La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.

Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.

Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:

—Oriana es mi futura esposa.

Así nace un matrimonio por contrato.

Él la salva de una condena.

Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.

Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.

Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.

Sin rogarle a nadie.

Sin mirar atrás.

Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.

Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.

Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.

El capitán Valdés podrá ganar guerras.

Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.

Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"

Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.

¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
Atrapar al mafioso

Atrapar al mafioso

13.1k Vistas · Completado · cristinaelizabetlopez.barros
Pertenecer a la mafia no es fácil, mantener tu lugar mucho menos, atrapar a uno de los lideres más grandes del bajo mundo… es casi imposible.
Dasha Morozova solo quería su lugar en el mundo, al lado de quien amaba, sabia los riesgos, creció con ellos, y cuando al fin creyó conseguir a quien quería… la vida le demostró que no todo es un cuento de hadas, más cuando vives rodeada de enemigos, ahora el amor ya no es su prioridad, busca venganza, quiere recuperar lo que por ley es suyo y no le importa a que demonio deba tentar para ello.
Lukyan Neizan sabe que el legado de sus padres pesa sobre sus hombros, el don de ver destellos del futuro es su gran aliado cuándo debe cuidar su espalda y destruir enemigos, pero, hay imprevistos que escapan incluso a su don, es así como el gran mafioso y dueño de casi toda rusia, el apodado muerte blanca, despierta un día con la noticia de que tiene un hijo, del cual ni siquiera sabe quien es la madre.
Dasha debe atrapar a un mafioso que la ayude en su venganza. Lukyan debe honrar las leyes de su clan y casarse solo con la madre de su hijo.
la venganza es un plato que se sirve frio y atrapar a un mafioso te puede hacer arder mucho antes de conseguir lo que deseas, pero eso Dasha aun no lo sabe.
La Niñera Del Monstruo

La Niñera Del Monstruo

5.3k Vistas · En curso · Petit
SINOPSIS:
Para salvar a su hermano pequeño y conservar el único hogar que les dejó su difunto padre, Cora no tiene más opción que someterse al cruel chantaje de su madrastra y entrar a trabajar como sirvienta en la temida mansión Athanasiou. Lo que no imaginaba era que el destino la arrojaría directo a la jaula de una bestia.
Nereo Athanasiou, apodado "El Zar", es un hombre despiadado, frío y dominante cuya alma quedó destruida por la traición de su difunta esposa. Cuando la última niñera de su hija huye aterrorizada, Cora es obligada a asumir el cuidado de la pequeña Anthea. Pero la primera vez que Nereo fija sus ojos en Cora, no ve a una inocente muchacha: ve el fantasma de la mujer que lo traicionó. Convencido de que ella es solo otra ramera calculadora que busca su dinero y su poder, Nereo promete demostrarlo que piensa de Cora.
Sin embargo, la pequeña Anthea, rota y necesitada de afecto, encuentra en Cora el único refugio de amor que ha conocido. A regañadientes y cegado por el odio, la ira y una oscura atracción irresistible que se niega a aceptar, el Zar se ve obligado a nombrarla la niñera oficial de su hija.
Encerrada bajo el mismo techo que un monstruo que la desprecia, pero que arde por poseerla, Cora tendrá que sobrevivir a la tiranía del hombre más peligroso de la ciudad...
La maldición de la luna

La maldición de la luna

6.9k Vistas · Completado · Ariel Eyre
En cuanto sus pieles se tocaron, Ember sintió que iba a arder. Él debió sentirlo también porque la empujó contra la pared, golpeando su espalda contra ella. Presionó su boca contra la de ella. Sentía sus manos recorriendo su cuerpo mientras exploraba su boca.

—Soy Hayden —dijo el hombre.

Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
Bethany: Su Pequeña Loba

Bethany: Su Pequeña Loba

339.7k Vistas · En curso · Becky J
Bethany tiene 14 años y es hija de un guerrero en la manada Moonshine. Su vida es perfecta hasta esa noche que pone su mundo patas arriba. Unos renegados atacan su manada, dejándola sola para cuidarse a sí misma y a su sobrina de 6 meses, Bella. Logra escapar de la manada a salvo, pero ¿por cuánto tiempo? Hay alguien que quiere a Bethany como su compañera y está dispuesto a hacer cualquier cosa para conseguirla.

Tan pronto como Bethany piensa que está segura, se equivoca una y otra vez. ¿Cómo logrará escapar de la oscuridad que acecha? ¿Será obligada a ser la compañera de alguien o hay alguien ahí fuera que pueda salvarla?

Orden de lectura recomendado de la serie El Pequeño Lobo
Amada por el Gamma ~ La historia de Jack y Ashley
Su Pequeño Lobo ~ La historia de Liam y Bethany
Juego del Destino

Juego del Destino

4.7m Vistas · Completado · Dripping Creativity
El lobo de Amie no se ha mostrado. Pero, ¿a quién le importa? Tiene una buena manada, mejores amigos y una familia que la ama. Todos, incluido el Alfa, le dicen que es perfecta tal como es. Eso es hasta que encuentra a su compañero y él la rechaza. Con el corazón roto, Amie huye de todo y empieza de nuevo. No más hombres lobo, no más manadas.

Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.

Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.

Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
Callejón de honor

Callejón de honor

1.6k Vistas · En curso · Mozartico
Esta novela narra la historia completa de Jackson Phil y Marie Smith, dos jóvenes que se alistan en los Marines por motivos opuestos: él para honrar un legado familiar de héroes, y ella para huir de una dolorosa realidad marcada por un padre ausente y el alcoholismo. Aunque inicialmente su relación está guiada por la rivalidad y los roces constantes, un castigo disciplinario los obliga a trabajar en equipo durante un peligroso entrenamiento de orientación en la selva.

Guiados por dos viejas brújulas familiares que esconden un profundo significado, el viaje de supervivencia se convierte en el catalizador que derriba sus barreras emocionales. A lo largo de la trama, se revela un sorprendente lazo del pasado: sus padres combatieron juntos en el campo de batalla, un secreto que entrelaza sus destinos de forma inevitable.

A través de los capítulos, la obra profundiza en los desafíos de la vida castrense, la estricta disciplina y el crecimiento personal de ambos protagonistas. Brújula con dirección al amor es una emotiva novela de redención y superación donde Jackson y Marie aprenden a sanar los traumas de sus pasados, descubriendo que la verdadera valentía reside en el amor y que sus corazones han encontrado las coordenadas perfectas.
Irresistible Adicción

Irresistible Adicción

6.3k Vistas · En curso · Anna Alvarez
«La primera vez que lo vi, no sé si la menopausia estaba llegando antes y estaba teniendo un bochorno… o simplemente estaba caliente».

Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.

El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.
La Noche Antes de Conocerlo

La Noche Antes de Conocerlo

1m Vistas · En curso · bjin09036
Dejar que un extraño me destruya en una habitación de hotel.

Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.

Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.


Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.

June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.

Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.

Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.

Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
BLACKGOLD ©

BLACKGOLD ©

38.5k Vistas · Completado · Adv PS
Es una historia que contiene, romance, erotismo, drama, matrimonio por contrato, un CEO mal humorado. Es fácil de leer, ya que tiene lenguaje coloquial. La historia se trata de una chica que tiene dos hermanastras y una madrastra que la quieren despojar de su patrimonio familiar. En eso aparece el protagonista que la ayuda a solventar su situación a través de unión matrimonial por unos meses, la cual ella accede.

Luego de una serie de eventos, la pareja crea lazos hasta convertirse en amor real. Resuelven los malos entendidos con la empresa y todo termina con un final feliz.