
Sometida por el Mafioso
Samanta Leoni · Completado · 124.6k Palabras
Introducción
Ella está dispuesta a todo con tal de librar a su hermano de manos de ese hombre de mirada profunda y endemoniadamente atractivo, quien la hace trabajar para él, deshaciéndose de sus rivales en el mercado más grande de narcotráfico de toda Europa.
Margaret cumple su misión al pie de la letra, aunque ambos se encuentran atados de manos cuando el enemigo principal de Nikolay aparece y sospecha de las intenciones de su rival, por lo que este tendrá que hacerla pasar por su mujer para despistarlo…
Pero surge una inesperada atracción comienza entre ellos hasta el punto de tener una intensa y apasionada relación, concibiendo así a un bebé.
Capítulo 1
La noche fría y oscura era lo único que me mantenía en pie.
Me encontraba sola en mitad de la nada, luchando por avanzar hacia un lugar más cálido donde estuviera a salvo de las garras del frío nocturno y de algo más que oprimía mi pecho.
—Está demasiado oscuro —susurré con temor.
De repente, una luz golpeó de lleno mi rostro, dejándome sin ver nada más por un momento. Sentí un miedo terrible que se alojaba en mis entrañas hasta robarme el aliento.
Cuando volví a abrir mis ojos para adaptarme a la reciente e intensa luz que ahora había en mitad de la noche, vi algo que me dejó más helada de lo que ya estaba:
A unos pasos de mí, se encontraba mi hermano Mike, con la ropa sucia y rasgada, un pañuelo tapando su boca y sus ojos verdes de tono esmeralda, reflejaban desesperación.
Quise llegar corriendo hasta él, pero una fuerza invisible me retenía.
—¡Mike!
Grité su nombre con fuerza, para después oír un golpe seco. Enfoqué mi mirada hacia Mike que ya no llevaba la mordaza y me mordí el labio con preocupación, a lo que él solo me sonrió con pesar, susurrando: “Lo siento”.
Después de eso, las luces se apagaron a la vez que oía un grito desgarrador de mi hermano y algo líquido golpeaba mi rostro.
Alcé la mano hacia mi mejilla para encontrarme con sangre en mis manos…
Desperté entre jadeos y sudores fríos.
Ya debería estar acostumbrada a las pesadillas, las tenía desde que mis padres murieron en aquel trágico accidente en el que solamente mi hermano Mike y yo habíamos sobrevivido.
Últimamente aquella pesadilla en la que le perdía también a él, me torturaba sin parar. Quise encontrar una explicación lógica a mis pesadillas.
Soñaba que hacían daño a mi hermano desde que él se fue de viaje a un país lejano y me había dejado sola en esta gran casa.
Soledad.
Suspiré resignada antes de mirar la hora en el reloj digital sobre la mesilla de noche. Comprobé con desesperación que solo eran las cinco de la madrugada y sabía que no podría volver a dormir.
Quedé incorporada sobre la cama, pasando mis manos por mis ojos para espabilarme, pero no pude evitar pensar en Mike.
Mi hermano había salido de viaje hacía un par de semanas y desde entonces no sabía nada de él, aunque intentaba por todos los medios localizarle día tras día.
Solo deseaba que la pesadilla que me torturaba no se hiciera realidad porque si también le perdía a él después de todo lo que habíamos pasado, no sabía si sería capaz de soportarlo.
Decidí levantarme y ducharme, a fin de cuentas en un par de horas tendría que ir al trabajo. Así que, tomé la ropa que usaría aquel día y me dirigí al aseo.
Bajo el agua de la ducha, comencé a sentirme mucho mejor, aunque no del todo.
Cuando me duché, me vestí con unos vaqueros oscuros, una camiseta blanca y una torera de rayas blancas y rojas. Después de eso, arreglé mi castaño y ondulado cabello peinándolo en una trenza lateral, maquille mi clara piel de un tono suave y me eché un poco de rímel para hacer más impresionante mi mirada de color verde esmeralda.
Usé un poco de perfume, me puse mis botines de color crema a juego con mi chaqueta de cuero de color crema, cogí mi bolso a juego y salí de casa.
No tenía ganas de quedarme sola en casa durante más tiempo, no me sentía capaz. Tampoco me apetecía desayunar, no tenía hambre y es que estas pesadillas siempre me dejaban sin fuerzas.
Así que, pensé en pasear por un parque cercano al lugar donde trabajaba hasta que llegara la hora de entrar.
Era la jefa de marketing de una empresa de publicidad muy popular en Nueva York, a pesar de ser de las trabajadoras más jóvenes de la empresa, ya que solo tenía 24 años, pero mi trabajo era algo que me hacía sentir muy orgullosa.
Cuando me sentí mejor, ya era la hora de entrar al trabajo, así que eso hice. Me dirigí a un edificio de cristales oscuros que se alzaba imponente frente a Central Park.
Cuando entré, Sasha ya estaba en su puesto de secretaria. Se sorprendió de verme llegar de primeras, pero no dijo nada sobre eso, simplemente nos saludamos y me dirigí a mi despacho para comenzar a trabajar.
Estaba segura de que mantener mi mente ocupada me ayudaría a no pensar.
—Señorita Margo, tiene una visita.
—¿Tiene cita previa?
—No, pero me ha dicho que quiere hablarle de un proyecto importante.
—Está bien, dile que entre.
Sasha asintió y salió de mi despacho para regresar junto a un hombre alto, trajeado y con gafas de sol que cuando retiró, dejó entrever unos preciosos ojos grises.
Les sonreí, Sasha se retiró cerrando la puerta tras de sí y el hombre se sentó, mirando mi despacho con una sonrisa.
—Es un placer conocerte al fin, Margaret. Mike me ha hablado mucho de ti.
Creía conocer a todos los amigos de mi hermano, pero cuando este hombre me habló sobre él, tuve un mal presentimiento:
—¿De qué conoce a mi hermano?
—He hecho algún que otro negocio con él.
Fue entonces cuando me di cuenta de que aunque ese hombre hablaba un perfecto inglés, no era inglés ni americano… Me fijé en más rasgos de su apariencia y tuve la extraña sensación de que el negocio que mi hermano había ido a hacer a Rusia no había salido demasiado bien.
—¿Qué quería tratar conmigo?
—Mi nombre es Nikolay Ivanov y vengo de un hermoso país conocido como Rusia. Tu hermano Mike ha tenido la mala suerte de no poder pagarme por un negocio y bueno…
—¿Qué le ha hecho a mi hermano? —lo interrumpí con un nudo en la garganta.
—Mike está perfectamente, de momento —sonrió ampliamente—, pero estoy seguro de que comprendes mi situación. Todos queremos cobrar por nuestro trabajo.
—Eres un hijo de…
—Margaret, ese lenguaje no es propio de una señorita…
—¡Cómo le haga algo a mi hermano…! —estaba comenzando a cabrearme.
—Relájate, Margaret. Si estoy aquí es porque estoy seguro de que podrás ayudar a Mike a que me pague y sino… Bueno, ya veremos.
—¿Cuánto dinero necesita?
—Cien mil dólares.
—¡¿Qué?! —casi se me cayó la mandíbula al piso.
—Nos veremos mañana por la noche en Central Park y espero que puedas pagarme lo que te pido porque sino, no habrá lugar donde puedas esconderte de mí.
Y así sin más, Nikolay me sonrió, se puso sus gafas de sol y se marchó de mi despacho con una sonrisa.
Ahora me encontraba en un debate moral. No tenía tanto dinero y no podría engañarle, pero tenía que hacer lo posible para liberar a mi hermano.
Estaba desesperada, tenía que conseguir ese dinero y sabía que no tendría todo lo que necesitaba en tan poco tiempo, ¿cómo luchaba contra la desesperación, cómo conseguiría ayudar a mi hermano?
Últimos capítulos
#112 Capítulo 112 Una nueva vida
Última actualización: 3/24/2026#111 Capítulo 111 Recuperar a Karina
Última actualización: 3/24/2026#110 Capítulo 110 Plan perverso
Última actualización: 3/24/2026#109 Capítulo 109 Una propuesta
Última actualización: 3/24/2026#108 Capítulo 108 Cena familiar
Última actualización: 3/24/2026#107 Capítulo 107 La bebé en camino
Última actualización: 3/24/2026#106 Capítulo 106 Fuga
Última actualización: 3/24/2026#105 Capítulo 105 Golpes
Última actualización: 3/24/2026#104 Capítulo 104 Celos
Última actualización: 3/24/2026#103 Capítulo 103 Planes de viaje
Última actualización: 3/24/2026
Te podría gustar 😍
Cadenas de Seda y Foco
Ciel Reid no es ajeno al escándalo. Como un actor rebelde con una reputación de chico malo, ha escalado hacia la fama, dejando un rastro de caos. Pero cuando su carrera se tambalea al borde de la ruina, aparece un salvavidas en forma de Xerxes Laurent—un CEO implacable con secretos tan oscuros como sus trajes.
Xerxes le ofrece una oportunidad para recuperar su estrellato, pero hay una trampa: un contrato para un compromiso falso que convertirá a Ciel en su peón. Lo que comienza como un retorcido trato de negocios pronto se convierte en un juego de alto riesgo de poder, deseo y traición.
En Cadenas de Seda y Reflectores, la pasión arde, las lealtades se rompen y nada es lo que parece.
Reclamada por El Multimillonario
Su voz era fría, afilada como el acero.
—Espera… debe de haber un error.
—Firma los malditos papeles —dijo, con la voz baja y cortante como una navaja.
Tragué saliva.
Las amenazas de mi padre resonaron en mi mente: Si no lo haces, no volverás a ver a tu hijo.
Y firmé.
Elizabeth Harper nunca debió casarse con él. Él era peligro vestido con un traje a la medida, riqueza envuelta en silencio, poder oculto tras unos ojos azules y fríos.
Un error, una firma en la sala equivocada, y ahora está atada a Christian Reed, el despiadado multimillonario conocido por destruir imperios… incluido el de su propia sangre. Se suponía que debía ser invisible, obediente y desechable.
El Alfa Malvado Me Marcó
Pero una cacería sale mal, cambiando el curso de su vida para siempre.
Saviour ha esperado a su compañera toda su vida, pero no tanto como su madre. El día que atrapan a la cazadora, Saviour sabe que todo está a punto de cambiar, pero está decidido a controlar el rumbo del barco que se hunde rápidamente que es su vida. Primer hijo de tres, nacido del Rey Alfa Raphael. Pero necesitará una compañera para tomar el trono y restaurar el lugar de su madre como ‘compañera más valorada’.
¿Cómo puede hacer eso cuando su compañera es una rechazada?
Raven pronto se da cuenta de que está en un mundo lleno de secretos y mentiras. Uno en el que debe desempeñar un papel significativo.
De cazadora a cautiva, y de cautiva a reina.
—Invadiste nuestras fronteras con la intención de matar a nuestros hombres, mujeres y niños. Eres una traidora que no merece vivir. Es misericordioso que el Rey Alfa te perdone la vida. Pero siempre caminarás en la piel que odias. Obligada a vivir como uno de nosotros, una cautiva de Darkwaters.
A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia
—
Rosalind Marlow regresa a Nueva York para arreglar los asuntos de su padre, quien fue uno de los jefes de la mafia más temidos de la ciudad, solo para descubrir que murió junto a su mayor rival... y dejó un contrato que la obliga a casarse con el hijo de ese rival.
Viktor Marino es frío, calculador e irritantemente magnético.
Rosa no tiene intención de convertirse en el peón de nadie, ni en el duelo, ni en los negocios, y definitivamente no en la cama. Pero Viktor juega a largo plazo, y con cada mirada, cada desafío, la arrastra más profundo a un mundo de secretos, poder y pasión.
Ella fue criada para ser intocable.
Él nació para conquistar.
Y en el espacio entre la venganza y el deseo, ¿quién perderá el control primero?
(Contiene contenido maduro y oscuro)
EXTRACTO
—
Era difícil concentrarse cuando su palma acariciaba mis pliegues, rodeando mi clítoris hasta que apenas podía respirar.
—
¿Por qué querrías dejar esto atrás? —gruñó en mi oído, su pecho retumbando contra mi espalda.
Porque no puedo confiar en ti. Porque no sé lo que quiero.
—
Porque es cruel —susurré.
Y luego se apartó, dejándome temblando, desesperada y furiosa.
❦
También por la autora: Cazando a la Reina Híbrida (romance oscuro de cambiaformas).
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Reconocida por un líder de la mafia
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»
Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
Reina Híbrida Alfa
Lo último que la loba solitaria Kaeleigh quiere hacer cuando descubre que es la compañera destinada de Chase, el futuro Alfa de la manada de la Luna Oscura, es estar atada a las estructuras y jerarquías de la manada. Especialmente porque su secreto es que no puede transformarse. Pero un enemigo desconocido y peligroso y una muerte trágica ponen su vida y la de los que la rodean en riesgo, y Kaeleigh se encuentra en el centro de una disputa entre dos Alfas.
Todo está en duda mientras los secretos salen a la luz, se revelan maldiciones y profecías, y se rompen corazones cuando Kaeleigh debe elegir entre el amor maldito de su Alfa destinado y una promesa hecha al Alfa de la manada rival.
Todo esto y más, en esta primera parte de una historia de amor paranormal predestinada, son las piezas del rompecabezas de una profecía de siglos que predice el surgimiento de una poderosa reina destinada a convertirse en la líder de una nueva especie híbrida sobrenatural.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.












