
Terciopelo y Plomo
Andree · Completado · 46.7k Palabras
Introducción
En el mundo del Milieu, el silencio es oro y la sangre es el único lenguaje que todos entienden.
Isolde Bastiani es la joya de la corona de la mafia de Marsella. Criada entre lujos y pecado, es la hija perfecta que nunca cuestiona las órdenes de su padre... hasta que el sol se pone. Oculta tras un secreto que podría costarle la vida, Isolde se ve acorralada: debe casarse con el hombre que más la desprecia para salvarse de su propio pasado.
Dante Vallo es el heredero de la facción corsa. Frío, calculador y alérgico a la debilidad, sabe que una esposa es solo un blanco para sus enemigos. Ha rechazado a Isolde tantas veces como ha podido, pero no cuenta con la desesperación de una mujer que no tiene nada que perder.
Una trampa seductora, una noche de engaño y una mentira que se convierte en una verdad de dos latidos. Pero en un mundo donde el plomo siempre encuentra su camino hacia el terciopelo, la felicidad es un sueño corto. Entre conspiraciones y secuestros, Isolde pagará el precio más alto, dejando a Dante atrapado entre el hombre que juró no amar nunca y el monstruo que hará arder el mundo para recuperar a una mujer que ni siquiera recuerda su nombre.
Capítulo 1
El puerto de Marsella nunca duerme, y sus secretos tampoco.
Me limpio el rastro de sangre de los nudillos con un pañuelo de seda. No es mi sangre, es la de un marinero que creyó que podía sobrepasarse con una de las chicas que intento sacar de la red de trata en el Muelle 47. Mi pulso sigue acelerado, no por la pelea, sino por la adrenalina de saber que, a menos de dos kilómetros de aquí, en la mansión Bastiani, soy la hija perfecta que viste de Chanel y toca el piano.
—Marcello, deshazte de esto —le digo a mi guardaespaldas, entregándole el pañuelo manchado.
Marcello me mira con esa mezcla de respeto y terror que solo los que conocen mi pasatiempo profesan. Él sabe que lo que hago es traición. En el mundo de la mafia, nosotros somos los dueños de los muelles, no sus salvadores. Si mi padre, Lorenzo, se entera de que uso el dinero de mi fideicomiso para comprar libertades y medicinas para los enemigos del negocio, mi vida valdría menos que un casquillo vacío.
—Se hace tarde, Isolde. Tu padre espera para la cena. El señor Vallo está en la ciudad —advierte Marcello con voz ronca.
El nombre golpea mi estómago como un bloque de hielo. Dante Vallo.
—¿Otra vez? —pregunto, tratando de sonar indiferente mientras subo al Bentley blindado—. Ya me rechazó en la gala de Lyon y en el funeral de los De Luca. ¿Qué busca ahora? ¿Humillarme en mi propia casa?
—Esta vez es diferente. Hay rumores de que la inteligencia francesa tiene ojos en el puerto. Tu padre está nervioso. Necesita la fuerza de Córcega para cerrar las fronteras.
Cierro los ojos y me recuesto en el asiento de cuero. El aroma a tabaco y perfume caro de la ciudad me marea. Tengo veinticuatro años, soy esbelta, me dicen que soy hermosa con este cabello negro que parece una cascada de luto, pero me siento como un animal acorralado. Si la policía me descubre en el Muelle 47, mi padre no podrá protegerme... a menos que sea la esposa del hombre más temido del Mediterráneo.
Llegamos a la mansión. Me cambio en tiempo récord. Fuera el cuero y las botas de combate; hola al vestido de seda color perla y los tacones que me hacen parecer más alta, más vulnerable, más esposa.
Bajo las escaleras de mármol y el silencio en el comedor es sepulcral. Mi padre está en la cabecera, bebiendo un tinto que parece sangre. A su lado, imponente como una montaña de granito, está él.
Dante Vallo no parece un hombre; parece una sentencia de muerte. Su cabello negro está perfectamente peinado hacia atrás, resaltando una mandíbula tan marcada que podría cortar el aire. Sus ojos negros se clavan en mí cuando entro, y no hay ni un ápice de calidez en ellos. Solo cálculo.
—Llegas tarde, Isolde —dice mi padre, aunque su tono es suave, hay una advertencia debajo.
—Mis disculpas, padre. Estaba... terminando unas lecturas —miento sin parpadear.
Me siento frente a Dante. El olor de su colonia —madera, cuero y algo peligrosamente masculino— llena mis pulmones. Él ni siquiera me saluda. Simplemente sigue cortando su filete con una precisión quirúrgica.
—Estábamos discutiendo los términos de la unión, Isolde —continúa mi padre, mirando a Dante—. El Milieu de Marsella y el de Córcega deben ser uno solo para enfrentar lo que viene.
Dante deja el cuchillo. El sonido del metal contra la porcelana resuena como un disparo.
—Ya di mi respuesta, Lorenzo —la voz de Dante es un barítono profundo, frío, sin emoción—. No necesito una distracción. Una esposa es una debilidad que mis enemigos usarán para ponerme de rodillas. Mi familia está a salvo porque no tengo flancos abiertos.
Me arden las mejillas. La humillación es física, un nudo en la garganta que me obliga a apretar los cubiertos. Me está tratando como si fuera un objeto defectuoso en una transacción comercial.
—No soy una distracción —intervengo, mi voz firme a pesar del temblor interno—. Soy una Bastiani. Sé cómo funciona este mundo. Conozco las reglas, el respeto y el silencio.
Dante levanta la mirada. Sus ojos negros recorren mi rostro, bajando por mi cuello hasta mis manos. Se detiene un segundo de más en mis muñecas. ¿Habrá notado el enrojecimiento de la pelea en el muelle?
—Respetas las reglas porque vives bajo el ala de tu padre, Isolde —dice él con un desdén que me hiela la sangre—. Pero no tienes ni idea de lo que es cargar con el peso de una corona de plomo. Eres demasiado... delicada. No quiero enterrar a una esposa seis meses después de la boda porque alguien decidió enviarme un mensaje a través de su cadáver.
Se pone de pie, ignorando el plato medio lleno. Su altura es intimidante; llena la habitación de una manera opresiva.
—La respuesta sigue siendo no. Busquen otra forma de sellar su alianza.
Dante se retira sin mirar atrás. Mi padre golpea la mesa con el puño, haciendo saltar las copas de cristal.
—¡Maldito sea su orgullo corso! —ruge mi padre—. Isolde, si no logramos este acuerdo, no podré desviar la investigación del puerto. Si ellos entran y encuentran lo que has estado haciendo... ni yo podré salvarte de la junta de jefes. Te acusarán de traición por ayudar a los informantes.
Me quedo helada. Mi padre lo sabe. Siempre lo ha sabido.
—¿Qué quieres que haga? —pregunto en un susurro.
—Engatúsalo. Haz que te desee. Los hombres como Dante Vallo se creen invencibles hasta que su sangre hierve. Tienes una semana antes de la próxima reunión en Bonifacio. Si para entonces no tienes un anillo en el dedo o un compromiso firmado, tendré que entregarte a la justicia de la mafia para salvar al resto de la familia.
Me quedo sola en el comedor, rodeada de lujos que ahora se sienten como los barrotes de una celda. Miro hacia la puerta por donde salió Dante.
Es un hombre de reglas. Es un hombre de honor oscuro. Y yo voy a tener que romper cada una de sus defensas para sobrevivir. Si él cree que soy delicada, le enseñaré que el terciopelo puede asfixiar con la misma eficacia que una soga.
Tengo que seducir al diablo, o el infierno me devorará a mí primero.
Últimos capítulos
#58 Capítulo 58 Terciopelo y Plomo
Última actualización: 8/7/2026#57 Capítulo 57 El vuelo de la pequeña estrella.
Última actualización: 8/7/2026#56 Capítulo 56 La furia y el refugio
Última actualización: 8/7/2026#55 Capítulo 55 La reina sin Corona
Última actualización: 8/7/2026#54 Capítulo 54 Promesas lejanas
Última actualización: 8/7/2026#53 Capítulo 53 El mapa de las sombras
Última actualización: 8/10/2026#52 Capítulo 52 Complot entre sedas y susurros
Última actualización: 8/7/2026#51 Capítulo 51 El Pacto
Última actualización: 8/7/2026#50 Capítulo 50 ¿Tregua?
Última actualización: 8/7/2026#49 Capítulo 49 Grietas en el terciopelo
Última actualización: 8/7/2026
Te podría gustar 😍
El renacimiento del Fénix
«Se cernió sobre mí y alineó su pene con la entrada de mi vagina. Luego se lanzó con fuerza y rapidez. «Carajo», grité. Podía sentir cómo rompía mi himen. Se quedó quieto permitiéndome acostumbrarme a la plenitud. «¿Estás bien, Ángel? ¿Puedo hacerte el amor ahora?» ...»
Mi nombre es Danielle Wilson, tengo 21 años y sigo siendo virgen, si quieres saberlo. Estudio Derecho Penal en Berkeley, California. Mi madre murió cuando tenía 10 años, mi padre intentó mantener la calma hasta que cumplí 18 años y luego lo arrestaron por Grand Theft Auto. En su mayoría soy un estudiante sobresaliente. No tengo tiempo para divertirme o salir con mis amigos. Mi terapeuta dijo que tenía que salir. Mis amigos organizaron una noche de fiesta y al final fuimos drogados y secuestrados por una familia mafiosa. Nos arrastraron por todo el país en camiones, aviones y barcos. Cuando llegamos a Nueva York corrí y salté al agua. Fue entonces cuando los cabrones me dispararon. Me estaba ahogando cuando un hombre me arrastró fuera del agua. Intenté luchar contra él hasta que me llamó ángel y mi madre me llamó ángel. Ahora estaba con Damon, él fue quien me salvó y me está ayudando a esconderme de la familia mafiosa. El único problema es que tenemos una fuerte atracción sexual el uno por el otro...
La Desesperada Persecución del CEO
Pensé que Seth era mi mundo, pero sus traiciones destrozaron tres años de devoción.
Ya estaba harta. Divorcio, sin mirar atrás. Entonces él se asustó. Comenzó a perseguirme, negándose a dejarme ir.
—¿Qué soy para ti, Seth? No me querías cuando te amaba. Ahora que ya te superé, ¿no me dejas en paz?
Demasiado tarde.
Tómame Una Vez, Te Haré Sangrar Dos Veces
Ella. Una humana. ¿Destinada a estar con un hombre lobo? Eso no podía ser.
Como humana, no hay forma de que escape de esa cosa de la pareja que insisten obstinadamente en que acepte. Es decir… hasta que decide confiar en el vampiro del calabozo de la casa de la manada. Con su ayuda, seguro que ambos podrán escapar de sus destinos como prisioneros de la Manada Luna Azul.
Desear al Hermano Equivocado
Sloane Mercer ha estado perdidamente enamorada de su mejor amigo, Finn Hartley, desde la universidad. Durante diez largos años, ha estado a su lado, remendándolo cada vez que Delilah Crestfield—su tóxica novia intermitente—le rompía el corazón.
Pero cuando Delilah se compromete con otro hombre, Sloane cree que finalmente podría ser su oportunidad de tener a Finn para ella. No podría estar más equivocada.
Descorazonado y desesperado, Finn decide arruinar la boda de Delilah y luchar por ella una última vez. Y quiere a Sloane a su lado.
A regañadientes, Sloane lo sigue hasta Asheville, con la esperanza de que al estar cerca de Finn, él la vea de la forma en que ella siempre lo ha visto.
Todo cambia cuando conoce a Knox Hartley, el hermano mayor de Finn, un hombre que no podría ser más diferente de Finn. Es peligrosamente magnético. Knox ve a través de Sloane y se propone atraerla a su mundo.
Lo que comienza como un juego—una apuesta retorcida entre ellos—pronto se convierte en algo más profundo. Sloane está atrapada entre dos hermanos: uno que siempre ha roto su corazón y otro que parece empeñado en reclamarlo... sin importar el costo.
ADVERTENCIA DE CONTENIDO:
Esta historia es estrictamente para mayores de 18 años.
Aborda temas de romance oscuro como la obsesión y la lujuria con personajes moralmente complejos.
Aunque es una historia de amor, se recomienda discreción al lector.
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
El Manny del Mafioso Multimillonario
Zeno era un luchador, pero sintió un escalofrío recorrer su espalda al escuchar esa voz.
La mano alrededor del cuello de Zeno se apretó, pero él lo soportó.
Juzgando por la apariencia y las acciones de confianza de su atacante, este era su jefe.
Después de perder a sus padres y enfrentarse a una factura médica increíble, Zeno Evander se encuentra trabajando como niñero para un misterioso multimillonario, pero no dura mucho. Después de casi ser asesinado por el mafioso multimillonario, Zeno juró no volver allí nunca más.
Una semana después de escapar del mafioso multimillonario, Zeno se encuentra secuestrado y chantajeado para firmar un contrato de un año como niñero y guardaespaldas de la mafia.
¿Podría Zeno escapar de su jefe malvado y monstruoso? ¿O sería consumido por él? ¿Consumido por la pasión prohibida que sentía crecer entre ellos? ¿Arriesgaría su vida solo para experimentar el ardor del amor prohibido?
Traicionado por su familia, exesposa y amigo hace cinco años, Sebastian Orion se convirtió en un ser totalmente diferente, frío, distante y peligroso, mientras ascendía a convertirse en el rey de la mafia más temido del inframundo, y todos los que escuchaban su nombre temblaban de miedo.
Desconfiaba de todos y odiaba cualquier forma de relación humana, construyendo un muro grueso a su alrededor.
Pero, hasta que el niñero de su hijo apareció en escena.
Zeno lo irritaba. Odiaba la mera vista de su guardaespaldas y lo habría matado, si no fuera por su hijo.
Sebastian intentó alejar a Zeno tratándolo de la peor manera posible.
Pero cuando el contrato estaba por terminar, ¿seguían siendo los mismos sus sentimientos? ¿O de repente se dio cuenta de que no solo su hijo necesitaba a Zeno?
La novia de una noche de Alpha
Mi padre me dijo que ella había bebido veneno a propósito para matarse.
Pero eso era una mentira.
Mi madre nunca se suicidaría; nunca me dejaría.
Esa noche me aprisionó.
—No fue un error.
—¿De qué estás hablando, Jonathan? —le pregunté.
—Arina, eres mi compañera. Naciste para ser mi luna —dijo. Su rostro no mostraba signos de humor.
—No nací para ser la luna de nadie —le respondí.
—Arina, te amo... —habló suavemente, aún mirándome a los ojos. Podía sentir al lobo en mí agitándose; algo que nunca había sentido antes. Ella estaba despertando; el fuego que ardía tan profundamente dentro de mí comenzaba a avivarse.
—¿Amor? —me escuché decir. —No existe tal cosa como el amor... —Después de todo lo que sabía sobre el "amor", lo que mi madre pasó cuando se casó con mi padre, el amor no existía.
—Dame una oportunidad para demostrarte que estás equivocada. Cásate conmigo.
####ADVERTENCIA Esta historia contendrá: Contenido Sexual Explícito, Lenguaje Fuerte y Escenas de Violencia Doméstica que pueden ser desencadenantes. Solo para adultos.#########
El regreso de la princesa de la mafia
Sr. Walker, Mi Jefe Protector
A medida que los días en la oficina avanzan, Noah comienza a exigir la presencia de Emily cada vez más, desatando una tensión irresistible entre ellos. Bajo el exterior rígido y misterioso del CEO, Emily empieza a descubrir a un hombre mucho más complejo. Lo que comienza como una relación profesional rápidamente evoluciona en un romance arrollador, lleno de deseo, secretos y emociones intensas que los ponen a prueba a ambos.
Cuando se cruzan los límites y salen a la luz sentimientos ocultos, Emily y Noah deben enfrentar una elección: seguir las reglas o arriesgarlo todo por una pasión que podría cambiar sus vidas para siempre.
Poseída por el SEAL de la Marina
—Chupa. Déjamelos bien húmedos.
No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.
Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.
—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.
Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.
Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.
Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.
En vez de sentir miedo, me siento...
Excitada.
Viva.
Y me muero por sentirlo otra vez.
Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.
Él no decepciona.
Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.
Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.
Alguien me está siguiendo.
Y me gusta.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.












