
Atada al rey de la mafia
Carolina Velasquez · En curso · 115.3k Palabras
Introducción
Me estremecí.
No porque me sorprendiera. Sino porque lo deseaba.
Bianca Morelly siempre ha sido un peón en el juego de su familia. Desde pequeña, aprendió que su apellido no era solo un legado, sino una sentencia: obedecer, adaptarse, sobrevivir. Cuando su padre la vende en matrimonio a Luca Rinaldi, el líder de la mafia rival, sabe que no tiene opción. Pero lo que no sabe es que Luca tampoco es el hombre que todos creen.
Mientras Bianca intenta navegar un mundo donde cada mirada oculta es una amenaza y cada palabra puede ser una sentencia de muerte, descubre que su enemigo más cercano no es Luca.
Traiciones ocultas, conspiraciones que han estado moviéndose desde antes de su nacimiento, y un amor que nunca debió existir la obligan a tomar una decisión imposible: ¿seguir siendo la pieza que otros controlan o cambiar el juego para siempre?
Capítulo 1
Bianca.
Y ahí estaba yo, en medio de una cena familiar con el líder de la mafia enemiga. Mi mirada estaba centrada en mi padre, el hombre que me acababa de vender por millones de dólares.
¿Por qué lo hizo? Era simple: alianza, poder y muchísimo dinero.
Papá era el líder mafioso de la familia Morelly, y había una guerra entre dos organizaciones, los Morelly y los Rinaldi...
—Una vez que entregues el dinero, mi hija será tuya —informó mi padre—. Esto confirmará nuestra alianza. La guerra entre nosotros se detendrá, y si alguna de las dos partes rompe el acuerdo y ataca al otro, ya sabes lo que pasará...
—Por supuesto. Me encargaré de avisarle a mis hombres para que no lo arruinen.
Mi padre tenía el cabello oscuro, escaso en las sienes, anunciaba una calvicie inevitable. Pero no era su aspecto lo que imponía, sino su mirada: afilada como una bala que no buscaba un blanco, sino una mente lo suficientemente fuerte para resistir su impacto.
Papá daba miedo... incluso a mí me daba miedo. ¿Y cómo no? Si pasó toda su vida enseñándome sobre un mundo ilegal y a servir a los más fuertes. Yo estaba lista para casarme con un desconocido con tal de salvar a la familia y parar la guerra que me arrebató a mi madre años atrás.
—Por mi parte, ningún Morelly te atacará de nuevo, siempre y cuando mi hija esté con vida —Entre cerró los ojos.
Tragué saliva.
¿Viva? ¿Era en serio?
—No hay problema con eso —respondió Luca.
Luca Rinaldi, se veía bastante joven para ser un líder.
Quise protestar, pero me enseñaron a mantenerme callada incluso cuando yo no estaba de acuerdo en algo.
Me mordí el labio y bajé la cabeza. Vi mi reflejo en el vaso de vidrio, y mi escote resaltaba el poco busto que tenía. Mis labios estaban pintados de un rojo parecido a la sangre.
Los cubiertos chocando con los platos rompían el silencio incómodo que se formó. Un tono de llamada ruidoso me hizo fruncir el ceño.
Era el celular de papá.
—¿Hola? —Esperó, luego se levantó y salió del comedor.
Vale.
Me encontraba sola con el enemigo, genial.
Lo observé de reojo, sin atreverme a girar del todo.
Su cabello negro, aún húmedo, sugería que se había duchado justo antes de llegar. Sus ojos azulados, rasgados y penetrantes, no se despegaban de la copa de vino entre sus dedos. Pero justo cuando creí que no lo notaría, alzó la mirada... y me atrapó en pleno acto de espiarlo.
—Cuéntame, Bianca... —habló, su gruesa voz me hizo estremecer—. ¿Cuántos años es que tienes?
Uff, pensé que me regañaría.
—Veinte.
—Eres bastante joven... —murmuró, ladeando una sonrisa.
Tenía curiosidad por saber la suya, pero me contuve para no parecer desesperada.
—Puedes hablar, no te voy a comer —bromeó, se le formaron unos lindos hoyuelos—. Quiero que sepas que en este matrimonio no habrá amor, así que no tienes que esforzarte por impresionarme con tu sumisión.
Carajo.
¿La había cagado y sin decir nada?
—Lo lamento.
—No te disculpes. Detesto que las personas se disculpen cuando no hacen nada —bufó, arrugando la frente—. Tenemos que llevarnos bien si queremos parar esta puta guerra. Tengo bastantes enemigos con los que lidiar, así que quitarme a los Morelly de encima me ayudará un montón en mis objetivos.
—Comprendo, señor —Asentí.
—Señor... ¿Cuántos años crees que tengo? —Juntó las manos sobre la mesa, espectante.
Por su apariencia...
—¿Veinticinco?
Soltó una carcajada profunda que me hizo parpadear.
—Me halagas, Bianca, pero no. Tengo treinta años —Sus blancos dientes se asomaron un poco.
Treinta...
Oh, por Dios. Me llevaba diez años. Aunque he de admitir que no los aparentaba.
—¡Muy bien! Tengo cosas importantes que hacer —informó papá, por su culpa me sobresalté—. Lamento tener que acabar con nuestra reunión.
—De hecho, yo también me iba —Luca se levantó.
—Bianca, tus maletas ya fueron llevadas al auto de Luca hace un rato —dijo mi padre, acercándose a mí cuando me puse de pie.
¿Eh?
¿Ya me iba a ir con él?
—Te irás con Luca hoy mismo, cariño —añadió, colocando la palma de su mano sobre mi hombro—. Así que te deseo suerte. No lo mates, tampoco dejes que te mate, y haz caso en todo lo que te pida, ¿comprendes?
Vaya... Qué buenos consejos los de mi padre.
Siempre me entrenaron para este destino: convertirme en la esposa de un hombre temido por todos. Un mafioso con sangre en las manos y poder en cada palabra. Y aunque había repetido ese futuro en mi mente hasta convencerme de que podía soportarlo… una parte de mí, la más callada, no estaba lista. No para todo lo que vendría.
Traté de abrazar a mi padre, pero él me rechazó, como siempre. ¿Acaso me quería? Porque sus acciones no lo demostraban.
Incliné ambas cejas, un poco furiosa.
—Un placer hacer negocios con usted —Luca le estrechó la mano—. Espero que no volvamos a vernos.
—Yo espero lo mismo, Luca. Trata de cuidar de mi hija —respondió mi viejo.
Nos despedimos y me fui al lado de mi prometido del que alguna vez llamé hogar. Me esperaba una vida junto a un extraño con apellido temido y mirada impenetrable. El futuro que me aguardaba estaba envuelto en sombras; no sabía si debía temerlo o esperarlo.
Solo una cosa era clara: ya no tenía regreso por la expresión de mi padre... Él ansiaba con venderme lo antes posible.
Cuando me subí al auto, vi una última vez esa enorme mansión blanca. Extrañaría cada momento que estuve leyendo en la biblioteca para alejarme del mundo en el que fui obligada a estar.
—Se nota que tu padre no te ama —habló Luca, dejándome en shock.
—¿Q-qué? —balbuceé.
—Te acaba de vender al hombre más peligroso del país y está feliz por eso —se mofó, con la mano en el volante—. Sólo porque se librará de mis ataques.
—Da igual... —murmuré.
—No, no da igual. Se nota en tu cara que deseas que alguien te ame por primera vez en tu vida —Se detuvo en un semáforo y sus ojos se clavaron en los míos—. Pobre niñita... No sabes lo que te espera.
La incertidumbre me invadió, porque ese tipo ya no se mostraba tan compasivo como antes...
¿Qué sería de mí?
Últimos capítulos
#120 Capítulo 120: Final feliz
Última actualización: 10/20/2025#119 Capítulo 119: Niños traviesos
Última actualización: 10/20/2025#118 Capítulo 118: Comprometidos secundarios
Última actualización: 10/17/2025#117 Capítulo 117: Noches sin dormir
Última actualización: 10/17/2025#116 Capítulo 116: Nacimiento
Última actualización: 10/17/2025#115 Capítulo 115: Banquete
Última actualización: 10/17/2025#114 Capítulo 114: La boda
Última actualización: 10/13/2025#113 Capítulo 113: Día especial
Última actualización: 10/13/2025#112 Capítulo 112: Un futuro mejor
Última actualización: 10/13/2025#111 Capítulo 111: Justicia
Última actualización: 9/28/2025
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












